martes, 9 de mayo de 2017

La lobera de San Miguel

Hace ya tiempo que no hablamos sobre estas enigmáticas y atávicas construcciones tan características del norte provincial; y cuyo valor patrimonial apenas llegamos a comprender. No en vano, tal y como apunta Moisés Boza, son las estructuras de caza de mayor tamaño jamás construidas por el hombre; y las tenemos aquí, en Burgos. Un pequeño repaso nos permite recordar las de Perex, Monte Santiago, Alto del Caballo, Castrobarto y el Corral de los Lobos. Podemos recordar algo más sobre el funcionamiento de las loberas en el primero de estos enlaces.
 
Dedicamos el artículo de hoy a visitar los restos de la lobera de San Miguel. Se localizan bastante cerca de la cueva y cascada homónimas, en las proximidades del puerto de Angulo, lugares que hace años fueron mostrados en este blog y que de un tiempo a esta parte han cogido cierta fama.

Siguiendo el sendero que conduce a los citados lugares, pero en un plano superior, encontramos los restos de esta construcción. Estamos prácticamente en el límite con el País Vasco. Lo primero que encontramos es su foso principal. Y digo foso principal porque en la pared sur aparece habilitado otro foso. La razón de esta distribución parece comprenderse con facilidad con una vista aérea del conjunto.
 


Foto: vista norte de la lobera de san Miguel adaptada de Google Maps (a) Original (b) Con comentarios. En la parte inferior cortados cercanos a la cascada. Se aprecia el foso y parte de los muros, semiocultos por la vegetación. Nótese la gran longitud del muro sur. 
 
Una vez más los constructores de la lobera demostraron su especial habilidad para sacar el mejor partido del terreno. Así los dos fosos producen en cierta manera el efecto de dos loberas transversales y combinadas, una de Este a Oeste y otra, accesoria, de Norte a Sur. Esta segunda necesitó apenas de unos cuantos metros de recorrido de su muro Este, ya que a partir de ese punto el efecto es conseguido por el propio cortado rocoso natural.
 
 
Lo mismo ocurre con el muro norte de la lobera E-O, que en realidad es la única lobera. De esta manera, el único muro largo que hubo que construir y mantener es el que queda más al sur, del que hace décadas se midió una distancia cercana a los 900 metros. Ello le convertía en el muro de lobera de mayor longitud de toda España, y el segundo de la península detrás de otro en Portugal.

 
Muros de la lobera poco antes de la convergencia
Pese a los derrumbes y expolios producidos por el tiempo, aún se puede constatar que los muros tuvieron una altura superior a los dos metros. El foso principal tiene una superficie de 20 metros cuadrados y una profundidad original superior a los tres metros; siendo de los más hondos que se encuentran registrados.
 
Foso de la lobera
Es muy difícil precisar su momento de construcción, entre otras cosas porque probablemente fuera rediseñada en varias ocasiones. Entre los siglos XII y XVIII se extiende la implantación de estas instalaciones. Las batidas serían realizadas por los vecinos de las localidades de la parte este del Valle de Losa y el Valle de Angulo. También parece que colaboraban algunos pastores de la Tierra de Ayala.
 
Vista del valle de Angulo desde el foso de la lobera. Se aprecia la cicatriz de la carretera atravesando el arbolado
Parece ser que el último lobo lo mató Julián Salazar, vecino de Villota, mediado el siglo XX. Precisamente de los recuerdos recopilados por Elías Rubio de este pueblo abandonado poco después, (LINK) podemos citar el hecho de que parece que existía un toque de campana específico para llamar a la batida del lobo, consistente en golpear dos badajos al mismo tiempo. Anotaremos en el anecdotario, además, que en una ocasión cayeron en el foso un jabalí y un lobo, que lucharon entre los dos, matando el jabalí al lobo.
 
Más información en:
"Loberas en la Comarca de las Merindades". Judith Trueba Longo
"El trampeo y demás artes de caza tradicionales en la Península Ibérica". Moises D. Boza.

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