miércoles, 30 de mayo de 2012

Árboles singulares: los sorprendentes alcornoques de Bozoo

Si hay un árbol mediterráneo, además de la encina, éste es el alcornoque (Quercus Suber). Asociado a lugares con precipitación más bien escasa y temperaturas medias elevadas, nadie esperaría encontrarlo en los montes de Bozoo, apenas a unos kilómetros de la ribera del alto Ebro y a cerca de 1000 metros de altitud.



El valor del alcornocal de Bozoo radica por tanto más en la originalidad de su ubicación que por su volumen. Está compuesto de unos 30.000 pies dispersos, la gran mayoría de pequeño porte, sobre todo bajo la sombra de pinares de repoblación.

La ausencia de otros alcornoques en las cercanías se ha venido explicando por la tradición popular relacionándolo con las bellotas de dicho árbol que habrían traído consigo pastores extremeños para hacer su propio pan. A ello contribuye el hecho de que en la toponimia local figure el pago del “corral de los extremeños”.

Sin embargo, los últimos estudios apoyan la posiblidad de que el bosque sea autóctono, habiándose configurado, como otras poblaciones relictas del norte peninsular, durante el último periodo glaciar. De hecho el nombre de Sobrón (lugar muy cercano) podría derivar del nombre latino de esta especie.

Las condiciones edáficas y climáticas son compatibles con el árbol, y las repoblaciones de pinos efectuadas durante los años 50 del pasado siglo favorecieron en primera instancia el fin del pastoreo y la desaparición del matorral como competencia. Sin embargo, hoy suponen una amenaza para esta población al reducir el aporte de irradiación solar. Se hace necesario y urgente diseñar un protocolo de actuación que haga compatible la explotación maderera con la conservación de este patrimonio natural.

En la página web de la empresa Albera Medio Ambiente tenéis dos estudios sobre esta población de alcornoques. El mapa que he puesto en esta entrada está adaptado desde uno de ellos.

En mi próxima entrada os descrubiré una ruta que además de acercarnos a este lugar, servirá para disfrutar del espectacular paraje de las Hoces de Sobrón.

lunes, 28 de mayo de 2012

Ecos poéticos de Clunia

Las evocadoras ruinas de Clunia no han pasado desapercibidas a los literatos. Bonifacio Zamora también dedica unos versos a las mismas:

Aquí fue, ya no es. La culta azada
busca el mosaico y la columna rota:
restos de antigua acrópolis, remota
ciudad bajo el escombro sepultada.

Sobre la faz de la techumbre arada,
a la lluvia y al sol la espiga brota,
mientras el viento, que la cumbre azota,
vuela en ficción de verde marejada.

Romano torso al descubierto yace.
Y mojón de polígono o parcela,
Truncado pedestal de estatua asoma.

Para enseñar que Dios hace y deshace
los imperios, al circo pide escuela
Clunia, que sabe la lección de Roma.

Pero también encontramos una referencia a Clunia en el libro "La Amante", escrito por Rafael Alberti.
 
Siéntate en las graderías,
y mira la mar –el campo
de Castilla.

Aquí canta la culebra,
le escupe verde el lagarto,
y el viento parte las piedras,
moviendo, hundido, los cardos.

viernes, 25 de mayo de 2012

Clunia

Sin lugar a dudas Clunia es uno de nuestros mayores tesoros parimoniales, pero como ocurre con casi todos los lugares arqueológicos es muy difícil de vender. Tanto más cuando el yacimiento ha sido expoliado durante siglos y siglos. Así que, pese al empeño de la Diputación de Burgos, no acaba de arrancar.

Las ruinas de Clunia se localizan sobre la extensa planicie que culmina el alto de Castro, un cerro de 1023 metros de altitud que se alza sobre el valle del río Arandilla. Antes de la llegada de los romanos el lugar estuvo ocupado por un estratégico asentamiento del pueblo celtibérico de los arévacos. Durante las guerras sertorianas Pompeyo asedia Clunia donde resiste Sartorio. A la muerte de este (75 a.c) Pompeyo acaba con sus partidarios ocupando Clunia. Veinte años más tarde se desarrolla aquí el último episodio de las guerras numantinas.

