miércoles, 20 de junio de 2018

La elaboración tradicional de Pez en Quintanar de la Sierra

La pez es un material producido a partir de la destilación de la resina de árboles, especialmente pinos, que se usaba tradicionalmente para diversas tareas de impermeabilización, especialmente en barcos de madera. Durante siglos, fue uno de los complementos fundamentales en las humildes economías de la zona serrana burgalesa. 

Tocones junto al horno Mataca

miércoles, 13 de junio de 2018

ruta de senderismo: Las Calderas desde las lagunas de Neila

Con sus grandes y redondeadas moles rocosas; y sus variados saltos y pozas de agua, Las Calderas es probablemente el rincón paisajísticamente más “salvaje” y sorprendente de toda la provincia. Tiene sin embargo un acceso relativamente fácil para las personas acostumbradas a tratar con la montaña, toda vez se guarden un mínimo de precauciones. La ruta propuesta completa el recorrido con la observación de la mayor parte de las lagunas glaciares de la sierra de Neila, pasando por el culmen de la misma, el Campiña, que con sus 2049 metros es la sexta cima provincial. 

Dificultad: Alta. Se concentra en el tramo de descenso y ascenso por las Calderas. 
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Regular. En realidad en algunos tramos deberemos valernos de nuestra intuición y el seguimiento de los hitos, más incluso que del track. 
Belleza: Muy alta 
Tiempo y distancia: 4 horas y media (12 kilómetros) 



miércoles, 6 de junio de 2018

Personajes ilustres del noroeste burgalés (y VI): Manuel Fernández Navamuel y la cabaña de Hijedo

La Cabaña del Monte Hijedo ya aparece citada en un documento del año 1755, en una capellanía fundada por Andrés Fernández Navamuel, cura beneficiado de la villa de Santa Gadea. Debió ser el paradigma de sacerdote rico, cacique y totalitario, en los casi 100 años que vivió. Entre sus muchas propiedades estaba este “prado en el sitio que llaman del monte Hijedo, de 18 carros de hierba, que parte de él está cercado de pared sencilla, y una casa pegando al dicho prado, tejada y en madera, con su alto y bajo y con su corral. Vale la referida casa y corral y prado once mil reales de vellón y su renta anual seiscientos sesenta”.


Vista completa de la llamada "cabaña de Hijedo". El dueño alimentando a sus cabras.

Un heredero de este personaje, un sobrino nieto, fue Manuel Fernández Navamuel, intelectual y político, nacido en 1867. Desde su infancia destacó por su capacidad para estudiar, y pronto le mandaron a estudiar a la prefecturía de Arija, fundada por León de Argueso, personaje del que ya hablamos hace unas semanas. Al parecer iba y venía a pie cada día. Trasladado a Madrid para continuar carrera, donde tenía un pariente, en todo momento tuvo buenas notas y se graduó con facilidad en Filosofía y Letras y en Derecho. Llegó a dar clases particulares a los hijos de los marqueses de Aguilar o de Francisco Silvela, que acabaría siendo presidente del gobierno.

El tejo de "La cabaña"


Llegó a ser teniente de alcalde del Madrid y fue propuesto para ministro de Educación y Ciencia, puesto este que rechazó por su elevada edad. Fue director de la Escuela Normal de Maestros y dedicó muchas publicaciones a la enseñanza. Manuel Fernández Navamuel intervino en la recuperación del patronato de la Escuela de Santa Gadea y en la edificación de una nueva escuela para los niños.

Peculiar fuente de manivela con pilón "altomedieval".


Es bastante probable que la propiedad de La Cabaña fuera enajenada en la desamortización, y que fuera posteriormente adquirida por Manuel a principios del siglo XX. En todo caso, está constatado que el nuevo propietario afronta una reforma integral (casi reconstrucción) dándole su aspecto actual, con el palacio de dos torres, corrales, cuadras y la capilla dedicada a la Sagrada familia. Y es probable que también mandara plantar el característico tejo en esos inicios del pasado siglo.


La capilla es inaugurada en 1922, para lo cual se necesitó la correspondiente autorización del arzobispo de Burgos, y constituye el acto final de la reforma. El palacio parece que ya estaba edificado en 1913. En los anales figura como mayor celebración en el lugar la boda de de la sobrina de don Manuel, que tuvo lugar en 1933.

"La Cabaña" y vista parcial de "la selva" de Hijedo.


A la muerte de don Manuel, sin hijos, la finca es vendida a propietarios ajenos a la familia, en concreto a un vecino de Campo de Ebro. Posteriormente fue traspasada a un habitante de Santa Gadea, cuyo hijo es el actual propietario. Casualmente en mi visita me encontré con el mismo y estuve charlando unos minutos con él.



Hablamos un poco de los osos que parece que vuelven al monte, de las cabras y ovejas que cría, de cómo mantiene la peculiar fuente de manivela que aprovecha un sepulcro medieval para que los transeúntes puedan echar un trago, de que la familia sigue celebrando allí eventos destacados; y de la fiesta comunal que tiene lugar a principios de agosto, en la que la que cede la pradera para que se reúnan en armonía numerosos habitantes de esta preciosa zona fronteriza.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Romería a la Virgen de Revenga

Pocas fiestas tradicionales hay en la provincia de Burgos tan emblemáticas y populares como la Romería a la Virgen de Revenga, cuya cita tiene lugar cada año el último sábado de Mayo en el confín suroriental de nuestro territorio.

