viernes, 21 de febrero de 2014

Ruta de senderismo: cañón del Homino


El río Homino nace en las parameras que cierran la cuenca del río Arlanzón por el norte. Sin embargo, y a diferencia de otros cauces como el Ubierna o el Úrbel que tienen un trazado de norte a sur, decide precipitarse hacia las torcas arcillosas que dan paso a la Bureba formando un pequeño pero peculiar cañón que conduce primero al río Oca y luego al Ebro. Ello hace que se haya extendido la afirmación de que los tejados del pueblo de Hontomín (Font-Homin, fuente del Homino) vierten sus aguas a dos mares diferentes, el Océano Atlántico y el mar Mediterráneo.
 
Dificultad: Baja
Orientación: Media
Belleza: Normal
Tiempo y distancia: 2 horas y media (10,5 kilómetros)

Situación y acceso

Llegar hasta Hontomín desde Burgos es muy fácil. Basta seguir hacia el norte por la N-627 y la C-629 hasta que pasados unos 30 kilómetros llegamos a nuestro destino. Podemos dejar el coche al final del pueblo, en el entorno del antiguo edificio del Servicio Nacional del Trigo, hoy ocupado por algunas dependencias del proyecto de almacenamiento de CO2 en el subsuelo.




Puntos de interés

Barrancos del río Homino y sus afluentes. Bosques de Quejigos. Saltos de Agua. Fuentes del Homino.

Descripción de la ruta

En este entorno encontraremos una bonita fuente y un rústico lavadero, así como un cartel explicativo de la ruta. Desde aquí empezamos a andar cruzando el río Homino por un amplio puente y giramos hacia la izquierda. Tras ignorar un primer desvío hacia la derecha pronto llegamos a una nueva bifurcación en donde esta vez sí seguimos hacia la derecha accediendo a una zona abierta ocupada por tierras de cultivo.

Al poco seguimos hacia la derecha en una nueva bifurcación y enseguida accedemos a la parte norte del cañón del Homino. Desde aquí tendremos perspectivas del cañón, de sus bosques de quejigos, del quebrado paisaje de las Torcas y, más en la lejanía, de los Montes Obarenes. El camino serpentea descendiendo suavemente por la parte norte del cañón, ignorando algunos desvíos a la derecha.

Unos centenares de metros después llegamos a una bifurcación que permite pasar a un nuevo barranco. Nosotros seguimos por la derecha para permanecer en el vallejo actual. Al poco la señalización indica un claro desvío hacia la derecha, con lo que abandonaremos los caminos más o menos anchos que habíamos seguido hasta ahora para buscar el cauce del río. El nuevo sendero desciende bruscamente siguiendo las señales delimitadoras del coto de caza y enseguida alcanza un arroyo secundario, que se supera con ayuda de un pequeño puente de madera.

El Homino se encuentra muy cerca, pero el sendero va a discurrir algo alejado del mismo, dejándolo unas decenas de metros a la izquierda. Seguimos dicho sendero que serpentea entre el bosque, superando una zona de replantación de pinos. Por un momento alcanzamos el cauce siguiendo el sonido de un pequeño salto de agua que conseguimos fotografiar.

Recuperado el sendero seguimos ascendiendo suavemente. Tras un tramo con una pendiente algo más marcada llegamos a un camino algo más ancho, el cual seguimos hacia la izquierda. Con ello desembocamos a la orilla del río, el cual superamos gracias a un nuevo puente. Al otro lado el sendero asciende de forma más decidida, pero siempre llevadera. En todo caso hemos de prestar atención siempre a las señales para no perder el sendero correcto.

En un momento dado, tras una corta ascensión, giramos hacia la derecha y observamos el tramo más alto y cerrado del cañón, en cuya parte superior se observan las primeras casas de Hontomín. Tras serpentear un poco debemos prestar atención a la señal que indica 1,1 km hasta Hontomín. En este punto se gira hacia la derecha para bajar por una cárcava que busca de manera decidida el cauce del río. Tras el descenso entramos en un bonito sendero que remonta junto al río.

