viernes, 28 de febrero de 2014

Escultura del agua: Laguna de la Cascada

Tenía cierta curiosidad por ver en época de deshielo la laguna de la Cascada de Neila y especialmente los salto de agua que vienen desde las lagunas superiores y que son los que dan el nombre al lugar.
 
Si se dispone de un turismo convencional hay que pensar cual es el día mejor para verlo bonito pero a su vez evitar el riesgo de quedarse a media cuesta o tener que andar mucho. En todo caso, a principios del mes de mayo del año pasado, tras una de las últimas nevadas, para allí que me subí.
 
Así lucía el curioso refugio al lado de la laguna. 
 
Dos imágenes del embalse
 



En la parte superior de estos cantiles graníticos es donde se encuentran las cascadas. Como no iba demasiado preparado para la nieve y me entró pereza de afrontar la dura pendiente (venía de una ruta senderista que en su día os describiré), decidí tirar de zoom. Este es el resultado.


 
 
La cascada anterior ampliando un poco el zoom. Se puede relacionar su altura con los de los árboles del entorno
 
 
Otra cascada
 

A partir de las imágenes anteriores, es fácil imaginarse como tiene que ser la escalada en hielo invernal que se puede realizar en este lugar. En internet se encuentran varios enlaces y vídeos, como por ejemplo este.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Ermita de San Vitores

Aunque son los frutales los que dan personalidad a las Caderechas, el árbol predominante, de lejos, es el pino. Tal vez uno de los lugares en lo que esto queda más claro es el entorno de la ermita de San Vitores; un paraje especialmente escondido a medio camino entre Oña y Herrera de Valdivielso. 
 
 
 
Vista de la ermita

 
En esta otra toma vemos que se trata en realidad de un templo semirupestre; es decir, a un primitivo y diminuto espacio horadado en la roca se le añadió la construcción posterior.

 
Vista del interior del templo. Se aprecia la covacha original y la imagen típica de este santo con la cabeza cortada en la mano.

 
Según la hagiografía de este santo, en su juventud pasó varios años retirado en estos montes, excavando la cueva por sí mismo, hasta que Dios le llamó para el sacrificio cuando su patria chica, Cerezo de Rio Tirón, fue atacada por las huestes musulmanas. En todo caso la idea es dedicar en el futuro un artículo a contar la peculiar intrahistoria de San Vitores, muy vinculada a diversos lugares de la provincia.

En este lugar se celebra cada 26 de agosto una pequeña romería a la que acuden los vecinos de Oña, Terminón, Salas de Bureba, Cantabrana, Quintanaopio y otros.

viernes, 21 de febrero de 2014

Ruta de senderismo: cañón del Homino


El río Homino nace en las parameras que cierran la cuenca del río Arlanzón por el norte. Sin embargo, y a diferencia de otros cauces como el Ubierna o el Úrbel que tienen un trazado de norte a sur, decide precipitarse hacia las torcas arcillosas que dan paso a la Bureba formando un pequeño pero peculiar cañón que conduce primero al río Oca y luego al Ebro. Ello hace que se haya extendido la afirmación de que los tejados del pueblo de Hontomín (Font-Homin, fuente del Homino) vierten sus aguas a dos mares diferentes, el Océano Atlántico y el mar Mediterráneo.
 
Dificultad: Baja
Orientación: Media
Belleza: Normal
Tiempo y distancia: 2 horas y media (10,5 kilómetros)

Situación y acceso

Llegar hasta Hontomín desde Burgos es muy fácil. Basta seguir hacia el norte por la N-627 y la C-629 hasta que pasados unos 30 kilómetros llegamos a nuestro destino. Podemos dejar el coche al final del pueblo, en el entorno del antiguo edificio del Servicio Nacional del Trigo, hoy ocupado por algunas dependencias del proyecto de almacenamiento de CO2 en el subsuelo.



miércoles, 19 de febrero de 2014

Cantabrana

Los frutales del valle de las Caderechas (cerezos y manzanos) se acumulan especialmente en el entorno de los pueblos. Aquí podéis ver una imagen primaveral (pronto os mostraré algunas mejores) en las afueras de Cantabrana.
 
 
Precisamente en esta localidad se celebra todos los otoños la otra feria frutícola del valle, la dedicada a la manzana Reineta. Cantabrana es la segunda localidad en importancia del valle, y muestra en su interesante arquitectura local la esencia que luego veremos en el resto de pueblos: casas grandes y altas con sillarejo en las esquinas y vanos, y relleno de mampostería en el resto. Aquí tenéis varias imágenes ilustrativas.





 
Según parece, en la parte inferior de algunas casas aún se conservan bodegas; rastros del cultivo de vino de tipo chacolí que se desarrolló en la zona hasta principios del siglo pasado.

lunes, 17 de febrero de 2014

La casa del cura de Salas de Bureba

Desde Navas de Bureba nos dirigimos a la parte más noroccidental de la comarca, un conjunto de relieves tortuosos y con personalidad propia que recibe el nombre de valle de las Caderechas y a los que dedicaremos los últimos artículos de esta serie.

