lunes, 4 de marzo de 2013

Ruta de senderismo: El diapiro de Poza de la Sal

Tras comentar en mis dos artículos anteriores los elementos más interesantes de Poza de la Sal publico hoy una ruta de senderismo relativamente sencilla que sirve para conocerlos.

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con cartografía o track): Alta
Belleza: Normal
Tiempo y distancia: 3 horas (12 kilómetros).




Situación

Para llegar a Poza desde Burgos tenemos varias opciones, la más lógica es seguir la llamada carretera de Poza a partir de Villimar. También podemos tomar la C-629 que se dirige a Villarcayo y a los 40 kilómetros desviarse hacia la derecha para recorrer el páramo de Poza y descender por su diapiro. Para esta ruta podemos aparcar junto a esta última carretera, en la zona que separa el pueblo de la zona de las salinas, y más en concreto junto al semiarruinado almacén del Pósito o Depósito (primer o último edificio del pueblo, según se mire), en donde hay una pequeña zona de aparcamiento.

Puntos de interés

Diversas instalaciones abandonadas procedentes de la explotación de la sal. Fuente Buena. Vistas del diapiro. Castillo de Poza. Pozo de Nieve. Pueblo de Poza de la Sal. Vistas de la Bureba.

Descripción de la ruta

El almacén de "El Pósito" es uno de los tres que existieron para dar salida a la explotación salinera (pasaremos junto a los otros dos). Además de su ruina, llama la atención el desgaste de las piedras debido a un secular contacto con la sal. Enfrente vemos un pequeño sendero que desciende hacia el pequeño cauce que da salida a las aguas del diapiro.

Caminamos unos metros hacia la derecha para ver una serie de bonitos lavaderos que constituyen la conocida como Fuente Buena. Esta fuente era la única de la localidad que no presentaba intrusiones salinas y por ello fue cuidada con esmero por parte de los habitantes de Poza. Incluso vemos un pequeño acueducto que servía para conducir esta agua hacia el otro barrio del pueblo.

Empezamos a remontar el cauce del diapiro y en unos instantes llegamos a una parte de las antiguas salinas que ha sido parcialmente reconstruida para mejor comprensión por parte del visitante. Vemos pozos de salmuera, eras de sal y una pequeña cabaña. Desde aquí continúa un claro sendero por la parte derecha del diapiro en evidente ascenso. A nuestra izquierda continuamos viendo numerosas instalaciones arruinadas, lo que nos va dando idea del tamaño de la antigua explotación, a nuestro lado vemos un pequeño canal que servía para alimentar de salmuera a los pozos inferiores.

Frente a nosotros empieza a verse la mole de rocas ofíticas del Castelar, que se levanta justo en el centro del diapiro. Tras pasar por una zona algo encharcada y un pilón de agua llegamos a la altura del segundo almacén, el de la Magdalena. Merece la pena acercarse hasta el mismo para apreciar sus volúmenes y la buena sillería de esquinas puertas y ventanas. Si caminamos hacia su parte posterior, veremos como estaba diseñado para que los carros entrasen desde un plano superior para descargar la mercancía, aprovechando el desnivel natural del terreno.

De vuelta al sendero pasamos junto a los restos de la ermita de la Magdalena (que dio nombre al anterior depósito). A partir de aquí el sendero se suaviza y se convierte en camino. Pasamos cerca de algunas tierras de labor y giramos paulatinamente hacia la izquierda. Dejamos un primer desvío hacia la izquierda y poco después otro; tras esta última maniobra saldremos de la señalización de sendero de pequeño recorrido que nos ha acompañada hasta ahora.

De nuevo en ascenso llegamos en breves instantes al borde de la carretera del páramo. La seguimos en su ascenso junto a unos bellos ejemplares de álamo. Poco después de pasar una curva cerrada encontramos una ancha pista que asciende bruscamente hacia lo alto del páramo. Después de salvar este obstáculo llegamos a un cruce en el cual seguimos hacia la izquierda. Bordeando una replantación de pinos llegamos a un punto con una perspectiva del quebrado paisaje del valle de las Caderechas.

Seguimos ascendiendo, esta vez suavemente, hacia lo más alto del páramo. Empezamos a observar los aerogeneradores del parque del páramo, en su momento uno de los más grandes de España. A lo lejos la nieve nos permite seguir el perfil del Alto Campoo y la montaña Palentina. El camino va girando al encuentro de la cima del Altotero, cuyo vértice geodésico ya se intuye. Mientras a nuestra izquierda, bastante por debajo de nosotros, se encuentra el fondo del diapiro, aunque el mejor mirador se encuentra algo más adelante.

