miércoles, 15 de mayo de 2019

Dolmen de la Cotorrita

La “cotorrita” es uno de los “cinco grandes” dólmenes de la comarca de Las Loras. En realidad, hay muchos más, pero estos son los que han sido “puestos en valor” para su visita. Quizás este de La Cotorrita sea el más visitado, debido a la facilidad de su acceso.



El dolmen se encuentra muy próximo a la localidad de Porquera de Butrón. Siguiendo la carretera que une esta localidad con la capital del Municipio, Dobro, se toma el camino de concentración a la derecha que surge unos 400 metros después de abandonar el pueblo. Tras seguir este camino durante otros 400 metros, al llegar a una suave curva, dejamos el vehículo y continuamos por un camino menos marcado que continua un poco hacia la derecha. Tras pasar junto a un pequeño depósito enseguida ascendemos hacia la izquierda por una pequeña loma que nos deja inmediatamente junto al dolmen. 



En el momento que se emprendió su excavación, en 1969, estaba totalmente arrasado, pero en su entorno se conservaban lajas de piedra dispuestas circularmente que parecían delimitar el perímetro. El corredor estaba totalmente hundido, y fue restaurado. En su interior se localizaron gran cantidad de huesos dispersos pertenecientes al menos a 15 individuos. 



El hallazgo antropológico más importante de dicho túmulo es un enterramiento en posición fetal acompañado por un cuenco liso de cerámica, localizado en el punto de encuentro entre la cámara y el corredor. Asimismo, tenía un abundante ajuar neolítico compuesto por una colección de cuchillos de sílex, un punzón de hueso y dos hachas pulimentadas de ofita.



El dolmen muestra la estructura de corredor estándar así como la orientación este-oeste. Ha sido recientemente restaurado (año 2018) ya que se encontraba en estado bastante desangelado. Por cierto, parece que el nombre se le dio un vecino "sobre la marcha" durante la primera excavación, haciendo mención al "cotorro" o pequeña loma en la que se encuentra. 



Hablando de Porquera de Butrón es necesario, aunque triste, hacer referencia a un expolio que sufrió hace no tanto. Hace y unos cuantos años unos vecinos me contaron que antiguamente en el pueblo existía un calvario que se vendió a cambio de un dinero para arreglar la torre y poner un reloj.




Efectivamente la torre luce un aspecto más moderno que el resto del edificio y si investigamos un poco nos encontramos con que en el Museo Marès de Barcelona (cuya sola mención hace tragar saliva a cualquier amante del patrimonio castellano) hay una pieza procedente de este pueblo. No se trata realmente de un calvario, sino de una imagen de Cristo descendido de la cruz por José de Arimatea. 


Fuente: catálogo del Museo Marès.

Por cierto, recientemente (año 2015) se procedió a restaurar un retablo del templo, lo que permitió descubrir unas pinturas murales góticas de cierto interés que se encontraban detrás del mismo. Usando técnicas avanzadas de restauración fue posible trasladar estas pinturas a un soporte, permitiendo que puedan ser vistas después de recolocar el retablo.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Ruta de Senderismo: Peña Amaya

Dominando el paisaje de un buen pedazo del oriente burgalés, a la gran mayoría le suenan los ecos históricos y legendarios de este enclave: Peña Amaya. Los ecos de su fama son razón más que suficiente para el asalto a esta enorme mole calcárea a modo de "tarta" o "barco invertido". Superando sus cejas rocosas y caminando por su altiplanicie aún podremos percibir algo de la esencia de su legado.

Dificultad: Media. La debida a la distancia y a los tramos de ascenso y descenso desde la parte más alta.
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil en  general día despejado. No obstante hay que prestar atención en algunos puntos clave.
Belleza: Media.
Tiempo y distancia: 5 horas y 18 kilómetros





miércoles, 1 de mayo de 2019

Peña Amaya

Contemplada desde la distancia, la Lora de Peña Amaya semeja un inmenso casco de navío varado entre los trigales de la llanura. A pesar de que su relieve es el más llamativo de toda la comarca de las loras burgalesas y que en su entorno habita una variada comunidad de aves rapaces, la singularidad de Peña Amaya radica en su denso e importante pasado histórico.



Pese a todo, cuando los arqueólogos e historiadores quieren ampliar los conocimientos acerca de tan emblemático lugar; se enfrentan a tantas incógnitas como certezas. De alguna manera parece como si la importancia de Peña Amaya haya estado más vinculada a su simbolismo que al propio poblamiento del altiplano.

un buitre sobrevuela con "el Castillo" de fondo.

En este sentido, los indicios de ocupación o paso humano en Amaya se inician hace unos 3000 años, durante la Edad del Bronce. Posteriormente, y pese a lo que tiende a creerse, los pueblos cántabros de la Edad de Hierro apenas dejaron rastro de su paso por esta Lora, al contrario que el caso de otros castros cercanos como el de Peña Ulaña.

