miércoles, 2 de mayo de 2018

Personajes ilustres del noroeste burgalés (III): La dama de Quintanilla y el cura cantero de Santa Gadea


El precioso y pequeño lugar de Quintanilla de Santa Gadea cuenta con un templo relativamente moderno de época barroca. Sin embargo, en el diccionario de Madoz de mediados del siglo XIX se indicaba la existencia de una iglesia dedicada a San Miguel a 300 metros del pueblo en dirección a Santa Gadea, siendo entonces la actual de La Concepción de carácter privado. 

Actual iglesia de Quintanilla de Santa Gadea, junto a un gran roble bastante maltrecho.

Parece ser que con el tiempo la parroquial se trasladó al templo del centro de la localidad siendo abandonado el templo original. Sus últimos restos desaparecieron mediado el pasado siglo (la pila bautismal podría proceder del anterior templo y la tapa del altar ser parte de un sarcófago reaprovechado). 

Casa-torre de Casilda Arenas
Lo cierto es que el templo que observamos actualmente fue financiado a expensas de doña Casilda Arenas y Vallejo, que la mandó construir en 1670.  También mandó hacer una casa torre en el mismo pueblo, en el año 1673. En esta torre, que luce buenos sillares de piedra arenisca, aparece una inscripción que nos da la pista del personaje.

"Esta obra la hizo Doña Casilda Arenas y Vallejo, viuda de Juan Carrillo, guardadamas de la reina. Año 1673"

No se sabe cómo pudo llegar una vecina de Quintanilla a Madrid; tal vez cómo ama de cría o tal vez acompañando a los transportes de madera del cercano monte Hijedo; aún menos sobre cómo llegar a casarse con el guardadamas de la reina Mariana de Austria a mediados del siglo XVII. La tradición local cuenta que Casilda de Arenas y Vallejo era una niña del pueblo dedicada a ciudar un pequeño rebaño de cerdos. Un día, debido a un descuido, el lobo mató y comio a uno de ellos. La moza, por temor a que sus padres la riñeran, al regresar a casa cogio el hatillo y huyó hasta Madrid.

Bajorrelieves en la iglesia de Santa Gadea

A tiro de piedra Quintanilla se encuentra la capital del municipio, Santa Gadea de Alfoz, otra localidad encantadora con varios elementos de interés. Uno de ellos, quizás de los menos conocidos son unos curiosos grabados en las paredes de la iglesia parroquial con mensajes alentando a la fe de los creyentes. Los hizo un antiguo párroco, Toribio Gutiérrez de Celis, natural de la localidad cántabra de Abiada, en Campoo de Suso.




Estuvo de cura en Santa Gadea en los primeros años del siglo XX; y amén de impulsar diversas reparaciones parece que tenía manos para la cantería; tanto como para animarse a adornar en bajorrelieve algunos de los muros. Los relieves repiten en los tres lados símbolos como el alfa y omega, el triángulo trinitario, el anagrama de JHS, los tres clavos y jaculatorias muy frecuentes en esos años. Desde Santa Gadea sería trasladado a Virtus, en donde repitió los mismo temas en la iglesia románica de dicho lugar.


Bajorrelieve en la iglesia de Virtus

4 comentarios:

Amador dijo...

Interesante el tema de los personajes ilustres , mucha historia y un filon para el blog , buen trabajo y adelante.

Montacedo dijo...

Hola Amador, Gracias por vencer la pereza de escribir por aquí. En cuanto a los personajes, me gusta que sean historias poco conocidas y sobre todo que tengan vinculación con edificios o sitios que sean visibles actualmente, así que ya no queda tanto filón. Seguimos en contacto majete.

ubierna dijo...

Es curioso ver como en siglos pasados algunas personas consiguieron ascender social y económicamente, como en el caso que publicas, habiendo sido criadas en un pequeño pueblo y con un origen tan humilde, no dejando atrás sus raíces.
Sin ir más lejos, a unos 500 metros de tu casa vivió Juliana Pérez de Ubierna y de Temiño, criada de doña Isabel Manrique de Lara, dama de doña Juana de Austria. Su llegada a la Corte es menos complicada que el caso que nos remites, pues sus apellidos están ligados al servicio o compañía de los "señores" que allí residían.
Caso distinto es el de Juan de Medina Gallo, también de origen humilde, que llegó a ser caballero de Santiago, aposentador y ministro de tabla, y que se crió a escasos cuatro kilómetros de tu casa.
La impronta de su suerte sobre la tierra que lo vio nacer no llegó hasta nuestros días.
Espero aportar un poquito a tu gran trabajo.

Montacedo dijo...

Que localizado me tienes, jeje. Gracias por la aportación y un saludo.