lunes, 30 de abril de 2012

Ruta de Senderismo: sendero de las loberas

Interesante y sencilla ruta por el sorprendente patrimonio forestal del municipio de Caleruega, completado además por las curiosas construcciones populares de las loberas.


Dificultad: 2
Orientabilidad: 2
Belleza: 3
Tiempo y distancia: 10 kilómetros y medio y 2 horas y media






Situación.

Tomaremos la A-1 en dirección Madrid hasta la salida de Lerma. En este punto seguimos la antigua nacional hasta que pasado el pueblo llegamos a la rotonda desde la que nace la carretera que lleva a Santo Domingo de Silos. Recorreremos unos 30 kilómetros por esta carretera hasta que ya muy cerca de este gran centro de interés llegamos a una nueva rotonda. En la misma tomamos la opción derecha que conduce a Aranda de Duero. Pasado el espacio de La Yecla hemos de continuar aún unos 15 kilómetros más hasta llegar a Caleruega. A Silos también se puede llegar por Mecerreyes y Covarrubias. Dejaremos el coche en la parte trasera del monasterio de monjas dominicas, junto a un parque infantil.

Puntos de Interés
Conjunto arquitectónico de Caleruega con sus monasterios. Encinas y robles singulares. Paisajes mixtos de bosque y tierras de cultivo.

Descripción de la Ruta

Al final del parque indicado encontramos una calle que nace perpendicularmente, en cuyo principio encontramos una indicación hacia el museo del lagar de Valdepinos. Caminamos en esta dirección hasta llegar al pequeño museo; y un poco después se sitúa el panel explicativo de la ruta de hoy. A la derecha del mismo nace un amplio camino de tierra que asciende hacia el cercano páramo.

Tras el llevadero ascenso alcanzamos el altiplano en el punto en que se nos une un camino por la derecha. Junto a tierras de cultivo llegamos en unos minutos a un nuevo cruce, debiendo tomar el camino que hacia la derecha desciende casi al instante por un pequeño vallejo. Tras pasar junto a la fuente de los Burros nos acercamos a un encinar. Uno de los primeros árboles con los que nos encontramos es la encina de Santo Domingo.

En este punto el camino se difumina. El sendero principal gira un poco hacia la izquierda pero nosotros seguimos sin cambiar de dirección para a los pocos metros salir a una vaguada más abierta de árboles. Continuamos por dicha vaguada hasta que unos cientos de metros más adelante alcanzamos una gran encina junto a la que se encuentran unos bancos de piedra. Probablemente se trate de la Encina Hueca.

Dejamos atrás la fuente del Prado y poco después encontramos una señal indicativa hacia un camino que continua hacia la izquierda. Casi enseguida encontramos unos corrales recuperados. En una de las esquinas de los mismos encontramos una lobera, definición que en estos pagos corresponde a una construcción cónica que servía de refugio a los pastores.

A partir de aquí el camino gira un poco hacia la derecha y desemboca junto a otro corral con lobera, habilitado actualmente como centro de interpretación (la visita ha de ser concertada con el Ayuntamiento). En este punto se gira hacia la izquierda y se pasa cerca de una torre metálica de observación. Instantes después desembocamos en un camino más ancho, que tomamos hacia la izquierda y apenas 100 metros después lo abandonamos de modo que en lugar de girar a la derecha seguimos de frente.

De este modo empezaremos a avanzar por una vereda bien marcada que transita por un monte bajo de encina carrasca. Tras menos de un kilómetro cruzamos transversalmente otro sendero y poco después llegamos a otro cruce en el que realizamos un fuerte giro hacia la derecha. Continuamos por este bosquete pasando junto a una nueva encina de gran porte, la encina de la cruz.

Unos 300 metros después de esta encina llegamos a una bifurcación en la que seguimos por la izquierda y pocos minutos después salimos del bosque hasta llegar a un nuevo camino junto a tierras de labor. De frente el camino continúa unos metros y luego hemos de ascender bordeando las tierras de labor hasta llegar a un pinar. Como referencia para continuar señalaremos que a la derecha del pinar hay una amplia superficie de cultivo y el sendero se encuentra dentro del pinar, pero solo a unos metros de las tierras.

