miércoles, 5 de abril de 2017

Pasado y presente de Fuentenebro: vino, minas y naturaleza

Hace breves fechas me acercaba al pueblo más sureño de nuestra extensa y variada provincia para visitar el restaurante y museo del vino “El Rincón del Pasado”. Se trató de una visita concertada e individualizada con su dueña, Begoña, con lo que además de conocer las instalaciones pudimos departir sobre la filosofía del establecimiento y otros aspectos relacionados con la localidad.
 
Vista del salón del restaurante
“El rincón del Pasado” no es un establecimiento hostelero al uso. Desde su apertura hace unos veinte años el gran tándem formado por Begoña y su marido Ángel “El Alforjillas” lograron crear un lugar mágico en el que cada velada era diferente y en que la familiaridad y el buen rollo eran (y son) la nota dominante.

Entrada al museo
Buena prueba de ello son los miles de personas que pasaron por este sencillo rincón, animadas por el boca a boca y venidas desde todos los rincones, y también la enorme tristeza que asoló la comarca cuando sobrevino el inesperado fallecimiento de “El Alforjillas” hace unos años.
 
Escalera de acceso
Tras el comprensible parón, Begoña ha dado muestras de su inquietud, saber hacer y amor a su pueblo para reactivar el establecimiento. Los fundamentos de su funcionamiento son el trato personalizado al cliente y la cuidada elaboración de los platos; basados en la cocina tradicional y el producto de calidad. Estos criterios implican por ejemplo, que siempre se trabaje con citas y menús cerrados y que rara vez se atienda más de un grupo por día.
 
Representación del oficio de tonelero
El propio aspecto del restaurante ya nos habla de este ambiente familiar y cercano. Casi un museo en sí mismo, aparece decorado con montón de objetos y cachivaches que sabrán apreciar los amantes del valor de lo humilde y lo rural. Pero el museo como tal se encuentra habilitado aprovechando varias de las pequeñas bodegas que tanto abundan en esta y otras localidades ribereñas.
 
Antiguas cubas

 
Los espacios han sido acondicionados para mostrar los diferentes ámbitos de la actividad vitivinícola tradicional, junto con un montón de objetos relacionados: herramientas, botellas, corchos, sacacorchos, etiquetas, botellas… Existe además un espacio dentro de la misma bodega habilitado para la realización de catas.
 
Área de catas

Salida del museo
La oferta de “El rincón del Pasado” no se limita al restaurante y el museo, sino que también existe la posibilidad de ampliar la experiencia, a menudo mediante realización de excursiones por el variado y sorprendente entorno de Fuentenebro. En efecto, lejos del paradigma asociado a la comarca de la Ribera, el sur del municipio muestra un aspecto de campo ondulado y abierto, apto incluso para la cría de ganado en extensivo, y que se prolonga hasta las estribaciones de Pico Cuerno, el punto más al sur de la provincia.
 
Restos de la torre de vigilancia de Fuentenebro
 
Merece también la pena recorrer la zona para conocer los restos de sus antiguas explotaciones mineras. En efecto, en Fuentenebro existió una importante explotación de cuarzo, feldespato y mica hasta hace unas pocas décadas. Aún son visibles los rastros de la misma en varios puntos al sur de la localidad. Camino de los mismos nos encontramos con los restos de una antigua torre medieval, el castillo de la Peña, que formó parte de la línea de fortificaciones de control del Duero.
 

Ejemplos del tipo de rocas que se observan con facilidad en el entorno 
 
Cerca de la torre se encuentra la que fuera mina de Aguacae. Recibe tal nombre de una pequeña cascada que se forma junto a la misma en épocas propicias. En su entorno podremos ver el corte transversal de la peña y las diferentes y brillantes tonalidades de los distintos tipos de rocas. También hay rastros de alguna cavidad exploratoria. A cierta distancia de Aguacae se encuentra la gran brecha abierta por la mina de “El Risco”.
 
Antigua mina de Aguacae
 
Hasta los años 20 del pasado siglo existía en el lugar una explotación azarosa e intermitente de moscovita. Se realizaba de forma artesanal, separando los grandes cristales de manera manual, y era destinada a la fabricación de componentes eléctricos y electrónicos (condensadores, materiales aislantes y elementos no conductores).
 
Antigua mina de "el risco"
 
A mediados de siglo se profesionalizó y amplió la actividad, lo supuso un gran revulsivo para el pueblo, llegando a atraer bastantes trabajadores de otras provincias. Lamentablemente tuvo como problema derivado las afecciones de silicosis durante el tratamiento del producto. Según parece hay interés de una empresa en volver a explotar las minas, aunque el mismo no acaba de cuajar.
 
Bocamina exploratoria clausurada
 
Aunque yo hice el recorrido por esta área gracias a la amabilidad de Begoña y acompañado de sus cercanas explicaciones; también es posible realizarlo por libre. De hecho existe una ruta de senderismo catalogada y señalizada que podéis consultar en este enlace. No descarto acercarme de nuevo en el futuro para recorrerlo con más calma.
 
El espíritu de las antiguas minas ha sido recogido por un oriundo de Fuentenebro para crear la cerveza artesana MICA. Producen con cebada cultivada en la zona y, aunque por el momento se realiza la producción en Aranda, la idea es trasladarla al pueblo si se dan las circunstancias favorables. Más información en su página web.

4 comentarios:

................ dijo...

Contigo da gusto Javier. Siempre sabes mostrar las cosas de tal manera que te apetece hacerlas o verlas de inmediato.....a mi me has convencido...

Amador dijo...

Buenos dias,Javier.Vaya entrada que te has pegado,preciosa,este pueblo lo tengo que visitar.Es verdad que la zona sur de la provincia,normalmente la prestamos menos atencion y como no , tiene lugares con encanto y gentes con buenas ideas y hechos que a los pueblos les dan vida.Me encanta.

Montacedo dijo...

Gracias por dejar vuestros comentarios.

Miguel dijo...

Javier, conozco este blog desde hace poco. Me acabo de mudar recientemente a Burgos Capital y me ayudas a conocer la zona. Queda pendiente pegarme una "escapadita" a este pueblo, prometido! Gracias.