Probable muralla

Durante el periodo de dominación romana parece probado que existió algún tipo de destacamento de control, pero será posteriormente, en el reino visigodo, cuando Amaya alcanzaría su mayor protagonismo como capital (Amaya Patricia) de un vasto territorio o ducado al que se le dio el nombre de Cantabria. De este hecho procede, muy probablemente, su habitual y equivocada asociación con la capital de los cántabros prerromanos. La historia ha dejado constancia de la conquista de esta ciudad por parte de las tropas musulmanas, en uno de los hechos más notables del desmoronamiento del reino de Toledo.

Tiempo después (tendrán que pasar casi 150 años) será uno de los primeros baluartes del avance repoblador de la reconquista. Así en el 860 Rodrigo, el primer Conde de Castilla repobló – por mandato del rey asturiano Ordoño I – la ciudad.


Restos de la población medieval mirando hacia el castillo (a) y bajando desde "El Castillo" (b)

Son de este periodo medieval los restos más visibles que aún pueden contemplarse. En un área de 1200 por 200 metros pueden reconocerse las huellas de un importante núcleo de población. Un camino permite atravesar unos amontonamientos de piedras que recuerdan estructuras de casas y calles antiguas. Presidiendo todo el conjunto se alza la gran mole caliza conocida como el Castillo: verdadera acrópolis natural en la que los arqueólogos también han encontrado pruebas de la antigua fortaleza.

El impresionante "El Castillo".

Con el paso de los siglos la localidad iría perdiendo poco a poco su importancia, hasta quedar deshabitada antes de finalizar la Edad Media. Fue en esta época cuando los pobladores se trasladaron a la actual localidad que aún mantiene su nombre, al pie de la mole rocosa.

La actual localidad de Amaya vista desde el tramo final de ascensión.

Como en muchas otras ocasiones las autoridades no han sabido o querido escuchar a los expertos que han clamado por el estudio y la protección del lugar. Lamentablemente hoy Amaya también es símbolo del expolio ancestral e impune de sus restos.

miércoles, 24 de abril de 2019

La garganta de las Maravillas: la Tejeda de Panizares o de Tartalés de Cilla

El desfiladero de la Horadada tiene de por sí una importancia natural e histórica indudable, pero por si esto fuera poco, guarda en la parte alta de uno de sus canales laterales una auténtica maravilla natural: no menos de una veintena de centenarios y fabulosos tejos acompañados de un variado dosel vegetal: tilos, robles, hayas...












Peculiar tilo centenario

Lo abrupto y apartado del lugar le dan mayor interés si cabe. Dada la fragilidad de estos especímenes, recomiendo encarecidamente:

- Ir en pequeños grupos.
- Intentar pisar lo menos posible las raíces y la tierra más próxima a los tejos.
- Nunca subirse a los árboles.


dos de los tejos y un Tilo figuran en el listado de especímenes vegetales de la Junta de Castilla y León, pero con un ligero error de ubicación.

martes, 16 de abril de 2019

Ruta de senderismo: Los Tejos de Panizares y Los Tartalés

Importante: dada la sensibilidad del enclave de los Tejos de Panizares recomiendo: 
- Ir en pequeños grupos.
- Intentar pisar lo menos posible las raíces y la tierra más próxima a los tejos.
- Nunca subirse a los árboles.

Completa ruta que además de permitirnos acceder al singular enclave de los centenarios Tejos de Panizares, se completa con la contemplación del desfiladero de la Horadada y el paso por dos interesantes pueblos de nombre fraternal, Tartalés de Cilla y Tartalés de los Montes, a través de un paisaje muy variado en cuanto a la geografía y el sustrato arbóreo.

Dificultad: Alta, especialmente por la distancia y el desnivel acumulado superior a los 1000 metros. El largo tramo de descenso desde los tejos tiene cierto peligro de resbalones (especialmente con piso húmedo) y es agresivo para rodillas maltrechas.
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil, sólo hay que prestar atención en algunos puntos clave.
Belleza: Alta. Hay algunos tramos de enlace que se pueden hacer monótonos.
Tiempo y distancia: 6 horas y media  (21,5 kilómetros) 







Situación.


miércoles, 10 de abril de 2019

escultura del agua: Las confusas fuentes del río Rudrón

El Rudrón es el principal tributario del Ebro en su tránsito por las parameras burgalesas, y contribuye con el mismo a la característica configuración del Parque Natural de las Hoces del Ebro y Rudrón. Presenta este río una peculiar configuración en su curso más alto, fruto de fenómenos cársticos, cuyos elementos paisajísticos describiremos a continuación.