Probablemente el acceso más habitual al valle se realice desde la localidad de mayor tamaño del mismo: Salas de Bureba. En esta localidad tiene lugar anualmente el evento dedicado al producto que ha dado fama a este rincón: la cereza de las Caderechas.

Pero el artículo de hoy no lo dedicaremos a la cereza, sino al edificio más llamativo del lugar: la llamada Casa del Cura. Al gran edificio se le llama la Casa del Cura debido a que hasta fechas muy recientes sirvió de residencia para los sacerdotes de la parroquia. Desde que el último cura dejó el pueblo la construcción ha quedado en el más terrible de los abandonos.



Y es que es evidente que estamos ante algo de mucha mayor envergadura e interés que una simple casa rectoral. El lugar es en realidad una vieja abadía-colegiata de porte monumental pero en estado de semiabandono. Está dotada de una gran torre de tres cuerpos, el último de ellos el campanario, que ahora tiene los huecos campaniles cegados y en el que brilla un gran escudo con sombrero y cordones, con armas de Andrés Pesquera, abad de Salas. Este personaje mandó construir el edificio al doblar el siglo XVI. 
 
 
Junto a la torre, un amplísimo edificio de dos cuerpos y buena sillería arenisca, cuya fachada principal tiene ventanas enrejadas. Si se mira por el lado del oeste, vemos que el edificio no es sólo de un cuerpo, sino de dos y haciendo escuadra, con grandes arcos cegados en cada una de sus dos plantas, que quizá en algún momento pudieron estar abiertos formando galería. Se aprecian también los arranques de otros arcos que avanzan hacia un amplio patio, lo que lleva a pensar que en tiempos quizá pudo existir algún tipo de claustro o que al menos se iniciaron las obras para su construcción.
 
 
Al parecer el Ayuntamiento ha iniciado alguna gestión para el reconocimiento y conservación del edificio, hasta ahora sin resultado. El Arzobispado parece que intenta su cesión o incluso su venta para su uso por parte de la iniciativa privada.
 
 
Hoy, quien visite este lugar de arte e historia, ha de sentir una gran tristeza y vergüenza ajena. Pero quizá también pueda escapársele una sonrisa al ver las dos toscas taquillas en una desvencijada puerta de la gran torre. Estas taquillas sirvieron para expedir las entradas a un cine que funcionó en la abadía en los años 60 del pasado siglo.
 


En el entramado urbano de Salas se encuentran otras casas solariegas e hidalgas de los siglos XVII y XVIII, que merecen que le intente dedicar una nueva visita en el futuro.

Fuentes: blog Memorias de Burgos, blog Salas de Bureba y página web del pueblo.
 
 

viernes, 14 de febrero de 2014

Iglesia de Navas de Bureba

A tiro de piedra de Soto de Bureba se encuentra la localidad de Navas. En la misma tenemos también un templo esencialmente románico de finales del siglo XII (o principios del XIII) dedicado a Nuestra Señora de La Asunción.
 
 
De esta iglesia la parte más importante es su ábside, levantado sobre buena piedra arenisca y perfectamente conservado. Llaman la atención las triples columnas que separa los diferentes paños, algo excesivas para un templo rural. Hasta hace unos años tuvo un recrecido en ladrillo que afortunadamente se ha eliminado.

 
Y elemento más original es su ventana de doble arco polilobulado, una de las más interesantes de toda la provincia. Pudieran provenir de la influencia musulmana.

 
En las siguientes fotos os muestro varios capiteles y canecillos.




 
En el muro sur se encuentra otra ventana del mismo estilo que la anterior. También podemos verla mejor gracias a la eliminación de la sacristía en la reciente intervención.

 
Por cierto, aquí tenéis una foto de la iglesia antes de la actuación a la que estamos haciendo referencia (fuente: enciclopedia del románico)
 
 
 
La portada original se encuentra oculta por un ampliación tardomedieval por la que se sustituyó la espadaña por una torre rectangular. Los vanos de la torre provienen de la construcción románica pues albergan capiteles de líneas estilísticas idénticas a las del resto del edificio.
 
Aquí podéis ver parte de los capiteles de las columnas de la portada, bien conservados.

 
El interior es más sencillo y más afectado por las reformas posteriores. Por cierto, que al parecer aquí se encuentra un retablo que originalmente estaba en Soto de Bureba.


Nota escrita en Marzo de 2016: Pocos meses después de escribir esta crónica se produjo un inesperado derrumbamiento parcial de la torre de esta iglesia. Al parecer se ha procedido a su restauración de urgencia aunque no puedo asegurar que se haya ejecutado.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Escultura del agua: El Salto del Nervión

El salto del Nervión es una espectacular cascada de más de 200 metros de altura que puede observarse en épocas de deshielo muy cerca del nacimiento de este río. Su existencia se debe a la presencia de un tremendo diapiro, a modo de gigantesco mordisco en la montaña, que se ubica en las proximidades del puerto de Orduña, haciendo frontera entre Burgos y el País Vasco.
 
