lunes, 23 de abril de 2012

Desembocadura del Rudrón en el Ebro

No ha sido este año de cascadas, y menos si lo que intentamos es ir descubriendo alguna no tan conocida. Tampoco es cuestión de hacerse doscientos kilómetros para luego encontrársela seca. Lo único bueno es que así me van quedando excursiones pendientes para próximos años.

Ante esta tesitura de momento lo único que os puedo mostrar son estos pequeños saltos de agua que forma el río Rudrón antes de su desembocadura en el Ebro. La escasa altura se compensa en parte por la abundancia de caudal.







Ya que estaba me acerqué hasta el punto exacto de la confluencia, si bien no merece mucho la pena por la abundancia de vegetación. Por la izquierda viene el Rudrón y de frente el Ebro.


El acceso a este entorno se realiza bajando unos metros desde la senda del clásico recorrido del cañón del Ebro. El avance es un tanto complejo debido a la frondosidad de la vegetación de ribera, pero al ser tan sólo unos cientos de metros no se hace demasiado pesado.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

"Tampoco es cuestión de hacerse doscientos kilómetros para luego encontrársela seca" ... me ha recordado mis viajes desde Madrid hasta FuenteOdra y el Monte Santiago (2 veces) ... vaya sequía.

Y muchas gracias por este post, Montacedo. Hace años, tras subir a la ermita de Valdelateja, decidí hacer algo del sendero del Ebro, y de paso, ver dónde desembocaba el Rudrón (sé que estaba muy cerca por las imágenes del Google). No lo conseguí porque, como muy bien dices, la vegetación es bastante espesa, y no me apetecía meterme por allí, no sé si incluso sería peligroso. Ahora ya sé cómo es la desembocadura. Continué el sendero avanzando por el Ebro, hasta llegar a cruzar por un pequeño puente de hormigón, hasta los restos de lo que parecía una central hidráulica. Quería ver la ermita del Ebro, pero había que desandar por la otra orilla, para luego volver al puente, y de ahí a Valdelateja.

Gracias por éstas fotos, y por tu trabajo en el blog.

Abilio dijo...

Hola Montacedo, que excursiones mas bonitas te estas haciendo.

Un abrazo

Ricardo López dijo...

Los ríos nos dan vida, a mí sólo de ver tus fotos me refrescan la memoria de las andanzas, siendo chaval, por el río Tirón.

Gracias de nuevo Montacedo.

Un saludo,

Montacedo dijo...

Gracias por dejar comentarios. Anónimo, eso que comentas es la ruta clásica del cañón del Ebro. En este blog ha aparecido hace tiempo.

Anónimo dijo...

Efectivamente, Montacedo. Justo como lo mencionas en esa entrada del blog.