martes, 9 de marzo de 2010

Una tierra de leyenda (II): La iglesia paleocristiana

Iniciamos nuestro periplo en las cercanías del pueblo de Mijangos. Justo a la entrada del núcleo tomamos un amplio camino a la izquierda que en realidad se dirige a Trespaderne, pero, al poco nos volvemos a desviar esta vez a la derecha para, tras ascender suavemente unos 200 metros, llegar a nuestro punto de destino, que se encuentra a la derecha del camino.
 

Hemos de prestar atención pues la señalización, aunque existente, es precaria. Os incluyo un croquis para el acceso.

Pero ¿que es lo que vamos buscando?. Pues nada menos que los restos de una iglesia paleocristiana conocida por el nombre de Santa María de Mijangos. Aquí, al mismo pié de la Tesla se encuentra este solitario lugar, vallado y sin acondicionar para la visita. Por otro lado, los restos que se pueden apreciar desde la verja no prometen mucho, todo ello contrastando sobremanera con la importancia que debería concederse a este lugar.


En primer lugar, en este punto se localizó hace ya unos cuantos años una valiosa lápida de consagración del templo, que se conserva en el Museo de las Merindades de Medina de Pomar y que data de finales del siglo VI o principios del VII.


La piedra habla así:

... CONSECRATVS EST (LO)CVS
S(AN)C(TA)E MARIAE (P)ONTIFICE
ASTERIO SVB D(IE) PR(IDIE)
NON(AS) M(A)IAS XVI GL(ORIOSE)
DOM(INI) N (O)S(TR)I RECCA(REDI)
(”El obispo Asterio consagró este lugar en Santa María el 6 de mayo por mandato de nuestro señor Recaredo”)


El hecho de que se cite al obispo de Oca y al propio rey que adoptó la religión cristiana para el reino habla por sí sólo de la importancia del lugar.

Pero las excavaciones llevadas a cabo en profundidad remontan la ocupación del lugar a un periodo aún anterior, al siglo V, todavía en época bajo imperial, Con estos datos podemos aventurar que Santa María de Mijangos es probablemente el edificio cristiano más antiguo de la mitad norte peninsular.



Los restos muestran un antiguo templo de planta basilical de tres naves y triple cabecera, de testero recto, puerta única al mediodía y por pequeño pórtico a modo de nártex. Pero su mayor singularidad le viene dada por su contraábside, habitáculo al poniente del edificio que tuvo un uso de culto martirial y que, junto a la misma tipología de la planta, indica los influjos rituales y las vías de penetración, oriental-norteafricana, del cristianismo en Hispania.
 
Es un edificio de gran porte, con una longitud de más de veinte metros y una anchura de diez. Entre los restos encontrados de su primera ocupación merece la pena destacarse una ventana paleocristiana, ejemplar casi único.

Se asume como posibilidad más plausible el que durante todo el periodo de invasión y asentamiento de los pueblos germánicos el templo quedase abandonado durante bastante tiempo, suficiente para que el edificio se derrumbase. Posteriormente vendría una refundación a la que haría referencia la estela citada anteriormente. El nuevo templo conservó en lo fundamental la planta del original, reutilizando los materiales romanos originales; si bien tuvo que adaptar el edificio para el culto católico (y no arriano, como sería el original).


A juzgar por los restos de toba tallada a modo de ladrillo de plementería , la nueva iglesia debió tener zonas abovedadas y, a la luz de los fragmentos de fustes de columnas hallados, contar con arcos tectónicos. Todo ello abunda en la más que plausible preponderancia del lugar.

Pero todavía existe una reforma posterior, ya del siglo X. ¿Quedó abandonada durante los primeros siglos de la reconquista o fue utilizada de manera continua desde el periodo visigodo a época condal? He aquí un punto para la reflexión de gran importancia. En todo caso, muchos autores coinciden en identificar Mijangos con la "Messanika" arrasada por los mahometanos en su razzia del año 865.

