viernes, 15 de noviembre de 2013

El túnel de la Engaña

El túnel de La Engaña es la obra de ingeniería de mayor entidad de la malograda infraestructura del ferrocarril Santander-Mediterráneo. El proyecto global, del que daría para escribir varios artículos (tal vez algún día lo hagamos) pretendía conectar el puerto de Valencia con el de Santander, pero las obras se abandonaron definitivamente poco más adelante de la boca norte de este túnel, a unas docenas de kilómetros del final del recorrido. 

Vista sobre el mapa del trazado del túnel.

El trazado atravesaba la provincia de Burgos de norte a sur, y fue usado para el tránsito de viajeros y mercancías hasta el año 1985. Hoy la gran mayoría de sus instalaciones siguen mostrando un estado de abandono lamentable. Se han intentado poner en marcha varias iniciativas de revitalización, la última de las cuales es su transformación casi total en Vía Verde; iniciativa que actualmente avanza con muchos retrasos e interrupciones.

 
Fotografía de época de las instalaciones. La boca se encuentra en la parte izquierda, semioculta por ladera

Pero, centrándonos en el túnel de la Engaña, diremos que sus obras no se iniciaron hasta varios años después de haber acabado el resto del trazado. Mientras que el tramo Calatayud-Cidad Dosante (a escasos kilómetros del túnel) se realizó en un tiempo récord de seis años en los años veinte del pasado siglo, el inicio del taladrado del túnel debería esperar a los difíciles años de la posguerra. Ello tuvo gran influencia en la evolución de los trabajos, en la calidad de la construcción y, sobre todo, en las condiciones de vida de los trabajadores.


Boca sur del túnel. Existe una puerta con candado, pero los "películas" lo rompen una y otra vez.

El túnel de la Engaña, con sus casi siete kilómetros de recorrido, ha sido hasta hace poco el de mayor longitud de España. Atraviesa de parte a parte la cordillera para llegar a los valles Pasiegos. Terminado el mismo, se excavaron tres pequeños túneles más; tras los cuales se edificó la estación de Yera, última construcción del recorrido.

Barracones fáciles de identificar en la primera foto

Al principio las obras recayeron sobre buen número de presos republicanos. Al cabo de unos años algunos fueron indultados, pero ante el negro panorama laboral de aquella época, muchos decidieron seguir trabajando en el lugar pese a las durísimas condiciones (varias vidas se perdieron). Lo mismo ocurrió años después con otros centenares de emigrantes que acudieron desde otros lugares de España, que acudían a la llamada de un relativamente bien pagado, pero peligrosísimo trabajo.

Restos de la iglesia-escuela

Para la ejecución de las obras se crearon sendos poblados junto a las dos bocas del túnel para el alojamiento de los obreros. El poblado de la parte burgalesa se llamó Portolés (el nombre de la empresa adjudicataria). Contaba con iglesia, hospital, escuela, economato, bares y barracones para los obreros (los ingenieros se alojaban en unos chalets junto a la estación de Pedrosa de Valdeporres). Alojaba a unas 300 personas. En Portolés daban cine y el día de la fiesta había toros. 

Chalets de los capataces

Hasta el año 1954 no se recibió maquinaria pesada que permitiera perforar el túnel más rápido. En mayo de 1959, después de 18 años de trabajos interrumpidos, se dio por concluido el túnel. Durante algunos años algunos camioneros usaron el túnel para evitar el ascenso hacia los puertos de montaña. Años después seguía siendo cruzado a pie o en bicicleta por curiosos. A finales de siglo hubo un gran desprendimiento en su parte central. En todo caso los “aventureros” (yo los llamo más bien “los películas”) siguen cruzando, cosa que hoy en día considero toda una irresponsabilidad.

Edificio de la estación que nunca se llegó a usar.

Perspectiva de la zona norte


Boca norte. General y detalle de grabado alusivo a la longitud.

Barracones del lado norte sobre el valle del río Yera.

Uno de los túneles complementarios del lado norte. Obsérvese la anchura y altura (estaba diseñado para doble vía)

Estación de Yera. Aquí termina el trazado. Obsérvese su similitud con la estación de La Engaña.

Pintada histórica, mutilada por otras sin ningún valor.

El tema del Santander-Mediterráneo en general y el túnel de la Engaña en particular sigue saliendo con cierta asiduidad a la palestra de la actualidad local de Cantabria y de Burgos; pues resulta muy hiriente el abandono de una obra que costó tanto dinero y esfuerzo. 
 
La última propuesta es la restauración de algunos de los edificios de la parte burgalesa para acoger las instalaciones de una cooperativa ecofeminista (escribimos esto último en los primeros meses de 2016). 

En Internet podéis encontrar mucha información sobre este túnel. Os ofrezco algunas propuestas:
- Número de abril de 2011 del periódico Crónica de las Merindades (Páginas 22 a 25).
Artículos en Diario de Burgos


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando bajo desde las Estacas hacia Vega de Pas, siempre me fijo. Qué tiempo (y combustible) se ahorraría. Si no se ha hecho nada durante años, como para que ahora con la crisis se lo planteen.

Más info: http://www.ayto-vegadepas.com/historia/ferrocarril-obras.php


Saludos

Miquel dijo...

ostras, que pena...cuanto dinero tirado y malgastado...cuantas palabras quemadas.
salut

Montacedo dijo...

Gracias por dejar comentarios