viernes, 13 de septiembre de 2013

Salinas de Rosío

Aparte de la propia toponimia, (además del pueblo, el río adyacente se denomina Salón) no resulta demasiado fácil encontrar restos físicos de la secular actividad salinera de esta localidad. Del mismo modo, tampoco encontramos mucha información documental, pese a que el poblamiento del lugar se remonta al menos al periodo romano, tal y como lo atestigua un yacimiento estudiado en los años 70.

De este yacimiento, lo más importante fue una gran sala supuestamente empleada para las transacciones de sal, cuyo fondo estaba ocupado por un gran mosaico decorado a base de formas geométricas en color blanco y negro (tonalidad poco habitual).Su cronología es la segunda mitad de la segunda centuria o inicios de la tercera.

El que los romanos se asentaran tan al norte en época tan temprana es muestra clara de la importancia que para ellos tenía esta explotación. El yacimiento hoy se encuentra enterrado y semioculto como mejor modo de conservación; a la espera de algún proyecto que pudiera ponerlo en valor. Podéis saber más sobre el mismo y la interesante historia de su descubrimiento en el número de febrero de 2010 del periódico “Crónica de las Merindades”.

También podría tener un origen romano (ya muy modificado) la bonita fuente que se encuentra cercana a la iglesia.

 El siguiente salto en la historia de esta explotación lo damos hasta la Edad Media. Como en el caso de otras explotaciones más famosas (Poza de la Sal, Salinas de Añana…) la posesión de las diferentes eras de sal fue muy valorada. Encontramos en testamentos y documentos de donación muchas referencias a transferencias de las mismas, en las que el monasterio de las Huelgas aparece mencionado frecuentemente.


 Parece evidente que la riqueza de la producción quedaba en muy pocas manos. En el siglo XV Sancho López (personaje enterrado en la iglesia) fundaba un Hospital de la Misericordia cuyos restos aún se conservan. Por cierto, la citada iglesia fue terminada en el siglo XVI. Tenía unas dimensiones considerables a la vista de sus grandes contrafuertes; y digo tenía porque hace unas décadas se vino abajo y sólo recientemente se ha emprendido una reedificación con menos pretensiones pero aprovechando la piedra original.
 

 
En la Edad Moderna la explotación de la sal pasa a depender del Estado, integrándose bajo el control de las Salinas de Poza, de las cuales hemos hablado no hace mucho. De esta época tenemos algo más información. La producción anual rondaba las 20.000 fanegas (aproximadamente una quinta parte respecto a la de Poza de la Sal).

En todo caso en el siglo XIX el lugar gozaba de una humilde pero evidente prosperidad. Había botica, sastrería, médico, prácticante y al menos 70 familias. Existió incluso un balneario del cual no queda ningún resto. Según la guía de balnearios correspondiente a la temporada del año 1912, sus aguas estaban indicadas para escrofulismo, dermatosis, herpetismo, catarros y para diversas enfermedades del aparato digestivo.

Durante la última época de funcionamiento los propietarios eran los vecinos, que gestionaban la explotación bien directamente, bien mediante arrendamiento, de modo muy similar a cualquier tierra de cultivo. La salmuera propiamente dicha provenía de un profundo pozo. Era frecuente que los propios vecinos fuesen vendiendo la sal por los pueblos cercano. Una sal que según las fuentes era más bien parda o por el contrario de gran calidad.



 Hoy de este antiguo modo de vida no quedan apenas rastros. Simplemente un área anexa al pueblo desprovista de cultivos, en donde antes estuvieron las eras de producción. Al parecer, algún vecino aún conserva alguno de los antiguos artilugios.
 
Sin embargo, y a diferencia de Poza, la sal como tal aún se sigue explotando a día de hoy, aunque de un modo menos romántico pero también menos duro. El antiguo pozo está integrando en una pequeña instalación de factura moderna desde donde se realiza el bombeo directamente hacia camiones cisterna, a razón de 4 o 5 camiones diarios, para usarlo como salmuera.

Para terminar el artículo aportamos una valiosa imagen tomada en 1937 por un soldado italiano participante en la Guerra Civil; en la que se aprecian las eras funcionando.



 

7 comentarios:

MAC dijo...

Cuidadísima documentación del artículo de nuevo Montacedo, gracias. Desconocía completamente esta explotación salinera, tengo ganas de conocerl la localidad. ¡Un saludo!

Montacedo dijo...

Gracias por tus palabras. Evidentemente no son ni la sombra de las de Salinas de Añana, pero se pueden entender como parte de un antiguo fenómemo industrial y cultural.

Anónimo dijo...

ojo: el pueblo tiene buenos ejem de arquitectura y creo que este pueblo enlaza muy bien con la linea magica del grial... y encima hay bar: sino todo el año casi... ah , y los paisajes: paso muchisimas veces por aqui de vuelta de mis rutillas y siempre pienso que estos paisajes entre La Cerca y Castrobarto y demas es de lo mejorcito que se puede uno encontrar
aprilillo

Montacedo dijo...

Gracias por los comentarios. Es una zona muy poco conocida.

Anónimo dijo...

es una pena que el pueblo este ahora en estas condiciones con lo que ha sido en tiempos pasados pero es un lugar que merece la pena visitar y espro que en un futuro el mosaico pueda ser visible

Luis Astola dijo...

Hola, Montacedo.
He caído en tu blog rastreando información sobre Salinas de Rosío. Muy interesante lo que publicas. Enhorabuena.
Me ha sorprendido encontrar, en la misma sesión de rastreo, el contenido exacto de tu reseña sobre Salinas en la dirección que adjunto:
http://leyendasmirdalirs.com/2016/07/08/el-mosaico-romano-de-salinas-de-rosio/
Salvo que tú mismo seas Sergi García, el autor de dicho blog, (en cuyo caso te pido disculpas y quedaría todo explicado) parece un feo y flagrante caso de plagio, por mucho que se nombre "generosamente" el blog "Tierras de Burgos" en la bibliografía.
Siento meterme donde no me llaman, pero no soporto el copia-pega y este caso me parece un ejemplo sangrante de lo que no se debería hacer con los textos ajenos.
Disculpa y enhorabuena de nuevo por tus contenidos

Montacedo dijo...

Gracias por el aviso. No lo había visto hasta ahora porque el mensaje de aviso me había ido inexplicablemente al buzón de spam. No, no soy ese Sergi García y no sabía nada. Voy a echarlo un vistazo.