martes, 26 de marzo de 2013

Árboles singulares: El Moral de Villoviado

Villoviado es un pequeño pueblo perteneciente hoy en día al ayuntamiento de Lerma. Para los que siguen un poco de cerca la historia burgalesa, es sobre todo conocido por ser el lugar de nacimiento del Cura Merino, guerrillero de la guerra de la independencia.

Tendré que preparar algún día una entrada sobre esta interesante figura, pero antes de eso creo que se merece la pena dedicar un artículillo aparte al excepcional moral que se encuentra a la vera de su iglesia. Con cerca de 6 metros de perímetro de tronco, es el más grueso de Castilla y León. Dado su grosor, no parece descabellado pensar que fuera plantado tras la edificación de la iglesia, realizada en el siglo XVI.


Este árbol tiene varias historias, las cuales os recomiendo consultar de forma mucho más extensa en el precioso libro "Arboles Singulares de Burgos", de César Javier Palacios. Señalermos en todo caso que la tradición popular defiende que éste árbol es uno de los que nacieron en Quintanilla de las Dueñas (cerca de Cerezo de Rio Tirón) tras el martirio de San Vitores en época romana; para luego ser trasplantado aquí. También habrá que dedicar un artículo en su momento a San Vitores, pero de momento bastará con señalar que, según su hagiografía, tras ser decapitado de la sangre nacieron unos morales que son a los que nos estamos refiriendo.

El caso es que San Vitores es el patrón de Villoviado. Realmente los patrones de los pueblos de la zona son en varios casos mártires de la época romana, lo cual ha sido interpretado tradicionalmente como un signo de una cristianización temprana. No en vano hemos de recordar que en entradas anteriores he hecho referencia a asentamientos y calzadas romanas cercanas.

Palacios también recoge varias anécdotas relativas a las propiedades curativas y nutritivas de frutos y ramas de este árbol, tal vez derivadas de su pretendido origen. El caso es que, ya sea por esto o por su ubicación junto a la iglesia, el árbol ha sido respetado y cuidado a lo largo de los siglos.






Como me pillaba muy cerca decidí acercarme a ver otro moral que se encuentra en el vecino pueblo de Rabé de los Escuderos. El caso es que en realidad no se trata de la misma especie: mientras que el de Villoviado y la mayoría de los que aparecen en esta página son morales negros (morus nigra), apreciados por su fruta; el de Rabé es un moral blanco (morus alba), que es el que utilizan los gusanos para la elaboración de seda.

Además este segundo árbol es mucho más joven. Según Palacios fue plantado a mediados del siglo pasado. Si esto es cierto al moral le van bien las cosas pues ya ha alcanzado un grosor en el tronco cercano a los 3 metros de perímetro.


2 comentarios:

Amador dijo...

Vaya pedazo de moral que tienen los de Villoviado y vaya paisano , de esas personas que hicieron historia y que enaltecen a un pueblo , como lo fue Don Jeronimo Merino y Cob Un saludo ..

Gregorio dijo...

Tengo que hacer una visita a este retoño aventajado de los morales de mi pueblo.