miércoles, 23 de diciembre de 2009

Encuesta: ¿Donde te gustaría que se instalara el Parador de Turismo del entorno de Garoña?

Nos desayunamos hoy con la noticia de que el ayuntamiento de Villarcayo apoya la utilización de los restos del monasterio de Rioseco para el nuevo parador de Turismo del Entorno de Garoña. La verdad es que no sabía nada de que se estuviese cociendo nada por el estilo y me ha pillado de sorpresa.

No sé, en principio así sin pensarlo mucho me parece muy buena idea, aunque a mí se me había ocurrido utilizar el palacio de Cadiñanos aprovechando lo que se pueda de las torres, sobre todo porque realmente está en la proximidad de Garoña, de la zona que más se va a ver perjudicada por su desaparición, aunque hace mucho que no paso y no sé si hay espacio suficiente para tal instalación.

Desde luego a mí me parece mejor que la propuesta quizás un tanto ventajista de la Camara de comercio de Briviesca para utilizar el Monasterio de Santa Clara de dicha localidad.

Entre unas cosas y otras se me ha ocurrido abrir una encuesta (soy novato así que no sé que tal irá) entre los lectores. Como veis he puesto un gadget en la parte derecha. De momento está un poco pobre así que podéis incluir nuevas propuestas como comentarios a este post y yo las iré incluyendo como opciones en la encuesta. Por supuesto se admite la opción de edificaciones totalmente nuevas, aunque a mí me parece más sugerente restaurar un edificio anterior. ¡¡Venga, animaos a votar!!.

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Creo que el anterior post es una buena manera de despedirme por un tiempo debido a las vacaciones de Navidad.

Me tomaré un descanso aproximadamente hasta el 11-12 de Enero. A partir de entonces os seguiré trayendo más breves pero espero que interesante historias de nuestra tierra, aunque podré leer y responder a comentarios de cuando en cuando.

Mientras tanto, espero que tengáis unas Felices Navidades y entrada de Año. Seguro que nuestra cena de Nochebuena será menos humilde que la de nuestros abuelos, que se conformaban con un menú a base de repollo y castañas...


¡¡ Nos vemos en Enero!!

martes, 22 de diciembre de 2009

Libros: Aguas Abajo, un recorrido por la cuenca del río Nela

Sin duda el Nela es el río de las Merindades; no sólo porque las recorra transversalmente, desde su nacimiento en la Matanela a su desembocadura en el Ebro en Trespaderne, sino porque sus afluentes ocupan la mayor parte de la extension de la comarca, salvo su extremo más nororiental y la franja del río Ebro.

Un buen libro de consulta para recorrer la comarca es el texto de Fernando Peña "Aguas abajo, un recorrido por la cuenca del río Nela", que de forma amena y evocadora nos muestra muchos de los valores tangibles e intangibles de la zona. El documento fué editado en el año 2003 por Ediciones Larra.

No voy aquí a desgranar ninguna de las historias que narra el libro; lo dejo para el lector y para futuras visitas individualizadas.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Perros

Entre el páramo de Bricia y el puerto de Carrales se recorre una amplia vaguada que supone el comienzo de un pequeño vallejo prácticamente desconocido, recorrido por el arroyo de la Pisa, y que termina en el espectacular paraje de Las Palancas.
En el valle, cubierto en la actualidad de un espeso bosque caducifolio, se encuentran tres pueblos. Villanueva Carrales y Munilla aún aguantan; prácticamente a medio camino entre ellos, Perros ya es poco más que un recuerdo.
El acceso es bastante más sencillo desde la carretera de acceso a Munilla. Poco antes de llegar al pueblo y en pleno descenso, encontramos un camino a la derecha bastante bien marcado (en verano de 2009 se podía recorrer incluso con coche) que en aproximadamente un kilómetro y medio nos lleva a lo que queda del lugar.
En realidad, el hecho de que los pocos restos estén bordeando el camino es lo que evita que nos pasemos de largo. La estampa de un otoño glorioso y exhuberante contrasta con la absoluta desolación de estos restos.




