miércoles, 20 de mayo de 2020

Sendero Histórico de la Guerra Civil, en Sargentes de la Lora

Hace unos pocos años, el activo Ayuntamiento de Sargentes puso en marcha un pequeño sendero interpretativo (6 kilómetros) de algunos de los recursos históricos que posee el municipio, en especial los relacionados con los rastros que dejó la Guerra Civil en el entorno del pueblo. Cabe decir que esta zona constituyó durante buena parte de 1936 y 1937 el frente de Guerra, de modo que la localidad se encontraba entre ambos bandos. 

Para las tropas nacionales era fundamental mantener el frente de La Lora para evitar que los republicanos pudieran ganar terreno; mientras que estos últimos hicieron varios intentos infructuosos de romper el cerco a que habían sido sometidos. Con el avance hacia Reinosa terminaría el periodo de contienda en esta zona que resultó muy afectada en lo humano y en lo patrimonial.

Comienza el recorrido junto al cementerio del pueblo, que aprovecha la obra de una antigua ermita.  


Restos de una trinchera.


Restos de un parapeto, de construcción algo más robusta


El Dolmen de "La Cabaña", del que hablábamos en nuestro anterior artículo.


El llamado "Parapeto de la Muerte". Por momentos las tropas republicanas lograron conquistar este puesto subiendo desde Valderredible, pero no pudieron conquistar las posiciones de Ayoluengo y al final fueron obligados a retroceder.



Llegando a Sargentes de la Lora


La fuente de Domingo Manjón, tío del famoso educador Andrés Manjón. Según parece a veces coincidían en este lugar soldados de ambos bandos, momentos en los cuales cesaban las hostilidades (en ocasiones eran incluso familia). 


Busto de Andrés Manjón, junto a la iglesia del pueblo


Iglesia del Ave María fundada por Andrés Manjón. Sobre esta figura hablamos hace ya unos cuantos años



Algunos edificios del pueblo


Terminamos nuestro periplo con una de las máquinas de extracción de petróleo, que ahora guardan un silencio parece que definivo. Nos queda su rastro en el "Museo del Petróleo", tambien en Sargentes 


miércoles, 13 de mayo de 2020

El Dolmen de la Cabaña




Uno de los más conocidos dólmenes Burgaleses es este de “La Cabaña”, quizás por su relativa cercanía al pueblo de Sargentes de la Lora; aunque también obviamente por su buen estado de conservación fruto de la actuación en los años ochenta y su buen mantenimiento.




El acceso al dolmen está bien indicado, se realiza por un camino que parte al norte perpendicularmente a la carretera que atraviesa el pueblo, remontando un pequeño vallejo que en primavera muestra un precioso colorido. El dolmen está a unos 2 kilómetros de Sargentes, junto a una zona en la que el arroyo se encajona. Es evidente que los ortostatos del dolmen fueron extraídos desde este mismo punto. De hecho algunas piedras parecen haber sido descartadas en el momento de la construcción. La cascadita y el prado cercanos pudieron tener relación con la selección del emplazamiento.




Se trata, como otros dólmenes burgaleses, de un enterramiento del tipo “sepulcro de corredor” en el que la cámara circular, de más de 3 m de diámetro, está formada por siete grandes lajas de piedra caliza enhiestas, que superan los 2 m de altura y sobresalen por encima del túmulo. Esta cámara se comunica con el exterior a través de un pasillo o corredor de 5 m de longitud, que pudiera haber sido mucho más largo y flanqueado por otros ortostatos, de los que sólo se conservan tres. Aún conserva dos lajas que hacen de techo en la parte más próxima a la cámara. Además, estas grandes piedras servían de apoyo a otras losas que lo cubrían. Alrededor y protegiéndolo, aparece el túmulo de tierra y piedras, de forma ovalada y muy deteriorado, que llega a tener hasta 16 m de longitud máxima, 11 de mínima y 2 metros de alto.




Mientras estuvo en uso, albergó los restos humanos que eran depositados tanto en la cámara como en el corredor. Como muchos otros dólmenes, ha sido violado, saqueado y destruido ya desde épocas romanas, por lo que sólo se han conservado unos pocos restos óseos correspondientes a 13 personas en la cámara —10 adultos, un joven y dos niños— y una más en el corredor. Dentro de la cámara también se han hallado diversos elementos de ajuar, como microlitos de formas geométricas, una punta de flecha de sílex o un raspador, además de algunos adornos, entre los que destacan unas cuentas de color verde y algunas arandelas de pizarra. Por todo ello, este dolmen se puede fechar hacia la segunda mitad del IV milenio a. C., en el Neolítico.




Como ya hemos indicado, una característica muy frecuente de los dólmenes de corredor es su orientación hacia el sureste, de modo que la luz del sol sólo penetra por los mismos en los días cercanos al solsticio de invierno. No es descartable que los cadáveres fueran conservados en otro lugar y que sólo en estas fechas se produjese el rito de enterramiento definitivo de los fallecidos durante el año. 


