jueves, 9 de junio de 2011

Real Sitio de la Ventosilla

Entre las localidades de Aranda de Duero y La Horra, muy cerca del curso del río Gromejón, se extiende el paraje de Ventosilla, cuyo origen se remonta al siglo XII. Ya en aquella época era muy apreciada la riqueza cinegética de su boscoso entorno. Corzos, venados, jabalíes, lobos e, incluso, osos, atrajeron a distintos nobles y miembros de la realeza.

En 1503 el cazadero de Ventosilla fue comprado por Isabel la Católica al conde de Ribadeo por más de dos millones de maravedís. Tras la muerte de la reina y después de una fracasada venta a Francisco de Zúñiga y Avellaneda, conde de Miranda y señor de Peñaranda de Duero, la propiedad pasó por las manos de Felipe I el Hermoso, el regente Fernando el Católico y el emperador Carlos I. Este último se la vendió al abuelo de Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, duque de Lerma, que acabó siendo su más famoso propietario.

El poderoso valido de Felipe III se hizo construir en medio de la extensa finca un sólido palacete de formas escurialenses que fue diseñado, en los primeros años del siglo XVII, por el arquitecto real Francisco de Mora. El noble edificio de recreo fue frecuentado por el monarca, que se hacía acompañar de músicos, actores y artistas de mucha categoría. Los ilustres invitados del duque de Lerma disfrutan, además de la abundante caza de sus bosques, de los armoniosos jardines con calles arboladas y elegantes fuentes.



Junto al palacete se levanta una sencilla ermita, levantada en los años 50 y procedente de un edificio anterior, que guarda en su interior un interesante retablo de finales del siglo XV y delicado estilo hispanoflamenco. Una talla de san Andrés, bajo un enorme dosel, preside un conjunto con predela y dos cuerpos superiores decorados por filigranas doradas. Las seis tablas inferiores, con cuatro profetas acompañados por santa Catalina y santa Bárbara, son de excepcional calidad y de distinto autor que las ocho pinturas superiores que narran la vida del titular del retablo.  

Cuentan las crónicas que en esta finca se concentró un ejército carlista en 1833 compuesto por más 10.000 hombres bajo las órdenes del Cura Merino, que posteriormente marcharía sobre Burgos. Sería no obstante el principio del fin de nuestro gran guerrillero burgalés.

En el año 1850 el duque de Medinaceli, señor de Gumiel del Mercado vendió La Ventosilla a don Fermín de Lasala Urbieta, quien lo donó a la Diputación Floral de Guipúzcoa hasta que hacia el año 1920 se dispuso la venta del Real Sitio a don Joaquín Velasco Martín. Desde entonces este propietario y sus herederos (nos contaron en Roa que fué propiedad de un americano con excelentes dotes para el canto, casado con una raudense, mecenas de algunas obras que se pueden contemplar en la iglesia de dicha villa)  comenzó a gestar una gran explotación agropecuaria, primero con diversos tipos de ganado. Posteriormente se pondrían en producción los terrenos de cultivo circundantes para autoabastecimiento y llegar a un modelo de gestión que fue considerado modélico durante bastantes años.
En la segunda mitad de los 80 se puso en marcha en proyecto vitivinícola, siendo pionero en toda la zona en cuanto a su extensión y adelantándose incluso a la declaración de la Denominación de origen. Hoy se comercializan estos caldos bajo la propiedad de bodegas Prado Rey, actuales propietarios de la finca,  aunque se sigue manteniendo la explotación agropecuaria bajo altos estándares de calidad (se produce entre otras cosas leche de vaca y queso de oveja). Dispone incluso de una pequeña central hidroeléctrica y un parque fotovoltaico.
Hoy el palacio ha sido convertido en Posada Real. Conserva intacta su estructura exterior con los escudos de los duques de Lerma y Medinaceli. Su oferta hostelera está orientada al enoturismo. A medidados de Septiembre y coincidiendo con las fiestas de Aranda de Duero se organizan unas jornadas de puertas abiertas.

23 comentarios:

Japy dijo...

