jueves, 30 de septiembre de 2010

El árbol de la provincia

Tenía pendiente en la agenda desde hace tiempo acudir a Jaramillo de la Fuente a ver el fruto de aquella maravillosa iniciativa del Mapa de las Tierras de Burgos, que narrábamos en el blog hace más de año y medio.

En resumidas cuentas, se trató de recopilar una muestra de tierra de todos los pueblos de Burgos (salieron 1233) y con las mismas proceder a la plantación de un árbol que simbolizase al conjunto. El árbol fué una encina, el lugar Jaramillo de la Fuente, la fecha el 14 de Marzo de 2009.

Elías Rubio, el principal promotor de la idea, nos dio cuenta este año de un acto de la celebración de su primera anualidad.

Y así lucía este pasado mes de agosto.
Placa conmemorativa.



Tal como reza la placa, en este mismo lugar (un poco mas cerca de la iglesia) creció desde tiempo inmemorial una de nuestras centenarias olmas, todas ellas cada vez más brumosas en el recuerdo.
Aún en la mayor parte de las publicaciones aparece la foto de su esqueleto

Foto: Félix Palomero
Un vendaval algo más fuerte de la media acabó con lo que quedaba, pero he podido rescatar esta foto tomada en las fiestas del año 1982. La imagen es de baja calidad pero se puede apreciar la robustez del ejemplar.
Foto tomada del libro: Vida y costumbres de la comarca burgalesa del Arlanza
Ójala la nueva encina pueda vivir y ser admirada durante muchos años.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Iglesia de Jaramillo de la Fuente, joya de nuestro románico

Una de las estampas típicas de nuestra provincia, el armonioso conjunto de la iglesia de Jaramillo de la Fuente, con su torre, ábside y sobre todo su galería porticada.
La torre y la galería porticada corresponden a un periodo avanzado del románico. La delicada talla nos da pistas de su relación con la escuela silense.



Portada, nave y ábside se corresponderían con un periodo anterior, atribuible a la llamada escuela de la sierra.








El interior guarda algunas piezas interesantes, aunque en mi opinión no está a la altura del exterior. Lo más reseñable es sin duda un calvario gótico de finales del XIII.
La advocación de la iglesia es la asunción de Nuestra Señora, si bien la festividad fue trasladada posteriormente a finales de Septiembre para no perder este día para el trabajo de la cosecha.

martes, 28 de septiembre de 2010

Noticias de San Martín del Rojo

La actualidad manda, incluso en un blog con una temática tan peculiar como la de éste, y hoy me decido a recoger la noticia del Diario de Burgos de hoy, en la que la única familia que pasa fines de semana y periodos estivales en San Martín del Rojo reclama del Ayuntamiento los servicios básicos de luz y agua. (enlace a la noticia). Por lo visto la casa que yo pensé podía ser la del desaparecido Manolo es la de esta familia.
Creo que son ellos lo que abren la iglesia en los periodos de "Abrimos en verano" y "Abrimos en Semana Santa".

lunes, 27 de septiembre de 2010

Mi pueblo es el mejor

Caí el otro día casi por casualidad en la sección diario de Burgos digital dedicada a las fotos del concurso "Mi pueblo es el mejor" y me alegraba de que haya excusas como ésta para que los pueblos, especialmente los más pequeños, hagan cosas en conjunto con la ilusión por bandera, independientemente de quien gane o el premio que haya detrás.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Fiestas de fin de verano

Os pongo aquí algunas fiestas que se celebran este fin de semana:

Por San Cosme y San Damián tenemos por un lado las fiestas de Poza de la Sal, con su baile de los Velones y la procesión de las reliquias. También se celebra San Cosme y San Damián en Covarrubias, advocación de su excelente colegiata. En este caso podemos destacar la peculiar danza de la rueda Chospona.