Difícil es determinar cual es la fuente principal de este río. Algunos apuntan a que debería considerarse como tal la cueva de Villaescobedo (también tratada en este blog) al ser el punto más alejado de su desembocadura; aunque por caudal quizás sea más propio tomar como tal los arroyos configuradores del río Valtierra o Rudrón; y en especial Fuente Abar (emplazamiento del que toma su nombre el pueblo de San Mamés de Abar).



En todo caso lo más original del curso del Valtierra viene poco después, pasado Basconcillos del Tozo, al discurrir durante algo más de un kilómetro bajo tierra y resurgir ya con el nombre de Rudrón. Curiosamente este fenómeno supone una especie de trasvase natural, de la cuenca del Duero a la del Ebro.


El punto donde desaparece el río es un anfiteatro rocoso de gran belleza, dando lugar a la llamada Cueva del Agua o de Basconcillos, con más de tres kilómetros de recorrido total incluyendo una sala de más de 10.000 metros cuadrados.





En la superficie se encuentran algunos hundimientos del terreno, posiblemente relacionados con derrumbamientos en las cavidades inferiores. De la geología configurada por estos hundimientos el elemento más peculiar es el puente del Hoyo. 







Justo al lado del Puente del Hoyo se localiza un importante desnivel. En la base del mismo se sitúa la llamada Cueva de los Moros, seca durante la mayor parte del año pero que ocasionalmente ofrece el espectáculo del surgimiento de gran cantidad de agua como rebosadero del caudal proveniente de la Cueva de Basconcillos. 



El impresionante, casi atemorizador aspecto, de la cueva de los Moros ha servido de base para la construcción de una leyenda del ciclo cidiano. Se dice que aquí habitaba una gigantesca serpiente, tan grande que formó el puente del Hoyo en uno de sus periplos, y que la misma fue abatida por la poderosa pata de Babieca, el caballo del Cid. El rastro de tal mito ha quedado grabado en las mentes de las gentes de la zona de manera que hasta incluso la misma ha sido también conocida como "La Patada del Cid".

Volviendo a lo prosaico, lo cierto es que la mayor parte del año es suficiente la Fuente del Molino para dar salida al agua. Al lado de la misma se erige un edificio de ciertas dimensiones que a punto estuvo de convertirse en hotel con ocasión del boom del petróleo, y que hoy duerme en sueño de los justos.



A decir verdad, en el cercano pueblo de Barrio Panizares al Rudrón se le suma otra importante aportación de agua procedente del Río Fuentes, pero esa es otra historia que describimos en otro artículo. Cerramos este con un pequeño vídeo que tal vez sea más ilustrativo.

miércoles, 3 de abril de 2019

Ruta de senderismo: En torno a Orbaneja del Castillo

Hoy os presento un recorrido por la zona del cañón del Ebro más próxima a Orbaneja del Castillo, que no tiene mucho que envidiar al sendero típico de unos kilómetros más abajo. Esta ruta, que últimamente está cogiendo bastante predicamento, implica internarse durante un buen tramo en territorio de Cantabria.

Dificultad: Media. Se concentra en la zona de ascenso a las cascada del Tobazo, zona en la que podemos realizar una aproximación más parcial.
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil en general, salvo en la zona del páramo en la que se hace muy recomendable el apoyo GPS.
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 4 horas y media y 15,5 km. Si no se asciende a la cascada de El Tobazo se gana un buen rato.


Situación.

Hay que salir de Burgos por la carretera N-623 hasta el kilómetro 61 hasta el cruce que a mano izquierda conduce a Escalada y Orbaneja del Castillo. Cubrimos los kilómetros que nos separan de este pueblo y aparcamos en alguno de los espacios destinados a tal efecto.

Puntos de Interés

Localidades de Orbaneja del Castillo y Villaescusa de Ebro. Cascada de Orbaneja. Pueblo de Orbaneja. Senda paralela al río. Cascada de El Tobazo. Chozos o cabañas del páramo de Orbaneja. Diversas vistas del cañón de Ebro.





miércoles, 27 de marzo de 2019

Orbaneja del Castillo, un pueblo de cuento

Poco necesita Orbaneja del Castillo de promoción: su bien conservado caserío, su ubicación en plena ladera del cañón del Ebro, su cascada y su difusión continua en todo tipo de medios de comunicación hacen de este uno de los lugares más visitados de nuestra provincia. 

Lo que es difícil de asumir, aunque en nuestra provincia estamos acostumbrados a todo, es que las administraciones no hayan apostado lo suficiente por el lugar como para proveerlo de unas instalaciones mínimamente adecuadas al volumen de transeúntes y para que la oferta turística y cultural pueda ser un poco más consistente y vaya más allá del "aparco - tiro fotos - tomo una cerveza (si acaso) y me marcho". Esperemos que nunca deje de ser un pueblo de cuento.

Poco más que decir, las imágenes se venden solas. Al final un pequeño vídeo.