Hoy yace en un lugar apartado y semiolvidado, injusto para su anterior esplendor y, este dato también es importante, a menos de tres kilómetros en línea recta de la boca norte del desfiladero de la Horadada (de hecho incluso hay señalizada una ruta de senderismo, PR-BU-150, que conecta ambos puntos).


Hacia allí hemos de dirigirnos para encontrar otros restos que, sin ser tan relevantes, corresponden también a la misma época (poblamiento romano tardío y visigodo). Se trata de un yacimiento de llamativo nombre: Santa María de los Reyes Godos.
Descubierto hace unos cuantos años en la labores de ampliación de la carretera Nacional, casi enfrente del nacimiento de la pista que conduce a Cillaperlata. Los restos encontrados incluyen la planta de un antiguo templo y una serie de enterramientos, aunque da pena acercarse a los mismos pues su estado de abandono es desalentador (pese a los esfuerzos que está haciendo el Ayuntamiento de Trespaderne para su puesta en valor). También es probable que buena parte del yacimiento se perdiese al construir la carretera original.

Podemos tener una idea muy parcial del yacimiento si nos asomamos al mismo desde el talud del Santander-Mediterráneo, que pasa justo por encima.

5 comentarios:

Jose Antonio San Millan Cobo dijo...

Hola, hace no mucho realice un programa de radio, en Radio Espinosa-Merindades en que que hablaba con los responsables de la excabacion del Castillo de Tedeja, al que pertenecia la Iglesia de Santa Maria de los Reyes Godos, y tambien hablamos de Mijangos, un lugar increible, sin duda, y lleno de historia por investigar.

El programa se llama Huellas en el Tiempo.

Un saludo.

http://bitacoradelvientomontanasdeburgos.blogspot.com/

Montacedo dijo...

Gracias por el apunte. En su momento también escribiré algo del Castillo.

ZáLeZ dijo...

Hola Montacedo:
A la altura de las expectativas y realmente interesante por la antigüedad. Me lo guardo.

En esa zona (Mijangos) también se ubican interesantes cuevas. Suele suceder en este tipo de yacimientos la coincidencia, no sé si casual o no, de grutas "tipo habitables" como las Siete Camarillas en su entorno.
Aunque no venga mucho al caso, en cuantas ocasiones los eremitorios, por ejemplo, se asientan también incluso sobre poblamientos prehistóricos como si existiera "algo atrayente" que les indujera a construir sobre ellos...misterioso.

Otra cosa, cuando me comentaste lo de la cueva los portugueses y "otra cueva de San..." , luego caí en la cuenta. No sé si te referías a una existente entre el camino que comunica Tartalés de Cilla con Tartalés de los Montes en el punto donde encumbra y en el lateral solano de la montaña donde recuero la existencia de una graciosa cueva que pa-reciera hecha por "Los Picapiedra" pero no sé su nombre... ?.
Saludos, espero no haber metido la pata.

Abi E. dijo...

Hola Montacedo, desde luego conozco lo slugares, aunque no conocia su historia, así que ya tengo conocimiento de ella gracias a ti.

Desde luego estan bastante abandonados, aunque supongo que ahora con lo del
Castillo de Tedeja intentaran ponerlo todo en valor y relanzarlo turísticamente.

Un abrazo
el lio de Abi

Montacedo dijo...

Zález. Lo de la existencia de esa cueva en ese punto no creo que sea casual, lo mismo que su nombre. Tal vez he leído algo al respecto. Si me pudieses dar las coordenadas GPS igual saco tiempo para echarle un vistazo. Lo de la cueva que comentar no sé si es la misma de San Pedro que te decía. Esta esta justo encima del pueblo. De nuevo si supiese las coordenadas (o referencia más o menos precisa) tal vez me ayudara.

ABi. Por una parte el hecho de que Trespaderne sea una población relativamente grande ha ayudado algo, pero ni de lejos lo que hubises pasado si se encuentra, por ejemplo, en el país vasco.