También este finde tenemos celebraciones algo más humildes, como las de la Virgen de las Mercedes en Montorio (con procesión a la ermita incluída) y la romería de San Fermín en Tartalés de Cilla (al parecer la fecha más antigua de celebración era esta, y sólo desde el siglo XVI se trasladó al 7 de julio).

Por último no son pocas las localidades que teniendo a San Miguel como patrón, ha recurrido a adelantarlo al fin de semana anterior. No en vano hay incluso algunos pueblos que llevan el nombre del arcángel, como son San Miguel de Pedroso y San Miguel de Cornezuelo.
Como curiosidad diremos que esta festividad se conocía en el pasado también como San Miguel el Pagador, pues se supone que era el momento en que los agosteros recibían su salario por el trabajo estival.

jueves, 23 de septiembre de 2010

San Millán de Lara

Aunque su iglesia no estaba incluida en el listado de templos visitables, merecía la pena realizar una parada, siquiera rápida, en este lugar en donde aún se conservan buenas muestras de arquitectura popular serrana.


Incluyendo una otrora tenebrosa picota para castigos a los condenados, en la bajada a la iglesia.


Muy probablemente el elemento de mayor valor artístico de esta iglesia sea su portada sur, muy abocinada.



De la antigua preponderancia del lugar nos habla el hecho de que disponga de una segunda portada, de arco ya apuntado.


Pero la mayor originalidad y las pistas sobre el templo la encontramos en esta imagen, bastante estropeada por la inevitable orientación este-oeste.



En efecto vemos, por una parte que el templo dispone de dos ábsides y por otro que está literlamente adosado a la roca. La explicación la tendríamos accediendo al interior del templo, pero, como esto no me fué posible, me veo obligado a contarlo "de leídas".

Resulta que originalmente lo que exisitía era una iglesia o celda rupestre, en la cual según cuenta la tradición habitó un tal San Millán, o tal vez un seguidor de este Santo de la cercana comarca riojana. Los restos encontrados, entre los que destaca la puerta de acceso a la gruta, hablan de una antiguedad de al menos el siglo IX.

Foto: Felix Palomero



La leyenda y la calidad artística concuerdan en apuntar que el lugar se transformó en un centro de culto; tanto como para que el propio conde Fernán Gonzalez fundase aquí un monasterio dedicado a San Millán. Del monasterio se tiene constancia documental desde al año 1059, inicialmente dependiente de Silos y luego de la Catedral de Burgos. El templo se encontraría restingido inicialmente a la gruta y al espacio ocupado actualmente por la parte inferior de la torre.


Un siglo después se edificaría la colegiata de tres naves que ha llegado hasta nuestro días ya como simple iglesia rural (el tercer ábside fue trasformado en sacristía en el siglo XVIII). De hecho, en la torre podemos descubrir una piedra reubicada que habla de los maestros constructores del templo, Benedictus, Micael et Martinus, y que data de 1165.


Foto: Félix Palomero

miércoles, 22 de septiembre de 2010

X Ruta Carreteril: Quintanar de la Sierra-Poza de la Sal

Como cada septiembre, la Cabaña Real de Carreteros recorre una ruta de nuestra provincia para llamar la atención sobre esta ancestral actividad y de paso fomentar el conocimiento de nuestra tierra.
En esta ocasión la ruta tiene como temática la secular actividad de transporte de madera, pez, lana y sal hacia los puertos cantábricos, para lo cual se complementará con la del año que viene en donde se llegará hasta la costa.
En días pasados ha recorrido lugares como Monasterio de la Sierra, Jaramillo de la Fuente o Atapuerca. Ayer se hizo una parada especial en Burgos, en donde se recordó la utilización de madera de la sierra en la restauración del Hospital de la Concepción. De aquí al viernes se tomará el camino de Poza de la Sal, en donde se restaurará una salina con madera transpotada por las tres parejas de bueyes que hacen el recorrido.
Links:

