martes, 24 de enero de 2017

La festividad de San Sebastián en Villasandino

Hace ya cinco años realizábamos en este blog un pequeño repaso de algunas de las celebraciones que con motivo de la festividad de San Sebastián tenían lugar en la provincia de Burgos. De entre todas, tal vez la más original y destacada desde el punto de vista etnográfico sea la que tiene lugar en Villasandino.

En esta localidad, como en otras de nuestra provincia, es la cofradía de San Sebastián la que se encarga de desarrollar los actos festivos. Y en realidad en este caso es la propia cofradía, llamada popularmente “Cofradía de las Chisteras”, la que representa el principal valor patrimonial de esta festividad.

Los cofrades salen de su lugar de reunión. Todas las imágenes se corresponden con la procesión del domingo por la mañana.

La actual Regla de la Cofradía de San Sebastián de Villasandino fue redactada en el año 1829, aunque con toda probabilidad es bastante anterior. Estas reglas u ordenanzas de comportamiento de los cofrades han ido desapareciendo o diluyéndose en la mayoría de los casos (a menudo con la desaparición de la propia cofradía), pero no ha sido este el caso de la del lugar que nos ocupa.
 
Fue a finales de los años ochenta y hasta prácticamente el año 2000 cuando la cofradía iba languideciendo; subsistiendo a duras penas con siete hermanos y algunos voluntarios del propio pueblo que les acompañaban para que la procesión fuera más numerosa. Fue a partir del año 2002 cuando la festividad se revitaliza un tanto; fundamentalmente con el cambio de la regla para que la festividad pudiera celebrarse en fin de semana. Desde entonces, pese a que se han perdido algunos de elementos originales del funcionamiento de la cofradía, se han podido ir recuperando otros que se habían dejado de practicar.

Las dos filas de cofrades comienzan la procesión al ritmo del "tamboritero"
 
Por ejemplo en la Regla queda establecido que la Cofradía no puede tener más de 24 miembros o hermanos (todos hombres). En otros tiempos más florecientes cuando el pueblo tenía mayor número de habitantes, eran tantos los que querían ingresar en la misma Cofradía que había que esperar varios años para poder hacerse cofrades; situación ésta lamentablemente muy diferente de la actual. 

La Regla de la cofradía establece como deben comportarse los hermanos entre ellos y cómo deben ser los oficios religiosos; aunque hay otros aspectos tradicionales de la festividad que no aparecen recogidos en la misma. Antes de abordar una breve explicación del desarrollo de la fiesta, vamos a realizar una breve descripción de los personajes que intervienen en la misma y su vestimenta.
 



El tamborilero o tamboritero es una persona ajena a la cofradía cuya misión es tocar durante los días de la fiesta. Se encarga de llamar a reunión tocando el tambor y también abre las procesiones delante de los cofrades. Tañe un toque monótono y monocorde que con el paso de los años la gente dio en sacar una pequeña cancioncilla que se asemeja al sonido del tambor.


 San Sebastián, san Sebastián
un cuartillo y medio de pan,
que le den, que le den,
que le den tortón.
que le den, que le den,
que le den tortón.

 
Los cofrades saliendo de la iglesia de Barriuso con la imagen del santo.

El Capitán es el personaje principal de la fiesta el día del Santo. Representa con su traje militar la figura de san Sebastián (santo mártir) que también fue militar y jefe de la guardia pretoriana del emperador Diocleciano. Va vestido a la antigua usanza, con un traje militar de gala de aspecto decimonónico. Lo más probable es que el aspecto del traje y la bandera de España que porta el Capitán tengan su origen en la Guerra de la Independencia Española y en un posterior ensalzamiento patriótico después de vencer a los franceses.

Encabeza, montado a caballo, la procesión del Santo. Durante la misma hace galopar al caballo y baila la bandera que porta en la mano. Durante la misa del Santo permanece de pie erguido en el lado derecho del altar, con la bandera en la mano hasta que termina la misa.
 



Los cofrades son los verdaderos protagonistas de la cofradía y los que la han mantenido viva a lo largo del tiempo. Su vestimenta les confiere ese aire de antaño que envuelve a toda la cofradía. Curiosamente nada sobre la indumentaria aparece en las reglas, con lo que no sabemos desde cuando se empezaron a utilizar esas chisteras y capas de color negro que son lo que más llaman la atención y lo que verdaderamente caracteriza a toda la celebración. Sí que se citan en las reglas la vela y saeta, símbolo del martirio de San Sebastián, que porta cada hermano como emblema de la cofradía durante sus actos públicos.