Según nos cuenta Elías Rubio en su libro "Burgos: los pueblos del Silencio" fue precisamente aquí, hace ya bastantes años y mientras realizaba una catalogación de una necrópolis cercana, cuando pensó por primera vez en un trabajo sobre los pueblos abandonados de Burgos, en recoger un legado que se iba a perder al dejar de existir gente que lo mantuviera.
Corría el año 1967 entonces aún quedaba una casa abierta. Sus habitantes llevaban más de diez años viviendo sólos en el pueblo y poco después la desgracia, una explosión de la botella de butano, los obligó a emprender el viaje sin retorno, para dejar el pueblo a su suerte.

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Añadido Abril de 2011: aquí tenéis un interesante vídeo sobre el pueblo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Ermita visigótica de Quintanilla de las Viñas

No se puede decir que el monumento que muestro hoy en el post sea desconocido, pero desde luego no está suficientemente valorado toda vez que se cuentan con los dedos de la mano los restos de este tipo que quedan en la península.

Estamos hablando de los restos de una antigua iglesia (hay quien dice colegiata) originalmente de planta basilical de la que sólo nos habría llegado los restos de su ábside, aunque basta recorrer el lugar para detectar los basamentos del primitivo templo.



Lo primero que destaca en el edificio son los sólidos sillares con los que está construido, que contribuyen a realzar la sensación de que se está ante un lugar especial. Por otro lado, tal vez lo más original de todo el templo sea el doble friso que recorre la parte exterior del ábside, cuya decoración está compuesta fundamentalmente por racimos de uva (de ahí el nombre del lugar), pero también por animales fantásticos y siglas para las que se han sugerido diversas interpretaciones.



Como del interior del templo en teoría no se pueden hacer fotos os pongo un par de imágenes de la página de arteguías, de la Junta de Castilla y León.

Como véis lo más llamativo del interior es un arco triunfal, sostenido por columnas de mármol, que aún conserva la decoración original, con capiteles cúbicos que representan el sol y la luna (reministencias de cultos paganos, tal vez, o alegorías de Dios y la Virgen). En la base del templo existen otros dos capiteles de tamaño similar, probablemente originalmemente en ubicación elevada en el templo primitivo.

La imagen anterior muestra sólo uno de tales capiteles, los dos superiores, más pequeños, fueron robados hace no mucho (tal vez precisamente por su menor tamaño). Recuerdo que en la colección de cromos de hace muchos años "conoce tu provincia" salía una de estas imágenes. Ahora sólo queda precisamente eso, la imagen.
Los expertos estiman la construcción del templo original en fechas que oscilarían entre finales del siglo VII y principios del VIII, esto es, muy poco antes de la invasión musulmana. Podemos imaginarnos lo poco probable que resulta la superviviencia de estos templos en esta zona que quedaría prácticamente despoblada durante más de siglo y medio y asolada por las "razzias" musulmanas.

La presencia, a escasos tres kilómetros, del legendario castillo de Lara, hace plausible cierta vinculación entre este templo y la nobleza local, tanto antes como despues de iniciada la reconquista, tal y como parecen atestiguar determinados documentos altomedievales.

Hay muchas páginas con más información técnica, por ejemplo la de la Wikipedia.

Para terminar os pongo unas fotos de los escasísimos ejemplos de este tipo. Merece la pena visitarlas entre otras cosas por estar situadas en provincias hermanas en el olvido institucional: San Pedro de la Nave, en Zamora (que tiene la anécdota de que fue trasladada piedra a piedra al construirse el pantano de Ricobayo) y San Juan de Baños, en Palencia.





jueves, 17 de diciembre de 2009

Árboles singulares: Castaños de La Parte de Sotoscueva

Desde el tristón Castaño Calderas podemos acceder a una ladera en la que nos vamos a encontrar con sorprendentes ejemplares. Pasamos una valla por la portilla a tal efecto y entramos en un prado semiabandonado, cubierto de helechos y vegetación espinosa, que no promete mucho.
No obstante tras ascender un poco por la loma y sin alejarnos en demasía del curso situado a nuestra izquierda, (hay marcas de sendero evidentes), llegamos al castaño del Arroyo.


