lunes, 13 de julio de 2015

Castillo de Arreba

En la parte más norteña de la sierra de Albuera, divisoria entre los valles de Manzanedo y Zamanzas, se encuentran, sobre un afilado espigón rocoso, los casi inapreciables restos del castillo de Arreba. 
 
Empinados escalones de ascenso
 
Recientemente se ha acondicionado un empinado sendero de acceso: parte desde el estrechísimo portillo del Castillo, único paso en sierra para el tránsito de vehículos por la zona. También se puede subir desde el barrio de “el castillo” del pueblo de Arreba.


Una serie de escalones, bordeados en algunos momentos por una cuerda de apoyo, ayudan a salvar el importante desnivel que de todas maneras se solventa en pocos minutos. Ya en la parte alta se observa cómo se han consolidado los pocos restos de muros sobrevivientes y también se ha habilitado una especie de plataforma-mirador junto a unos paneles informativos. 


Es fácil comprobar la escasa planta que tuvo el castillo, con menos de veinte metros de largo por cuatro de ancho. Las vistas sobre la zona son excelentes, aunque no muy amplias debido a la abultada orografía de los alrededores. 
 
 
La historia del castillo de Arreba se remontan al primer periodo de repoblación, entre los siglos VIII y IX; siendo probable que fuera escenario de algún enfrentamiento entre cristianos y musulmanes. El castillo sería el centro de uno de los más de treinta alfoces altomedievales en los que se dividió castilla en sus primeros tiempos.
 
Valle de Manzanedo
 
Los siguientes rastros documentales los tenemos ya a principios del siglo XI; periodo de la división de la provincia de Burgos entre navarros y castellanos; quedando este castillo en manos de los primeros. Como parte del proceso expansivo experimentado a partir de la batalla de Atapuerca el castillo volvería pronto a manos castellanas, bajo la tenencia de los condes de la Bureba.
 
 
El correspondiente tenente aparece en la firma de constitución del Monasterio de Rioseco, allá por el año 1171. Desde el siglo XIV el castillo pasó a la órbita de la familia de los Velasco, junto con otras muchas propiedades de la zona. Con el paso de los siglos el castillo sería abandonado, debido a su poca practicidad e importancia geoestratégica.
 
 
Vídeo grabado desde la parte alta.