La víspera de la fiesta se correspondía originalmente con el 19 de enero; y ahora con el viernes más cercano al día 20. El tamboritero da la vuelta al pueblo tocando el tambor para llamar a reunirse a los hermanos. Una vez reunidos salen en procesión a la iglesia de la Asunción o de la Villa donde tienen lugar los oficios religiosos. Una vez terminados los rezos se volvía a la casa del Mayordomo donde tenía lugar la cena de hermandad. Hoy en día el lugar de reunión son las antiguas escuelas de párvulos del pueblo y la cena de hermandad se ha sustituido por un pequeño aperitivo. 

El capitán se incorpora a la procesión. El honor de ejercer de capitán recaía en el Mayoral, aunque este aspecto se ha ido perdiendo a medida que se han dejado de tener caballos en el campo y que frecuentemente los cofrades no saben montar.

El día del Santo tradicionalmente se celebraba el 20 de enero, coincidiendo con la festividad de san Sebastián (santo mártir). Después de trasladar la fiesta al fin de semana, se celebra el sábado más próximo al día 20 de enero. El día empieza de mañana para bajar el Santo de la iglesia de la Asunción (popularmente de la Villa) a la iglesia de la Natividad (popularmente del Carmen o de Barriuso). Antaño se solía realizar esta bajada a las 6 de la mañana, pero actualmente la vienen haciendo a las 9 de la mañana.

El tamboritero da la vuelta al pueblo tocando un sonido monótono y monocorde, pasando a buscar a los cuatro cofrades más recientes por sus casas, que son los encargados del traslado del Santo Terminada la labor de llevar el Santo de una iglesia a la otra se dirigen a la escuela, donde almuerzan. Generalmente toman asadurilla de cordero y vino moscatel.



A mediodía se celebra la procesión del Santo. Es la procesión principal de entre todas las que se realizan durante la fiesta en honor a San Sebastián y la que levanta mayor expectación entre los vecinos. Esto es debido principalmente a que participa el personaje del Capitán con traje militar decimonónico montado a caballo y portando una Bandera de España y las dos filas de cofrades vestidos con Capa española o castellana y Chistera.

El tamboritero da la vuelta al pueblo tocando para llamar a los hermanos a reunirse en la escuela. Una vez reunidos, la procesión se dirige en silencio desde las escuelas de párvulos a la iglesia de la Natividad o Barriuso donde en su interior se rezará únicamente un padrenuestro. A continuación los cuatro hermanos más modernos portarán las andas con el Santo desde esta iglesia hasta la de la Asunción o de la Villa. Durante la procesión el Capitán irá delante del tamboritero y los cofrades, haciendo galopar al caballo y tremolando la bandera.

La regla establecía que el caballo fuera preferentemente blanco. Foto cedida por Alba Chicote.

Una vez que se llega a la iglesia de la Asunción o de la Villa se coloca a la izquierda del altar al Santo entre dos velas y adornado con un jarrón con flores y el Capitán de pie se coloca a la derecha del altar para oír la misa. Los cofrades se sientan en los primeros bancos de la iglesia.Una vez terminada la misa, tiene lugar la bendición de los tortones, hogazas de pan con sabor a Anís, y el reparto entre los asistentes. De entre los panes se guarda uno para la comida de hermandad de la cofradía.

Terminado el reparto de los tortones, el Capitán, el tamboritero y los cofrades se dirigen desfilando hasta las escuelas de párvulos. Con esta procesión se dan por terminados los actos religiosos del día del Santo y comienzan los profanos. Comprenden los mismos una comida de hermandad, que también sigue su rito, incluyendo determinadas bendiciones, oraciones y canciones. 
 

Entrando en la iglesia de la Villa. Foto cedida por Alba Chicote.
A media tarde se desarrolla el higuillo. Consiste en un juego en el que los niños tienen que agarrar con la boca sin la utilización de las manos, un higo que pende de un hilo atado a un palo y al que a la vez se le da con otro palo para que el hilo se mueva y haga bailar y saltar el higo encima de la boca del niño que intenta morderlo. A la vez que realiza el juego el cofrade va tarareando una estrofilla que dice:

Al higuí, al higuí,
con la mano, no,
con la boca, sí.

Además de dar higos, los cofrades también tiran caramelos y lanzan rodando naranjas, era la fruta de invierno antiguamente más popular. Tal vez este último hecho tenga alguna relación con la celebración de San Antón en Lerma. 
 
La misa ha concluido. En primer plano los "tortos" que se repartirán entre los asistentes. Se reservan algunos para la comida de hermandad.

El domingo tiene lugar la misa de Seteno o de los fieles difuntos. Antes de la misa, suele ser al mediodía, el tamboritero hace la vuelta por el pueblo tocando el tambor y llamando a los cofrades a reunirse en las escuelas para posteriormente desfilar en dos filas hasta la iglesia de la Asunción o de la Villa.

Una vez finalizada la misa los cofrades vuelven igualmente desfilando desde la iglesia hasta las escuelas donde tiene lugar la Reunión de Cuentas. En esta junta, como su propio nombre indica, el Mayoral suma los gastos de la fiesta y los cofrades pagan a escote lo que les corresponda. 