En reconocimiento a tu inestimable labor he querido galardonar tu blog con el premio simbólico Sunshine Award. Es un pobre pago por lo que ofreces desinteresadamente, pero lleva implícito mucho afecto y admiración. También, mucha gratitud. Te indico seguidamente sus reglas:
1º-agradecérselo a quien te lo ha dado
2º-escribir un post sobre ello
3º-entregarlo tu mismo a 12 blogs que creas que lo merecen
4º-poner un enlace de los blogs premiados
5º-mandar un comentario o correo comunicándoselo
Sé que te resultará difícil reducir el número de candidatos sólo a doce; te pido disculpas por ponerte en tal tesitura.

Anónimo dijo...

Te podría contar muchas cosas de la Ventosilla, desde su historia, en los años 30/40 hasta que era uno de los principales campos de aviación con que contaban los nacionales, "INO" su jefa de cocina, "ROMA" una de sus trabajadoras. etc y aunque la señora con sus 96 años ya no hila fino en sus recuerdos, los que me ha contado a lo largo de la historia han sido multiples

Anónimo dijo...

Los que estamos de alguna forma relacionados con La Ventosilla te agradeceríamos que compartieras esos recuerdos, antes de que se pierdan para
siempre en el olvido.
Aun recuerdo cuando, a mediados de septiembre, llegaban desde Extremadura y Andalucia las cuadrillas de vendimiadores caminando por la carretera al atardecer...

Aún recuerdo,

Anónimo dijo...

Hola, soy la bisnieta de
Don Joaquín Velasco Martin.
Gracias por el recuerdo,
aunque te faltan muchos detalles !

Montacedo dijo...

Si lo deseas puedes compartirlos aquí. Un saludo

Anónimo dijo...

gran familia Velasco! Todo el mundo relacionado con Ventosilla recordará a los grandes señores Don Alfonso y Doña Yuca. Por otro lado, uno de sus 13 hijos, Don Alfonso realizó una excelente labor en Ventosilla y fue el artífice del proyecto vitivinícola. Una pena cómo han dejado el palacio con esa gran falta de gusto. No obstante se trata de una finca sin parangón.

Un saludo

Laurent Minoux dijo...

Hola, soy el hijo de un ingeniero geólogo francés que trabajó en los años 60 por la búsqueda de agua subterránea en la magnífica finca Ventosilla de Gumiel de Mercado ; muchas veces fuimos recibidos al « palacio » con grande amabilidad por la familias Velasco y Monereo, para mi son recuerdos impresionantes ; los principales contactos de mi padre eran don Joaquín Velasco (el héroe de la aviación) y don Enrique Monereo, y una vez tuvimos la oportunidad de encontrar el « patriarca » don Joaquín Velasco Martín, casi centenario, ¡ pero que subía la escalera al primer piso sin problema ! ¡ Esos últimos años he pernoctado en algunas ocasiones con mi familia en la parte habilitada en posada, con grande nostalgía !
(contacto eventualmente: min@obs-vlfr.fr)

Montacedo dijo...

Gracias por esta información tan personal y tan valiosa.

Anónimo dijo...

En mi modesta opinión el gran artífice del proyecto vitivinícola fue D Enrique Monereo, casado con Maye. Este gran hombre de hoy 97 años se ocupó de Vento durante más de 40 años en cuerpo y alma.
Joaquín Velasco Martín llegó a los 105 años y fue una muy notable persona, por desgracia no llegué a conocerle por poco pero me he pasado media vida preguntando por sus anécdotas vitales a sus hijos y nietos. Su gran ilusión después de haber perdido su padre la finca que tenían en Valladolid fue recuperar el campo comprando esta gran finca a la diputación de Guipúzcoa antes de la guerra civil (creo en el año 1920) tras años de éxitos en las empresas mineras de Asturias.

Cierro los ojos y veo esa preciosa hiedra, esos Olmos centenarios que se comen la casa, esa morera llena de avispas amenazantes.. El puente de ramao, la fuente del francés, la casa del hortelano, las vaquerías, el mirón, los cerrados, el salto de agua, el rio Gromejón, el mítico estacón. Tantas encinas viejas!

