martes, 11 de abril de 2017

El barrio de bodegas de Moradillo de Roa

Varias sensaciones se agolpaban en mi mente al terminar mi visita a Moradillo de Roa, casi todas buenas. No, los pueblos castellanos no están condenados a la desaparición por ley divina. Sí, si es posible convencer a la gente para que defienda el bien común. Sí, si es posible un trabajo comunitario voluntario en los pequeños pueblos. Sí, si es posible convencer a los burgaleses del mundo rural de que lo propio puede ser tan importante como lo de los demás.
Aspecto del barrio de bodegas de "el Cotarro" en un bonito día de finales de invierno


Hace unas semanas fui a visitar el barrio de bodegas de Moradillo de Roa invitado por su concejal de Cultura, Nacho Rincón. El hecho de que el primer contacto se estableciese por parte suya (cosa excepcional en el largo devenir de este blog) ya era el primer signo de que no estaba ante una visita más. 
Algunas imágenes del barrio de bodega
Como muchos otros pueblos de la zona, en Moradillo se aprovechó una loma cercana o integrada en el propio pueblo para la creación de un sistema de bodegas tradicionales. Pero el caso de Moradillo es especial por varios motivos: primero, porque se extiende por un área independiente prácticamente sin interferencias de otros edificios (lo que por otra parte la da gran plasticidad al conjunto), segundo, porque el área en cuestión es una finca de propiedad municipal, tercero, porque la mayor parte de las bodegas se encuentran en buen estado de conservación y cuarto, porque tanto en el interior como en el exterior se han mantenido los modos y materiales de construcción tradicionales.
Componen el barrio de bodegas de Moradillo, conocido por el significativo nombre de “El Cotarro” unas 150 bodegas y lagares particulares. Las bodegas tienen su entrada eminentemente hacia el lado norte o noreste, para facilitar la ventilación, y de hecho, están todas comunicadas con tal fin (apenas unas pocas zarceras son suficientes para todo el conjunto). 


Como indicábamos, la construcción dominante es la tradicional: entradas y bóvedas de acceso de buena piedra caliza, puertas de madera, cerraduras tradicionales y ausencia de elementos modernos en la bodega propiamente dicha. En el fondo de estas últimas podemos observar algunas cubas de castaño de gran tamaño y con antigüedades que llegan a rondar los 200 años. Me comenta Nacho que desde siempre los vecinos llamaban la atención a los propietarios que trataban de reformar sus bodegas usando ladrillo o puertas metálicas.

Aspecto interior y exterior de un lagar-cueva
En la zona más soleada existen varias lagares-cueva. Estas peculiares construcciones tienen un aspecto exterior similar al resto de bodegas, pero con la existencia de dos entradas paralelas. Por una de ellas vertían los carros directamente la uva a las cajas para su prensado, mientras que la otra servía de acceso para las diversas operaciones. Llama la atención ver todavía en el interior de alguna de estas estancias las grandes piedras y vigas de lagar.
Contador de cueva preparado para una comida festiva

bajando a una bodega tradicional
A partir de este valioso patrimonio y aprovechando el hecho de que la propiedad en superficie sea pública, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un ambicioso plan de estudio, conservación y difusión de “El Cotarro”. Para ello, en coordinación con los propietarios, se ha aprobado una ordenanza regulatoria que recoge las normas tácitas que venían siendo aplicadas secularmente. 
Aspecto de una bodega tradicional
Cubar centenarias. En la del fondo aparece escrita la fecha de 1822. Foto cedida por el Ayto. de Moradillo de Roa.

El primer esfuerzo está consistiendo en la catalogación de todas las bodegas, tarea nada fácil debido a la multipropiedad y al abandono de una parte importante de las mismas. Los procesos de abandono vinieron asociados a la drástica reducción de la mano de obra disponible para las tareas más exigentes. Para esta catalogación está siendo efectivo el proceso de registro que se está fomentado entre los propietarios, ya que así los mismos pasan a tener constancia documental de la posesión de cada bodega.
Dintel de una bodega fechada en 1863. En la misma se realizará la maduración del vino "El Cotarro".
La idea original es que cada propietario registre y mantenga su bodega o bodegas, pero en caso contrario se ofrece la posibilidad de una cesión al Ayuntamiento para que éste haga un mantenimiento y, en su caso, restauración. El proceso de catalogación está ofreciendo muchas sorpresas ya que hay bastantes bodegas en las que hace más de 30 años que no entra nadie…y aún quedan unas cuantas por ver.
Bodega en estado precario
En paralelo a la catalogación se están haciendo muchas otras cosas. Por ejemplo se ha procedido a una limpieza periódica en superficie de todo el “cotarro”, permitiendo el acceso esporádico del ganado. Se ha prohibido el acceso de vehículos hasta las bodegas y se va fomentar la eliminación de cemento y otros materiales de compactación. Todo ello con vistas a favorecer la escorrentía natural y solventar los problemas de humedades, que son probablemente los principales existentes actualmente. 
Una de las curiosidades de este barrio de bodegas es que cada una tiene su nombre, algunos ciertamente inquietantes: bodega del infierno, bodega de las ánimas… Se están recopilando las historias asociadas a cada una de las bodegas a menudo mediante grabaciones de entrevistas con los propietarios. La idea es que estas historias estén disponibles en internet. También se está haciendo un estudio histórico documental, existiendo registros de explotación del vino en la localidad al menos desde el siglo XVII.
Uno de los lagares tradicionales del municipio

lagar arruinado; pero que nos permite ver los dos grandes espacios del mismo.
 Fuera de la zona del cotarro existen varias bodegas y lagares exentos; siendo destacables estos últimos, algunos con cerca de 300 años de antigüedad. La idea del ayuntamiento es intentar poner en valor de alguna manera estas instalaciones, todas fuera de uso. 