Las últimas imágenes se corresponden con el artículo publicado por Eduardo de Ontañón en 1935 en la revista "Estampa"

Como se puede comprobar en esta junta también se nombran los nuevos cargos para el año siguiente. El Mayordomo pasa a ser el nuevo Mayoral. El cargo de Mayordomo es ocupado por el hermano más moderno en formar parte de la cofradía que siga en antigüedad al nuevo Mayoral. Con esta reunión se da por concluida la fiesta hasta el año siguiente en que vuelve a celebrarse la Junta General de la cofradía el 6 de enero día de los Santos Reyes.

Durante el resto del año la cofradía realiza misas de salud para pedir a Dios por el restablecimiento de aquellos cofrades que se encuentren enfermos y misas de difuntos por aquellos hermanos o hermanas que hayan fallecido durante ese año.

Sorprende la similitud visual entre ambas procesiones.

Todo en esta cofradía tiene un aire atávico. Si hay algo que recuerde al pasado es sin duda esta cofradía de san Sebastián.; desde el trato que se dispensan los cofrades, llamándose de hermanos y tratándose de usted, hasta sus peculiares costumbres y sus vestimentas. Aún podemos repasar alguna más de sus particularidades.

A la cofradía se la conoce como la Cofradía de las Capas y las Chisteras o simplemente como Cofradía de las Chisteras. Pero en el pueblo ha sido conocida por otros nombres como: Cofradía de los Borrachos, por la gran cantidad de vino que bebían durante cinco comidas y que terminaba perjudicando a algún cofrade, o también como Cofradía de los Pastores, ya que muchos de sus hermanos eran pastores a jornal. Muchos pastores se hacían cofrades porque sus patrones tenían la obligación de darles los tres días de la fiesta libres.


El caballo que monta el Capitán a ser posible debe ser blanco. En el Mayoral recae el honor de ser el Capitán. Si bien hoy en día no se suele cumplir porque muchos cofrades no saben montar a caballo. Durante las procesiones los cofrades deben permanecer en silencio y desfilar colocados en dos columnas paralelas de más modernos a más antiguos por orden de entrada en la cofradía. Cuanto más atrás en la columna más tiempo se lleva en la cofradía.

Cuando entran en la iglesia o en la escuela, sucede lo contrario que en las procesiones. Los cofrades más veteranos en la hermandad entran los primeros y los más novatos los últimos. Para entrar, los hermanos hacen un pasillo y se quitan el sombrero en muestra de respeto hacia los hermanos que van pasando por él y entrando en el lugar.

La cofradía y sus cofrades siempre ha tenido a gala ser independientes y no recibir ayudas exteriores. Todos los gastos se pagan a escote entre los cofrades. Este orgullo se resume en la frase: "No pide, invita y corre con todos los gastos". Incluso hoy que desde 2011 la cofradía está inscrita en el registro de asociaciones y opta a subvenciones, hay hermanos que recelan de estas prácticas.

Siempre ha llamado la atención de periodistas y fotógrafos esta cofradía. Tal vez el artículo más llamativo sea el reportaje publicado en el año 1935 por el periodista Eduardo Ontañón para la revista Estampa (acompañan a este artículo algunas fotos del mismo). Más recientemente ha sido objeto de interés para Elías Rubio, La Revista de Folklore de Joaquín Díaz y Enrique del Rivero.
 
El pasado sábado tuve la oportunidad de acercarme a contemplar los actos de la procesión del Santo. Efectivamente tiene uno cierta sensación de haberse trasladado a un momento del pasado que por alguna extraña razón ha llegado hasta el presente. Se echa en falta un mayor interés institucional en preservar y promover esta fiesta; aunque por otro lado con ello tal vez perdería ese aire recogido y familiar que tiene actualmente, incluso para con visitantes ajenos al pueblo como el que les escribe.
 
La mayor parte de este texto es un resumen y adaptación del correspondiente artículo de Wikipedia.
 
Termino el artículo con un pequeño vídeo resumen de la procesión

2 comentarios:

hasta la tumba dijo...

Las tradiciones mantinen vivos a los pueblos.Concretamente el de la cofradía de S.Sebastián de Villasandino.
Leyendo esta publicación y viendo las fotos, algunas del pasado, creo que la más antigua que he visto es la del año 1935, y retrocedindo unos años más, me gustaría saber si tienen en el archivo de la Cofradia de S.Sebastián alguna foto del año 1918 u anteriores a esta fecha que puedan ser publicadas en la revista Estampa.
Gracias.

Montacedo dijo...

Este blog no tienen ninguna vinculación con la cofradía. Intentaré buscar algún contacto y en caso positivo lo enlazo aquí.