De este modo el sendero se interna por el pinar unos cientos de metros hasta desembocar en un camino de tierra mucho más ancho que seguimos hacia la izquierda. Al poco pasamos junto a un nuevo corral en ruinas que se encuentra junto a un cruce en el que de nuevo giramos hacia la izquierda. Transitamos ahora por una zona mucho más despejada entre prados y encinas aisladas. 600 metros más adelante encontramos un nuevo cruce que seguimos hacia la derecha en dirección a unas naves ganaderas.

Tras dejar atrás las naves, las tierras de labor vuelven a dominar el paisaje. En medio de una de ellas encontramos un impresionante ejemplar de roble quejigo de unos cuatro metros de perímetro. Al otro lado del camino encontramos otro algo más pequeño y menos desarrollado. Casi enseguida encontramos un camino que desciende hacia un vallejo hacia la derecha.

Un rápido descenso nos lleva hasta la carretera Aranda-Silos, muy cerca ya de Caleruega. En lugar de caminar por el arcén podemos pasar al otro lado y caminar por un arboretum aún no muy desarrollado.

Comentarios

La ruta descrita se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PR-BU69, Sendero de las Loberas, señalizado por la Asociación Ribera del Duero Burgalesa. Lo cierto es que esta ruta tiene fama de estar mal señalizada; aunque en verdad es difícil señalizar recorridos con tantos cambios de dirección y con paisajes variantes. La señalización vertical se encuentra mal en muchos casos o es inexistente por lo que sin GPS es un poco compleja de seguir. He intentado dar los mayores detalles posibles.

Deberíamos aprovechar la ocasión para visitar el casco urbano de Caleruega, en especial el entorno formado la iglesia y los monasterios dominicos. En nuestra próxima entrada hablaremos de los mismos.

Descargar esta imagen en pdf



Track de la Ruta (pulsa en el triángulo verde para más información).


Presentación en Flickr con fotos

viernes, 27 de abril de 2012

Árboles singulares: Encinas y Robles de Caleruega

Caleruega se encuentra en el límite entre los Sabinares del Arlanza y la zona de La Ribera del Duero. Su paisaje aparece dominado por las clásicas lomas castellanas y las tierras de labor. Sin embargo, dispone de un hasta cierto punto sorprendente monte que guarda algunos tesoros en forma de encinas y robles quejigos singulares. Aquí os muestro algunos.

Esta es la encina de Santo Domingo, nombre de evidente relación con el hijo más ilustre de la localidad.



Por referencias esta debería ser la encina hueca, pero no aprecio oquedades en la misma.

Ahora la encina de la Cruz.



Esta marca en su corteza nos da el porqué de su nombre.


Pero como decimos tambien existen algunos quejigos centenarios. Este tiene un perímetro nominal de cuatro metros. Se observa Peña Carazo al fondo.


Otro gran ejemplar.


Estos se encuentran cerca de la carretera hacia Arauzo de Torre.


En mi próxima entrada os describiré una sencilla ruta que pasa por varios de estos lugares.

miércoles, 25 de abril de 2012

Valdeande

Valdeande tiene varios elementos de interés, de los cuales mostraré algunos en este artículo. Empezamos por su centenario y retorcido moral; que se encuentra, como corresponde, junto a la iglesia. Al realizar la visita en invierno, nos vemos privados de contemplar su frondoso ramaje estival, así como de disfrutar de sus moras. Para que no se venga abajo tres vigas sujetan las ramas y un fuerte pilar el tronco.


Aquí se puede apreciar mejor el tamaño.


La iglesia se encuentra en la parte alta del pueblo. Desde el moral tenemos una especie de balcón con amplias vistas de la localidad y del terreno circundante.


Este moral no sólo está arraigado a la tierra, sino también a acervo popular del pueblo. Así podemos comprobarlo leyendo el artículo correspondiente en uno de nuestros libros de cabecera: "Arboles singulares de la provincia de Burgos", de Cesar Javier Palacios.