La torre de la iglesia es heredera de una antigua atalaya altomedieval que servía para proteger la línea del Duero, junto a las cercanas de Fuentenebro, Adrada, Haza y Torregalindo.
Aunque todo este proyecto tiene una evidente potencialidad turística, se ha querido que el peso del mismo sea fundamentalmente cultural y comunitario. Tal vez la mejor muestra de esto último sea la producción de una añada “experimental” a base de uva banca Albillo. Esta variedad, despreciada tradicionalmente por las bodegas debido a que es blanca, sigue apareciendo en bastantes cepas dispersas de la zona. 

El pasado año se realizó una recolección colectiva de toda la uva dispersa por el municipio llegándose a conseguir unos 5000 litros. Esta recolección se hizo en un solo día mediante la participación voluntaria de todos los vecinos y la contribución desinteresada de los viticultores. El prensado de la uva se realizó en un lagar histórico fechado en 1736.

Lagar tradicional en donde se prensó la uva "albillo". Foto cedida por el Ayto. de Moradillo de Roa.
La mayor parte se va a comercializar en la modalidad de vino joven con la denominación, no podía ser de otra manera, de “El cotarro”; y una parte va a ser envejecida en barrica en una bodega de 1863. Los trabajos han sido asesorados por el enólogo Alfredo Maestro. Los beneficios obtenidos van a ser reinvertidos en el propio proyecto. Parece ser que la demanda de botellas de este vino va a cubrir sobradamente la oferta.

Imagen de una de las botellas del primer lote de vino "El Cotarro".
Y es que el trabajo de difusión del proyecto en este último año ha sido muy intenso y exitoso, tanto que podríamos decir que a día de hoy la respuesta está prácticamente desbordando a los promotores del proyecto: entrevistas, nada menos que el premio a la mejor iniciativa enoturística de España 2016, celebración de la Fiesta de la Vendimia, participación en ARPA y FITUR… También se está trabajando en la declaración como bien de interés cultural; figura de la cual disfrutan actualmente lugares como Baltanás, Torquemada y Atauta.
En definitiva, un proyecto del que no podemos sino alegrarnos, pues poco requiere de nuestra promoción o consejo. Evidentemente, su enfoque está orientado al turista enológico (sólo el interesado en el mundo del vino sabrá apreciarlo en todos sus matices) y un tanto selectivo (dadas sus características sólo podrá trabajar con grupos pequeños); pero creo sinceramente que también hay espacio para las personas que como yo valoran la preservación de la cultura y el patrimonio popular. Sin duda habrá que seguir estando atentos a esta iniciativa.
Más información:

Canal de youtube con varios vídeos muy ilustrativos de lo que es este proyecto.

Página de Facebook.
Blog de reciente creación


 

7 comentarios:

Fernando De Miguel Hombría dijo...

en general, parecen bien cuidadas. se nota que en la Ribera hay el dinero del vino.

Montacedo dijo...

Sí y no. Digamos que ha habido dinero suficiente como para que, al contrario que en otros pueblos, la despoblación no haya sido tan acusada y ello haya servido para mantener cierta actividad en las bodegas, factor fundamental para su conservación. Pero dinero público como tal para restaurar no ha habido nada o casi nada, ha sido todo mérito de cada propietario particular. Además hay un buen número de bodegas sin uso desde hace 20 o 30 años, y algunas son ya irrecuperables.

Amador dijo...

Mira que he estado en este pueblo un par de veces y que he pasado otras cuantas veces,conozco las bodegas,pero no sabía de esta preciosa iniciativa,ahora que se vuelve a hablar de despoblación y de buscar formas de que lo rural tenga una salida,me encanta Moradillo..Me encanta por ti, Javier,me alegra mucho que haya personas que valoren tu blog como lo que se merecen busquen su modo de difusión a través de el,espero que en el futuro haya más personas inteligentes que tomen ejemplo,lo has bordado con esta y la anterior entrada,enhorabuena.

Montacedo dijo...

Gracias Amador, una vez más. Respecto a lo último que comentas, en realidad en parte es culpa mía. jeje. Hasta ahora casi no me he puesto en contacto con sitios para hacerles reportajes. En principio la idea es explorar ese ámbito, ya iremos viendo.

Amador dijo...

Me parece un ambito de exploracion muy bueno,es imprescindible que la gente conozca estas iniciativas y que por medio de ellas,se promueva la busqueda de ideas para la mejora del medio rural.

Anónimo dijo...

Buenas tardes Amador. Si deseas conocer más sobre esta iniciativa y ver las bodegas subterráneas y lagares tradicionales no dudes en contactar con nosotros la próxima vez que pases por Moradillo. Un cordial saludo

Anónimo dijo...

Muchas gracias Javier por tu publicación y por dar a conocer nuestras bodegas tradicionales y nuestra iniciativa para su recuperación y puesta en valor