Aunque a cierta distancia el árbol no parece gran cosa, ya sabemos que los castaños muestran todo su esplendor en su tronco más bajo. Ya junto al mismo vemos su enorme tamaño pese a que una descomunal rama se ha desgajado (y ya ha sido aprovechada).
Aquí se aprecia mejor el tamaño del Gigante.

Palacios le da unos 8 metros de perímetro nominal y unos 700 años de vida. No está mal.

Desde este punto resulta posible intuir la existencia de otros grandes ejemplares, siguiendo el arroyo o en otro arroyo que se sitúa más hacia el oeste. Decido probar esta opción siguiendo el pequeño arroyo hacia abajo unos metros y localizando una senda más o menos marcada que lo cruza. Subimos un poco y enseguida encontramos tres buenos ejemplares. Os pongo unas fotos del que parece de mayor tamaño.


Como vemos tiene un aspecto mejor que el recién visitado. Aquí junto al pequeño curso de agua que le sirve de sustento.


Y como siempre, hasta que no tenemos referencia no es posible apreciar el tamaño real, que es comparable al anterior.


Hombre, no es comparable, pero el tamaño de estos castaños tampoco es tan ridículo con respecto a este que visité hace un tiempo en la zona de Manzaneda, en Orense.



Con sus casi 14 metros de perímetro y sus más de 1000 años, es probablemente el mayor castaño sano de toda Galicia. Por cierto se cuenta que el dueño de la finca cedió gratuitamente el ejemplar a la Xunta.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Peñahorada

En el post de hoy os acerco unos breves datos sobre esta localidad, cercana a la capital provincial, y situada en una pequeña garganta utilizada para la práctica de la escalada.
Llegando al pueblo desde Burgos, nos encontramos con esta bella y rústica fuente.
Ya en el centro de la localidad, este antiguo comercio: Vinos y Licores "Las dos hermanas", con un bello escudo reaprovechado.


La razón del nombre la descubriremos tomando el camino que parte hacia el oeste, en dirección a Ubierna. Cruzamos la antigua vía del tren observando a los lejos la antigua estación (por cierto, una más de las inconguencias de este trazado: ¿porqué no se edificó la estación en el mismo pueblo?

Y al cabo de aproximadamente un kilómetro, observamos en el centro de una tierra de cereal, unas rocas aisladas cual si de menhires se tratara. Estamos ante las buscadas "Dos hermanas". Este nombre se debe a que la tradición popular quiere ver en estos cantos a dos jóvenes que, desoyendo las órdenes de sus padres, salieron de su casa y como castigo se convirtieron en piedra.

También hay una canción popular que reza así:

"...al pasar por Bachasur,
ya se ven las Dos hermanas..."

martes, 15 de diciembre de 2009

Huérmeces

Huérmeces es un pequeño pueblo situado a tan sólo una veintena de kilómetros de Burgos, al borde del río Úrbel y en el antiguo camino, hoy vía secundaria, a Aguilar. Por su ubicación al comienzo de un pequeño desfiladero se cree que pudo ser una de las primitivas atalayas de repoblación altomedieval.


Tal vez por ello el lugar siempre ha tenido un cierto rango, y ya durante los siglos XVI y XVII seguía siendo hogar de varias familias nobles, algunas constituidas por indianos que regresaban con su fortuna. De esta época data parte del compacto grupo de casas, construido con la recia piedra caliza del páramo.

Por su originalidad, el relieve de una espada sobre un dintel de sabor medieval.


