lunes, 28 de septiembre de 2009

Iglesia románica de Quintanarruz

La iglesia de Santa Leocadia de Quintanarruz es una de tantas de la geografía burgalesa que, sin ser obras maestras en su género, conservan numerosos elementos de interés.
 
 

El edificio que contemplamos actualmente es resultado del añadido durante los siglos XVI o XVII de sendas capillas laterales a la primitiva nave románica. Por lo tanto, las partes más nobles del edificio coinciden, como en muchos otros casos, con el ábside semicircular y la portada.
Respecto a esta última, se configura sobre una serie de arquivoltas con decoración geométrica bastante elaborada. Los capiteles muestran a su vez una decoración variada en la que, pese a estar un tanto deteriorada, podemos distinguir con facilidad elementos como águilas o arpías enfrentadas, un personaje a caballo, otro al que unas manos parecen taparle la boca y una mujer al que unas serpientes parecen morderle los pechos; representaciones todas ellas bastante habituales.
 





En el ábside de Quintanarruz las semicolumnas adosadas no abarcan todo el muro, sino el tercio superior, apoyándose en un contrafuerte prismático. Este ábside recordará así al de Tabliega.
 
Tal vez el elemento más original sea la roseta de una ventana cegada, decoración que presenta ciertas equivalencias con otras iglesias de la zona como Abajas y Castil de Lences. En general, la iglesia se puede incluir dentro de un estilo común conocido como Escuela de la Bureba.

 


la iglesia fue restaurada recientemente, aunque la intervención se limitó a los elementos estructurales y no tanto los artísticos. Podéis informaros más sobre este templo (y otros) en la excelente web Románico Digital
 
Por otro lado, el viajero atento no puede obviar la presencia de un monumental moral a la vera del templo, al que ya hicimos una pequeña referencia hace un tiempo.

3 comentarios:

pachinga dijo...

Estaría bien que pusieses la foto del escudo de su interior. Saludos

pachinga dijo...

Y grandioso trabajo

Montacedo dijo...

Hola. Me la tendrás que mandar tú pues yo no la he visto por dentro. Nos vemos.