La localidad de Palazuelos de la Sierra se encuentra en una carreterita algo apartada, a medio camino entre la zona de Juarros y la comarca serrana. Muestra en su arquitectura los elementos más característicos de esta última, con construcciones basadas en piedra arenisca.
A principios del siglo actual se puso en marcha un proyecto de rehabilitación y “puesta en valor” de los elementos de interés arquitectónico de la localidad. El pasado año di un paseo por el pueblo pudiendo ver el exterior de estos lugares. Se observa en los mismos los signos de los más de diez años transcurridos desde el proyecto; especialmente en una cartelería más bien deteriorada. A posteriori encontré información en la página web del Ayuntamiento (LINK) según la cual al parecer se hacen visitas guiadas durante el verano.
Empezamos con un par de imágenes del Molino de San Cristóbal, a unos 200 metros del pueblo. Es el único que se conserva de los siete que hubo en la localidad a principios del siglo XX, siendo este el que se encontraba más cerca del pueblo. Fue renovado en 1916.
Siguiente parada el Horno. Muy cerca se encuentra un sencillo lavadero. Se trataba del típico horno de horas, en el que nos vecinos iban turnando su uso para reducir al mínimo las paradas en su funcionamiento (se tardaban varios días en calentarlo hasta la temperatura óptima). Fue renovado por última vez en 1924.
Tercera parada las antiguas escuelas. Llegó a acoger más de 70 alumnos y alumnas en los años 40 del pasado siglo. Cesó en su uso en 1975.
Cuarta y última parada el potro de herrar, anexo a la antigua fragua.
Ya mencionábamos hace ya bastante tiempo que Santo Domingo de Silos es algo más que su monasterio. Casi de casualidad coincidió mi paso por la localidad con la celebración el pasado sábado 2 de julio de la fiesta en honor a la Vigen del Mercado, patrona de la localidad, y me detuve un rato a disfrutar de la misma.
Es esta una celebración con valor folclórico que se compone de varias acciones diferenciadas. Está por una parte la elaboración y colocación de un gran ramo en la puerta de la iglesia de San Pedro; actividad que realizan los jóvenes antes de la celebración de la misa.
Durante la celebración eucarística tiene lugar la ceremonia para el nombramiento de nuevos miembros de la Cofradía de Nuestra Señora. También se entonan una serie de canciones específicas de la jornada, como son el himno a la Virgen del Mercado, la Peregrina y la Jota de la Virgen de Silos.
Pero sin duda la mayor singularidad de esta fiesta radica en la participación de ocho niños danzantes vestidos con trajes típicos (enagua blanca almidonada, camisa, medias y zapatillas blancas; dos anchas bandas de seda cruzadas por el pecho y la espalda y una pañoleta, también de seda, ceñida a la cintura; cintas en los brazos y en la cabeza, todas ellas de muy vivos y variados colores) y provistos de castañuelas o palos.
Bailan las danzas al son del tambor y la dulzaina y son dirigidos por el zarragón, un muchacho o persona de mayor edad que viste una llamativa indumentaria (pantalones y chaqueta de colores rojo y amarillo y un gorro, de los mismos colores, de militar de campaña), que marca su ritmo con un gran crótalo. Las danzas de Silos se sustentan en unas letras que no se cantan en voz alta, sino que son entonadas mentalmente por cada niño para ayudarse a mantener el ritmo correcto.
Las danzas se ejecutan en diversos momentos de la jornada: Al trasladar la Virgen al templo parroquial por la mañana antes de la misa; tras esta celebración, durante la procesión por las calles del pueblo y en la plaza; por la tarde, tras el Rosario, en la puerta de la iglesia y a petición de los habitantes del pueblo. Tras las danzas de la mañana, los niños entonan sus versos (cuartetas) a la Virgen. Comienza el zarragón con una invocación breve y general a la Virgen del Mercado. Luego, cada niño realiza su propia petición a la Patrona.
Según parece esta festividad se remonta al siglo XIV. El baile principal, que ahora se ejecuta en una explanada junto a la Fuente Grande, antiguamente tenía lugar a la sombra de una gran olma cuyas ramas llegaban hasta el campanario de la iglesia del monasterio. En 1792, concluida la nueva iglesia del cenobio, los monjes decidieron podar la olma porque estorbaba el paso de la luz por la ventana del ábside. Pero la olma era considerada un árbol sagrado por los vecinos. A su pie, el día de la fiesta, descansaba la Virgen del Mercado en la procesión. Una turba de mujeres tocando las campanas a rebato consiguió reunir a los hombres para impedir que la olma fuese tocada. Mucho más tarde, en 1948, un rayo partió y terminó secando el venerable árbol.