Bajo Tiberio (14-37 d.C) Clunia cuenta con el estatuto de municipio romano pues acuña monedas con la efigie de este emperador y los nombres de los magistrados de la ciudad. Sabemos que es capital de convento jurídico a mediados del siglo I d.C. Su amplia Jurisdicción, que abarcaba la totalidad de la antigua celtiberia, se extendía desde la costa cantábrica hasta el sistema Central y desde Asturias hasta Navarra y La Rioja.

En la sublevación de Galba contra Nerón, En el año 68 d.c, este refugia en Clunia, levantando la Legión VII Gemina y esperando hasta ser proclamado emperador por el Senado. En agradecimiento a la ciudad que le alberga le concedió el importante título de colonia y le dio su nombre. La colonia de Clunia Sulpicia fue consolidándose como un gran centro judicial, administrativo y religioso por el que pasaban muchas de las vías de comunicación de la región. La más importante era la de Ab Asturica per Cantabriam Caesaraugustam, que comunicaba las actuales ciudades de Zaragoza y Astorga. También fue muy notable su desarrollo económico como centro de un enorme territorio cerealista.

Todo esto hizo de Clunia una poblada urbe cuajada de grandes y numerosos edificios públicos. Sus cerca de 30.000 habitantes pudieron disfrutar de un monumental foro, con forma de gran plaza rectangular porticada y situada en la intersección del cardo máximo y el decumanus. Estaba diseñada no sólo para el municipio, sino para reunir en momentos señalados a ciudadanos de todo el convento jurídico. La función reiliosa se situa en la cabecera del foro, presidida por el templo de Júpiter. La función comercial se desarrolla en el espacio central, una plaza porticada, donde hay pequeños locales denominados tabernas y espacio bajo el pórtico para venta ambulante. La función jurídica de desarrolla en los pies del foro en un edificio llamado Basílica, gran espacio cubierto donde se resuelven los pleitos y sancionan contratos. También sirve para guardar las leyes y de registro. En su condición de Convento Jurídico, la basílica servía, una vez al año, para recibir al Gobernador de la Provincia Hispania Citerior y celebrar juicios relativos al territorio de todo el convento.

La adaptación de un entramado de galerías naturales subterráneas servía para suministrar agua, a través de pozos, a la abundante población. Como cualquier ciudad de su categoría contaba también con sus correspondientes baños públicos. Las termas descubiertas en Clunia, al igual que el foro y el teatro, están entre las más grandes y lujosas de las construidas por los romanos en toda la península ibérica. La zona de termas conocida como “Los Arcos”, muestra una planta simétrica y no ha sido excavada en su totalidad.

Clunia pervive hasta finales del siglo VII pero su importancia en época visigoda decae, como parece demostrar su desaparición de las fuentes literarias, la carencia de ceca y la instauración de una sede episcopal en Osma.

A pesar de su secular expolio, Clunia ha constituido un inagotable filón para los investigadores. Entre los hallazgos con resonancia artística destacan las esculturas ornamentales, los mosaicos, el conjunto epigráfico y una valiosa colección numismática. Buena parte de lo mismo lo podemos ver el el Museo de Burgos.

En todo caso, el elemento más característico para el que hoy se acerca a Clunia es su teatro. El teatro de Clunia se construyó en las afueras de la ciudad, en el exterior de las murallas y aprovechando un afloramiento rocoso situado en la ladera nororiental del alto del Castro. Gran parte de la cavea o del graderío está tallado en la roca viva a la manera de los teatros griegos. Los espectadores del teatro de Clunia no solo disfrutaban de las distintas representaciones teatrales, sino que también podían contemplar desde sus localidades el impresionante panorama natural abierto debajo de la planicie en la que se alzaba la ciudad: una extensa llanura enmarcada entre montañas y cubierta por frondosos bosques de encina, quejigo y sabina albar.

Debido a la secular expoliación de sus materiales pétreos para la construcción de muchas de las iglesias, castillos y casas de los pueblos del entorno, el teatro de Clunia ha quedado reducido a su mero esqueleto. Además del graderío, que al estar tallado no puede robarse, quedan los restos del escenario y de los desnudados muros del frente de escena levantados en hormigón y con sus habituales tres grandes puertas. En origen, la fachada escénica estaba compuesta de dos pisos de columnas corintias, entre las que se situaban esculturas. Durante el siglo II se transformó para lo de las fieras y combates.

