viernes, 19 de octubre de 2012

Ruta de Senderismo: Castro Grande

Como ya estamos en otoño os dejo esta crónica de una ruta otoñal que hice hace casi un año, una de las más bonitas y desconocidas de las que se pueden hacer en nuestra provincia.  Podemos tener un conocimiento bastante aproximado de lo que representa el paisaje casi único del Valle de Mena y Los Montes de La Peña.

Dificultad: Alta
Orientabilidad (sin GPS con cartografía o track): En general media pero se complica en el último tramo)
Belleza: Muy Alta
Tiempo y distancia: cinco horas y 15 kilómetros y medio.

Situación

Saldremos de Burgos por la C-629 dirección Villarcayo y el Crucero. Desde este último lugar continuamos recto, pasando primero a la N-629 y luego a la C-6318 dirección al valle de Mena. En el corazón del valle llegamos a una rotonda que hacia la izquierda nos conduce a Villasana. Tras dejar atrás las primeras casas observamos a la derecha una valla de piedra que nos sirve de referencia pues tomamos la calle que va paralela a la misma, por una zona en proceso de urbanización. Sin cambiar la dirección entramos en una pista en no muy buen estado que en unos dos kilómetros nos conduce a Anzo. Dejaremos el coche junto a la iglesia. Alternativamente se puede acceder desde Covides, por una pista más larga pero en mejor estado.





Puntos de Interés

Prados, bosques caducifolios y montes de la Peña. Sendero junto a las rocas. Puerto de El Polvero, Vistas sobre el valle de Mena y el valle de Losa. Castro Grande y Diente del Ahorcado. Túnel de la Complacera.

Descripción de la Ruta

Sobre Anzo se encuentra la parte más escarpada de los Montes de la Peña (más de 100 metros de pura pared rocosa), coinciciendo con la cima de los Tres Dedos y la cueva de Santa Cecilia. Desde la iglesia nace una calle que pasa junto a un lavadero, e inmediatamente se bifurca. Siguiendo hacia la derecha llegamos a una nueva bifurcación en la que esta vez tomaremos la calle de la izquierda. Caminando por esta calle dejamos atrás las últimas casas y una pequeña zona de esparcimiento.

Enseguida empezamos a ascender por entre el arbolado, compuesto inicialmente de una mezcla de especies de hoja caduca. Pasados unos centenares de metros nos vemos inmersos en el hayedo si bien según la orientación cambiante del sendero alternará con vegetación más adaptada a la insolación.

Tras dos kilómetros de avance el sendero que hemos seguido se enfoca hacia un descenso, pero nosotros tomamos un sendero secundario que asciende de manera brusca hacia la derecha. Desde aquí la pendiente será considerable y deberemos prestar atención para localizar las mejores opciones para seguir avanzando, a veces señaladas con hitos de piedras.


De esta manera en menos de un kilómetro superaremos los casi trescientos metros que nos separan de la base de las peñas. Sin duda esta es una excelente zona para contemplar los paisajes del valle de Mena, nuestro singular valle cantábrico. El anfiteatro que forman los montes de la Peña, que se elevan varios cientos de metros sobre el fondo del valle y el cierre al norte por los Montes de Ordunte, confieren un carácter único a este municipio burgalés, cubierto de variados bosques, prados y poblaciones. Su perfil semicircular muestra bien a las claras que su origen es diapírico.

Una vez en la base de las peñas (que aún se elevan varias decenas de metros por encima de nosotros) localizamos un vertiginoso sendero que continúa hacia el oeste y nos permite visualizarlas en todo su perímetro. Al final de las mismas se observa la especie de proa que forma Castro Grande, y ligeramente separado el mismo la columna rocosa denominada Diente del Ahorcado. Hasta allí nos encaminarán nuestros pasos.

Unos cientos de metros por el sendero nos conducen al llamado puerto del Polvero, una de las comunicaciones tradicionales entre los valles de Losa y de Mena. Continuamos de frente hacia la base de una peña conocida como Castejón. Lo que haremos es buscar las sendas que la bordean por la derecha intentando no perder ni ganar altura. Bajo nosotros se encuentra un pinar de repoblación y algo más alejado un hayedo en donde tiene sus fuentes el río Jerea o Losa.

Unos centenares de metros más adelante llegamos a un nuevo collado cubierto de hierba. Buscamos un amplio camino que sube desde el Valle de Losa y realizamos un sorprendente descubrimiento: un rústico túnel excavado a pico de unos cien metros de longitud y unos tres de diámetro. El túnel de la Complacera fue construido como apoyo a las actividades mineras desarrolladas hace alrededor de un siglo en la zona y luego fue usado entre otras cosas para el contrabando de mercancías.