martes, 21 de septiembre de 2010

Lara de los Infantes, lugar milenario

Entre unas cosas y otras, y como era de esperar, sólo he podido sacar una jornada parcial para aprovecharme de los programas de apertura de monumentos que se nos ofrecen durante el verano. Al menos me parece que salió bastante productiva, como podreis opinar de los próximas entradas.
Inicié mi periplo en el milenario lugar de Lara de los Infantes, de simbolismo harto elocuente: los pueblos preromanos habitaron en lo más alto del castro, una reseñable ciudad romana existió en la localidad, a escasos centenares de metros se erigió el semilegendario castillo de Lara.
Como no era cuestión de desaprovechar el tiempo, nos limitamos a visitar el propio pueblo, y por comenzar con algo os hablaré de los restos romanos, de los que destacan gran número de estelas romanas, que se pueden contemplar en el Museo de Burgos.
Pero aún se pueden contemplar los restos de esta época en el pueblo. El más elocuente es la fuente que se encuentra en la parte baja del pueblo, que es una de las pocas que probablemente merezca el apelativo de "romana" de todas las que así se apellidan en la provincia.



Y con un poco de atención veremos aquí y allá, insertas en los muros de las casas restos de otras estelas. Donde más en la antigua fragua del pueblo.




Cuentan los lugareños que buena parte de esta fragua se construyó con los restos de la antiquísima y ya perdida ermita de San Julián. En los primeros decenios del siglo pasado aún quedaban bastantes restos tal como se aprecia en la siguiente foto.



Además se pudo recuperar la lápida fundacional que se retrotrae nada menos que al año 862 y se conserva también en el museo de Burgos.


Es bastante plausible que la antigua ciudad romana, fundada como consecuencia del descenso al llano del pueblo turmogo que habitaba en lo alto de la peña, mantuviera su actividad durante el periodo visigodo (no debemos olvidar que estamos a escasos kilómetros de Quintanilla de las Viñas) y su recuerdo perviviera durante la larga época de exilio (siglo y medio) en las tierras del norte.


Tanta debía ser la preponderancia del lugar que recién recuperado el territorio los prohombres del lugar se apresuraron a fundar este templo (y lógicamente recuperar la ciudad) que pronto se convertiría en la sede señorial más importante de alta edad media. El lugar recibiría luego el apellido de aquellos legendarios infantes, nacidos de esta tierra, que recogen las crónicas medievales.


Por otro lado, y esto ya es cosecha mía, la presencia en los muros de la fragua de un escudo de los Reyes Católicos y varios tambores cilíndricos me hace pensar si no tendrán parte de los restos otro origen; como pudiera ser una picota cuyos restos aún se encuentran en la era anexa a la parroquial.




Pero, vayamos precisamente al motivo inicial de la visita al lugar; que no era otro que la contemplación de la iglesia de la Natividad. Lo primero que llama la atención son los restos de una antigua galería porticada, hoy tapiados.


Al interior vemos que este espacio no forma parte, como es habitual, de una ampliación del templo, si no que sigue existiendo un espacio intermedio hoy carente de techumbre. También podremos apreciar un hecho bastante original: que la galería porticada recorría no sólo el muro sur, sino también el oeste.


Al parecer el lugar fue adaptado posteriormente como "troje" o almacén de alimentos, e incluso como vivienda auxiliar, durante mucho tiempo. De hecho tal vez se remonte al periodo en que el templo formaba parte de un antiguo monasterio.
Por lo demás, la portada, ya protogótica, muestra influencias silenses en un perfil maltratado por la cal.

El interior del templo muestra un aspecto más desolador. Las paredes necesitan una intervención de mejora y los retablos llaman más la antención por el número de figuras desaparecidas que por su belleza (algunas piezas fueron recuperadas de robo, pero nunca regresaron al pueblo). Al parecer está en proyecto una acción en este templo que, no olvidemos, no deja de ser Bien de Interés Cultural.




lunes, 20 de septiembre de 2010

"Somos como esos viejos árboles" (Labordeta)

Hace tiempo que había encontrado este verso relacionado (reconozco que muy de soslayo) con mis queridos árboles singulares pero... qué mejor momento para traerlo.




Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.

Hemos
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.

Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar

tiempos
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.

Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.

Hemos
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.

Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar

tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.

Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.

Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.

Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar

tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.

Somos
como esos viejos árboles.


martes, 14 de septiembre de 2010

Ruta de senderismo: Los Montes de la Peña

Los montes de la Peña son una alargada cresta montañosa que constituye la barrera natural entre el valle de Mena y el resto de la provincia. En algunos puntos se superan los 800 metros de desnivel sobre el fondo del Valle, con caidas a plomo de más de 200 metros. En la ruta de hoy hacemos cumbre en la principal Cima de la Zona: el Peñalba con sus 1244 metros.




Dificultad: 4
Orientabilidad: 3
Belleza: 5
Tiempo: 4 horas

Situación.

Para llegar hemos de salir de Burgos por la N-I hasta Briviesca desde donde se enlaza por una carretera provincial con Oña. Desde aquí se sigue la N-232 unos kilómetros hasta la N-629, que nos deja en Trespaderne. En este pueblo se toma la carretera que nos conduce hacia Peña Angulo. Tras unos 30 km por esta última Carretera se toma hacia la izquierda la carretera que conduce a Quincoces del Yuso y, unos cinco kilómetros más adelante hasta el desvío hacia la derecha, que nos lleva a Villabasil, comienzo de la presente ruta.

Puntos de Interés

Prados. Vistas del Valle de Losa. Vistas sobre el Valle de Mena. Hayedo del descenso. Lobera.

Descripción de la Ruta

Dejamos el coche junto a la iglesia del pueblo. Junto a una fuente y hacia la izquierda continúa una pista de cemento y, como a cien metros, nace un camino, también cementado, que asciende hacia la derecha. Tras cruzar junto a una cadena que da paso al monte termina esta suave ascensión y podemos tener una vista general del resto de la ruta. En primer término aparecen una serie de prados y cerrando el horizonte el cortado rocoso que cae a plomo sobre el valle de Mena. Preside el paisaje la mole rocosa del Peñalba, con 1244 m, hacia la que nos vamos a dirigir.




Para continuar seguimos por la línea de cumbres por un sendero más o menos marcado. Al poco alcanzamos un punto poco apto para los que padecen mal de altura, ya que nos encontramos con un precipicio de más de 100 metros de alto. Desde aquí el sendero desciende bruscamente hacia el portillo de Lérdano. En realidad no hay sendero y deberemos salvar las rocas como podamos. En el portillo distinguimos una charca.


Ahora hemos de continuar hacia la derecha introduciéndonos en un bosque mixto de pinos y hayas fundamentalmente. En realidad no hay un único camino a seguir ya que son muchos los senderos trazados por el ganado. Tendremos que seguir entre el bosque como podamos con tendencia siempre hacia la derecha y descendiendo poco a poco. En realidad no es difícil orientarse ya que en los claros del bosque pronto podemos contemplar los prados del comienzo del recorrido.

En el primer tramo el bosque no es excesivamente bonito, ya que hay mezcla de árboles y el bosque no está muy formado. A medida que vamos descendiendo, y siempre hacia la derecha, llegamos a un tramo con menos inclinación en el que el bosque de hayas está bien formado y nos concede la contemplación de toda su belleza. Con un poco de suerte localizaremos los resto de una lobera, siguiendo las paredes hacia la izquierda llegaremos a su foso formando un conjunto de gran interés en su combinación con las hayas.

Unos metros más y acabaremos por salir del bosque en las proximidades de la fuente del inicio del recorrido. Ahora ya sólo queda desandar lo andado y volver a Villabasil.

Comentarios

En su momento traté de describir la ruta de la manera más precisa pero hay que tener en cuenta los años pasados y que estamos hablando de la era pre-GPS. Tendremos que tener muchas precuaciones en la parte alta, especialmente si hay viento o las rocas están húmedas o con nieve y no debe realizarse la ruta en ningún caso con niebla.