El edificio más interesante se encuentra a la salida del pueblo en dirección a Santibáñez. Se trata del palacio de los Fernández Zorilla, del siglo XVI. Este palacio presenta ciertas similitudes con el Palacio de Chiloeches, de Espinosa de los Monteros, ya que ambos fueron edificados en similar época y por orden de la misma familia. Nos cuenta el libro "Burgos, mansiones señoriales" que el lema de la familia era “velar se debe la vida de tal suerte, que viva quede después de la muerte”, un lema que da que pensar, sin duda.

En la construcción de este palacio intervino de forma decisiva don Pedro Fernández-Zorrilla, obispo de Mondoñedo, de Badajoz y de Pamplona. Parece que no le fue bien al obispo en este último destino, ya que su fuerte carácter chocó con el también fuerte carácter de los navarros, lo que llevó incluso al extremo de la excomunión del cabildo pamplonica y el desplazamiento de la sede episcopal a Sos del Rey Católico. Don pedro murió en Estella y fue traido posteriomente a este casa.


Muy cerca del palacio e igualmente al borde de la carretera se encuentra la llamada fuente romana o fuente de San Román, con influencias de tal época pero construida en época medieval. Una limpieza le haría sin duda un gran favor.



En la parte trasera del pueblo aún se pueden identificar los restos de la torre de los Padilla.


Y, un tanto alejado del pueblo, pero esta vez río arriba, se encuentra el palacio renacentista de los Salamanca; en el que lo más llamativo es la balconada orientada al oeste. Tal y como recogía hace unos meses el Diario de Burgos, se está llevando a cabo un ambicioso proyecto de reforma que permitirá convertir el palacio en taller de restauración de bienes y centro de congresos. ¡ A ver si no se queda en agua de Borrajas!!. Por encima, vemos la ermita del Cuesta Castillo.


Ya en lo mundano, Huérmeces tiene la fortuna de haber permanecido como Ayuntamiento propio. Además ha integrado las cercanas localidades de Quintanilla Pedro Abarca, San Pantaleón y Ruyales, lo que le ha hecho aumentar enormemente su superficie y poder aprovecharse del maná de los aerogeneradores (un maná indigesto, es cierto, pero maná al fin y al cabo).

lunes, 14 de diciembre de 2009

Ruta de senderismo: La ruta de los Jaramillos

Un día más dedico el post a una de mis antiguas rutas, avisando, aún a riesgo de ser pesado, de que tanto el recorrido como la descripción se realizaron hace bastantes años. Todo ello a la espera de que en un futuro no muy lejano pueda volver a dedicarle tiempo a recuperar los trazados.
Dificultad: 3
Orientabilidad: 2
Belleza: 3
Tiempo: 6 horas.

Situación.
Para llegar a Jaramillo Quemado, punto de partida de la ruta, hemos de salir de Burgos en dirección sudeste por la carretera de Soria. Poco después de la localidad de Hortigüela hay que tomar un cruce a la derecha que a través de Cascajares de la Sierra nos lleva por una carretera local hasta Jaramillo Quemado. El pueblo nos recibe con su imponente iglesia, cuya torre es de época románica. Hay que atravesar todo el pueblo hasta llegar a una zona de tenadas situadas en la zona alta.

Puntos de Interés

Iglesia románica de Jaramillo de la Fuente. Tenadas de Matalbar. Bosque de robles. Ermita de Valpeñoso.

Descripción de la Ruta

Al pié de las tenadas donde nos encontramos se observa el pequeño valle que forma el río Jaramillo. Un camino que nace a nuestra izquierda nos acerca hasta el borde del mismo. El camino discurre en este primer tramo por el margen izquierdo del río por una senda que se acerca más o menos al mismo según la estrechez del valle.

La parte más próxima al río está formada por un bosque de ribera mientras que las laderas aparecen cubiertas de ejemplares jóvenes de roble. Paulatinamente el paisaje se abre y el camino (a veces poco marcado) discurre entre unas tierras de labor abandonadas un poco más alejado del río.