Por su arcaica tipología, muy cercana a la de los teatros del norte de África, se ha datado su construcción a principios del siglo I d.C, durante el gobierno del emperador Tiberio. Por sus dimensiones, el aforo total era cercano a los 10.000 espectadores, lo que hace de este teatro el de mayor capacidad de la Hispania Romana. Así mismo, las últimas excavaciones arqueológicas han demostrado que el teatro fue utilizado incluso para luchas de gladiadores, combates entre fieras y representaciones de cacerías.

Para más información os remito a la página http://www.cluniasulpicia.org/, en donde además de fotografías antiguas aparecen representaciones virtuales de como era la ciudad. Os recomiendo visitar el yacimiento en época no lluviosa, para poder ver los mosaicos (no como me pasó a mí).


Altiguos Olmo y ermita cristiana.

 Una de las casas más importantes de Clunia

 Restos de la Basílica

Lugar que ocupó el Foro.


 Termas del Foro

 Termas "Los Arcos"

Teatro.




jueves, 24 de mayo de 2012

Árboles singulares: el Sauce del Pilón

Peñalba de Castro es conocido básicamente por encontrarse prácticamente anexo al yacimiento de la ciudad romana de Clunia. De hecho es fácil ver restos del sitio arqueológico dispersos por el pueblo, fruto del expolio secular.

Pero hoy nos detenemos en este lugar para descubrir, en la parte baja del pueblo, un grueso aunque debilitado ejemplar de sauce, que por razones obvias recibe el nombre de Sauce del Pilón.


El ejemplar se encuentra dentro del catálogo de especímenes singulares de Castilla y León, en donde se le señala un perímetro nominal superior a los cinco metros.

lunes, 21 de mayo de 2012

Pinarejos

Varios kilómetros al noreste de Arauzo de Miel, siguiendo una bella carreterita, llegamos al antiguo lugar de Pumarejos o Pinarejos, que hoy puede considerarse como un área recreativa junto a la ermita que da nombre al topónimo. Las sabinas, que nos han acompañado en nuestro recorrido, acaban dando paso a los pinares, que a partir de aquí son prácticamente omnipresentes.




En Pinarejos tiene lugar la romería más tradicional de Arauzo de Miel, a mediados de agosto.  También es afamada la fuente que mana en el lugar.


En los mapas el lugar también figura como "centro forestal Pinarejos". Tal vez este edificio tenga algo que ver con un antiguo uso de ese tipo.


El sitio forma parte del "Camino del Destierro" del Cid, pues es identificado como uno de los lugares de paso mencionados en el Cantar del Mío Cid, con el nombre de Spinaz de Can. Can (caño) haría referencia a la fuente citada. También se menciona el lugar como escenario de uno de los encuentros del Cura Merino durante las guerras carlistas.

viernes, 18 de mayo de 2012

Ermitas de Tobera


Como ya decíamos hace unos días, las ermitas de tomeba, con su puente medieval anejo, constituyen una de las estampas más típicas de la provincia.


Ambas son originarias del siglo XIII, aunque proceden probablemente de edificios más antiguos. La superior es la de Santa María de la Hoz y la Inferior la del Cristo de los Remedios. Esta última fue levantada según la tradición  por un correo de la reina en agradecimiento a este Cristo, al que se invocó para evitar el peligro de una gran serpiente que se puso en su camino. Dentro de la ermita se conserva a los pies del cristo una muda de una serpiente en recuerdo de este hecho.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Ruta de senderismo: Desfiladero del Río Molinar

No tenía muy claro como denominar a esta ruta. Se trata de un recorrido más o menos sencillo que tiene como punto clave el relativamente conocido entorno del pueblo de Tobera.

Dificultad: 3
Orientabilidad: 4
Belleza: 3
Distancia y tiempo: 13 kilómetros y 3 horas y cuarto



Situación.

