lunes, 18 de octubre de 2010

Ruta de senderismo: El Pozo Negro y el Tejo Milenario

Hoy os traigo una ruta de senderismo recién salida del horno, pues está realizada este mismo fin de semana.

La sierra de la Demanda burgalesa constituye una inusitada comarca en la que aún podemos disfrutar de parajes alejados de cualquier núcleo de población, con cumbres que rondan los 2000 metros y profundos valles cubiertos de bosques caducifolios. La laguna de origen glaciar del Pozo Negro, muy cerca del límite con la Rioja, constituye uno de los destinos de mayor interés, pero hoy combinaremos el acceso tradicional con la búsqueda de uno de los árboles más longevos de la provincia, formando una ruta circular que nos permitirá disfrutar de sendos valles.

Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track): Media
Belleza: Muy Alta
Tiempo: 6,5 horas (14,5 kilómetros)


Situación.

Para acceder a Fresneda de la Sierra Tirón tenemos dos opciones. Por una parte podemos seguir la N-120 hasta Belorado, y desde allí tomar la comarcal que une este núcleo con Pradoluengo. Muy cerca de este último municipio tomamos, a la derecha, la pista que a través de Villagalijo enlaza con la carretera que lleva a Fresneda y Ezcaray.
 
Otra opción es tomar la carretera que, naciendo en Ibeas de Juarros, y a través de Arlanzón y Villasur de Herreros, nos conduce a Pradoluengo. A la salida de este pueblo encontramos la recientemente arreglada carretera indicada anteriormente.

Una vez en Fresneda, tras pasar el puente sobre el incipiente Tirón y antes de afrontar las primeras rampas del alto de Pradilla, hemos de tomar la pista de tierra, en razonable buen estado, que en unos 5 kilómetros nos lleva al señalizado lugar de Tres Aguas, en donde se ubica un refugio.
 



Puntos de Interés
Valles de Montaña. bosques de ribera. Arroyos con sus caídas de agua. Bosques caducifolios. Vistas desde el cordal. Tejo Milenario. Pozo Negro.

Descripción de la Ruta

Tres Aguas, punto de confluencia de tres canales serranas (Ricumbea, Pozo Negro y Reoyo), se considera el nacimiento tradicional del río Tirón, cauce que tras un recorrido de 65 km en sentido norte vuelca sus aguas en el Ebro a la altura de Haro, no sin antes regar parte de las tierras de la rioja alta.
Desde Tres Aguas tenemos dos caminos. El de frente, algo menos marcado, es el que seguiremos, y el de la izquierda por el que regresaremos al punto de partida.
 
Este primer camino nos adentra en el Barranco de Reoyo pero, al cabo tan solo unos 500 metros, abandonamos el mismo por un puente de piedra que cruza el cauce hacia la izquierda. El nuevo camino, más rústico, discurre prácticamente paralelo al anterior, pero por el otro lado del arroyo.



En la parte superior nos incorporamos a los restos de un antiguo camino que remonta este nuevo arroyo por el denominado Barranco de Zarzabala. Por momentos el sendero se acerca al curso de agua, pero en general discurre una veintena de metros por encima del agua, que siempre oiremos cantarín mientras avanzamos por el hayedo.
 
Llevaremos poco más de un kilómetro andado cuando desde la izquierda se nos une un arroyo relativamente caudaloso, caracterizado por una bonita cascada que se observa a unos 50 metros. Nos aproximaremos a la cascada por su parte derecha y, tras disfrutar de la misma, treparemos por las marcas que aparecen junto a nosotros. Son tan sólo unas decenas de metros, que deberemos afrontar agarrándonos a ramas y raíces.
 
