Duro y largo recorrido en torno a uno de los valles más bonitos de la provincia. Verdes praderas, macizos bosques, grandes paredones calizos, cascadas en época propicia; y hasta dos loberas son algunos de los elementos que hacen de esta ruta una de las más agrestes que se pueden plantear en la provincia.
Dificultad: Alta. Distancia, desniveles y tramos complicados hacen que esta ruta no sea apta para todos los senderistas.
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Difícil. Aunque en la mayor parte del recorrido las señales son evidentes hay algunos tramos clave para los que es casi imprescindible.
Belleza: Muy Alta
Tiempo y distancia: 8 horas y media (30 kilómetros)