La ruta se corresponde con la que aparece en el tomo III de los libros de Enrique del Rivero.
Para los que gusten de emociones más fuertes, os comento que muy cerca de la ruta se encuentra una de las más interesantes y desconocidas cavidades de Burgos, la Cueva de Lérdano (sólo para expertos) y también es posible plantearse una travesía completa de los montes de la Peña.
Track aproximado:

******************
No habrá nuevas entradas hasta la semana que viene.

Continuamos unos cuantos metros por la pista, ahora de tierra, hasta atravesar un paso canadiense. En este punto nos desviamos hacia la izquierda, siguiendo la alambrada que acabamos de traspasar. Tras unos centenares de metros llegamos a una pequeña fuente que nace como aliviadero de un pequeño depósito de agua que está algo más a la derecha.

En este punto se pueden contemplar los restos de una alambrada que se dirige directamente hacia la cercana peña, continuamos en esa dirección aunque tendiendo un poco más hacia la derecha de modo que ascendemos bordeando la peña y sin llegar a entrar en la zona boscosa mixta de pinos y hayas.

Tras continuar unos cientos de metros en esta dirección podemos ver una pequeña roca desgajada del macizo principal hacia la parte derecha de la cumbre. Recibe el apelativo de “el chorizo” o "as de bastos" por evidentes razones. Nuestros pasos se dirigirán hacia este punto, de modo que ahora afrontamos la parte dura de la ascensión.

Tras un esfuerzo alcanzamos la base de “el chorizo” y lo bordeamos por el lado derecho. En este punto se pueden localizar algunos senderos y montones de piedras montañeros. Un poco más adelante accedemos a la parte alta de la roca y seguimos ascendiendo unos metros más para encontrarnos de forma brusca con el espectacular precipicio que cae a pico sobre el valle de Mena. Podemos contemplar en toda su extensión el paisaje de este valle que tanto contrasta con el resto de la provincia.

Aún deberemos subir unos metros más hacia nuestra izquierda hasta llegar al vértice geodésico. Este el punto adecuado para un prolongado descanso y para contemplar con detenimiento el paisaje de ambos valles y la continuación de los montes de la peña. Un mapa nos ayudará a identificar los diversos accidentes geográficos. A nuestros pies las rocas caen a pico sobre el valle.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Quintana de Valdivielso (y III): El caso radio Valdivielso

En la parte alta de Quintana de Valdivielso se encuentra un pequeño y bastante humilde edificio; antigua escuela y casa concejo edificado bajo el mecenazgo, otra vez, de los Huidobro.
Poco nos llamará la atención de lugar, como no sea una alta antena que surge de su tejado, y que nos da la clave.


En efecto, se trata de la sede de Radio Valdivielso, o estudios Pedro Barcina (en honor al ilustre dulzainero del valle). Radio Valdivielso nació como una original aventura hace casi 10 años de la mano de Jokin Garmilla, un foráneo que quedó prendado del valle, y que de manera artesana puso en marcha este proyecto con el posterior apoyo de una asociación constituida en torno a esta idea.

Durante estos años Radio Valdivielso ha sido la voz del valle, ha permitido acercar a todos los vecinos, recuperar tradiciones e historias, editar libros... en definitiva dar dinamismo y orgullo de lo propio a sus gentes. El proyecto parecía consolidarse en 2004 cuando se regularizó su situación e incluso se empezó a trabajar con una subvención del Ayuntamiento.

Pero ahora resulta que debido a ciertas divergencias entre el alcalde y Jokin no se ha renovado la licencia (desde el pasado 30 de agosto), con lo que se pierde el acceso a la subvención y a las instalaciones. Como no conocemos el caso no podemos ponernos del lado de ninguna de las partes, pero sería de desear que se recuperase el entendimiento y no se viniese todo abajo, lo cual sería muy triste.