Al cabo de unos dos kilómetros el sendero parece difuminarse, pero con un poco de atención podremos seguir descubriendo las veredas, que sucesivamente se acercan o separan del río, incluso lo cruzan en una ocasión. Unos antiguos bidones de gasolina que sorprendente nos encontramos en nuestro avance pueden ser una buena referencia. A los de 2,5 kilómetros unos hitos de piedra significan el definitivo alejamiento del cauce, hacia la derecha. Avanzaremos a partir de aquí penosamente por la pronunciada ladera.





Poco después se pierden un tanto las referencias y los siguientes metros serán tal vez los de mayor dificultad, sobre todo porque el avance se hace muy difícil entre las altas escobas que se han adueñado del paisaje. Como referencia, avanzaremos en dirección suroeste y trataremos de mantenernos cerca de una pequeña dorsal que da vista simultánea a las hondonadas que se abren a nuestros dos lados.


Siguiendo estas pautas observaremos unos centenares de metros por encima de nosotros un pinar que será nuestro objetivo. Cruzando sendos tramos de escobas y pequeños rodales de hayas llegaremos al pinar, en el kilómetro 3 de avance. Si seguimos el borde del pinar hacia arriba descubriremos un sendero que poco a poco se va haciendo más marcado, remontando una nueva dorsal que ahora discurre en dirección sur.


Aunque nos incorporamos a un camino más marcado, enseguida lo abandonamos por otro, de manera que no cambiamos de dirección, ascendiendo con rapidez hasta el borde superior del pinar. Seguiremos por el camino aún unos centenares de metros hasta que encontremos un acceso practicable al Torruco Zarzabala, que se eleva a nuestra izquierda tan sólo unas decenas de metros por encima. Llevaremos unos 5 kilómetros.

Desde este punto, a 1929 m de altitud, avanzaremos por el cordal en dirección este, mientras, si la niebla lo permite, disfrutaremos de amplios paisajes en los que apenas existirán poblaciones. Al este el cordal, cerrado por el Otero, ya a más de 2000 metros, al sur el descenso paulatino hacia Barbadillo de Herreros y el Valle de Valdelaguna siguiendo el incipiente valle del río de la Soledad, al oeste la parte final de la demanda, presidida por el San Millán y al norte los sucesivos y húmedos valles.




En este trazado bajaremos, volveremos a ascender por encima de los 1900 metros, y volveremos a descender y, tras unos dos kilómetros de recorrido desde la primera cima, y en lugar de volver a afrontar una nueva subida, bordearemos la forma cónica de la cumbre por su izquierda, por un sendero que podremos localizar sin demasiada dificultad y que nos permite avanzar sin perder ni ganar altitud.

Así llegaremos a un primer collado que nos da paso a una pequeña cuenca en donde se descubren Las Lagunillas, antiguas lagunas glaciares ahora ya secas pero en las que aún se puede observar su perfil.


Tras atravesar Las Lagunillas volvemos a afrontar un corto tramo de ascensión, tras el cual alcanzaremos un segundo collado y por fin divisaremos bajo nosotros el Pozo Negro, que en realidad es una pequeña laguna de color verde que se ubica bajo la sombra del pico Otero, que ya supera los 2000 metros de altitud.

Es posible que tengamos que subir un poco para localizar el mejor sendero de acceso a la laguna, coincidiendo ya con el GR-290, Dos Aguas. De hecho desde aquí nos guiaremos por las marcas de pintura roja y blanca.
Si el tiempo lo permite el borde de la laguna es un buen lugar para disfrutar de un merecido descanso. Llevaremos algo más de 8 kilómetros de recorrido.

Desde este punto alcanzamos el desagüe del lugar, protegido por una artesanal presa. A la derecha del incipiente arroyo localizamos una nueva vereda que se aleja un poco del mismo, aunque en unas decenas de pasos gira bruscamente a la izquierda y se interna rápidamente en el hayedo. Desde aquí los montones de piedras y las pinturas de color rojo y blanco nos guían para continuar la ruta a través del umbrío bosque. Los primeros metros son los más complicados, ya que la pendiente es pronunciada y los resbalones están a la orden del día.