De una producción de moras legendariamente alta, al parecer en años de cosecha baja se llegaban a mezclar con la uva dando un vino que según los ancianos del lugar no era nada malo. La chiquillería pasaba varias semanas dando buena cuenta de estos frutos, actividad que tenía sus peligros pues antiguamente existía una rama que se elevaba sobre la vertical del muro de varios metros que delimita el talud de la iglesia. Hace ya mucho tiempo un niño cayó de la misma y por seguridad se decidió cortarla. Palacios estima para este árbol una edad de 300 años.

En la iglesia existe una Virgen del Moral y en el pueblo una Asociación Cultural El Moral. Por cierto si tenemos tiempo y oportunidad es buena idea visitar el interior de la iglesia para comtemplar su interesante retablo mayor. Se trata de una obra marierista fechada en el siglo XVI guardando relación con la escuela de Berruguete. Un armazón de formas platerescas protege un bello conjunto de catorce tablas de sabor italianizante.


En el centro del pueblo se encuentra una bella y original fuente de tipo capilleta con parteluz. De aspecto medieval, una inscripción fecha su construcción (o reconstrucción) en el siglo XVIII.



La bomba de agua funciona perfectamente.



En la parte baja del pueblo, en el edificio de las antiguas escuelas, se encuentra un aula arqueológica que muestra los hallazgos de la cercana villa romana de Ciella. Para visitarla es necesario concertar cita en el teléfono 661 968 136.

En relación con Valdeande me veo obligado a mencionar la obra de una persona que se refugia en el pseudónimo de "valdeande mágico", de la cual he oído hablar de forma indirecta. Dispone de una página web y varios blogs con muchos contenidos, desde los cultural y social a lo misterioso y trascendente. También hay una casa rural con dicho nombre.

lunes, 23 de abril de 2012

Desembocadura del Rudrón en el Ebro

No ha sido este año de cascadas, y menos si lo que intentamos es ir descubriendo alguna no tan conocida. Tampoco es cuestión de hacerse doscientos kilómetros para luego encontrársela seca. Lo único bueno es que así me van quedando excursiones pendientes para próximos años.

Ante esta tesitura de momento lo único que os puedo mostrar son estos pequeños saltos de agua que forma el río Rudrón antes de su desembocadura en el Ebro. La escasa altura se compensa en parte por la abundancia de caudal.







Ya que estaba me acerqué hasta el punto exacto de la confluencia, si bien no merece mucho la pena por la abundancia de vegetación. Por la izquierda viene el Rudrón y de frente el Ebro.


El acceso a este entorno se realiza bajando unos metros desde la senda del clásico recorrido del cañón del Ebro. El avance es un tanto complejo debido a la frondosidad de la vegetación de ribera, pero al ser tan sólo unos cientos de metros no se hace demasiado pesado.


viernes, 20 de abril de 2012

Situación proyectos de fracking en Burgos

Durante los últimos meses ha aparecido bastante información referida a los permisos para explorar gas natural mediante “fracking”. Desde mis conocimientos parciales sobre la materia me he decidido a escribir este artículo recopilatorio que creo que servirá para aclarar algo las ideas de algunos de mis lectores, aun corriendo el riesgo de cometer algunos errores de bulto. Además algunos de los comentarios tienen un carácter subjetivo.

En el mapa que viene a continuación, adaptado del que se encuentra el la página fractura hidráulica no, podemos ver todos los permisos de investigación solicitados o concedidos incluidos total o parcialmente en la provincia de Burgos. Los que no aparecen numerados son los que aparentemente implican explotación convencional y no mediante fracking.




El “permiso de investigación” concede a la empresa adjudicataria la potestad de exploración y explotación sobre un determinado territorio. Los permisos de investigación son concedidos por las Comunidades Autónomas cuando el proyecto está incluido completamente en su ámbito geográfico y por el Estado en el resto de las ocasiones.

De manera muy simplificada los pasos que deben seguir este tipo de proyectos son los siguientes:

1) Solicitar el permiso de investigación. En estas solicitudes se plantea la realización de un número limitado de pozos, en algunos casos sólo uno o dos. La idea es ver el potencial que pudiera tener el yacimiento.