Antes de cruzar el túnel ascenderemos hasta Castro Grande, lo que nos llevará cerca de una hora entre ida y vuelta. Para ello seguiremos el camino afrontando un fuerte ascenso que afortunadamente no es muy largo. A nuestra derecha contemplamos el alto valle del río Gerea y a nuestros espaldas parte de los Montes de la Peña desde el lado sur, y en concreto unas curiosas cimas conocidas como “Tres Dedos”, que desde aquí demuestran el porqué de su nombre.

En breve alcanzamos una desolada meseta desprovista de vegetación y ascendemos algo más hasta que observamos la terminación de la planicie junto a unas torres de telecomunicación. Estamos en Castro Grande, una planicie de forma triangular al final de la cual se observan unos espectaculares paisajes de todo el Valle de Mena, incluyendo a la derecha el Valle de Angulo, y buena parte de Vizcaya.

Como complemento único podemos localizar, asomándonos con mucho cuidado, la espectacular columna del Diente del Ahorcado, tan solo unos metros por debajo de nosotros, y que presenta la figura de un burro como peculiar buzón montañero. Por cierto, que tan singular nombre proviene originalmente del aspecto de horca agrícola que ofrece desde la lejanía. Otra denominación muy bonita es la de Centinela de Valle de Mena.

Tras disfrutar a gusto de estos paisajes regresamos hasta la boca del túnel de La Complacera y lo atravesamos. Surge ante nosotros de nuevo el valioso paisaje del Valle de Mena y empezamos a descender por el sendero que nace desde el túnel. Esta vereda es conocida como camino del cuatro, por la forma que presenta visto desde arriba.

Descendemos rápidamente el kilómetro y medio de este antiguo trazado, primero por una zona herbosa y luego por un bosque mixto. Al final de este tramo salimos a una pradera en la que abandonaremos el camino principal.A partir de aquí empieza un tramo complejo de seguir si no se dispone de GPS en el que poder descargar la ruta y orientarse. En todo caso intentaré describirlo lo mejor posible teniendo en cuenta que bordearemos la ladera hacia el oeste, descendiendo de forma paulatinamente.


Lo primero que hacemos es seguir este prado hacia la derecha, entre arbustos y alejándonos poco a poco del arbolado. Cruzamos el límite con el siguiente prado (existe una alambrada que tiene varios puntos en los que se puede superar) y seguimos descendiendo hacia un nuevo prado, dejando atrás unos pinos sueltos. Continuamos ahora por este nuevo prado sin perder altura, bordeando un bosquete por su parte inferior y ascendiendo luego una pequeña loma. Que nos da paso a un nuevo prado. Con un poco de atención localizaremos un pequeño tubo que recorre el prado naciendo desde la parte opuesta del mismo.

Buscamos este punto y nos introducimos en una zona arbolada junto a un arroyo. Ascendiendo un poco localizaremos una portilla que superaremos, así como el propio arroyo. El siguiente tramo transcurre por un bosquete de robles por una serie de senderos que por momentos se difuminan. Intentaremos seguirlos sin perder altitud hasta salir al siguiente prado. No mucho después vemos una nueva portilla que hemos de franquear. Al otro lado desciende un camino más definido, pero nosotros seguiremos un sendero que cruza un nuevo prado hacia la izquierda.

Observaremos al poco bajo nosotros un paso entre dos prados. Llegamos al mismo y en el nuevo prado buscaremos la esquina superior derecha. Superamos una alambrada por una especie de escalera y justo al otro lado nace un camino que ya habremos de seguir hasta el final del recorrido. Primeramente ascendemos un poco y luego vamos descendiendo. A nuestro lados aparecen varios ramales y e incorporaciones. El camino se va haciendo cada vez más definido hasta desembocar en Anzo.

Comentarios

Las complicaciones de la última parte de la ruta se pueden evitar siguiendo el camino del cuatro hacia el fondo del valle. Con ello llegaremos a Cilieza y luego, ya por carretera, a Covides. Desde este último pueblo otra carretera lleva directamente a Anzo. La pega es que con ello la ruta se alarga aproximadamente kilómetro y medio.

Si disponemos de otro coche o autobús hay otra opción de ascenso que parece muy interesante desde Santa Olaja y el Portillo de Egaña o de los Lobos.

Descargar esta descripción en pdf
Track de la ruta



Presentación con fotos de la ruta

 

4 comentarios:

Abilio Estefanía dijo...

Hola Montacedo, bonita y espectacular ruta por los montes de la Peña. El paso por el túnel y la salida al Valle de Mena es espectacular.

Un abrazo

Jonatan dijo...

Bonita ruta, yo conozco parajes de la ruta no todos.
Salud y amistad

csc dijo...

¡Que pasada! de ruta y de paisajes.

Montacedo dijo...

Gracias por dejar mensajes