El acceso desde Burgos se realiza saliendo por la N-I en dirección norte hasta Briviesca. Desde allí se enlaza con la N-232 en la búsqueda de Oña. Una vez superados los pequeños túneles del desfiladero del río Oca, justo tras el último, encontramos el acceso a la serpenteante carretera que tras siete kilómetros nos deja en Villanueva de los Montes.

Puntos de Interés

Bosques de pinos, encinas y boj. vistas sobre el valle de Tobalina y Montes Obarenes, Vistas sobre Frías. Cascadas de Tobera. Ermitas de Tobera.
Descripción de la Ruta

Los últimos kilómetros antes de llegar a Villanueva los habremos recorrido por el abundante bosque de pino resinero que cubre parte de los Montes Obarenes. Pequeñas elevaciones separan al pueblo de los valles circundantes.

Dejamos el vehículo junto a la iglesia de Villanueva de los Montes, que presenta algunos elementos románicos. Junto a la misma hay una pequeña fuente en donde podemos llenar la cantimplora y un panel explicativo del sendero de pequeño recorrido PR-BU-104, que seguiremos durante un buen tramo.

Caminamos por la calle principal de este pequeño lugar (un tanto hacia la derecha), y justo tras dejar atrás el último edificio, abandonando el cemento, tomamos un camino menos marcado que nace hacia la izquierda (siguiendo las indicaciones del sendero antes citado).

En esta zona se combina el quejigo con el pinar. Al cabo de unos centenares de metros hemos empezar a prestar atención a los símbolos de pintura; ya que tras un par de giros el recorrido se acaba separando del camino para seguir un sendero hacia la derecha entre la abundante vegetación. Ganamos altura con facilidad incluso con un par de giros de herradura y podemos disfrutar de vistas de la llanada de Medina hacia la izquierda.

Coincidiendo con el final del ascenso llegamos a una importante bifurcación. Nosotros seguimos por el lado derecho, el sendero menos marcado. Empezamos a descender mientras que de frente aparece parte del sector oriental de Obarenes, con el Pico Humión como seña de identidad. Por momentos el sendero parece desaparecer entre el espeso encinar y el boj que es característico de estos montes, aunque por otra parte ello hace que no nos confundamos en el avance.

Sin mayores contratiempos, siempre que sigamos las señales, llegaremos a un camino mucho mas ancho que seguimos en su descenso. Transcurre durante unos cientos de metros bajo las poco tranquilizadoras líneas de alta tensión pero luego se separa hacia la derecha. Acabamos llegando a un cruce de cuatro caminos. Nosotros seguiremos por el menos marcado, hacia la izquierda, aunque también se puede seguir de frente.

Por este nuevo camino continuamos descendiendo y empezamos a tener vistas parciales de la ciudad de Frías. Giramos hacia la derecha y desembocamos en un nuevo camino, muy cerca de la carretera que conduce a la localidad. Tiempo habrá de visitar la emblemática villa, ahora torcemos hacia la derecha y empezamos a ascender. Estamos ahora en un fragmento de otro PR.

Superado un pequeño pinar es recomendable salir un poco del camino para tener una buena panorámica de Frías. Llegamos a una bifurcación en donde seguimos por la izquierda (si minutos antes hubiésemos seguido de frente hubiésemos llegado aquí).


El camino se transforma en un sendero que ignora una bifurcación hacia la izquierda. Llegamos a la parte superior de una granja desde la que ya se observa Tobera. Nos unimos a un camino que desciende desde nuestra derecha y cruzamos la carretera en dirección al citado pueblo.

Callejeamos en la búsqueda del curso de agua, siguiendo las marcas de pintura. En realidad hay un pequeño sendero que serpentea buscando las diferentes cascadas y saltos de agua que cruzan el pueblo. Incluso hay un par de miradores para observarlos en perspectiva.

Terminado el precioso recorrido seguimos por el lado izquierdo del río Molinar. Al otro lado se encuentra una pequeña central hidroeléctrica. Poco después veremos los tubos que bajan por la ladera opuesta y que alimentan a la misma y a la vez llegamos a uno de los rincones más emblemáticos de la provincia: la estampa formada por las ermitas de Tobera y el puente medieval anejo a las mismas.