Alcanzado el Altotero, a 1176 metros, empezamos a descender siempre por el camino más hacia la izquierda. Al poco vemos una balaustrada que señala el mirador antes comentado. Desde aquí podemos ver el diapiro en toda su extensión, su forma de caldera circular y el Castelar en su centro. Al fondo el castillo de Poza y más atrás la llanura de La Bureba, unos 400 metros por debajo.

Cerca del mirador se encuentra un aparcamiento junto al monumento al vecino más conocido de Poza de la Sal: Félix Rodríguez de la Fuente. También hay varios paneles explicativos. Junto al aparcamiento se encuentra de nuevo la carretera. Descendemos tan sólo unos metros por la misma pues casi de forma inmediata surge un camino hacia la derecha.

A partir de aquí iniciamos un claro descenso por la parte sur del diapiro. Sin mayores novedades alcanzamos de nuevo el borde de la carretera, justo a la altura del tercero de los almacenes, el de Trascastro. Tras contemplar este otro robusto edificio, buscamos un camino que desciende paralelo a la carretera.
Desde aquí volvemos a unirnos al sendero de pequeño recorrido. El nuevo camino vuelve a pasar junto a instalaciones arruinadas de las antiguas salinas. Minutos después llegamos a un cruce en el cual seguimos hacia la derecha al encuentro nuevamente de la carretera. Justo enfrente nace el ramal que conduce al cercano castillo.

Ya a la vista del castillo encaramado a la roca nos encontramos con una trifurcación. De frente encontramos el castillo, cuya visita, de acceso libre, merece la pena; un poco más hacia la derecha, el camino por el que continuaremos para descender a Poza y finalmente junto a nosotros un ramal que asciende a un bonito mirador y continuación a un secular pozo de nieve, ambos recientemente acondicionados. Junto al mirador existe un monolito levantado a principios del siglo XIX con ocasión de la ampliación de la superficie de las salinas. Respecto del pozo de nieve, se conservan documentos de mediados del siglo XVIII que ya hacen referencia al mantenimiento del mismo.

Ya en descenso, giramos hacia la izquierda junto a un gran espolón rocoso y llegamos junto al antiguo palacio y restos de murallas. Pasamos por un arco del palacio, recientemente restaurado, y concluimos el descenso hacia la ya cercana localidad. Podemos seguir las marcas de pintura entre las estrechas callejuelas, que nos llevarán a los rincones más interesantes: Los Arcos, las pequeñas plazas, el Ayuntamiento, la Iglesia y la plaza Nueva, desde donde se tiene una nueva perspectiva de la comarca burebana (no en vano se conoce a Poza como el balcón de la Bureba).

Desde esta zona vamos caminando hacia el norte atravesando la localidad. Pasaremos junto a la conocida como “casa barco” y muy cerca el antiguo edificio de administración de las Salinas, lugar que hoy acoge el centro de interpretación de este lugar. Si lo encontramos abierto, es el mejor lugar para concluir y documentar la visita. Desde aquí sólo resta remontar la carretera unos metros en busca de nuestro vehículo.

Comentarios

El recorrido toma como base el sendero de pequeño recorrido PR-BU-67, pero ampliándolo para conocer mejor la morfología del diapiro. El sendero original tiene algo menos de 7 kilómetros y se recorre cómodamente en menos de 3 horas. Los cruces son bastante claros ya que en general se siguen los caminos o senderos más marcados. No es especialmente duro, pero no deja de tener más de 400 metros de desnivel entre el punto más alto y el más bajo.

Para documentarse algo más sobre Poza y sus salinas recomiendo consultar las dos últimas entradas publicadas en este blog.

Bájate esta descripción para poder imprimirla.

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información y descarga):




Presentación con imágenes del recorrido:


3 comentarios:

Amador dijo...

Vaya tres entradas sobre Poza de la Sal , he estado varias veces en el pueblo pero no concia tan a fondo sus recovecos e historia , buen trabajo y unas fotos muy bonitas . La ruta me ha gustado mucho y pienso hacerla esta primavera . Un saludo y por cierto , una foto bastante singular y chula la de la pagina principal , si no me equivoco es de la cascada de la mea . Hasta pronto .

Montacedo dijo...

Gracias por tus comentarios. En efecto es de la cascada de la Mea.

Juegos educativos dijo...

Sin duda una ruta inolvidable!