jueves, 2 de febrero de 2017

Escultura del agua: Cascadas del río Hijuela o de Irús

Uno de los paseos más conocidos y agradables de la provincia de Burgos en busca de saltos de agua es el que nos lleva a las cascadas del río Hijuela; más conocidas como cascadas de Irús por ser este el pueblo más cercano a las mismas.
 
 
Tiene este pueblo un escaso pero interesante conjunto de edificaciones, del tipo menés, entre las que destaca la iglesia. Construida entre finales del siglo XV y principios del XVI bajo patrocinio de los Vivanco Angulo, señores de Vivanco. Tal vez por ello la torre de la iglesia tenga ese aire fortificado. 
 

 
Detrás de la iglesia encontramos el cementerio; en donde llama la atención sobremanera un gran panteón de principios del siglo XX. Parece ser que pertenece a la familia Martínez Ruiz, que incluso ha auspiciado una fundación benéfica que ha llegado hasta nuestro días.
 


 
 
 
Desde este punto nace el sendero que conduce hacia las cascadas. Un sendero que no sólo es eso. Además de la belleza del entorno, observamos como la base del camino está ocupada en algunos tramos por un empedrado perfectamente identificable. Estamos en el llamado camino Real de las Enderrozas, con origen en el siglo XVI y sucesivas reformas en los siglos posteriores. 

Aunque en muchas partes la calzada ha desaparecido, esto no le resta un ápice de belleza a la vereda


 
 
A los pocos minutos nos vamos acercando al río, mientras el sonido del agua se hace más evidente. La vegetación y el encajonamiento del río hacen que la mayoría de los saltos de agua no sean fáciles de observar. Afortunadamente al cabo de aproximadamente un kilómetro de descenso encontramos dos bonitas cascadas casi consecutivas, que se pueden contemplar desde diferentes ángulos.
 
Cascada semioculta

La primera de las cascadas más conocidas, desde diferente ángulos

 
 
En momentos especialmente favorables, encontramos en el entorno de la segunda de las cascadas otro pequeño salto de agua que surge directamente de un manantial desde uno de los laterales. Junto al mismo inspira curiosidad lo que parece ser un antiguo puente peatonal de interesante factura. 
 



Misma cascada mediada la primavera; con un encanto diferente pero indudable.

 
 
 
Alternativamente a este pequeño paseo, podemos integrar el acceso a estas cascadas en una ruta de algo más de entidad que describimos hace unos meses. Hay que tener en cuenta que estas cascadas están secas buena parte del año; por lo que es recomendable visitarlas tras periodos de deshielos o de lluvias prolongadas.
 
Segunda de las cascadas más conocidas
 
 
Cascada muy estacional que nace desde una surgencia en el lateral del desfiladero 
Terminamos este artículo con un pequeño vídeo del enclave, con su sonido natural. 

 

3 comentarios:

Amador dijo...

La primera vez que fui a Irus me impresiono su iglesia y su cementerio,nose,no me lo esperaba,me sorprendio por completo esa masjestuosidad en un pequeño pero bonito pueblo.Me ha gustado el video que has hecho de las cascadas.me resulta sorprendente lo del puente en la cascada lateral.me fije en el el año pasado y no puedo imaginarme que misterio tiene en ese lugar,aunque me dio la sensacion que este puente formaba parte de una senda.

Rosa Cruz dijo...

Cada rincón de Burgos que nos enseñas queda engrandecido por tu buen hacer. Y este Camino Real que conduce a las cascadas se me queda pendiente para ir a visitar gracias a tí. Un saludo.

Montacedo dijo...

Gracias a los dos por comentar.

Respecto al puente es realmente enigmático. En la Cartografía aparece un camino que sale de Vivanco y va directamente hacia la zona de las Cascadas. Es posible que este puente represente un fragmento de la parte final de ese camino, ya perdido. Tiene su lógica ya que Irús dependía de los abades de Vivanco.