Poco después el camino se hace más marcado y se empiezan a encontrar las primeras huertas. Tras atravesar el río por un original puente de grandes losas entramos en el pueblo de Jaramillo de la Fuente. Atravesamos sus calles hasta desembocar en la carretera, que se toma hacia la izquierda caminando por ella unos metros hasta divisar la torre de la iglesia a nuestra derecha.

Ya junto a la iglesia destaca su homogeneidad, ya que toda ella conserva la construcción del periodo románico. Su ábside, su torre, pero sobre todo la galería porticada. Si somos aficionados merece la pena dedicar un rato a contemplar los relieves e incluso se puede solicitar la visita a su interior. Otro aspecto que resalta (al menos a mí) es que la piedra bastante más oscura que la que acostumbramos a ver en construcciones de este tipo. Posiblemente por las características de la roca serrana (ocurre lo mismo en la iglesia de Pineda de la Sierra).

Dejamos atrás la iglesia en dirección a la carretera y pocos metros mas adelante la abandonamos por un camino a la izquierda que se dirige al cementerio. Bordeando el mismo por su lado derecho entramos un camino que antiguamente constituía una cañada de merinas. Pero poco más adelante hemos de abandonarlo en dirección a unas tenadas que aparecen en la ladera que aparece en el monte que se abre frente a nosotros.

Ganamos altura a medida que nos acercamos a las mismas. Ahora se puede distinguir la pradera que cubre la parte anterior, a menudo ocupada por ovejas y vacas, y el bosque que se abre tras las mismas formando una bonita estampa de conjunto. Tras pasar entre las tenadas de Matalbar seguimos por un camino que continúa la ascensión entre robustos ejemplares de roble rebollo y en dirección a un vértice geodésico al cual es recomendable subir para gozar de una bonita panorámica.

A nuestros pies se contempla el bosque de robles. Más robustos y aislados los cercanos. Más esbeltos y cerrados los de la parte alta del monte. Al sur se puede distinguir el pueblo de Jaramillo de la Fuente recién visitado. Al oeste los picos del Mencilla y al este la inconfundible peña Carazo.

A la altura del monolito el camino se bifurca en dos decidiéndonos por el camino de la derecha, que se interna en el cerrado bosque de robles. Poco después, y ya en pleno bosque, hemos de decidirnos de nuevo por el camino de la derecha. Vamos a ir acompañados durante bastantes kilómetros por este cerrada y homogénea masa boscosa. Tras unos cientos de metros llegamos a un cruce más importante rodeado de alambradas en el que hay que tomar un fuerte giro a la izquierda.

En este bosque es un tanto difícil tomar referencias aunque intentaré dar unas buenas indicaciones. Tenemos un primer tramo de unos diez minutos tras el que aparece un camino secundario a la derecha. Nosotros hemos de continuar por el camino principal aproximadamente otros veinte minutos hasta abandonarlo esta vez sí, por un nuevo camino secundario que se abre a la derecha. Este camino inicia un leve descenso y en determinados tramos aparece inundado por la vegetación. No hemos de ponernos nerviosos y continuamos por el mismo por un bosque en el que los árboles son cada vez más pequeños y nos permite observar un vallejo a nuestra izquierda y también los montes que nos rodean, entre los que destaca el picón de Lara a nuestra derecha.

Aún hemos de continuar un tramo más por este camino hasta que observemos unas campas y algunas tierras de labor por debajo del camino y a nuestro lado derecho. En este pequeño anfiteatro la ladera situada más a la derecha presenta grandes rocas entre las que es posible distinguir una pequeña cruz de madera. Al pie de la misma está la ermita de Valpeñoso, imposible de distinguir entre la espesura.