Siguiendo el sonido del cauce vemos los pequeños saltos del río (uno de ellos forma una bonita cascada). Tras un ascenso llevadero y sombreado pasamos junto a un molino arruinado y alcanzamos un cercado en el que se encuentra una rústica piscina. Inmediatamente alcanzamos un panel informativo y ascendemos por la ladera de nuestra izquierda. Llegamos a un cruce en el que lo más recomendable es seguir unos 300 metros hacia la izquierda buscando un bonito mirador sobre el cañón.

De regreso al cruce continuamos de frente entrando en el pueblo de Hontomín. Muestra el perfil de los pueblos del páramo: robustas casas de piedra con pequeños vanos y alineadas una tras otra. Llegados a la iglesia podemos seguir de frente hacia el cercano lavadero; pero tal vez compense más desviarse un poco hacia la calle principal para observar la configuración de este pueblo-camino que muestra algunas casas con puertas con entrada de medio punto, escudos y bonitas ventanas. No en vano, Hontomín se encuentra en el antiguo camino que conducía hacia los puertos del norte, lo que hizo que incluso el emperador Carlos V pernoctara en este pueblo camino de su retiro definitivo en Yuste.

Llegamos a la fuente podemos dar por concluida la ruta o aceptar la sugerencia de acercarnos a uno de los manantiales que forman el río Homino. Para ello vamos hacia la izquierda, superamos la antigua carretera, y siguiendo la señalización, cruzamos también la carretera moderna. Con ello entramos en una pista de tierra bastante ancha. Tras caminar unos minutos entre tierras de labor alcanzamos un punto en el que el camino sobrepasa el río.

Justo antes localizamos un sendero que sigue a la vera del río. Pasamos unos carteles en los que se nos explica un proyecto de recuperación del entorno del cauce. De hecho se ha hecho un sendero que sigue junto al río, pero la maleza ya lo ha ocupado en algunos puntos, por lo que puede compensar seguir por el cultivo del lado derecho. Nuestro recorrido termina junto a un primer manantial en el que se ha creado un pequeño área recreativa. No obstante lo encontramos completamente invadido por la maleza. Algo más adelante tres chopos nos indican la presencia del segundo manantial. Detrás del mismo, no muy lejos, se observan las instalaciones del proyecto de inyección subterránea de CO2. Desde aquí regresamos hasta nuestro vehículo para, ahora sí, dar por terminada la excursión.

Comentarios

La ruta descrita corresponde con el sendero de pequeño recorrido PRCBU 219. Últimamente en el entorno de la merindad de Río Ubierna se han señalizado varias rutas. Se puede encontrar un librito con información básica de éstas y otras rutas de La Bureba en Adeco Bureba y en los ayuntamientos de la zona.

Se trata de una ruta sencilla que además de ser corta tiene la ventaja de encontrarse muy cerca de Burgos. En épocas lluviosas algunos tramos del suelo arcilloso pueden formar barro. La señalización en el momento de realizar la ruta (octubre de 2013) es muy buena, pero hay que prestar atención a los numerosos giros.
En época estival el Ayuntamiento de la Merindad de Río Ubierna suele organizar visitas guiadas al proyecto de captura de CO2.

 
Track para GPS (pulsa en el círculo verde para más información):
 



Vídeo con imágenes del recorrido

 

5 comentarios:

Miquel dijo...

Muy, muy atractivo.
salut

MAC dijo...

Bonita ruta Montacedo, gracias por la detallada explicación.

Me encanta ir de vez en cuando a Hontomín, es un sitio muy tranquilo. Siempre me viene a la memoria el olor a la tierra que hay allí, muy sano.

Montacedo dijo...

Gracias por dejar vuestros comentarios.

Montacedo dijo...

Muchas gracias

Anónimo dijo...

Gracias por descubrirnos la ruta... Bonita y variada