En esta situación se encuentran actualmente los permisos 5 (PALENCIA 1), 6 (PALENCIA 3) 7 (BURGOS 4) y 9 (ROJAS).

2) Conceder el permiso de investigación. Normalmente lo hacen las autoridades de Industria y en esta fase no se suele proceder ni a consultas ni a valoración ambiental. No obstante el permiso ARQUETU de Cantabria está recurrido por estos motivos, entre otros. En la resolución de concesión se fijan cuantos pozos se realizarán y en que plazo.

En esta situación están los permisos 1 (LUENA), 2 (BEZANA), 3 (BIGUENZO), 4 (SEDANO), 8 (EBRO B), 10 (LIBRA) Y 12 (ANGOSTO).

3) A partir de aquí la empresa, para cada pozo de exploración debe pedir una autorización. En esta tramitación interviene la autoridad medioambiental y se realizan consultas a entidades implicadas, entre ellas Organizaciones Ecologistas. A partir de aquí la autoridad medioambiental, en función de la magnitud del proyecto, las posibles afecciones ambientales y las respuestas recibidas, decide si es necesario iniciar un procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental o se limita a imponer unas medidas genéricas de control.

En esta situación se encuentra el permiso 11 (GRAN ENARA), que resulta de la agrupación de los anteriores permisos ENARA, USOA, MIRUA Y USAPAL. Se han autorizado sin evaluación dos pozos en las cercanías de Vitoria y por información indirecta sabemos que se están tramitando otros dos en las cercanías de CASTROBARTO y QUINCONES DE YUSO. Por cierto hace unos días salía en el periódico una noticia en la que el Ayuntamiento de Junta de Traslaloma se oponía a la realización del pozo. Es probable que ya se estén realizando solicitudes para otros pozos o se realicen pronto, especialmente en los permisos 11, 1, 2 y 3, que fueron los primeros en concederse.

La clave, desde mi punto de vista, está en que cuando se realicen consultas se argumente lo suficiente como para obligar a realizar un procedimiento público de evaluación de impacto ambiental. Está claro que lo mejor es que no se haga ningún pozo pero al menos hay que intentar que si se hace se haga con las máximas medidas de seguridad y control.

En todo caso es cierto que no es lo mismo un pozo de exploración que uno de explotación. En el primer caso lo que se trata simplemente es ver si el yacimiento merece la pena, con lo que se entiende que la posible afección medioambiental es menor (que no digo yo que no exista ni que sea despreciable), además como vemos sólo se realizarán algunos y muy dispersos, no como las imágenes que vemos de estado Unidos de docenas de pozos unos junto a otros.

Otra cosa es que encuentren algo y pidan un permiso de explotación. De todas maneras no descarto yo en absoluto, a partir de cosas que voy leyendo, que muchos de estos hipotéticos yacimientos no sean más que una cortina de humo y que tras realizar unas cuantas pruebas decidan que no merece la pena continuar.

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En otro orden de cosas os recuerdo la celebración del día del Libro en el Monasterio de San pedro de Arlanza este lunes.

miércoles, 18 de abril de 2012

La ermita de la Virgen de Pilas

El lector habitual sabe de mi gusto por esas apartadas ermitas que encontramos en los más insospechados lugares, signo de unión entre lo humano, lo divino y lo natural. Uno de los casos más originales lo constituye la ermita de la Virgen de Pilas, en una ladera de la vertiente sur de la Sierra de Tesla, a más de 1100 metro de altitud.


El edificio, que tiene probablemente su origen en un antiguo asentamiento eremítico, no es precisamente bonito. Tiene un aspecto de bloque no especialmente robusto (ha necesitado de contrafuertes pese a su escasa altura). Las paredes muestran los signos de un adecentamiento lento y periódico y el exterior ha sido vallado para evitar el acceso del ganado caballar que mora en la zona.


