miércoles, 23 de septiembre de 2020

Festival de Danzas de Fresno de Río Tirón (2019)

 Cada año, en torno a las fechas del Pilar, se celebra en la localidad de Fresno de Río Tirón un festival de Artesanía y Agroalimentación que ya supera las veinte ediciones. Con todos los respetos, para el que les escribe el evento no tendría un especial interés si no fuera por las actividades paralelas, y en especial el Festival de Danzas.

Los danzantes en el camino hacia la plaza

Se trata de una excelente oportunidad de tener en una sola tarde una aproximación a las Danzas típicas de esta comarca, que se ha dado en llamar Riojilla Burgalesa (quizás sería más adecuado referirse a la misma como Cuenca del Tirón), contemplando los bailes de varios pueblos. En esta ocasión participaron los grupos de Fresno de Rio Tirón, Cerezo de Río Tirón, Santa Cruz del Valle Urbión y Viloria de Rioja; este último recién recuperado tras su disolución hace décadas.



Muestras estos bailes bastantes similitudes entre sí; entre ellas el acompañamiento de dulzaina y tambor; el uso del paloteo como ritmo dominante, la vestimenta íntegramente blanca con lazo en la cintura y cabeza; y pañuelo de colores a los hombros. Al menos uno de los Danzantes muestra ornamentos algo diferentes al resto, se trata del cachibirrio o cachiburrio. 


 

Actualmente los bailes son efectuados mayoritariamente por niños o mozos bastante jóvenes. Los bailes representan alegorías de distintos momentos vitales; entre ellos podemos citar "las ovejitas" el del "herrador", y especialmente el espectacular "Baile del Muerto" ejecutado por el grupo de Santa Cruz del Valle Urbión.  



Baile de "El Herrador"



Baile del Muerto (fecha indeterminada. Autor F.Ortega) y actual (2019)

Vídeo resumen con algunas partes del festival.


jueves, 17 de septiembre de 2020

San Millán de Lara

En san Millán de Lara se conservan buenas muestras de arquitectura popular serrana.




Incluyendo una otrora tenebrosa picota para castigos a los condenados, en la bajada a la iglesia.


La iglesia dispone de la habitual portada en el lado sur, muy abocinada.



 
De la antigua preponderancia del lugar nos habla el hecho de que disponga de una segunda portada al oeste , de arco ya apuntado. En esta imagen podemos apreciar cómo la iglesia se adosa a la ladera del monte.
 
 
 
Imágenes de los capiteles de la segunda portada. Llama la atención la figura demoniaca sacando la lengua.






 
Pero la mayor originalidad y las pistas sobre el templo la encontramos en el hecho de que dispone de dos ábsides, el más pequeño adosado a la peña. En realidad tenía un tercero, ahora oculto por la sacristía. Pero ¿porqué esta gran iglesia en un pueblo tan pequeño y apartado?



La explicación la tenemos accediendo al interior del templo. Resulta que originalmente lo que exisitía era una iglesia o celda rupestre, en la cual según cuenta la tradición habitó un tal San Millán, tal vez un seguidor de este santo de la cercana comarca riojana. Los restos encontrados, entre los que destaca la puerta de acceso a la gruta, hablan de una antiguedad de al menos el siglo IX.

La leyenda y la calidad artística concuerdan en apuntar que el lugar se transformó en un centro de culto; tanto como para que el propio conde Fernán Gonzalez fundase aquí un monasterio dedicado a San Millán. Del monasterio se tiene constancia documental desde al año 1059, inicialmente dependiente de Silos y luego de la Catedral de Burgos.

El templo se encontraría restringido inicialmente a la gruta y al espacio ocupado actualmente por la parte inferior de la torre. De hecho, en la torre podemos descubrir una piedra reubicada que habla de los maestros constructores del templo, Benedictus, Micael et Martinus, y que data de 1165 (algunos expertos restringes esta cronología exclusivamente a la obra de la torre). 
 
Arco de herradura de acceso a la gruta

 
Foto: Félix Palomero

Poco después se edificaría una ambiciosa colegiata de tres naves, que es la que ha llegado hasta nuestros días y aún sobrecoge

Plano del templo. A la izquierda la gruta de San Millán. Félix Palomero et al.





 La nave norte está excavada directamente en la roca





Excelente arco polilobulado que comunica la iglesia con la gruta

 
El tercer ábside fue transformado en sacristía en el siglo XVIII; momento en que también se cambiaron las cubiertas. No sabemos cuando pasó el monasterio a ser una simple iglesia rural; aunque aún a mediados del siglo XIX Madoz todavía indicaba que había tres canónigos adscritos al templo.
 
Terminamos la visita por San Millán con la imagen de este bonito puente medieval; situado a pocos pasos de la iglesia.

 

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Iglesia románica de Vizcaínos de la Sierra

Una de las iglesias que forman parte de forma asídua del programa de visita de monumentos es la parroquial de San Martín, en Vizcaínos de la Sierra, lugar anejo a Jaramillo de la Fuente.
 
Aunque de similares características a la de la localidad citada, la impresión de esta iglesia es algo más tosca, aunque también más antigua (de hecho los expertos han encontrado restos que se podrían remontar al siglo XI).
 


 
La fantástica torre, a la que es posible subir



 
El ábside


 
Muestra un interesante muestrario de canecillos y capiteles, de los que aquí sólo pongo algunos ejemplos






 
Las ventanas del ábside



 
Aquí la tosca galería porticada, de sólo tres vanos.

 

 
Aunque la labra no se puede considerar de baja calidad. De hecho se relaciona con algunos de los trabajos en Santo Domingo de Silos.


 
Esta galería, junto con otras partes de la iglesia, muestra signos de una profunda reforma, realizada en el entorno del siglo XVIII, que nos impide conocer como era originalmente. 
 


Una portada de similares características nos permite acceder al interior del templo, que muestra la configuración románica en nave y parte interior de ábside. Cabe destacar el hecho, aunque no se aprecia en la foto, de que el tejado sigue siendo de madera, tal y como debió ser en origen.
 
 







El altar, elaborado con cuatro columnas y sus respectivos capiteles, puede provenir de la reforma citada.

 
Merece la pena destacar la bella pila bautismal, con indicios del periodo prerománico.