jueves, 4 de octubre de 2018

Regreso a los pueblos de silencio: Valdearnedo

Del 2009 databa mi única visita al apartado lugar de Valdearnedo, y el verano pasado (el de 2017) quise volver al lugar para ver cómo había evolucionado la cosa; además de para dedicar algo más de tiempo a contemplar el territorio de las Torcas, un amplio espacio de unas 5000 hectáreas que engloba en su interior únicamente los núcleos de Valdearnedo, Melgosa y Tobes.

En las primeras imágenes, fotos de los alrededores de Valdearnedo

Verdaderamente, pocos sitios de la geografía burgalesa son tan inhóspitos y tan poco aptos para desarrollar una vida como el desolador, pero también bello, paisaje de las Torcas. Prácticamente en el centro del mismo se encuentran los restos del despoblado de Valdearnedo.


Torre de alta tensión una vez desaparecido el pueblo
Llegar a Valdearnedo no resulta fácil; mejor dicho, no resulta cómodo. Las cuatro localidades que lo rodean por los cuatro puntos cardinales: Carcedo de Bureba, Melgosa, Quintanarruz y Arconada, se encuentran a una distancia similar y están separadas del pueblo por caminos en regular situación (poco aptos para el coche, en cualquier caso), siendo tal vez el camino en mejor estado y más cómodo el de Carcedo y el más cercano el de Quintanarruz.


En uno de los vallejos, algo más feraces, situados en los fondos de este paisaje desarbolado y altamente erosionado, se encuentra Valdearnedo. Sabía que lo que iba a ver no me iba a gustar, pero uno nunca puede prepararse del todo para estas sensaciones.



La iglesia parece haber empeorado mucho en estos pocos años. Aún mantiene en pie la mayor parte de su estructura, pero su aspecto es cada vez más amorfo. No le auguro muchos años. Su interesante fábrica románica ha sido muy castigada por la rapiña de "los listos". 



La desaparición hace tiempo de los canes, columnas y los mejores sillares de las esquinas, ha acelerado sobremanera el deterioro. También ha pasado a mejor vida la espadaña. 




Una vez en el interior, sorprende el gran tirante de acero colocado para evitar el colapso de la iglesia. La explicación nos la da Elías Rubio en el libro “Los pueblos del silencio”. Al parecer en los años 60 el obispo realizó una visita al lugar y la situación era tan alarmante que dio orden para poner en marcha esta tosca solución de emergencia. 




Entre los restos dejados por los saqueadores de tumbas y personas de similar calaña aún quedan capiteles harto interesantes... si estuvieran en otro lugar.



Nos damos una vuelta por el reducido caserío para comprobar las casas también parecen haber acusado mucho estos pocos años, manteniendo tan sólo un halo de lo que fueron. Los últimos pobladores, Valeriano y Agripina, aguantaron hasta principios de los años 80, pese a que sus convecinos hacía tiempo que habían abandonado el lugar. 




Tanto la familia de Valeriano y Agripina no otros allegados al pueblo no han perdido del todo el contacto con el mismo, realizando visitas todos o casi todos los años. De ello dan fe algunos de los comentarios que acompañan este artículo. Recomiendo encarecidamente su lectura. 

Panorámica de las Torcas desde el alto Otero (989 mts). Al fondo los Montes Obarenes

23 comentarios:

Anónimo dijo...

He visitado Valdearnedo varias veces y es una pena el estado de su iglesia,

Saludos

Montacedo dijo...

Gracias por participar

JIS dijo...

Este es el pueblo de mi abuelo. Su madre era la maestra de la escuela que todavía se encuentra allí, pero no se puede llegar hasta ella debido a la malesa.
Gracias por la entrada de este blog.
Jesús Ibáñez.

Montacedo dijo...

Gracias por un apunte humano, que es lo más importante.

Anónimo dijo...

Es el pueblo de mi madre y todavia está la casa sin derruir y con tejado. Me encanta acercarme en verano y todavia recuerdo mis veranos en casa de mis abuelos sin luz ni agua. INCREIBLE
Encarni García

Montacedo dijo...

Gracias por otro apunte en primera persona.

Félix Pérez dijo...

Siento ser tan práctico pero, ante la desidia y la rapiña de aquí y la endémica falta de fondos para recuperar y/o mantener estas iglesias (y otros edificios que lo merezcan), yo sería partidario de buscar algún inversor extranjero que esté dispuesto a llevarlos y exhibirlos en su país, a cambio de restaurarlos y devolverlos al cabo de un periodo de años que compense al financiador (50, 75, 100 años), en espera de que lleguen tiempos mejores aquí: porque valoremos más nuestro rico patrimonio y porque tengamos mejores recursos económicos para mantener (quizá no en su lugar original) esos edificios.

familia martinez garcia dijo...

soy hija de valeriano martinez y de agripina garcia que vivieron en VALDEARNEDO hasta1983.fueron los ultimos habitantes del pueblo todavia viven y casi todos los veranos vamos un dia a comer toda la familia.Saludos

Montacedo dijo...

