martes, 17 de septiembre de 2019

Torre de Arenillas de Muñó

A tiro de piedra de Mazuelo de Muñó se encuentra la torre de Arenillas de Muñó, de hecho se ve perfectamente una torre desde la otra.




Fueron los Padilla los que levantaron esta fortificación a mediados del siglo XV. Su torre del homenaje es de planta cuadrada, tiene unos 18 metros de altura y está rematada por una corona de matacanes sobre la que se levanta un parapeto almenado. En sus gruesos muros de sillarejo se abren varias rasgaduras verticales para tiro de ballesta y unas cuantas troneras para fusilería de pequeño calibre. 



Si bien la torre se conserva razonablemente bien (al menos exteriormente) apenas se intuye hoy en día la cerca rectangular que formaba junto a la torre un amplio patio de armas. Antes de pasar a manos de los duques de Abrantes, el más ilustre propietario del castillo de Arenillas de Muñó fue don Gutierre López de Padilla, mayordomo del rey Felipe II. 


miércoles, 11 de septiembre de 2019

El Conjunto Eremítico de Tartalés de Cilla

Junto a la carretera nacional que conduce a Trespaderne se encuentra el conjunto eremítico conocido  como las Cuevas de los Portugueses.

El lugar sorprende por el bello entorno en el que se encuentra (a ambos lados de un cantarín arroyo que baja de la montaña) y por el gran número de oquedades existentes, hecho muy poco habitual.





Los indicios apuntan a una cronología de utilización entre los siglos VIII y X. Hay que recordar que es en ésta época cuando se extiende por la zona el fenómeno de eremitismo medieval, raíz de los parte de los movimientos monásticos posteriores, de modo que el arroyo central actuase como el moderno claustro o lugar de meditación.



Se especula con la posibilidad de que este centro actuase también como lugar de atención para los viajantes que se aventuraban a cruzar el desfiladero, que durante mucho tiempo fue sin duda un lugar inhóspito. ¿Podría ser que este lugar naciese como secesión o evolución de la basílica de Santa maría de Mijangos o Santa maría de los Reyes Godos? No es imposible.




Si no se ha podido conocer mucho más de este cenobio eremítico es probablemente como consecuencia de la intensa transformación que sufrió este lugar a principios del siglo XX, como consecuencia de su utilización como habitáculo temporal para los trabajadores que elaboraron el canal de Iberduero (obra ingenieril más destacada de lo que parece), la carretera y el ferrocarril, parte de ellos portugueses (de ahí su nombre); que aprovecharon también la fuerza del agua para construir una pequeña serrería.



Guarda sin duda relación con este conjunto eremítico la conocida como cueva de San Pedro, que se ubica a poco más de un kilómetro de estos asentamientos, en la canal en la que se encuentra Tartalés de Cilla y que divide en dos a la sierra de la Tesla.



Para llegar hemos de alcanzar este pueblo (la carretera nace justo al lado de las Cuevas de los Portugueses) y atravesarlo tomando el camino que continúa hacia su pueblo hermano Tartalés de los Montes para, en apenas unos 100 metros, coger el empinado sendero que asciende hacia la derecha y que en unos minutos nos deja a la altura del eremitorio.



Esta iglesia rupestre recuerda mucho a su homónima de Argés, y constituye una buena atalaya para contemplar el desfiladero de la Horadada. A su entrada hay dos tumbas altomedievales excavadas en la roca.



Este templo rupestre tiene una nave rectangular con orientación Este-Oeste, con el techo excavado formando una bóveda de medio punto. La cabecera absidiada se abre en el muro oriental, mientras que a los pies existe un pequeño contraábside elevado respecto a la nave. Ambos ábsides presentan planta de herradura y bóveda de horno. Esta planta rectangular con doble ábside es muy típica de este tipo de construcciones. También merecen destacarse los huecos de las antiguar hornacinas y en especial aquel preparado para depositar el altar o ara, que con seguridad fue trasladado o sustraído hace mucho tiempo.