Sin cruzar al otro lado del río seguimos junto a la peña. Con un poco de suerte veremos una cascada que cae por el lado contrario en épocas especialmente lluviosas. Instantes después nuestro sendero acaba junto a la carretera.

Los siguientes dos kilómetros los recorreremos por la carretera. Saldremos del desfiladero y el valle se irá abriendo cada vez más. Poco después de dejar atrás un pequeño edificio que en el pasado funcionó como central hidráulica llegamos a la altura de un camino que nace hacia la derecha.

Siguiendo las señales del GR-1006 y GR-85 tomamos este camino que asciende paulatinamente por un pequeño vallejo. La vegetación arbórea es escasa. Tras unos dos kilómetros de ascenso llegamos a unas praderías mientras que el camino torna paulatinamente hacia la derecha.

Continuando en todo momento por el camino principal empezamos a descender suavemente flanqueados por pinos y en menor medida por quejigos. Son dos kilómetros cómodos que terminan sin mayores complicaciones en Villanueva de los Montes.

Comentarios

Cómoda ruta con la excusa de tener vistas sobre Frías y el entorno de Tobera. Se basa en una mezcla de tramos del PR-BU-104 (que forma parte de la red de Senderos del P.N. Montes Obarenes), el GR 1006 (Espinosa-Oña), el GR-85 e incluso una pequeña parte del sendero raíces de Castilla.

Descarga esta descripción en pdf

Track de la ruta (pulsar en el círculo verde para más información).

Presentación con fotos de la ruta.

lunes, 14 de mayo de 2012

Cascadas de Burgos: Cascadas de Tobera

En el pueblo de Tobera, barrio de Frías, el río Molinar ha creado una serie de saltos de agua que tradicionalmente han sido aprovechados para diversos usos (de ahí el nombre del río) que se remontan al menos al siglo XIII (fabricación de lanas y linos). De hecho aguas arriba aún sigue existiendo y funcionando una pequeña central hidroeléctrica.

Hoy son motivo de visita turística para contemplar las bellas estampas que forma el río junto al caserío. Un pequeño paseo, con varios miradores, nos sirve para admirarlos cómodamente.








Aguas arriba de las ermitas (hablaremos de ellas en una próxima entrada) existe una caída de agua a mayor altura, pero sólo está activa en épocas especialmente lluviosas (normalmente todo su agua es recogido por la central indicada).

Con la excusa de visitar las cascadas realicé una pequeña ruta de senderismo por la zona, que os describiré en la próxima entrada.

viernes, 11 de mayo de 2012

Arauzo de Miel

Arauzo de Miel, el mayor de "los Arauzos", se encuentra en la zona donde confluyen La Ribera, los Sabinares del Arlanza y la comarca de Pinares.

Durante los siglos XVI al XVIII Arauzo de Miel alcanzo un alto grado de prosperidad económica, basada en su riqueza forestal y en la dedicación de sus habitantes a la carretería. Ese esplendor aún se ve reflejado en un amplio y bien trazado caserío en el que se alzan muchas construcciones señoriales.






Tambien resalta por su valor artístico la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Mérida, que desde lo alto de un cerro vigila la población y buena parte de sus alrededores. El elemento más destacado es la portada, enmarcada pro un gran arco triunfal de medio punto. Su cuidada decoración es la típica del arte renacentista burgalés de la primera mitad del siglo XVI.




jueves, 10 de mayo de 2012

Más sobre el Fracking

Ya se ha quedado obsoleto el artículo que os puse hace unas semanas, ya que hay dos nuevas solictitudes en la zona del Arlanza y Ribera del Duero (podéis saber algo más aquí).

Por otro lado, me he enterado que hace unas semanas El Escarabajo Verde dedicó un programa a todo esto. Podéis ver el vídeo aquí.

miércoles, 9 de mayo de 2012

El punto más septentrional de la provincia de Burgos

Hace aproximadamente un año hablábamos sobre las peculiares características del punto más sureño de nuestra provincia. Hoy dedicamos esta entrada al punto situado más al norte, que tiene si cabe aún más elementos de interés, ademas de mostrarnos una vez más la gran diversidad de nuestra provincia.

