lunes, 21 de diciembre de 2009

Regreso a los pueblos del Silencio: Perros

Entre el páramo de Bricia y el puerto de Carrales se recorre una amplia vaguada que supone el comienzo de un pequeño vallejo prácticamente desconocido, recorrido por el arroyo de la Pisa, y que termina en el espectacular paraje de Las Palancas.
 
En el valle, cubierto en la actualidad de un espeso bosque caducifolio, se encuentran tres pueblos. Villanueva Carrales y Munilla aún aguantan; prácticamente a medio camino entre ellos, Perros ya es poco más que un recuerdo.
 
El acceso es bastante más sencillo desde la carretera de acceso a Munilla. Poco antes de llegar al pueblo y en pleno descenso, encontramos un camino a la derecha bastante bien marcado (en verano de 2009 se podía recorrer incluso con coche) que en aproximadamente un kilómetro y medio nos lleva a lo que queda del lugar.
 
En realidad, el hecho de que los pocos restos estén bordeando el camino es lo que evita que nos pasemos de largo. La estampa de un otoño glorioso y exhuberante contrasta con la absoluta desolación de estos restos.





 
Según nos cuenta Elías Rubio en su libro "Burgos: los pueblos del Silencio" fue precisamente aquí, hace ya bastantes años y mientras realizaba una catalogación de una necrópolis cercana, cuando pensó por primera vez en un trabajo sobre los pueblos abandonados de Burgos, en recoger un legado que se iba a perder al dejar de existir gente que lo mantuviera.
Corría el año 1967 y entonces aún quedaba una casa abierta. Sus habitantes llevaban más de diez años viviendo sólos en el pueblo y poco después la desgracia, una explosión de la botella de butano, los obligó a emprender el viaje sin retorno, para dejar el pueblo a su suerte.

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Añadido Abril de 2011: aquí tenéis un interesante vídeo sobre el pueblo.

1 comentario:

DUEL dijo...

Magnífico blog...Ejemplar
Saludos