La disposición de tumbas en el exterior y no en el interior del templo nos habla de la antiguedad del lugar, y del hecho de que no fue reocupado (las reocupaciones de los siglo IX o X solían implicar la invasión del fondo de la nave con nuevos enterramientos).

En todo caso, como es habitual en este tipo de construcciones, la fragilidad de los materiales, los muchos años transcurridos, su uso como residencia temporal o lugar de refugio... han deformado considerablemente lo que hoy podemos encontrarnos. Por ejemplo, es evidente que la entrada sufrió un desplome y que originalmente pudiera tener un acceso con forma de arco de herradura.


Hay quien dice que en esta cueva-iglesia habitó san Fermín, y que sus reliquias fueron conservadas en primer lugar en estas sepulturas, y luego en la en la ermita de su advocación que se mantuvo en pié, en el centro del pueblo, hasta hace unos 50 años. Al parecer aún quedan algunos rastros de esta iglesia y durante las excavaciones apareció un sarcófago del siglo X con restos humanos y con una inscripción que hace alusión al santo o más bien ermitaño.

Existe una leyenda, tal vez más sugerente, según la cual quienes permanecieron en la cueva fueron dos antiguos reyes moros (él y ella) que vivieron como eremitas una vez ocupado el territorio por los cristianos, y que pidieron ser enterrados precisamente en estas oquedades. Cuenta el Padre Ibero, un peculiar sacerdote con aficiones arqueológicas que vivió en Oña en los años 20, que encontró restos de huesos en este punto, pero se carecen de más datos.

El propio nombre del pueblo cilla=celda, ya evoca aquellos ancestrales tiempos.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Criales de Losa

Dejamos la poco poblada parte central de Losa para acercarnos al curso del río Jerea, a cuya vera los pueblos tienen algo más de vitalidad. De hecho, Criales es uno de los pueblos de mayor entidad, pese a que no llega a la cincuentena de habitantes, lo que se aprecia en un tamaño relativamente considerable y en un aspecto más "urbano".


Algunos colectivos relacionan el nombre de Criales con la leyenda del "Santo Grial" que emana del peculiar foto espiritual de la cercana ermita de San Pantaleón. En todo caso el principal motivo de nuestra parada en Criales es "echar un vistazo" a su parroquial de Nuestra Señora de las Nieves. Como vemos, su estructura general obedece a una reforma bastante moderna.


La fachada de entrada está ocupada por una portada de periodo neorománico y está culminada por una serie de canecillos del gótico temprano formados a base de cabezas antropomorfas.












Pero sin duda el elemento más interesante es su ábside románico y, más en concreto, la espectacular ventana de doble cuerpo de columnas con sus respectivos capiteles.







En el interior de la casa concejo de Criales se encuentra una exposición, a base de paneles informativos, en la que se explica todo lo referente a la milenaria y amenazada raza del caballo losino. Se puede visitar localizando al alcalde.



Por cierto, durante unos cuantos años, a finales de agosto o principios de septiembre, se ha venido celebrando en Criales de Losa una animada feria dedicada a este animal (podéis ver este reportaje del amigo Zález para saber más).

Desde hace unos años la feria ha sufrido variaciones en cuanto a periodicidad y lugar de celebración. Las siguientes fotos corresponden a la edición celebrada en Criales en 2018.






miércoles, 28 de agosto de 2019

La Torre de Olmosalbos

Muchas veces la habremos visto al pasar por la carretera de Soria, en este reducidísimo lugar conocido como Olmosalbos (olmos blancos).



Esta torre construida en el siglo XVI responde al modelo renacentista y está construida con buena piedra de Hontoria. Aunque también es conocida como torre de los condes de Berberana, parece ser que fue mandada construir por un rico mercader enriquecido por sus lavaderos de lana, Diego Gamarra, cuyo escudo figura en la portada.