Una senda que cruza el camino nos permite descender hasta el vallejo. Al alcanzar las praderas encontramos un camino que asciende por la derecha hasta la escondida ermita. Por fin la encontramos, en uno de los rincones más aislados de la provincia. La construcción no tiene gran interés pero el entorno es muy bonito. (hay una fuente de la que recomiendo no beber).

En nuestro camino de descenso encontramos una pista que hemos de seguir en la siguiente etapa del recorrido. Bordeamos unas tierras de labor durante unos quince minutos hasta un cruce de caminos en el que hemos de desviarnos hacia la derecha para cruzar el río San Martín por un puente de hormigón en ruinas (a no ser que lo hayan arreglado).

Abandonamos el camino por la izquierda nada más cruzar el río en dirección a la vía del tren Santander-Mediterráneo que se observa a unos cuantos metros. Ya junto a la mismo la bordeamos hasta alcanzar de nuevo el río. Hemos de aprovechar el puente de la vía para atraversarlo. Hay que extremar las precauciones porque hay algunas tablas sueltas y la altura es considerable.

Tras pasar el mal trago abandonamos la vía por la derecha. Por un camino que discurre entre las tierras de labor y el río. En medio de las tierras se distingeun unas extrañas elevaciones de terreno. En realidad se trata de unos túmulos megalíticos de casi 5000 años de antigüedad.

A la altura del tercer túmulo (el único excavado) hay que tomar un camino hacia la izquierda que atraviesa lar tierras en dirección de nuevo hacia la vía. El camino la atraviesa e inivia un corto ascenso tras el cual se desciende al encuentro de la carretera que nos lleva de nuevo a Jaramillo de la Fuente.

Comentarios
Ruta larga y un poco dura debido a los cambios de terreno. El trozo previo a la ermita de Valpeñoso puede resultar conflictivo. Se puede realizar aunque no haya llovido demasiado, pero un fuerte calor puede apretar demasiado en algún tramo del recorrido.
(comentarios de 2009). La información que tengo de la zona es que el monte se encuentra bastante abandonado. Supongo que con otras infraestructuras ocurrirá lo mismo.
La descricpión y el mapa original publicados por Enrique del Rivero (tomo II de Rutas y paseos) se pueden observar aquí.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Libros: El alfoz de Muñó

Traemos a colación hoy este libro de Braulio Valdivielso sobre esta comarca burgalesa comprendida aproximadamente entre los cursos bajos del Arlanzón y el Arlanza.
Lo que hoy se conoce como campo de Muñó o simplemente como Can de Muñó es la comarca heredera de uno de la aproximadamente veintena de alfoces en que se organizó el primitivo condado de Castilla.
Su control se ejercía desde el Castillo de Muñó, cuyos herencia se puede intuir en la ondulada loma que se eleva sobre el pueblo de Villavieja de Muñó.
Como en otros libros ya comentados en el blog, el texto incide especialmente sobre los aspectos históricos de "alta alcurnia" y no precisamente de la época contemporánea. También reserva una importante atención a la riqueza artística, especialmente religiosa, de la comarca, que destaca especialmente por una inusual concentración de pilas románicas.
Con todo, es interesante su lectura y a través de sus páginas podemos descubrir algunos interesantes vestigios y curiosidades del pasado que aún permanecen, de alguna manera, en el presente, y que tanto son del gusto del autor de esta página.
(Foto del ártículo publicado en su momento en Diario de Burgos)

jueves, 10 de diciembre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Torres de Arriba

Si circulamos por la tradicional carretera a Santander (conocida antiguamente como de "peñas pardas"), a la altura del mágico hayedo de Carrales, nos encontramos con un cartel que nos indica el camino de Torres de Abajo.

Pasando una y otra vez, uno se pregunta, lógicamente, ¿Y Torres de Arriba?. Tanto más cuando viene en muchos mapas y en la wikipedia. Pero nada, oye, uno toma la carretera una y otra vez, y no encuentra señal de ningún pueblo antes de llegar a Torres de Abajo.