El acceso a este paraje se realiza desde las cercanías de este puerto, siguiendo la carretera secundaria que nace desde las proximidades del desfiladero de Pancorbo. Bien es cierto que la mayor parte de visitantes provienen del País Vasco.
 
Desde la carretera citada, una pista de tierra, que nace desde una verja, nos permite acercarnos hasta la Casa del Parque del Monumento Natural de Monte de Santiago. Tal y como se comentó en su momento, (aquí podéis ver la descripción de una ruta realizada en otoño, para que además veáis el contraste) en este entorno existe además del propio salto, un valioso hayedo que justifica por sí solo una visita.
 
La afluencia de visitantes es bastante alta, especialmente en periodos vacacionales y cuando se supone que la cascada vaya a tener agua (por cierto que esta afluencia probablemente vaya a implicar que pronto se prohíba o al menos se restringa mucho más el acceso con vehículos). En función de esto podemos calcular unos 5 kilómetros si aparcamos en el exterior y unos 2 si aparcamos junto a la Casa del Parque.
 
El caso es que la mayoría de los visitantes ignoran el bosque y van directamente a la cascada por una cómoda pista. Lo más frecuente es que se encuentre seca o cubierta por la niebla, aunque la vista de los cortados hace que el viaje no sea nunca en balde. El caso es que las precipitaciones y el frío del pasado año hizo que se convirtiese en uno de los mejores para contemplar el paraje.
 
Ya pensaba yo que iba a ser de los pocos que pudiendo y queriendo ir lo tuviese que dejar para mejor ocasión, cuando una última e inesperada nevada ya entrado el mes de abril me concedió la última oportunidad. Como habréis podido intuir de lo comentado anteriormente, me pareció importante madrugar y, pese a salir de Burgos, llegué de los primeros.
 

lunes, 10 de febrero de 2014

Iglesia de Soto de Bureba

El pueblo de Soto de Bureba se levanta en las faldas de la sierra de Oña, muy cerca de la cumbre de la misma, el Pan Perdido, que se eleva por encima de los 1200 metros. En el minúsculo caserío se erige como absoluta protagonista la iglesia parroquial de San Andrés.



Ya junto a la misma, lo primero que nos encontramos son las evidencias del derrumbe producido en 1988 y que tuvo como consecuencias la pérdida de un ala del edificio, la del lado norte (que en realidad era un añadido bajo medieval) y la espadaña.
 

No obstante, la existencia de un husillo y las referencias que se tienen del edificio con anterioridad al derrumbe (por ejemplo la existencia de una bóveda esquifada), hacen pensar que el plan original pudiera ser la edificación de una torre del tipo de la de San Pedro de Tejada y por alguna razón el edificio se reformuló para la inclusión de una espadaña apoyada sobre el arco triunfal. Es posible que esta reformulación debilitase la estructura y acabase derivando (siete siglos después) en el desplome.
 
Se tiene constancia que ya en el año 1935 se llamaba la atención tanto sobre el interés del templo como del riesgo que corría. El caso es que después del derrumbe se procedió a la restauración situando esta vez una torre cuadrada que, si bien tal vez no recupera el valor artístico, si que nos permite aproximarnos al aspecto arquitectónico pensado originalmente.
 

Afortunadamente la estructura principal del edificio se mantuvo intacta. Observamos en general cierta austeridad solo rota por el óculo tetralobulado que se observa en el lado oeste. En contraste con la sobriedad arquitectónica y la que se observa en el interior del edificio, la escultura exterior es una de las más interesantes del románico burgalés, en especial en lo que se refiere a su portada.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Ruta de senderismo: La Garganta del Purón

Otra opción de recorrido sencillo y más o menos protegido de los rigores invernales es esta ruta típica, típica, aunque mucho más explotada por vascos que por burgaleses. El trazado discurre por un marcado desfiladero que atraviesa la Sierra de Arcena, al norte del valle de Tobalina. El río Purón ha sido el encargado de esta obra ingenieril precipitándose en varias y bellas cascadas. Apta para todas las piernas, volvemos a publicarla tras su repetición en la pasada primavera.
 
Dificultad: Baja
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 3 horas. 10 kilómetros.


 

lunes, 3 de febrero de 2014

Antiguos monasterios Burgaleses: Santa Maria de Vileña

Muy pocos signos encontramos tanto en las cercanías de Vileña como en el propio pueblo sobre lo que fue el antiguo monasterio de monjas cistercienses de Santa María de Vileña. Apenas podemos intuirlo por un cartel señalando la existencia de la calle del convento.
 


Resulta irónico que en el pasado el pueblo como tal quedase bajo jurisdicción del monasterio; tanto que los vecinos incluso pagaban el feudo por el suelo sobre el que estaban edificadas sus casas.