Miguel de Osma y Martín de Ochoa fueron los encargados de levantar la torre, cuyas obras concluyeron en el año 1554. Su diseño consta de una planta rectangular, con una altura aproximada de 20 metros divididos en cinco pisos.En las esquinas hay adosados cuatro cubos, destacando el acabado en almenas en la parte superior. 



La torre lleva sin uso y medio abandonada desde hace décadas. Los devenires del destino hicieron que pasase a ser propiedad de Caja de Burgos, hoy Fundación. Tras mucho tiempo de especulación con la posiblidad de darle algun uso, recientemente se ha puesto a la venta por lo que pronto conoceremos un nuevo propietario y quizás un nuevo uso.



Foto antigua del lugar (Archivo del Instituto Diego Porcelos).


martes, 27 de agosto de 2019

Barbadillo del Mercado

Terminamos este corto periplo por tierras de Lara en el pueblo de Barbadillo del Mercado. Nos da la bienvenida uno de los cruceros que señalaban un antiguo via-crucis; y los signos inequívocos de este lugar: su ubicación a la sombra del Gayubar y su disposición a la vera de la vía principal que une Burgos y Soria.
Pero lo primero que vamos a hacer es atravesar el pueblo tomando la vía secundaria que se dirige a Contreras para localizar, nada más cruzar el río Arlanza y no sin ciertas dificultades, una artística señalización que nos indica la ubicación de la "ermita de San Juan"





La ermita de San Juan Evangelista es probablemente el monumento de mayor interés del pueblo, y pese a ello apenas es conocida (incluso ni existe un camino de acceso propiamente dicho). La disposición de sus sillares y sobre todo las formas de su acceso principal (en arco de herradura) hacen remontar su origen al periodo hispanovisigodo.







No obstante, la fábrica ha sufirdo diversas modificaciones, la primera en época condal y prerrománica (siglos IX al XI). De esta época datan unos curiosos canecillos grabados, respecto a los que no he encontrado mucha información.



Las pareces están recorridas por numerosas inscripciones, la gran mayoría de época contemporánea, pero quiero ver signos que podrían corresponder a un periodo muy anterior.





Emprendiendo el regreso al pueblo nos paramos un momento a la altura de un antiguo puente de piedra conocido como romano; el Puente del Canto. Aunque la fábrica es evidentemente posterior (medieval como mucho) existen indicios más que suficientes para afirmar que por aquí pasaba una vía y un puente romano que comunicaba Clunia con Tritium (Monasterio de Rodilla), a través de la ciudad romana de Lara.


Este carácter de pueblo de paso se vió recuperado en la Edad Media. A partir de este periodo Barbadillo recibió su apellido debido a la ubicación en el lugar de varios lavaderos de la lana producida en la cercana sierra, quedando lista para enviarse a la ciudad; e incluso funcionaron algunos humildes talleres de paños. También el transporte de mercancías dejó réditos en el pueblo. Frutos de ello parecen ser varias casonas blasonadas.

También destaca la gran mole del templo tardogótico de San Pedro, con torre barroca y acompañado de un estético rollo jurisdiccional. Este último fue erigido en 1759 como signo de la emancipación del Concejo respecto a la ciudad de Burgos.







Entremezclado entre las casas del pueblo se encuentra la iglesia del antiguo convento de la Trinidad, de la Orden Dominica.



Quiere la tradición situar en Barbadillo del Mercado el solar de Ruy Velázquez y Doña Lambra, dos de los protagonistas de la leyenda de los Siete Infantes de Lara. Muy cerca de la confluencia del Pedroso con el Arlanza estaría el palacio de la pareja, destruido en la ira vengativa de Mudarra por la muerte de sus hermanastros inducida por la malvada mujer. De hecho, en el pueblo se levantó hace unos años un monumento en recordatorio a este personaje.