martes, 23 de marzo de 2010

Otros pueblos del Silencio: Loma

Las fotos fueron tomadas en febrero de 2016. 

Desde luego que la labor de Elías Rubio en lo referente a recuperar la historia de nuestros pueblos deshabitados es digna de todo elogio, pero, más bien como humilde complemento, recogeremos aquí algunas muestras de pueblos que, por unas causas u otras, podrían figurar en dicha lista.

El primero de ellos es el poblado de Loma, que, aunque aún figura en los mapas, puede pasar perfectamente desapercibido para los pocos viajeros que surquen esta parte del páramo de Masa.

El pueblo de Loma visto desde el dolmen de las Arnillas. Al fondo la iglesia de Quintanaloma.

Vista de las ruinas de Loma desde el camino de acceso. El desolado aspecto del entorno se ve realzado por el manto nivoso.

El acceso se realiza desde el pueblo del que formó parte como barrio, Quintanaloma, lugar sorprendentemente bien conservado y mantenido por su escaso vecindario. Debemos buscar la base de la mole de la antigua iglesia (hoy ermita) y desde aquí tomar un camino que en descenso nos lleva en unos centenares de metros hasta el arruinado caserío.

Casas parcialmente reconstruidas. Al parecer provienen de un proyecto vital que no llegó a cuajar

Nos cuentan en la web de Quintanaloma que:
"...en los años 30 aún quedaban 14 o 15 casas abiertas y que llegó a tener cura propio.La iglesia de San Andrés, el patrón del pueblo, estaba situada en el mismo centro del poblado. Esta tenía un campanario al que se subía por una escalera. Su ábside, que data del siglo XIII era el que hoy está en la iglesia urbana de Quintanaloma, ya que fue trasladado por completo en años posteriores. En la iglesia estaba el santo, San Andrés, y la Virgen del Rosario. También tenía una pila bautismal que, en parte, encontramos hoy día en la fuente de la plaza de la Fuente de Quintanaloma.

En las siguientes fotos, imágenes de casas arruinadas

Los lomeros, que así se llamaba a sus habitantes, se abastecían de agua en la fuente de Loma, de la que hoy en día se extrae el agua de Quintanaloma al lado de la cual estaba el lavadero. Por otro lado, no había ninguna cantina, se solían reunir en alguna cuadra a jugar a las cartas pero disponían de más hornos de uso privado que en Quintanaloma, pues existían hasta 4 o 5 hornos mientras que en Quintanaloma había 4.



En cuanto al trabajo, los habitantes de Loma tenían un pastor independiente de Quintanaloma para sus rebaños de ovejas y cada pueblo tenía un terreno diferente para pastar. Los rebaños de Loma eran más importantes que en Quintanaloma ya que tenían más reses por vecino y disponían de mejores pastos, desde Valdeloma hasta Tistierna. Nevaba menos en invierno y podían pastar en el valle, de esta manera necesitaban menos piensos. También tenían vacas y su pastor vivía en Loma y luego pasaba a recoger las de Quintanaloma, haciendo el recorrido contrario por la noche.




La administración local consideraba Loma como un barrio perteneciente a Quintanaloma, así pues, esta disponía de un regidor propio en Loma que se sumaba a los 2 regidores y el alcalde de Quintanaloma. Loma no disponía de escuela propia así que los niños debían desplazarse cada día para asistir a la escuela de Quintanaloma.


La cercana ermita de Santa Ana está colgada del abismo

Pero la actividad fue cesando durante los años 30, quedando apenas 4 o 5 familias a finales de la década. Después de la Guerra Civil, sobre el año 1956, Loma quedó totalmente abandonado al marcharse las últimas familias que vivían allí..."


La antigua ermita de Quintanaloma fue reformada con los materiales de la iglesia de Loma. Hoy ejerce de parroquial mientras que la antigua iglesia acoge un pequeño museo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Según tengo entendido se asentaron en el pueblo dos hermanos para dedicarse a la ganadería (ovejas), reformaron la casa que se ve en la segunda foto y comenzaron la construccion de una segunda que nunca llegó a terminarse, tambien se restauro algun corral donde guardaban el ganado, al menos hace un par de años me encontre con unos de los hermanos que al parecer sigue viviendo allí, el otro creo que se marcho del pueblo,
Según me contaron el abside de la iglesia de Quintanaloma (la que se encuentra en el centro del pueblo) pertenece a la antigua iglesia de Loma y fue trasladado hasta su actual ubicación.
Desde Loma se puede divisar a lo lejos una ermita dedicada a Santa Elena creo, sencilla pero recientemente restaurada.

Saludos,

Abi E. dijo...

Hola Montacedo, hace ya varios días que no te visitaba y he estado dando un repasillo a lo que has publicado en este tiempo. Que bueno.

Un abrazo
el lio de Abi

Montacedo dijo...

Hola. Gracias al anónimo lector por toda la información que aporta; algo de ello había leído.

Abi, gracias. Lógicamente no podré mantener el nivel de la serie "una tierra de leyenda".

De aquí a semana santa casi seguro que no podré publicar y sólo podré entrar de cuando en cuando