La fiesta tradicional del lugar presentaba muchas similitudes con la de la cercana ermita de la Virgen de la Hoz. La ermitaña vivía en Quecedo, pero dos días antes del evento se desplazaba al lugar a preparar la romería. El último domingo de abril los mozos subían a por la imagen que permanecía en el pueblo durante más de un mes. El 8 de Junio (conocido como el "día del apedreo" por estos pagos) o en su defecto el primer domingo de Junio se subía esta vez en procesión. Durante la romería se realizaba la tradicional subasta de productos en honor a la virgen, cedidos por los vecinos: galletas, bizcochos, magdalenas, tostones comprados... De la cercana fuente de “la teja” bebían los devotos.

En paralelo se celebraba otra romería el 15 de agosto, la cual ha sido recuperada desde hace un par de décadas. En la misma se entona esta estrofa:

Virgen de pilas bendita
que estás en ese copete
da mucho trigo a mi padre
para que te de buen zoquete

lunes, 16 de abril de 2012

El portillo de Medina


En tiempos de nuestros antepasados los trayectos más habituales para cruzar los sistemas montañosos no eran siempre los desfiladeros (si los había). Hay que tener en cuenta que hasta hace relativamente poco no había maquinaria para poder morder u horadar las paredes rocosas y muchos de los puentes eran periódicamente destruidos por las riadas. Además, al realizarse el desplazamiento a pié o en cabalgadura, con frecuencia el camino más corto en tiempo era el más corto en espacio, aunque ello supusiera tener que cruzar un sistema montañoso.

Este es el caso de la comunicación entre el valle de Valdivielso y Medina de Pomar, entre los cuales se utilizó durante mucho tiempo el sendero que cruzaba la sierra de la Tesla por el llamado portillo de Medina, camino que recorríamos en parte en la ruta descrita en nuestra anterior entrada.


No es casual que el portillo de medina quede prácticamente sobre la vertical del castillo de Urría.


Elías Rubio, en su excelente blog "Memorias de Burgos", nos cuenta interesantes historias asociadas a este camino.

"Fue utilizado, fundamentalmente, por los habitantes de dicho valle, aunque con mayor frecuencia por los de los pueblos de Arroyo y Tartalés de los Montes. Los yeseros de esta última localidad tenían en este portillo su principal salida hacia Medina de Pomar para vender, en esta población y en otras de la citada Merindad, el yeso por ellos fabricado. Al descender de la sierra llegaban a Quintanalacuesta, y después de cruzar el río Nela en Paralacuesta, seguían hacia Medina por donde mejor les cuadraba. Pero no fueron sólo los yeseros quienes cruzaron por este paso de montaña, también lo hicieron los resineros, con sus burros cargados de resina, y el resto de los vecinos de los dos pueblos citados cuando tenían que acudir a Medina a las ferias de ganado o para proveerse de lo que les era necesario y carecían.

Los habitantes de Cuesta Urria debieron utilizar menos el Portillo de Medina, aunque hay constancia de la inquietud que había en esta parte de La Tesla por comunicar ambos valles por medio de un túnel que taladrara la sierra. En relación a este legendario e imposible túnel, la tradición oral dice que a principios de este siglo (XX) alguien, no se recuerda quién, tuvo la ensoñación de construirlo, y que de ese proyecto, ingenuo y faraónico, queda como testimonio, en el término de Quintanalacuesta, la llamada Cueva de la Mina, que no es otra cosa, según hemos recabado entre los vecinos de más edad, que el principio de ese pasaje hecho por gente de Urría con picos y palas. Al parecer, al iniciar esta obra los vecinos de Quintanalacuesta y Valdelacuesta pensaban que la tarea sería menos complicada si llegaban a contactar su excavación con la mina de carbón que había al otro lado de La Tesla, en el pueblo de Arroyo. Pronto, sin embargo, debieron darse cuenta de la dificultad que entrañaba el intento y abandonaron la obra, dejando hecha una galería de cuarenta metros en la falda de la sierra."

viernes, 13 de abril de 2012

Ruta de Senderismo: La Sierra de la Tesla

En este recorrido llevaremos a cabo una interesante travesía por esta sierra que se encuentra en el corazón de la comarca de las merindades. Además de los paisajes y el reto de doblegar su relativamente humilde culmen (peña Corva, con 1332 mts), como veremos hay otros elementos que contribuyen a completar una jornada sumamente interesante.

