miércoles, 25 de septiembre de 2013

Regreso a los pueblos del silencio: Gobantes

Como veis la etiqueta despoblación aparece en muchos de los artículos que estoy publicando últimamente. Un examen un poco en detalle de la despoblación del medio rural burgalés evidencia que, de forma casi matemática, cuanto más al noreste se encuentra una comarca, más le ha afectado la despoblación. Evidentemente ello se debe a que más cerca se encuentra el polo de atracción del País Vasco: esa tierra en la que al parecer se sigue sufriendo la opresión del estado español, por más que a algunos nos cueste entenderlo. 

No podían por tanto faltar las referencias a los pueblos despoblados o semidespoblados. Son tantos y con tan diferentes perfiles, que últimamente me limito a recoger los que aparecen en el libro de Elías Rubio "Los pueblos del silencio" (como siempre, recomiendo su lectura). En la comarca de Losa hay unos cuantos; de los cuales de momento he visitado sólo algunos que tienen un acceso más o menos cómodo. Irán apareciendo en el blog en los próximos meses

El acceso a Gobantes se realiza desde la carretera comarcal BU-551, recientemente mejorada, que conecta Medina de Pomar con Criales de Losa. Una corta pista de menos de dos kilómetros a lo largo de un precioso y arbolado vallejo (se observan incluso algunas hayas) nos conduce a Gobantes.


En el reducido núcleo se observan unas cuantas casas en diferentes fases de ruina que son asediadas por la vegetación.



Pero el edificio en ruinas que más destaca es probablemente la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, que aún conserva algunos restos de un románico muy sencillo en portada y ábside.



No obstante, también hay algunas casas en buen estado a las que sus propietarios acuden durante el buen tiempo para disfrutar de la belleza del paisaje y aprovechar los recursos de la tierra.



Gobantes tiene hoy (año 2012) dos personas empadronadas. Hasta mitad del siglo XX los habitantes rondaron la cincuentena y hasta bien avanzados los 70 tuvo población estable. De los habitantes de Gobantes no se tenía muy bien concepto, pues por la zona se comentaba eso de:

Si vas a Gobantes, 
lleva pan antes, 
que encontrarás quien te lo coma 
pero no quien te diga toma

2 comentarios:

blanco vida dijo...

soy el viajero de internet.saludos a todos.me interesa la vida el silencio y pensar.lo malo de los pueblos donde se va la gente es que vuelvan en oleadas tan grandes que ya no haya silencio.me encanta la españa que va desde madrid para arriba,pero me gusta tambien extremadura,todo lo que tenga silencio

Miquel dijo...

Ostras, la portada de la iglesia es como para enternecer...