miércoles, 18 de enero de 2017

Palacio de Saldañuela


Ala norte, la más modificada
 
Bello palacio del renacimiento.
Líneas esbeltas. Arcos uniformes,
que arrancan de labrados capiteles
para tenderse en galería doble,
sin que apenas la sombra del alero
la claridad del canecillo asombre.
 
Vista Noroeste


Reloj de sol, al mediodía, en piedra
cuadrada en medio de cuadrada torre.
Patio interior, de gráciles columnas.
¿Dialoga en él la luna con la noche?
¿ o dialoga en el mucho con la fuente,
que por los pechos de las gracias corre?
Las gracias que rieron desnucedeces,
lloran injurias y mutilaciones.
 
Entrada noroeste
 
Aquí vivió Doña Isabel de Osorio,
una dama bienquista de la Corte,
mas no del vulgo, que manchó su fama
Con el más verecundo de los motes.

(Bonifacio Zamora, 1950)

Detalle de la ventana noroeste. Las imágenes talladas representan muy probablemente a Isabel y al propio rey.
 
En los aledaños de Burgos, en los primeros kilómetros de la carretera que conduce a Soria, encontramos el palacio renacentista de Saldañuela, uno de los escasos ejemplos de este tipo de construcciones fuera de la capital. El pago de Saldañuela es nombrado ya en un documento del año 1044. Contra lo que pudiera pensarse, no está en el término de Saldaña, la localidad más cercana, sino en el de Sarracín.
 
Fachada oeste. Se observa una puerta que daba acceso directo a los antiguos jardines
 La primera vez que aparece citada la torre es en 1475, fecha muy cercana a la de su probable construcción. A simple vista se puede apreciar que su edificación es anterior, alrededor de un siglo, a la del palacio, habiendo aprovechado este último la atalaya para ocupar una de sus esquinas.
 
Fachada sur, con la doble galería porticada característica del edificio
La propiedad original era del Duque de Arévalo, aunque la misma sufrió varios cambios voluntarios y forzosos. En pocas décadas pasaría por las manos de Sancho de Rojas, el cabildo de la Catedral y el Condestable de Castilla.
 
Torre medieval adosada al sureste del palacio
 
En 1556, El nieto de este último vende la propiedad de la torre y las 360 fanegas de sembradura que la rodean a Doña Isabel de Osorio por la cantidad de 6800 ducados. Isabel Osorio era descendiente de la familia de los Cartagenas, por lo que pudo haberlos aportado de su patrimonio, aunque otras versiones sostienen que fueron abonados por el tesorero real.

El reloj es posterior a la construcción original. La ventana procede de la torre de Isar y fue colocada aquí en la reforma de mediados del siglo XX, cuando su ubicación original se encontraba ya en muy mal estado.
 
Y es que es bastante conocido el hecho de que Doña Isabel de Osorio fue amante durante más de quince años de Felipe II. Tanto que se la ha denominado tradicionalmente como “la puta del rey”; y a este palacio como el “palacio de la puta”. Hoy en día los estudiosos se inclinan más bien por explicar que este apelativo fue acuñado y difundido por los numerosos opositores que tuvo la relación: la Corte, rivales amorosas, propietarios de la zona... Felipe e Isabel tuvieron una historia de amor, aunque por razones obvias condenada a no materializarse nunca en matrimonio.
 
Vista parcial del patio interior.
 Y ¿Qué prueba de amor mayor que la edificación de este palacio y la compra de amplias propiedades aledañas? El dominio se completaba en 1562 con la adquisición de la jurisdicción de Sarracín y pueblos cercanos por valor de 700.000 mrs. En estos momentos ya deberían haber comenzado las obras del excelente palacio de gusto italiano.
 
Fuente de las tres gracias. Originalmente se accionaba con un pedal y el agua salía de los pechos de las figuras. Las imágenes laterales presumiblemente también representan a Isabel y Felipe.
En 1574 Isabel formaba un mayorazgo en torno a su sobrino Pedro de Velasco, aunque algunos dicen que era uno de los dos hijos naturales tenidos con el rey. En él entraban la torre, palacio y tierras de Saldañuela, un juro de dos millones de maravedíes, diversos bienes cercanos a Sasamón, abundantes y extraordinarias joyasy el patronato del monasterio de Trinitarios levantado en Sarracín por ella, que sería su panteón al morir en 1589.
 