Cierro los ojos y me veo haciendo cabañas con mis primos en el jardín, debajo de un cedro, o mirando el Duero pasar tan grandioso como era, los pivots de Paye, las gentes del campo, tan recios y tan castellanos.

Cierro los ojos y a veces pienso que si los abro vuelvo allí, a mi infancia. A mis abuelos, mis queridos abuelos.

Vento siempre será un paraíso en mis recuerdos!

Montacedo dijo...

Muchas gracias por dejarnos esta bella reseña personal.

Anónimo dijo...

Gracias Montacedo por este blog, yo también viví en Ventosilla y tengo muy buenos recuerdos.
Voy a completar algunos datos de interés.
Quien compró la finca fue D.Fermin de Lasala y Urbieta, la heredó su hijo D. Fermín de Lasala y Collado, Duque de Mandas por matrimonio.Este señor fue una de las personas más ricas de España (finales del sXIX, principios sXX).Su fortuna no sólo la tenía en este país, sino que tenía grandes inversiones en el extranjero (bolsas Europeas y de EEUU).Además fue un político influyente de la época, embajador en Reino Unido, donde participó en el reparto de África.
Fue un gran promotor de la ampliación del puerto de Pasajes.Dos calles de Pasajes ya desaparecidas, llegaron a llamarse Recorba y Ventosilla.
D.Fermín muere en 1918 sin descendencia, dejando toda su fortuna a la diputación foral de Guipúzcoa y al Ayuntamiento de San Sebastian.
Antes sobre el 1900 más o menos, alquila la finca Ventosilla a D.Evaristo Monne Panelia.
D.Evaristo era catalán, de joven se fue con otros catalanes a fundar un Falansterio (Comuna) a EEUU, en Pensilvania.Aquello no resulto, y se dedico a la fabricación de cigarros (puros) donde hizo una gran fortuna.
Trasladó su residencia a Nueva York y se caso con la hija de un emigrante austro-hungaro, con la que tuvo un hijo Evaristo ?) y dos hijas, Carmen y Grace.
Cuando la guerra de Cuba,debió de tener algunos problemas en sus negocios debido a su origen español y decide volver a España con su familia,su mujer ya había fallecido.
Se instala en Valladolid con su hijo, Carmen y Grace lo hacen en Madrid.
Evaristo decide arrendar Ventosilla y pone al frente a su hijo.Los vecinos de Ventosilla le apodan el Yanki.
Los Monne fueron pioneros en el dry-farmin(cultivo de secano) en España,ya que habían traído estos conocimientos de EEUU. Hicieron grandes inversiones para la época, sobre todo en maquinaria, que tuvieron que importar debido a que en España no había.
Ventosilla paso de ser una finca de pastoreo a ser un referente agrícola en la España de principios de sXX.
El Yanki se enamoró de una chica que estaba a su servicio en el palacio, era de Roa y se llamaba Juana Arrontes. Se casó con ella y tuvo una hija,Maria de Carmen y tres hijos Evaristo, Ramón y José.

Esta es mi pequeña aportacion a este blogs, un saludo

Anónimo dijo...

Donde estaba la cas del hortelano?

Anónimo dijo...

Mis padres me llevaron de excursión a La Ventosilla cuando yo era niño. Allí fué dónde por primera vez vi ¡la leche en polvo!. Incluso pude llevarme un puñado a mi boquiabierta boca. Eran los primeros años 50. También vi grandísimas extensiones de cultivo de canabis que recuerdo muy bien por aquello que me contaron de que con sus cañamones cantaban muy bien los jilgueros.

Montacedo dijo...

Muchas gracias por toda esta información!! A ver si me animo a retocar el artículo con todo lo que comentáis. También estaría bien hacer una visitilla al lugar.

Anónimo dijo...

Toda mi familia materna ha estado ligada a Ventosilla. Mi abuelo y un tío trabajaron y vivieron toda la vida allí. Mis padres y mis tíos se casaron en la iglesia de Ventosilla. Ibamos todos los años a pasar las vacaciones a la finca, en los años en que en España se iba de vacaciones "al pueblo". A comer cordero asado en las brasas a los piés del Mirón, o a buscar setas por los encinares.

