miércoles, 3 de junio de 2009

Regreso a los pueblos de silencio: Huidobro

Huidobro se encuentra en la depresión u "hoya" a la que le da nombre. Su forma y su orientación hacia el norte produce una sorprendente y exuberante vegetación que puede notarse ya desde el momento en que se accede en carretera hacia el pueblo.

Antes de llegar al núcleo se localizan junto a la carretera una especie de cuevas que resultan ser unas antiguas explotaciones de mineral de cobre. También cerca del pueblo se localizan lo restos de las que resultan ser las primeras exploraciones petrolíferas en la península, realizadas en los albores del siglo XX.



Llegados al reducido pueblo la primera impresión es que apenas quedan unos edificios de gran tamaño y de corte "moderno", en buen estado. Con un poco más de calma descubrimos los restos de las antiguas viviendas.






Dirijo mis pasos al símbolo del pueblo; la iglesia románica. Una reciente restauración (año 2017) la ha salvado in-extremis de una ruina inminente. La estructura está salvada, aunque el estado general dista de ser el óptimo.



La iglesia a la sombra del Pico Otero y dos encuadres del edificio.

El templo aún luce una interesante portada y sobre todo una amplia colección de canecillos de temática un tanto enigmática.







Os dejo aquí esta imagen del Google Earth en la que se aprecia la configuración de este accidente orográfico, su diferencia con el páramo circundante y su única salida natural hacia el norte. Por último aquí tenéis el enlace a una ruta de senderismo por este valioso bosque.



7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace años, en uno de los viajes por el norte de Burgos, bajé a conocer este pueblo. Cuando llegamos a las primeras casas salieron a "saludarnos" unos enormes perros sueltos con muy malas intenciones. Si nos quedamos cinco segundos más nos revientan los neumáticos a mordiscos. ¡Madre mía, para haber ido andando!

Montacedo dijo...

A mí me pasó lo mismo. Ahora la cosa es diferente, yo he ido un par de veces en los últimos 3 años y perros hay, pero no tan fieros.

Anónimo dijo...

Gracias por el comentario. Veo que no he sido el único en esas circunstancias. Sería allá por el 2004 ó 2005: tenía curiosidad por ver "el hundido", y quizás su única salida natural hacia el Ebro. Independientemente de que sean más o menos fieros, ¿está permitido tener esos perros sueltos? Y no es algo exclusivo de este pueblo, también pasa en otros muchos. En mi opinión es algo muy peligroso.

Anónimo dijo...

yo subi en mi querida aprilita a peña otero desde Nocedo, con unas vistas espectaculares de la hoya y alrededores... Jode con las antenitas !!Esta subida desde Nocedo vino a cuento de un pasaje leido en un libro que todavia estoy buscando por casa en el que dice algo asi como que los viejos muros de piedra se caen por el olvido de viejos que viven olvidados en grandes urbes...

Anónimo dijo...

Ah, el pasaje del libro es acerca del mismo pueblo escondido de Nocedo. Llevo mucho tiempo intentando descubrir donde estaba el Castrillo del Butron, a ver si alguien sabe algo
APRILIO

Montacedo dijo...

Hola. Hace tiempo leí un libro titulado "en el lugar de la desolación" de Jose Antonio López Hidalgo, que trata sobre esta zona y esta temática; a lo mejor es ese.

Alberto Díez de Tubillexa dijo...

Aprilo, por su aún no has localizado el "Castrillo del Butrón", te puedo decir queestá e tierras de Villaescusa del Butrón.
Seguro que en el pueblo te pueden señalar el camino que te llevará hasta allí.
Alberto Díez de Tubillexa.