Ermita de Revenga y casa del comunero

miércoles, 16 de mayo de 2018

El carboneo tradicional en Retuerta


Antiguamente el carboneo para la preparación de carbón vegetal era una actividad bastante extendida tanto en la zona norte como en la zona sur provincial. En este blog hemos dedicado sendos artículos al último carbonero de Merindades y al carboneo en Quintanalara.


Que yo sepa, actualmente en la provincia de Burgos sólo se sigue fabricando carbón vegetal en Quintanalara y Retuerta, siendo la de este último pueblo la localidad de mayor producción. De hecho son varias las carboneras que pueden verse a lo largo del mes de mayo en el pueblo, algunas de tamaño considerable.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Personajes ilustres del noroeste burgalés (IV): Los Lucio-Villegas y la Casona de Santa Gadea de Alfoz


El irregular y disperso casco urbano de Santa Gadea de Alfoz bien merece un paseo. Y si hay un edificio destacado es sin duda el conocido como “La Casona” o también “La Torre”. Al exterior muestra un aspecto un tanto heterogéneo; fruto sin duda de las diversas reformas que han tenido lugar en el mismo. En la parte que podríamos considerar como fachada principal lo que más llama la atención es una gran ventana neoclásica. En uno de sus lado aparece una alta valla delimitando un jardín interior en el que sobresalen varios árboles, entre ellos algunos tupidos tejos.

Tupidos tejos en el interior de la finca de La Casona
Si seguimos a lo largo de este muro de piedra llegaremos a una especie de entrada flanqueada por sendos cubos. En uno de los mismos aparece el escudo de la familia fundadora; los Lucio-Villegas. De hecho muestra bastantes similitudes con el de “los otros” Lucio-Villegas; los de la saga de los hermanos obispos, de los que hablamos hace poco.

Cubos de acceso a una parte de la finca.
El primer documento en el que se hace referencia a la casa data de 1750. En el mismo Manuela Sainz de Villegas, viuda de Santos de Lucio Villegas y a su vez también de su cuñado Manuel Lucio Villegas, solicita permiso para cortar árboles y reparar la casa principal del mayorazgo, que había sufrido ruinas. La obra inicial no obstante es del siglo XVII.

Detalle con el escudo familiar y reloj de sol.
Los Lucio-Villegas de Santa Gadea eran gentes que comerciaban con ganados y madera. Tenían muchas posesiones e incluso administraban la concesión de la sal para toda la zona. En su época eran de las familias más ricas de la comarca. Un buen ejemplo de su poder está en la siguiente anécdota ha traído hasta nuestros días.

Fachada principal de La Casona
Todavía existe junto al palacio una pequeña charca conocida como La Poza Canteras. Se cuenta como un hecho cierto que en los meses de estío el señor de La Casona de Santa Gadea no podía dormir por las noches a consecuencia del croar de las ranas. Desesperado ante la situación, no encontró mejor solución que ordenar que cada noche hubiera un vecino dando vueltas por la orilla de la charca, armado con un palo, para hacer callar a las ranas.

Ventana de corte neoclásico. Obsérvese la gran concha en la parte inferior.


A finales del siglo XIX se añade al pabellón antiguo un edificio longitudinal que seguramente tiene algo que ver con la estancia en la casa del comandante del ejército Saturnino Eladio de Lucio y Villegas, que en 1817 se hace cargo de la Casona y su heredad construyendo además los dos torreones o cubos que adornan las entrada a la huerta.

La Poza Canteras frente a La Casona.


Militar y aventurero; pasaba grandes temporadas ausente de la propiedad aunque volvió a la misma en los últimos años de su vida. Tuvo la desgracia de ver como sus dos hijos fallecían antes que él; tras lo cual la heredad pasa a manos de los Bustamante, con los que debían tener cierta relación.


Procede esta familia del pueblo campurriano de La Costana, en donde existe aún la torre familiar. Santiago Bustamante es el primer dueño de la casa. Un miembro de esta saga fue José Bustamante Bricio, cura durante muchos años en el Valle de Mena, municipio al que dedicó un libro aún bastante conocido. Precisamente fue José Bustamante el que vendió la propiedad a los Fernández- Arenas, cuya familia aún es propietaria del edificio.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Personajes ilustres del noroeste burgalés (III): La dama de Quintanilla y el cura cantero de Santa Gadea


El precioso y pequeño lugar de Quintanilla de Santa Gadea cuenta con un templo relativamente moderno de época barroca. Sin embargo, en el diccionario de Madoz de mediados del siglo XIX se indicaba la existencia de una iglesia dedicada a San Miguel a 300 metros del pueblo en dirección a Santa Gadea, siendo entonces la actual de La Concepción de carácter privado. 

Actual iglesia de Quintanilla de Santa Gadea, junto a un gran roble bastante maltrecho.