Os dejo unos links por si os queréis documentar:

- Un artículo del diario de Burgos. y Otro.

- Entrevista en RNE.

- La web de la asociación, con un mensaje de apoyo nada menos que de Eduardo Galeano.

- La opinión de Elías Rubio.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Quintana de Valdivielso (II): El antiguo Colegio de niñas huérfanas y su conexión con San Pedro de Tejada

En el periplo descrito ayer me dejé a propósito un edificio que dificilmente pasará desapercibido al visitante, y que se encuentra prácticamente enfrente de La Casa Grande.




La construcción cumple actualmente funciones de sede del Centro de Interpretación Arte y Natura ; Un centro multidisciplinar en que además de material expositivo relacionado con el valle se organizan actividades varias para niños y jóvenes.

Pero no es esta la razón principal por la que he individualizado este lugar: Resulta que este edificio fue edificado en origen por la acaudala familia Huidobro (que también poseyó como dijimos la Casa Grande) para servir como colegio de niñas huérfanas desde el lejano 1883. Aún se pueden apreciar en sus estancias los rastros de tal uso (compatible con el que se le da actualmente) así como de decoración de estilo andaluz.

Pero quizá lo mas curioso de la historia de este edificio venga del periodo posterior a su uso docente. Durante bastante tiempo permaneció aún en propiedad de la familia Huidobro que, atención, es la misma que desde la desamortización posee el maravilloso templo de San Pedro de Tejada.

Pues bien, si hacemos caso a lo que se cuenta en el recomendable texto "San Pedro de Tejada y su retablo", el edificio sirvió durante un tiempo de almacén para guardar (mas bien deberíamos decir amontonar) algunos de los tesoros que iban saliendo del templo.

Por ejemplo, poca gente sabe que San Pedro de Tejada pudo presumir de tener su propio lignum crucis. La reliquia fue llevada al colegio en depósito con ocasión de una reforma en la iglesia de Puente Arenas, pero nunca más se ha sabido de ella.

También estuvieron depositadas (por decirlo de alguna manera) durante un tiempo, y tras un ajetreado periplo que incluyó una restauración en Madrid, las tablas del retablo de la iglesia, hoy a salvo en el Museo del Retablo de nuestra capital.

Un ejemplo más curioso lo constituyen los capiteles de trazos mozárabes que aparecieron en el entorno de la iglesia hacia 1920 y que incluso pudieron ser vistos por el autor del libro (los reproduzco a continuación).

Con claras conexiones con los observados en San Miguel de Lillo o Santa Cristina de Lena; uno de ellos representa a los tres jóvenes hebreos: Ananías, Azarías y Misael rehusando adorar la estatua de Nabucodonosor y luego se representa el acto de atizar el horno en el que luego serán sacrificados. En otros capiteles podemos ver a Adan y Eva a punto de coger el fruto prohibido, un león devorando a un hombre y una estrella de cinco puntas. Nada se sabe de todos ellos.
Como anécdota final, la campanilla que remata la fachada del edificio también proviene de San Pedro de Tejada, y se seguía usando al menos hasta hace poco para llamar al rezo del Ángelus.
Tal vez le debamos a la familia Huidobro el hecho de que aún se mantenga en pie la iglesia de San Pedro de Tejada, pero no sé si ello compensa la humillación de ver como se tratan a estos tesoros y la que se experimenta hoy en día cada vez que se quiere visitar el templo.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Quintana de Valdivielso (I)

En nuestros habituales periplos por nuestra querida provincia son ya muchas las veces en que uno se encuentra con lugares respecto a los que es difícil explicarse porqué no son más conocidos y visitados. Uno de los que me han sorprendido más últimamente en este sentido es Quintana de Valdivielso, respecto al que, tengo que reconocer que no había visitado antes.

Aquí su acceso.