Me gustaría aportar al blog algunos recuerdos que me contó mi madre. Como aquella historia que sucedió en tiempos de la guerra o postguerra, cuando un piquete de ejecución fue a por el ingeniero de la finca, Ramón Olalquiaga, para "llevárselo" por ser socialista y mi abuelo, gracias a que era de la falange, pudo interceder y gracias a su carnet de afiliado parar la operación. La historia de que gracias a aquel ingeniero en la finca nadie pasó hambre en aquellos duros años. O la de la muerte de un hermano de mi tío siendo un niño, ahogado en el estancón mientras tomaban un baño.

Desde que mis tíos se jubilaron y abandonaron la finca me he desvinculado totalmente de ella y no dejo de sentir cierta añoranza de aquellos días.

Montacedo dijo...

Gracias una vez más

Anónimo dijo...

Yo desciendo de allí. Bonito lugar. Tanto mi abuelo como sus hermanos, se criaron detrás del ganado de la finca. Pero.. no encuentro los archivos civiles donde deberían estar sus nacimientos y sus defunciones y, me gustaría saber, quién los custodia o donde se guardan para poder rendirles si cabe, un pequeño homenaje.

Montacedo dijo...

Gracias por comentar. Entiendo que estos registros son eclesiásticos y que debieron trasladarse a alguna parroquia cercana o al archivo diocesano, pero sólo especulaciones. Poco más puedo aportar.

Anónimo dijo...

Ventosilla,desde tiempos de la Casa Denia, es una pedanía de Gumiel del Mercado. El archivo civil debería estar en este pueblo. El archivo eclesiástico que es más antiguo, si no está en Gumiel, estará en Burgos (Archivo de la diócesis)

Manuel Muñoz dijo...

Buenos dias, me tiene fastinado su blog, mi historia tambien viene de ahi, lamentablemente mi abuela fallecio hace un par de años, recuerdo que siempre nos contaba que nacio en la finca la ventosilla y en su partida de nacimiento asi lo pone y que paso alli su niñez... se llamaba Marina Martin y nacio en 1923... nacia mucha gente alli?? Me gustaria informarme poco a mas de todo lo que alli paso, y en breve intentare visitar la zona... se puede visitar?? Un saludo y que toda la historia no se olvide.

Anónimo dijo...

La verdad y, contestando a lo de los archivos, los eclesiásticos, se custodian en Gumiel de Mercado, pero los civiles, por más que he buscado, no los he logrado encontrar. Dicho de otro modo: o los dueños de la finca, seguían un meticuloso orden con los nacidos, criados y trabajadores, o por el contrario, eso, se ha perdido para siempre.
De todos modos, los archivos custodiados en Gumiel de Mercado, se han de solicitar con la fecha exacta, de lo contrario, mucho me temo, que tampoco existen. O por lo menos, no se encuentran.
Ya me gustaría a mí, que pudiesen estar disponibles en algún lugar o, saber si existe cementerio donde poder ir a indagar por fechas. pero... siempre se pierde mucha de la historia que no interesa a profanos.

jodi2 dijo...

Preparando un próximo viaje turístico a Burgos he entrado de casualidad en este foro. En 1943, con diez años de edad, hice una excursión a Burgos con mis compañeros de colegio. Una de las visitas más interesantes fue la que realizamos a la Ventosilla. Allí conocí a don Ramón Olalquiaga, el ingeniero de la finca, que 15 años después fue mi profesor de Zootecnia en la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid, y a uno de los Velasco que tendría poco más o menos mi edad. En la Ventosilla nos invitaron a comer al aire libre, con leche en lugar de agua. Una de las cosas que más me llamó la atención fue ver a un enorme toro semental tirando de una vagoneta cargada de estiércol camino del estercolero. Segun don Ramón, así mataba dos pájaros de un tiro, mantener ágil al toro y aprovechar su fuerza motriz.

Montacedo dijo...

Gracias por contarnos tus recuerdos relacionados con este lugar.