La clave nos la da, como en tantos otros casos, Elías Rubio en su libro "Los pueblos del Silencio". En efecto Torres de Arriba es un pueblo abandonado, pero no fué la emigración la que acabó con él...fué la guerra. Este sector de la geografía burgalesa fué uno de los frentes más activos y duraderos de la contienda del 36 (aún quedan varios vestigios); tanto que, para evitar males mayores se decidió evacuar a todo el pueblo, el que no tenía familiares cercanos, a Cantabria.

Y la precaución estaba justificada, el pueblo quedó reducido a escombros. Esto fué lo que encontraron los pocos vecinos que intentaron regresar, y que tuvieron que volver a buscar su futuro en otro lugar. En todo caso, he encontrado una noticia que señala un vecino inscrito todavía en 1956.

Con esta información en la mano y con un poco de paciencia podemos encontrar lo que aún queda de lo que anteriormente fue el pueblo, restos de muros y cercas, y en una pequeña loma, los escombros amontonados del sector central de la localidad, recortados sobre el alargado perfil del bosque.

En la parte baja, lo que pudieron ser las huertas, ahora invadidas por la vegetación (buen sitio para coger endrinas)
Los vecinos podían disfrutar de un espectacular paisaje en el otoño, aunque mucho me temo que no tuviesen mucho tiempo ni ganas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Eremitorios altomedievales de Burgos: Presillas de Bricia


La casualidad ha querido que, tan sólo por unos centenares de metros, podamos decir que uno de los ejemplos más interesantes de eremitorios rupestres altomedievales se sitúe en la provincia de Burgos. Hablamos de la antigua ermita de San Miguel de Presillas de Bricia.

En todo caso Presillas de Bricia forma el extremo imaginario de la línea que, partiendo desde Olleros de Pisuerga, en Palencia y atravesando todo el Valderredible, concentra buen número de éstos antiguos centros de religiosidad (hay quien habla, de forma muy exagerada, de una "Capadocia Cantábrica"). Determinados trabajos también situan aquí (en Cantabria obviamente) el verdadero origen del castellano, toda vez que San Millán de la Cogolla pudo pasar buena parte de su vida en estos lugares, pero como el estudio lo paga quien lo paga, habrá que ponerlo en cuarentena.


El lugar se encuentra en un apartado rincón del ya de por sí apartado lugar de Presillas de Bricia. Los carteles nos indican sin pérdida posible un camino que tras unos quinientos metros hacia el noreste nos deja en la campa de esbeltos robles sobre la que se eleva la llamativa roca de piedra arenisca en la que está horadado el monumento.

El sol de la tarde crea tonos dorados sobre la roca, lo que contribuye a realzar la belleza del lugar. Por sus dimensiones, en especial por la configuración de tres naves y la altura de las mismas, y sobre todo por la existencia de una gran columna central (por cierto bastante deteriorada) nos encontramos ante un lugar prácticamente único, comparable tal vez al templo de Olleros de Pisuerga, aunque éste último ha sufrido importantes reformas posteriores.

Los expertos encuentran dificultades en la datación del lugar, pudiendo decantarnos por el siglo X. Su tamaño ha hecho especular sobre si tal vez no estaríamos en realidad ante un centro monástico. Por último, la existencia de la columna central para alguno tendría paralelismos con la famosa palmera de Berlanga de Duero, de la que casualmente tengo una foto. Vosotros mismos:
















Elías Rubio nos cuenta en su libro "los pueblos del Silencio", que en el lugar existieron imágenes y que se siguió celebrando culto hasta principios del siglo XX, momento en que todas ellas fueron llevadas al templo parroquial, de donde serían expoliadas. La tradición que se sigue manteniendo es la romería del 15 de agosto, aunque en la actualidad se limita a ocupar la campa de la parte inferior.

Por último, recomiendo a todos los lectores la visita pero ruego sean cuidadosos ya que el lugar es mucho más frágil de lo que parece a primera vista.