Un cerezo rebosante de frutos, con la Tesla al fondo

La casa Grande. antigua propiedad de la familia de los Huidobro, (que tendrán protagonismo en la siguiente entrada) y hoy establecimiento de turismo rural de tamaño relativamente grande (incluyendo un jardín de casi 4000 metros cuadrados)


El edificio que más suele llamar la atención del visitante es Palacio Torre de los Zorrilla-San Martín. De época renacentista y excelentemente restaurado, está dedicado también hoy al turismo. (Ver: http://www.torresanmartin.com/ )


De planta rectangular con torreón en un extremo, resalta por sus almenas. La torre consta de tres cuerpos destacados por molduras y adornados con escudos. Este palacio fortificado fue solar del destacado miembro de la inquisición Diez de Rozas.

Ambos cuerpos del edificio estuvieron en el pasado separados.


Pero lo más valioso de de Quintana es la apartada Torre medieval de Loja.



Es la torre más importante del Valle, tanto por su grandeza, como por su elegancia y número de escudos heráldicos. Es cuadrada y de sillería en arcos, ventanas, esquinales y almenaje, de mampostería concertada, el resto.

La puerta de ingreso es de medio punto, con enormes salmeres y cerramiento de madera, con librillos góticos; en la parte baja hay buitreras en desviación para la defensa. Sobre ella campean dos finos escuditos bajo guardapolvo: el primero cuartelado con cinco lises y dos ruedas alternando; el segundo lleva árbol con lobo pasante y caldera.

El primer piso se ilumina con un ajimez plano, inscripto en un marco bien labrado; ocupa el centro del mismo el escudo primitivo de los Velascos (escaques de veros).

Sabemos que D. Juan Sánchez Saravia de Rueda fundó en 1515 sobre esta torre, llamada de Loja o de Penilla, un mayorazgo, que heredó su hijo el Licenciado D. Juan de Saravia Rueda, fallecido en 1534, que fue alcalde mayor del Condestable de Castilla. Esto explica la presencia del escudo de los Velasco en la torre. Procedía esta familia de la casa llamada Abadía de Rueda, cerca de Villarcayo, y en Villacomparada de Rueda tenían la torre que visitamos hace unos días.


El segundo piso tiene una bella ventana adintelada y protegida por un arrabá, donde campea en el centro el escudo de los Velasco, y a su lado se repiten los anteriormente descritos. Más arriba se aprecia un voladizo a modo de matacán sobre tres arquitos, y bajo el voladizo, a la derecha, una ventana gótica.

La barbacana consta de seis almenas y un cubo a cada lado, con almenas más pequeñas. Para arrojar el agua de lluvia hay gárgolas con figuras de lobos.

La fachada de Poniente ofrece algunos canes de apoyo para una cubierta en su zona baja y una pequeña ventana en el segundo piso. En la fachada de Mediodía hay una puerta con arco de medio punto, formado por largos salmeres. A ella se llega por una escalera de piedra; la presencia de canes de apoyo paralelos a la subida, indica que estuvo cubierta. El pie de la puerta está defendido por una buitrera, cerca de la cual hay un ventanillo de pabellón. Más arriba sobre cuatro canes de apoyo se sitúa una “terraza” de madera.

La fachada oriental, en parte tapada por un edificio añadido, conserva dos ventanitas en el primer piso y un ajimez en el segundo, adornado con un escudo de tres bandas.

El interior de la torre conservaba, al menos hasta mediados del siglo pasado (no sé como estará ahora) sus pisos de madera y yeso, su escalera y la decoración de sus estancias, en las que se podía destacar la presencia de varios arcose yesería gótico-mudéjar.

Adosado al edificio, a la parte de Oriente, hay un accesorio, que, según la tradición fue cárcel.

Buena parte del texto corresponde al incluido en el líbro de 1930 “ Apuntes descriptivos, históricos y arqueológicos de la Merindad de Valdivielso” de Julián García Sainz De Baranda y Luciano Huidobro Serna,