Dificultad: 4
Orientabilidad: 3
Belleza: 4
Tiempo y distancia: 15 kilómetros y 5 horas


Situación.

Saldremos de Burgos hacia el norte tomando sucesivamente la N-627 y la C-629. Tras descender el puerto de La Mazorra giramos a la derecha por la N-232 y apenas unos kilómetros después tomamos la carretera local que conduce a puente Arenas y Quecedo de Valdivielso. Dejamos aquí un coche y con el otro retrocedemos hasta Valdenoceda, atravesamos el desfiladero de los Hocinos hasta llegar a Encinillas. Desde Aquí tomamos la carretera que por la Derecha conduce a Bisjueces y El Vado (punto donde se cruza el Nela). Poco después encontramos un cruce a la derecha que tras pasar por Paralacuesta conduce a Quintanalacuesta. Dejamos el coche junto a la iglesia.

Puntos de Interés

Arquitectura rural de Quintanalacuesta y Quecedo. Senda de ascenso al Portillo de Medina. Castillo de Urría. Vistas sobre la llanada de Medina y Merindades. Vistas del Valle de Valdivielso. Peña Corva. Ermita de Pilas. Los Cárcavos.



Descripción de la Ruta

Como punto de referencia para empezar a caminar podemos tomar la iglesia. La calle que desde aquí continúa gira paulatinamente hacia la izquierda hasta abandonar el pueblo junto a una casa con un imponente escudo de un antiguo gobernador de Perú. Unas decenas de metros más adelante giramos a la derecha y empezamos a subir, poco antes de encontrarnos con una valla que superamos por una pequeña portilla.

Inmediatamente después nos encontramos con una bifurcación decidiéndonos por el sendero de la izquierda. Afrontamos ahora un tramo algo más duro de ascenso pero siempre llevadero. Coincidiendo con nuestro paso por un pequeño pinar de repoblación el camino se suaviza un poco. Justo al terminar el mismo nos encontramos con un primer cambio de dirección y el sendero montañero propiamente dicho. A partir de aquí disfrutaremos de buenas vistas de la llanada de Medina, con Quintanalacuesta en primer plano y las diversas elevaciones que jalonan el este de las Merindades.

Poco después llegamos a un nuevo giro, aunque nos deberemos fiar de los clásicos hitos para no desorientarnos entre los múltiples senderos. El avance se hace llevadero mientras observamos cada vez más cerca el cordal de la sierra. Pero antes de llegar nos encontraremos con la principal sorpresa del recorrido: Bajo nosotros y en un inexpugnable peñasco se encuentran los evocadores y aislados restos del castillo de Urría o de Montealegre.


Mientras la imaginación se pone a fantasear sobre las antiguas vicisitudes de este castillo afrontamos los últimos zig-zags que nos conducen hasta el cordal de La Tesla, justo en un paso natural conocido como portillo de Medina. Al otro lado tenemos el Valle de Valdivielso, defendido por las gargantas de Tartalés, Arroyo y Los Cárcavos. Hemos alcanzado la cota 1250 desde los 700 de la partida.

A partir de aquí nos esperan más de cinco kilómetros de recorrido por la parte occidental del cordal. De hecho dado que el mismo está un tanto pandeado hacia el sur podemos vislumbrar buena parte del próximo tramo. Nada más avanzar nos encontramos con el humilde pico San Mamés, con buzón montañero (1264 metros).

En días despejamos el avance no tiene pérdida, y además el sendero está en general bastante marcado. Como referencia iremos prácticamente por la cumbre o un poco más abajo por su lado derecho.

Tras avanzar más de dos kilómetros nos encontramos sobre la vertical de Baíllo, caracterizado por unas amplias naves ganaderas. Cerca del mismo encontramos el bonito enclave de la ermita de la Virgen de la Hoz. Aún nos queda algo más de un kilómetro hasta llegar a Peña Corva, que con sus 1332 metros es el punto culminante de esta pequeña sierra. Para ello deberemos superar un par de tramos algo más técnicos, pero de escasa complicación. Antes de llegar también observaremos, hacia el sur, la meseta donde se encuentra la ermita de la Virgen de Pilas.