Serán unos 3 kilómetros por el precioso bosque, acercándonos y alejándonos sucesivamente del arroyo, que deberemos cruzar hasta en tres ocasiones. El avance, pese a ser en descenso, se hace un tanto pesado, pues estaremos en un continuo sube y baja con riesgo de resbalones y tropiezos, sobre todo teniendo en cuenta que a estas alturas estaremos un tanto cansados.




Afortunadamente a cada paso surgen nuevos rincones que invitan a ser contemplados. Sorprende, por ejemplo, la presencia de gran cantidad de líquenes; lo que habla de la pureza del aire que se respira.


Finalmente desembocamos en un marcado camino, a la altura de una cerrada revuelta. Tomamos este camino, conocido como de San Antonio, de manera que sin cambiar de dirección y en unos 3 kilómetros adicionales alcanzamos por fin el refugio de Tres Aguas.

Comentarios

Estamos ante un trazado muy bonito pero hemos de tener en cuenta que presenta cierta dureza; mitigada si acaso por su moderada longitud total. No en vano el desnivel supera los 800 metros. Hay un pequeño tramo que puede hacerse un tanto cansado por la pérdida de sendero y la abundancia de escobas. En todo caso no aconsejo realizar la ruta con niebla, sobre todo si no disponemos de GPS. Por cierto, en torno a este tramo se encuentra el Tejo, cuya ubicación exacta he dedicido diluir tras recibir ciertos comentarios y tras darle bastantes vueltas.

La época recomendable es sin duda el otoño, pero también ha de ser muy bonita en primavera y verano, y, para los más aventureros, en invierno.

Resulta mucho más habitual el ascenso y descenso directo a Pozo Negro, por el camino empleado aquí para terminar la ruta, que se puede ampliar con el acceso al Otero, de 2040 metros y que hace frontera con La Rioja. Si se dispone de dos vehículos se puede realizar esta ruta con mucha mayor facilidad, ya que el Otero se encuentra a tan sólo un par de kilómetros del alto de La Cruz de la Demanda, al que se accede desde Ezcaray.

El GR-290 es una ruta que en algo más de 70 kilómetros enlaza Belorado con Neila, a través de estos intrincados bosques. Más info aquí.

6 comentarios:

Abi E. dijo...

Hola Montacedo, que casualidad el sábado estuve yo en tres aguas y con intención de llegar hasta el Tejo, pero como iba solo, no llegué a decidirme y de la cascada me volví y estuve haciendo unas fotos por la zona.
Al regresar a Tres Aguas so oia hablar dentro del refugio, pero no entré, lo mísmo eras tu, jejejeje.

Sin duda una ruta estupenda y muy agradecida. Yo siempre la he hecho al revés.

Un abrazo
el lio de Abi

Montacedo dijo...

Sí, recordaba haberlo leído no hace mucho en tu blog (por cierto felicidades por todos los reconocimientos), pero prometo que ya la tenía en mente desde antes (jeje).

Yo también oí voces en el refugio, lo mismo era una misa (jeje). También la hice el sábado, pero yo estuve en tres aguas a las 10:20 y luego al regreso en torno a las 16:30.

Un saludo

luismi dijo...

Tiene muy buena pinta esa ruta, me ha sorprendido al ver la foto de Pozo negro porque es una que tengo ganas de hacer, aunque me pilla un poco lejos pero es cuestion de tiempo, Un saludo. Luismi.

Amador dijo...

Hola Montacedo , esta ruta me gusto mucho , pero no conozco el tejo , abra que repetirla . Fresneda tieneunos bosques muy bonitos y el pozo negro esta en un lugar precioso . Un saludo .

Cristobal dijo...

Muy pero que muy interesante este artículo, tiene muy buena pinta esa ruta, desde luego para plantearsela! voy a proponerla y de seguro que la hacemos. Muchas gracias y un saludo!!!

Montacedo dijo...

Muchas gracias.