lunes, 9 de septiembre de 2013

La iglesia-cementerio de Bárcena de Pienza

Al autor de este blog le gustaría haber dado por terminado el capítulo de “patrimonio en peligro y expoliado”; pero lamentablemente me temo que aún os voy a mostrar unos cuantos ejemplos más; y otros que sin duda se me quedarán en el tintero.

La pequeña localidad de Bárcena de Pienza muestra un entramado urbano bastante disperso, lo que denota que estamos entrando en el Burgos más norteño donde los prados toman un papel más protagonista. Medio escondido entre estos prados, algo alejado del pueblo y con un acceso no especialmente claro, como si no interesase encontrarlo, se encuentra el pequeño cementerio de la localidad. Desde luego sólo llegará al lugar quien quiera ir allí por razones obvias o el que esté previamente informado de un elemento ciertamente original que allí se encuentra.

Lo que aquí ha ocurrido es que la parroquial del pueblo fue edificada en el exterior del pueblo y, existiendo una ermita posterior integrada en el casco urbano, la situación ha derivado con los siglos en el abandono de la primitiva iglesia a favor de un templo más pequeño y accesible, y por ello más en consonancia con una parroquia menguante (de acuerdo con Madoz, a mediados del XIX todavía se usaba la antigua parroquia). Este hecho desde luego no es nada excepcional (en las cercanías de Burgos tenemos al menos dos ejemplos: Quintanaortuño y Rioseras).



 Tampoco es excepcional, aunque si menos habitual, el que la iglesia original acabe transformándose en cementerio. Pero la originalidad viene dada en este caso porque el resto que nos queda es un ábside perfectamente definido con una iconografía ciertamente interesante.

Este ábside ha sido maltratado por la humedad, el abandono y el expolio, aunque bien es verdad que parece que recientemente los muros y el resto del tejado han sido consolidados frenando el avance del deterioro. Nos muestra en todo caso un templo sencillo pero bien trabajado, levantado a base de piedra arenisca pero, y he aquí un primer detalle, con algunos de los principales relieves tallados en piedra caliza.


 El exterior del ábside está formado por cinco paños divididos por columnas; en cada uno de los cuales existe una ventana con arco de medio punto. La más elaborada es la central, con una arquivolta adornada de cabezas humanas. Los capiteles y canecillos, algunos muy deteriorados pero que denotan calidad en su origen, también muestran una variada temática: cabezas, soldados, animales reales y fantásticos…



 El interior del ábside (dentro ya del cementerio) resulta aún más interesante. Entre las piedras de la bóveda aún podemos intuir las antiguas pinturas murales lamentablemente perdidas. Mejor se aprecian sin duda los capiteles del interior de las ventanas y del arco triunfal, a base de buen bajorrelieve. El más interesante es sin duda el de un personaje que sujeta dos unicornios; uno de los más llamativos, a mi entender, del románico provincial.







En definitiva, parece que esta obra contó con más recursos que los de otros pequeños lugares, lo cual se denota en la estructura general y el trabajo de un artista más hábil en parte de los relieves. Estilísticamente se observan vinculaciones con el no muy lejano templo de Siones de Mena.

 Como apuntábamos, más en el centro el pueblo existe la ermita, hoy parroquia, que data como mucho del siglo XVI. Con posterioridad a mi visita me enteré de que tanto en los muros como en el interior de iglesia se encuentran restos de la anterior parroquia, entre los que destaca un estilizado relieve de la anunciación (procedente probablemente de la antigua portada) y una pila románica.

4 comentarios:

MAC dijo...

Gracias por dar a conocer este elemento patrimonial tan curioso, la provincia no deja de sorprender :)

Alex dijo...

No conocia semejante curiosidad!!

Anónimo dijo...

Un block muy interesante. Con unas explicaciones muy buenas y mejor elección de los lugares a visitar. Gracias

Anónimo dijo...

Hola soy montacedo desde un móvil. Muchas gracias por dejar comentarios y por tus palabras