Tras alcanzar el vértice geodésico y tomarnos el merecido descanso, seguimos aún más de un kilómetro por la dirección que traíamos, hasta un punto en que la vertiente sur se transforma más bien en una ladera inclinada. Para ello deberemos descubrir los mejores senderos. Otra referencia es el hecho de que habremos superado en algo la vertical de la ermita de Pilas.

Sin mayores novedades los senderos nos llevan hasta la ermita. Se sitúa en una especie de altiplanicie intermedia a media altura de la sierra de la Tesla, a más de 1100 metros de altitud. Junto al edificio, de factura muy sencilla, encontramos un nutrido grupo de caballos.


Buscamos hacia nuestra derecha el sencillo camino que da servicio a la ermita desde Quecedo de Valdivielso. Una vez junto al mismo encontramos estacas señalizando un sendero de pequeño recorrido. Tras avanzar unos 300 metros por el mismo, las marcas blancas y amarillas nos guían a un descenso más directo hacia la derecha, entre plantas de boj primero y entre carrascas después. 500 metros más adelante nos encontramos con el camino, pero volvemos a abandonarlo inmediatamente por su derecha. 300 metros más y volvemos a encontrar el camino, que ya no abandonaremos pese a que las marcas nos sugieran lo contrario, justo en el punto en el que el mismo pasa a orientarse hacia el este.


Al poco encontramos unos pronunciados zig-zagz mientras frente a nosotros encontramos el singular paisaje de Los Cárcavos. Justo al alcanzar el punto más bajo del descenso encontramos hacia la izquierda el sendero que nos conduce a esta original garganta, que incluimos como complemento en esta ruta. Son algo más de 500 metros de fuerte ascenso los que remontaremos por este desfiladero cada vez más estrecho que culmina en una pequeña vía ferrata .


De vuelta al camino ya sólo nos queda dejar una nave a nuestra derecha, bordear una dorsal adecuada para la práctica de la escalada y, tras tomar el camino izquierdo en un cruce, alcanzar el pueblo de Quecedo de Valdivielso. Tras recorrer su alargado y añejo caserío alcanzamos el vehículo.

Comentarios

El recorrido propuesto está pensado para realizarse con dos vehículos. Caso de no ser posible, cualquiera de las dos alternativas para alcanzar Peña Corva resultan interesantes Aunque el desnivel a afrontar es relativamente importante, lo marcado del sendero lo hace bastante llevadero. Si dejamos para otro momento el acceso al enclave de Los Cárvavos la ruta se hace más accesible a todo tipo de senderistas.

Ascensos y descensos alternativos a Peña Corva se pueden realizar desde Puente Arenas, Bisjueces y Baíllo. Aproximadamente a un kilómetro al este de la ermita de Pilas se encuentran los restos de un eremitorio altomedieval. El sendero de pequeño recorrido con el que coincidimos en parte es el PRC-BU-179, que conecta Quecedo, Puente Arenas y Pilas. Si siguiésemos el mismo acabaríamos el descenso más cerca de la nave ganadera y más lejos de la entrada a Los Cárcavos.

En el pueblo de Quecedo tenemos elementos interesantes como la torre-Palacio de los Huidobro y algo más alejados la encina donde se juntaban antiguamente los regidores del valle y las conocidas como cuevas de los moros, una necrópolis de origen altomedieval.

Descargar esta descripción en pdf

Track de la ruta (pulsa sobre el triángulo verde para más información).



Presentación con más fotos

miércoles, 11 de abril de 2012

El castillo de Urría o de Montealegre

Os escribo hoy sobre el que en mi opinión es el castillo en ruinas más evocador de toda la provincia de Burgos. Situado en un recóndito lugar, sobre una casi inacesible peña en la cara norte de la Sierra de la Tesla, el acceso al mismo es ciertamente complicado.