El punto más al norte de la provincia de Burgos se sitúa a 820 m de altitud, en el collado de la Nevera, casi en el límite este de los montes de Ordunte.


Hasta aquí llega una pista que da servicio a la peculiar ermita de San Sebastián de Kolitza, ya en el País Vasco. en dicho lado hay tambien un refugio y una pequeña área recreativa.


El collado visto desde la ermita. Hacia el lado derecho aparece en Monte Burgueño, con poco más de 1000 metros de altitud. Por detrás se intuye el valle de Mena y Los Montes de la Peña.


Si exceptuamos la zona del alto Cares en León, estamos en el área más al norte de Castilla y León. De lo que si se puede presumir es de ser el punto de Castilla y León más cercano al mar, que se sitúa a 18 kilómetros en línea recta.


De hecho si ganamos un poco de altura se ve el mar, si bien en esta foto no se aprecia demasiado bien (os tendréis que fiar de mí).


Las imágenes las tomé en preciosa caminata que hice hace unos días partiendo desde el Valle de Villaverde, enclave cántabro en País Vasco. Podéis leer la crónica en este artículo, que supone la apertura de una nueva campaña de entradas en mi otro blog "exilio en Cantabria".


viernes, 4 de mayo de 2012

Arauzo de Torre

En Arauzo de Torre nos vamos a fijar en dos interesantísimos elementos patrimoniales. El primero es el enorme cadáver de la olma de la ermita de la Virgen de los Remedios, con unos siete metros de perímetro. Lleva así al menos una década. Más pronto que tarde se vendrá abajo. ¡Que triste es la desaparición de nuestros viejos olmos!


El segundo es la fuente romana, que probablemente es la que mejor ha conservado su estructura original de toda la provincia, aunque está necesitando algún tipo de intervención que consolide su estructura.



De hecho me he quedado con la impresión que estos pueblos del noreste ribereño tienen, en muchos casos, menos empuje que los situados más al sur.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Caleruega

Hoy dedicamos la entrada a Caleruega, seguro que nos dejamos alguna cosa en el tintero. En esta panorámica observamos algunos de los elementos que configuran su identidad: La iglesia y el conjunto monasterial.


La iglesia parroquial posee elementos románicos en portada, torre y canecillos. También era románica la pila bautismal en donde según la tradición fué bautizado Santo Domingo de Guzmán. Hoy se encuentra en Madrid para que los Borbones puedan bautizar a sus retoños.



 El monasterio de las dominicas es el más interesante desde el punto de vista artístico. Fue fundado bajo patrocinio de Alfonso X el Sabio a finales del siglo XIII. El conjunto que hoy contemplamos procede de una reedificación completa practicada en el siglo XVI.


Podemos visitar varias dependencias previa consulta a las monjas, que además nos podrán suministrar sus afamadas pastas. Lo primero que vemos es un sencillo claustro románico tardío. El piso superior ya es del XVIII.




En las dependencias anexas se encuentra el museo, sobre todo en esta gran sala de origen gótico. Además de las diversas piezas artísticas llama la atención diversa documentación medieval.


El recorrido se completa con una visita a la iglesia, que responde al periodo barroco.


Tal vez lo más llamativo sea la cripta, ubicada justo bajo el altar. Es una obra de mediados del siglo XX y en su centro se encuentra el pocito, que es un pozo que coincide con el punto donde según la creencia nació el santo.


El convento de los padres dominicos, anexo al anterior, está ejecutado ya en el siglo XX.


El edificio fué ejecutado de modo que el Torreón de los Guzmán quedase en el patio interior. Es una torre rectangular de cuatro plantas, con 17 metros de altura e implacable aspecto reforzado con muros de dos metros de grosor. Data originalmente del siglo X. Las dos primeras plantas son de estilo prerrománico, con un ventanal de doble arco mozárabe en la segunda. La tercera planta tiene ventanales más modernos con arcos de medio punto, de estilo más puramente románico. Entre ésta y la siguiente existen unos canecillos o salientes de piedra. La última planta es un patio almenado desde donde se disfruta de grandes vistas de las Peñas de Cervera y gran parte de la Ribera del Duero.