miércoles, 11 de abril de 2012

El castillo de Urria o de Montealegre

Os escribo hoy sobre el que en mi opinión es el castillo en ruinas más evocador de toda la provincia de Burgos. Situado en un recóndito lugar, sobre una casi inacesible peña en la cara norte de la Sierra de la Tesla, el acceso al mismo es ciertamente complicado.


Su planta es rectangular, adaptándose perfectamente al terreno rocoso, y está rodeada en todos sus lados de imponentes precipicios. Los muros tienen un grosor de casi metro y medio y todavía pueden apreciarse los mechinales sobre los que se apoyaban las vigas de los diferentes pisos. Se trata de un edificio extraordinariamente macizo y sobrio, en cuyos lienzos no aparece ningún vano. Tres de sus esquinas están reforzadas con cubos, realizados en mampostería de escasa calidad, pero muy compacta. Desde el muro orientado al valle ascendía una rampa que permitía el acceso al interior de la fortaleza.


La ruinas de Urría, con su desafiente perfil todavía en pie, personifican a la perfección el poder que la nobleza feudal de la baja edad media ejerció sobre los campesinos de la época. El castillo de Montealegre fue colocado por los Velasco en el siglo XIV para controlar o más bien intimidarlos diferentes pueblos de la Merindad de Cuesta Urria. Se da la circunstancia de que la mayoría de estos pueblos dependían del Monasterio de Oña, poderosísimo cenobio con el que los Velasco tuvieron frecuentes y sonoros conflictos territoriales, desde sus cercanas posesiones de Medina de Pomar y Frías.

Como en muchos otros lugares de este tipo, también este castillo acarrera una leyenda que cuenta que en sus subterráneos hay unas cuevas mágicas que guardan una piel de buey llena de oro, pero en las que todo el que entra se pierde.


Las estampas que aparecen en este articulo son las que se observan en una de las rutas de ascenso a la sierra de la Tesla, recorrido que os describiré en la próxima entrada. Si  tenéis el gusanillo de conocer o acceder al propio castillo os recomiendo que leáis la entrada relacionada del sin par Zález, que se curró la página para llegar hasta este punto.


7 comentarios:

ZáLeZ dijo...

Hola Montacedo:
Gracias por tu enlace y "lo de sin par", jeje.
Extraña, muy extraña la utilidad que tuvo o pudo tener.Tiene carácte de bunker y poco de vigía y control al carecer de vanos. El muro que mira a la sierra tiene un grosor de nada menos que dos metros y eso que por la cara interior tiene las mampuestas desprendidas. Yo creo que es bastante anterior a la "dominación Velasca"...
Curiosa la leyenda (la desconocía) que al final tiene algo de relación con el oro "urria".
En resumen, estas misteriosas ruinas me descolocan bastante.
Saludos,

Ricardo López dijo...

Muy evocador este castillo. Preciosas historias, me transportan a otros tiempos.

Por cierto enhorabuena por las fotos Montacedo, la primera de este artículo es para ponerla como fondo de pantalla.

Ah! se me olvida siempre.... os recomiendo un libro similar en concepto a "Museo de niebla" y es "El patrimonio cultural castellano expoliado" de María Luisa Amor Tapia, que es el nº 2 de la colección: Castilla, Hoy; editado por ACEPIDE (Asociación Castellana para el Estudio y Promoción de iniciativas de Desarrollo).

Montacedo dijo...

Gracias por dejar comentarios.

urria dijo...

interesantísima entrada. Con tu permiso compartimos el enlace en la página de Facebook de Urria.
un saludo.

Montacedo dijo...

Sin problemas

Arturo Fuente dijo...

Hola a todos. ¿No hay ninguna evidencia de que hubiese alguna fortaleza altomedieval justo ahí o muy cercana? ¿Castillo para intimidar...,en el sentido de asegurarse impuestos? ¿Quién viviría ahí en ese caso, o era otra la función, de Búnker, entiendo, como último refugio ante una revuelta?

Montacedo dijo...

Gracias por comentar. Sí, muchas incógnitas respecto a este castillo. Voy a mirar por algún lado a ver si te puedo aportar algo en este ámbito.