Al fondo los dos grandes colosos de la Montaña Palentina, el Curavacas y el el Espigüete


jueves, 7 de mayo de 2020

Ermita mozárabe de Santa Cecilia

En un emblemático y apartado rincón, sobre una peña junto al río Mataviejas se encuentra la ermita mozárabe de Santa Cecilia, entre el pueblo de Santibáñez del Val y su pedanía de Barriosuso.


En las inmediaciones del lugar existió un emplazamiento romano y visigodo, llamado Tabladillo, del cual apenas se conservan restos. El más interesante es una estela funeraria guardada en el monasterio de Silos. En el propio emplazamiento de la ermita pudo haber una torre vigía. En la correspondiente campaña de excavación se hallaron algunos restos, especialmente de terra sigillata. 


El documento más antiguo referido a este templo se remonta a 925, denominándolo San Juan de Tabladillo, y en él se menciona una fundación reciente (aunque no es segura la correspondencia entre este templo y aquel). Podemos fecharlo por lo tanto a comienzos del siglo X, lo que se corresponde con la estructura mozárabe que hoy contemplamos. En efecto la población de Tabladillo permaneció durante la alta edad media, tal y como se puede documentar por ésta y otras referencias. La actual ermita, actuaba a la vez como monasterio y parroquial de la milenaria localidad.


En 1041, por mandato de Fernando I las posesiones de San Juan de Tabladillo pasan a depender de San Pedro de Arlanza. Posteriormente, en 1125 pasó a depender jurídicamente de Silos. Aún hoy las parroquias de Santibáñez del Val y de Barriosuso son atendidas por monjes de Silos.

Aunque es evidente la factura maciza y austera del edificio, no debemos olvidar que apenas existen una veintena de monumentos mozárabes en toda la península. Estructural y artísticamente podemos diferenciar dos partes en la ermita. La nave con su capilla y torre por un lado y la galería porticada y portada de acceso por otro.



Estos dos últimos elementos provienen del periodo románico y son de extrema sencillez en cuanto a decoración, pero no están exentos de belleza, especialmente debido al emplazamiento. La portada románica, muestra una decoración geométrica humilde en las arquivoltas, aunque de gran calidad en su labra. Parece, en todo caso, que los autores quisieron mantener una armonía con el resto del edificio.


 
El resto de la ermita procede del periodo mozárabe. Ya las ventanitas del lado sur, junto a la portada, culminan en arco de herradura. Más interesante es la ventana absidal cruciforme. El arco de herradura que hoy observamos fue moldeado en la restauración del año 1974, rememorando el original que fue picado en el siglo XVIII para ser trasformado en arco de medio punto.


En el interior podemos destacar la pila de agua bendita, labrada sobre un precioso sillar cuadrangular original de periodo romano. La torre, aun con su tosquedad, es la original. La imagen de Santa Cecilia es una reproducción de la anterior, que fue robada en el año 1984.


Aprovechamos este artículo para mencionar que en Santibáñez del Val se celebra tanto la festividad del nacimiento de San Juan Bautista (fecha que viene denominada como “San Juan Verde”) como la de su martirio (“San Juan Negro”). Sobre las peculiaridades actuales y pasadas de estas festividades podéis leer en este artículo de la revista de Folklore.

miércoles, 29 de abril de 2020

Pingar el Mayo

En torno al primer fin de semana de mayo aún se tiene lugar en bastantes pueblos de la provincia esta tradicional celebración de recibimiento y exaltación de la primavera. 

Tradicionalmente, consiste en la búsqueda en el monte por parte de los mozos de un pino (u otro árbol) lo más alto posible, su limpieza de ramas (salvo la de la parte superior) y su traslado al centro de la localidad. A continuación viene la parte fundamental, el levantamiento del mayo con una hábil combinación de horquillas de madera y sogas, en una difícil y esforzada tarea que también simboliza la virilidad de los mozos del pueblo.

Hasta donde yo sé aproximadamente una veintena de pueblos de nuestra provincia conservan esta costumbre, muy pocos comparados con los de alrededor de l50 de los que existen testimonios. Dos son las zonas en donde más ha pervivido la costumbre. Por una parte, La Ribera y, especialmente, la zona serrana. Por resaltar algunos casos más curiosos, en Viloria de Rioja se "pingaba" el mayo de solteros y el de casados y en Pinilla de los Barruecos se además un mayo de niños. En la zona norte sólo se conserva en la localidad de Las Machorras, aunque allí se llama “Maya”, el árbol es un haya, y se levanta con ocasión de la tradicional fiesta de Nuestra Señora de las Nieves (LINK), a principios de agosto. 

Esta costumbre tiene evidentes connotaciones fálicas y sociales, además de suponer, al menos en origen, un rito iniciático del paso de la juventud a la madurez. También se relaciona con un antiguo culto primaveral en el que con la presencia de este árbol, otro ejemplo de dendrolatría, se pretendía propiciar la prosperidad de cosechas y ganados, así como la fecundidad de las mujeres. 

Antiguamente el acto venía acompañado de canciones ad-hoc, algunas con sentido petitorio. Algunos encuadran el rito el entorno pastoril, previo a la marcha de los pastores a Extremadura. 

A continuación algunas fotos de la "pingada" del Mayo en Hontoria del Pinar en 2019. A final incluyo un pequeño vídeo. 















Breve vídeo que considero bastante ilustrativo.