Gracias por dejar otro mensaje de primera mano y me alegro de que menategáis un vínculo con el lugar.

Monica dijo...

Hola mi nombre es Monica y soy hija de Begoña la hija de Valentín y Valentina,este el pueblo en el que nació y siempre me habla mucho de cuando vivió alli hasta que se vino toda la familia a Bilbao en busca de trabajo.Es una pena q este asi

Montacedo dijo...

Efectivamente es una peña que un mueblo milenario acabe de esta manera. Gracias por dejarnos un mensaje de "calor humano".

Anónimo dijo...

Jesus666

Anónimo dijo...

Procuro visitar el pueblo todos los años, este año fuimos dando un paseo desde un pueblo de los alrededores y sorpresa alguien habia recostruido el esqueleto de algun enterrado dentro de la ermita, eso si faltaba el craneo

trasmerano dijo...

Bonito pueblo en bonito enclave. Lástima que una vez más los enemigos de España, hayan querido llevarse un recuerdo para poner, junto a los enanitos, en el jardín de sus casas. En fin, aun no es tarde para crear un grupo de amigos de Valdearnedo y empezar a moverse, a imitación de lo que se está haciendo en el monasterio de Santa María de Rioseco. Si viviese en Burgos hoy mismo empezaría a moverme...

Familia Cuesta Martínez dijo...

Hola mi madre Alicia Cuesta Martínez , hija de Valentina Martínez y Valentín Cuesta, vivió allí, dice que se acuerda mucho de su tía Agripina y de Valeriano Martínez (hermano de Valentina Martínez) . También se acuerda mucho de Trini su prima.

Izaskun Cuesta dijo...

Vamos a ir en coche, que tal está el camino? Ya he leído que no es cómodo, pero se puede ir sin problema? Porque por las fotos parece que sólo hay un camino...

Montacedo dijo...

Gracias por comentar. Tengo idea de que hay un camino practicable desde Arconada, al menos en época no lluviosa. Yo fui en bici desde Quintanarruz. Voy a intentar preguntar por ahí y si averiguo algo más concreto lo escribo aquí.

Anónimo dijo...

Yo soy de melgosa uno de los pueblos cercanos a valdearnedo. Me encanta ir todos los veranos en bicicleta hasta allí disfrutando del paisaje. Además una de esas casas pertenece a mis abuelos que antiguamente con la compra de las tierras tenías que quedarte con ella. Recomiendo a todos aquellos que les guste el ciclismo a ir hasta allí por el camino de melgosa por la orilla del río ya que disfrutarán mucho del paisaje.

Montacedo dijo...

Gracias por comentar. Curiosamente estuve en Melgosa el viernes para ascender hasta el Utero, uno de los mejores puntos para ver toda esta zona de las Torcas. Estando por allí me puse a pensar cual podría ser la mejor combinación ciclista para conocerlo. ¿Hay camino más o menos practicable (para la bici) entre Melgosa y Rublacedo de Abajo?. Un saludo.

Celiano Garcia Barriocanal dijo...

Izaskun: el mejor camino para ir a Valdearnedo es desde Arconada. Mi consejo es dejar el coche en Arconada y subir andando para apreciar la belleza cromática geológica y morfológica del terreno. Es un paseo agradable y q te dejará un buen recuerdo desde el punto de vista sensorial y emocional. Yo me crié allí desde niño hasta 1979. Fuimos la penúltima familia en irnos. Me dio mucha pena y no puedo evitar una visita todos los años. Vale la pena el entorno. Es una pena como va quedando todo de ruinoso. Algunos desalmados se llevaron las campanas de la iglesia y la desidia de la Administración autonómica ha hecho que se perdiera el precioso ábside románico.
También la sequía y el cambio climático va acabando con la vida que allí había. La fuente la desmonto algún desalmado, los manantiales de San Quierce y Praoredondondo se han secado dejando sin agua la torca de la Fuentevieja, donde se cogían muy buenos cangrejos. También se han secado los manantiales dela torca de la Canal, con su permanente pozo, bebederos de las caballerías y fuente fresquisima.


Javier Montacedo dijo...

Gracias por tu aportación. Estuve este verano en el pueblo y espero poder retocarlo en los próximos meses. Me dio la impresión que la iglesia puede colapsar en cualquier momento.

ernesto fuente dijo...

Yo procuro ir todos los años bien andando desde Carcedo (una hora) o bien en coche (en verano no hay problema) y lo que si es cierto es que la iglesia esta cada vez peor, en su suelo hay restos humanos que hace unos años alguien dispuso ordenadamente, eso si calaberas a diferencia de otros restos nunca los he visto, esta caro que en su dia la ermita fue expoliada con el fin de llevarse lo poco que aun quedaba de valor, hoy dia aparte de un par de capiteles extraordinariamente bien conservados, el resto esta en estado ruinoso, una pena

Javier Montacedo dijo...

Gracias por tu aportación. Tienes razón. El año pasado fui de nuevo y en las próximas semanas actualizaré un poco este artículo.