Las fotos que acompañan al artículo corresponden a la procesión y bailes que tienen lugar después de la misa. También he grabado un vídeo con estos mismos contenidos
Dentro de la sucesión de marcadas cumbres que marcan la divisoria del término de Espinosa de los Monteros con la vecina región de Cantabria, podemos citar como una de las de mayor personalidad Peña Lusa. Consideradas de occidente a oriente, esta es la última en la que los macizos calizos toman un perfil protagonista (vista de lejos semeja una pirámide o cono), ya que a partir de este punto todas las cimas aparecen cubiertas por la capa herbosa típica de la montaña. Además, con sus 1575 metros es una de las más altas de la zona.
Dificultad: Alta. La longitud no es muy larga, pero hay tramos con fuertes desniveles e incómodos. Orientación (sin GPS o track): Relativamente fácil si el día está claro, aunque en algunas zonas es difícil localizar el mejor sendero a seguir. Belleza: Alta. Tiempo y distancia: 4 horas (12 kilómetros)
Pese a que nuestra provincia no responde en su mayor parte a los cánones de superficies llanas que se suponen asociadas a Castilla, sí que tenemos buen número de llanuras y páramos. Sin embargo, tal vez la planicie más llamativa sea una de las más desconocidas.
Estoy hablando del páramo de Corcos, una superficie prácticamente horizontal de unas 10.000 hectáreas de las que más de dos terceras partes corresponden a Burgos y el resto a Segovia. Estamos muy cerca del trifinio entre ambas provincias y la de Valladolid y el acceso más directo se realiza desde el pueblo de Valdezate. Las diferencias entre el punto más alto y el más bajo no llegan a los veinte metros.
Sencilla y bonita ruta en la que pasaremos junto a un buen número de los elementos de interés de la parte más occidental del valle de Mena, un municipio que nunca defrauda.
Dificultad: Baja, solo se hace un poco pesado el sube-baja del camino paralelo al tren.
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil, sólo hay algún punto delicado
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: tres horas y 45 minutos (15 kilómetros).
Durante el año 2008 el etnógrafo Elías Rubio, en colaboración con centro de creación contemporánea Espacio Tangente, puso en marcha una iniciativa singular y maravillosa: Propuso a todos los habitantes de la provincia recopilar muestras de tierra de cada uno de los pueblos de la Provincia de Burgos (salieron 1233).
De todas estas muestras se cogió un pequeño vial que se depositó en el plano vertical sobre un mapa de la provincia, tal y como muestra la siguiente imagen.
La primera muestra colocada en el mapa fue la de Viérgol, en mayo de 2008, y la última la de Perros, en marzo de 2009. Menos de un año para llevar a cabo la titánica obra en la que participaron docenas de anónimos colaboradores (entre ellos el que suscribe).
Todo el sobrante de tierra se aglutinó y se utilizó para sembrar una encina, a la que se le llamó árbol de la provincia, siendo el lugar finalmente escogido Jaramillo de la Fuente (al lado de uno de nuestros mejores ejemplares de arte románico). La plantación tuvo lugar en el mismo mes marzo de 2009 y así lucía este pasado mes de agosto de 2015.
Tal como reza la placa, en este mismo lugar (un poco mas cerca de la iglesia) creció desde tiempo inmemorial una de nuestras centenarias olmas, todas ellas cada vez más brumosas en el recuerdo. Aún en la mayor parte de las publicaciones aparece la foto de su esqueleto
Comparativa entre la actual encina y la antigua olma. Foto antigua:Félix Palomero
Un vendaval algo más fuerte de la media acabó con lo que quedaba, pero he podido rescatar esta foto tomada en las fiestas del año 1982. La imagen es de baja calidad pero se puede apreciar la robustez del ejemplar.
Foto tomada del libro: Vida y costumbres de la comarca burgalesa del Arlanza
Ojala la nueva encina pueda vivir y ser admirada durante muchos años. Cada año, a mediados de julio, se realiza un acto de celebración de la plantación del árbol. En el blog de Elías Rubio tenéis fotos del acto celebrado en 2015, así como varios artículos más sobre la evolución del proyecto.
Por cierto, que el mapa de las Tierras de Burgos también ha sido trasladado a Jaramillo, en concreto a su edificio de usos múltiples. La foto del inicio del artículo, así como las siguientes, están tomadas en dicho lugar. Junto con fotos y paneles explicativos del proyecto; el centro también acoge una sencilla exposición fotográfica de algunos de los árboles singulares de la provincia de Burgos.
Fotos de algunos de los viales, con el nombre del pueblo correspondiente
Fotos de la evolución del proyecto
El "árbol de la provincia" desde la torre románica: ¿Llegará alguna vez la encina hasta esta altura?
Una de las estampas típicas de nuestra provincia, el armonioso conjunto de la iglesia de Jaramillo de la Fuente, con su torre, ábside y sobre todo su galería porticada.
La torre y la galería porticada corresponden a un periodo avanzado del románico. La delicada talla nos da pistas de su relación con la escuela silense. Portada, nave y ábside se corresponderían con un periodo anterior, atribuible a la llamada escuela de la sierra.