Reloj de sol orientado al oeste. Existían en el patio interior tres peculiares relojes de sol orientados respectivamente al sur, oeste y este.
El mayorazgo fue pasando hacia las siguientes generaciones, a familiares cada vez más lejanos, y se fue devaluando rápidamente merced a los numerosos litigios emprendidos por los propietarios más poderosos de la zona contra el mismo.
 
Predela medieval procedente del monasterio del Espino, cercano a Santa Gadea del Cid. Fue vendido por los monjes mediado el siglo pasado a unos particulares franceses. Quiso la casualidad que la pieza fuese interceptada en la frontera. La Diputación ejerció el derecho de tanteo con el apoyo económico de la Caja; quien al final quedó como propietaria de la obra. Se encuentra en la pequeña capilla del Palacio, junto con un altar procedente de Villamuriel del Cerrato.
 
Un pavoroso incendio acontecido en 1788 terminó con la totalidad de un bien mueble. Mediado el siglo XIX el edificio y propiedades pasan a manos de la familia Barbadillo, que las usa para explotación agropecuaria; un siglo después es adquirida por la Caja de Ahorros Municipal de Burgos.
 
Preciosa escalera de acceso a la primera planta. Se cuenta que la anchura de los espacios es debida al deseo del rey de acceder a caballo hasta la propia habitación de la pareja. Los techos son modernos.
 
El palacio se encuentra en ese momento en un estado lamentable. Los techos a punto de colapsar y un más de metro de escombros y basura acumulados en el ahora admirable patio. Las amplias obras de mejora permiten recuperar el esqueleto del edificio salvo las fachadas norte y este (nuevas mejoras se efectuaron a finales del siglo).


Repartidos por el palacio hay varios escudos con las armas de los Osorio en un campo y sin tallar el otro. La idea era que fuesen rematados cuando Isabel contrajera matrimonio; pero permaneció soltera toda su vida.
 
Originalmente se dedican las instalaciones a Escuela de Capacitación Agropecuaria, aprovechando la amplitud de la finca y los edificios auxiliares que aún se encuentran al otro lado de la carretera. Con el paso de los años la Caja se desprende de la mayor parte del coto redondo (hoy son propiedad del Grupo Siro, lo mismo que Torrepadierne) y va destinando el edificio a actividades formativas y usos propios. Son conocidas las sucesivas ediciones de las colonias veraniegas desarrolladas en el lugar.

Vista de la galería superior. A la izquierda queda la gran sala que actuaba como habitación principal del edificio. La puerta del fondo daba acceso a un pequeño cuarto con vistas directas a la capilla.
 
Desde hace unos años se alquila la finca para celebraciones matrimoniales y otros eventos. Desaparecida la Caja, es la Fundación Caja de Burgos la que sigue ejerciendo la propiedad del lugar. Se puede visitar los viernes no festivos; mediante visita concertada.
 
Restos de la iglesia del monasterio de Sarracín fundado por Isabel de Osorio; hoy reducido a una simple ermita. En la misma parece que descansan sus restos y los de sus hijos. Hasta hace unos años había algunos restos más; pero desaparecieron al desarrollarse las urbanizaciones circundantes.

Sobre el tejaroz de la portada se encuentran nuevos escudos incompletos con las armas de los Osorio.
 

4 comentarios:

Amador dijo...

Este es uno de esos lugares que a fuerza de pasar,lo termin as viendo como algo normal, yo no lo conozco por dentro y por lo que veo de normal nada,aunque algo he leido sobre este lugar. Me gusta lo que cuentas sobre este palacio y su historia,quiza algun dia me decida a visitarlo,menuda finca que tiene adosada.Un abrazo desde Burgos.

Montacedo dijo...

Gracias por comentar y seguimos en contacto.

peña del sol dijo...

Cuando era pequeño e ibamos al pueblo de mis padres (Castrillo de la Reina) mis padres contaban la historia del palacio de la puta. Siempre me pareció una cosa inventada de mi familia. Tardé años en saber que era una historia real.

Montacedo dijo...

Gracias por comentar.