Su planta es rectangular, adaptándose perfectamente al terreno rocoso, y está rodeada en todos sus lados de imponentes precipicios. Los muros tienen un grosor de casi metro y medio y todavía pueden apreciarse los mechinales sobre los que se apoyaban las vigas de los diferentes pisos. Se trata de un edificio extraordinariamente macizo y sobrio, en cuyos lienzos no aparece ningún vano. Tres de sus esquinas están reforzadas con cubos, realizados en mampostería de escasa calidad, pero muy compacta. Desde el muro orientado al valle ascendía una rampa que permitía el acceso al interior de la fortaleza.


La ruinas de Urría, con su desafiente perfil todavía en pie, personifican a la perfección el poder que la nobleza feudal de la baja edad media ejerció sobre los campesinos de la época. El castillo de Montealegre fue colocado por los Velasco en el siglo XIV para controlar o más bien intimidarlos diferentes pueblos de la Merindad de Cuesta Urria. Se da la circunstancia de que la mayoría de estos pueblos dependían del Monasterio de Oña, poderosísimo cenobio con el que los Velasco tuvieron frecuentes y sonoros conflictos territoriales, desde sus cercanas posesiones de Medina de Pomar y Frías.

Como en muchos otros lugares de este tipo, también este castillo acarrera una leyenda que cuenta que en sus subterráneos hay unas cuevas mágicas que guardan una piel de buey llena de oro, pero en las que todo el que entra se pierde.


Las estampas que aparecen en este articulo son las que se observan en una de las rutas de ascenso a la sierra de la Tesla, recorrido que os describiré en la próxima entrada. Si  tenéis el gusanillo de conocer o acceder al propio castillo os recomiendo que leáis la entrada relacionada del sin par Zález, que se curró la página para llegar hasta este punto.


lunes, 9 de abril de 2012

Gumiel de Izán

Gracias a su emplazamiento a la vera del camino a Madrid y a la rentabilidad de sus viñedos la villa de Gumiel de Izán fué próspera ya desde la Edad Media. Pero, a diferencia de otros lugares, los gomellanos han sabido mantener esta vitalidad del pasado, lo que se ve en el mantenimiento de un trazado urbano de cierto interés y sobre todo en el fervor con que conservan sus ancestrales costumbres.


En todo caso, el elemento más interesante de todo el pueblo, que sorprende incluso al que viene sobre aviso, es la enorme iglesia parroquial de Santa María, y más en concreto la gran fachada barroca de más de quince metros de altura, configurada como un retablo en piedra.


La fachada aparece datada en el año 1627, lo que la hace un siglo posterior a la construcción del grueso del templo. Salvo las figuras centrales de La Asunción y La Coronación, la mayor parte de las hornacinas aparecen vacías, lo que parece indicar un problemas presupuestarios de última hora. Vamos, que estas cosas no sólo pasan ahora.


La fachada por sí sola bien merece la parada, pero si tenemos oportunidad de visitar su interior no debemos desaprovecharla. Para ello deberemos intentar contactar con el cura (teléfono 947 54 40 18) o aprovechar los periodos de apertura en verano o Semana Santa. Si lo logramos, nos encontraremos con uno más de nuestros amplios y abundandes templos góticos (tal vez por ello menos valorados) y sobre todo con un excepcional retablo tardogótico de finales del siglo XV.


Esta obra es una de las mejores en su género de toda Castilla.  Su estructura es de tipo casillero y una restauración relativamente reciente hace que la escultura, el dorado y la policromía de sus veinte relieves luzcan en todo su esplendor. Muestran escenas de la vida de Cristo y de la Virgen.


Aunque el retablo eclipsa el resto de obras, merece dedicar un poco de tiempo a las mismas. La antigua Sacristía sirve ahora como museo y capilla de invierno. En la misma encontraremos un muestrario de diversas obras, entre las cuales la más destacada pueda ser una virgen del siglo XII que ha participado en alguna edición de Las Edades del Hombre.

De las diferentes capillas me llaman la atención un cristo articulado (que puede disponerse tanto en la cruz como yaciente) de rostro muy bien tallado, un gran cristo gótico del siglo XIII, un órgano necesitado de reparaciones, y tallas-relicario y capiteles procedentes del ya desaparecido y en su tiempo pujante monasterio de San Pedro de Gumiel.