viernes, 10 de abril de 2015

Sendero GR99 por Burgos (etapa 12): Miranda de Ebro - Límite con La Rioja



Cuando parece que ya hemos entrado en la monotonía del llano, el GR99 nos ofrece un último regalo en sus últimos kilómetros a su paso por nuestra provincia, al atravesar una fracción de la parte burgalesa de la sierra de Toloño.

Dificultad: Baja
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil
Belleza: Normal
Tiempo y distancia: 2 horas y media (13 kilómetros)

 

 


Puntos de interés

Vistas desde Ircio. Vistas de la sierra de Toloño. Monasterio de Herrera (opcional)

Descripción
 
Habíamos dejado la anterior etapa en el tramo urbano del Ebro a su paso por Miranda, en la margen derecha. Abandonada la zona de construcciones llegamos a una gran presa, obra relacionada con una antigua central hidroeléctrica. Desde aquí seguimos un carreteril asfaltado que atraviesa una pequeña chopera y desemboca en una zona de casitas bajas. Buscando las opciones que no se alejen del rio terminan las casas y entramos en un camino un tanto maltratado, que discurre cercano al río y entre tierras de labor.
 
Pasados unos dos kilómetros pasamos bajo un gran puente y continuamos sin cambiar de dirección. A lo lejos ya se distingue en una zona elevada el pueblo de Ircio, y detrás la boscosa sierra. Como un kilómetro después del puente tomamos un desvío hacia la derecha. En las proximidades de una instalación que parece ser un control de la instalación de gas giramos a la izquierda, dejando al otro lado una pequeña ermita. De frente tenemos la loma sobre la que se levanta Ircio, en cuyo perfil destaca la torre de su iglesia. Detrás el quebrado perfil de los Obarenes orientales, cubierto de un espeso manto de encinar.
 
Pronto llegamos a un puente asfaltado que sirve para salvar el trazado del ferrocarril y a su vez acercarnos al pueblo. Con un poco de esfuerzo alcanzamos el casco urbano, encontrándonos primeramente con un bonito mirador con el pomposo nombre de “Balcón de Castilla”. Desde aquí tenemos unas buenas vistas de la llanura de Miranda y el valle del Ebro. Este será el último contacto con el río en todo el tramo burgalés.
 
Siguiendo la primera calle pasamos junto a una plaza y enseguida llegamos a la carretera que da servicio al pueblo. La cruzamos y pronto dejamos atrás las casas de Ircio. Unas decenas de metros después llegamos a un chalé que bordeamos por su derecha. Instantes después hemos de prestar atención al nacimiento de un sendero a la izquierda de la pista. Este sendero se acerca al límite entre dos tierras de labor y continúa por el mismo, en línea recta hacia el monte.
 
Muy pronto llegamos al límite del bosque, compuesto fundamentalmente de encina carrasca, salpimentada con enebros, boj, madroños… que será el paisaje que nos acompañe hasta el final de la etapa. Muy pronto entramos en un duro pero bello sendero que se interna entre el arbolado. Tras unos cuantos minutos de ascenso la pendiente se modera y el bosque se abre, mientras el sendero gira un poco hacia la izquierda y se incorpora a otro algo más ancho.
 
En suave ascenso pronto llegamos a una encrucijada en la intersección con otro camino más ancho. Hacia la izquierda se vislumbra el descenso hacia Ircio. Nosotros andamos unos pasos hacia la derecha pero pronto hemos de salir del camino por su izquierda, de modo que mantenemos el sentido original.
 
Seguimos ascendiendo un poco más hasta el punto en el que nace el valle de Herrera. A nuestra derecha el pico Gobera lo separa del Ebro. De hecho en este punto nace un sendero que nos permite ascender hasta el mismo en unos 500 metros, aunque desistimos al encontrarse un tanto cerrado por el monte bajo. Por su parte el GR-99 desciende de forma clara. Pronto se observa que un sendero continúa por la izquierda del camino, aunque ambos confluyen algo más abajo.
 
Poco más adelante encontramos la primera tierra de labor a nuestra derecha. Hemos de estar atentos pues poco después el sendero abandona el camino para atravesar dicha tierra. Subimos un poquito y entramos en otro valle en el que ya vislumbramos las instalaciones del monasterio de Herrera, al que pronto dedicaremos un artículo (desde luego pocos lugares más adecuados para aquel que busca el aislamiento).
 
El sendero enlaza en un camino que a su vez desemboca en la pista que comunica con el Monasterio. Tenemos la posibilidad de llegar hasta el mismo girando hacia la derecha (son unos 500 metros de longitud y unos 70 de desnivel). En todo caso el sendero gira hacia la izquierda pasando junto a una serie de edificios arruinados y una zona pantanosa. Son los restos de las antiguas instalaciones de las salinas de Herrera.
 
Continuamos descendiendo por la pista siguiendo el vallejo del arroyo de Herrera. Pasado kilómetro y medio alcanzamos un cruce junto a un estrechamiento del valle. El sendero asciende por el camino de la derecha, pero no lo tomamos pues acabamos de llegar al límite con la Comunidad Autónoma de La Rioja y al final de nuestro periplo.
 
Comentarios
 
Haro se encuentra a unos 7 kilómetros del punto en donde hemos terminado el recorrido, con lo que podemos escogerlo como final de la Etapa. También podemos terminar en el punto en el que esta pista comunica con la carretera C-122(que viene de Ircio), unos 600 metros más adelante del cruce final, escogiendo el camino frontal.
 
A modo de curiosidad, el punto final se encuentra a menos de un kilómetro del trifinium entre Burgos, La Rioja y Álava, encrucijada que a su vez es el punto más oriental del Burgos “continental” (exceptuando Treviño).
 
Los montes que hemos contemplado en la parte final del recorrido ofrecen la posibilidad de varias excursiones montañeras, con más complicaciones e interés de las que pudiera parecer en un principio.
 
Guarda este artículo como pdf e imprímelo cuando quieras
 
Track del recorrido (pulsa en el círculo verde para más información)
 
 

 
Vídeo con imágenes del recorrido