viernes, 3 de septiembre de 2010

Árboles singulares: la encina de Sotoscueva

Cuentan que desde tiempo inmemorial existió en este alto que se eleva sobre el mágico lugar de Ojo Guareña una centenaria encina bajo la cual se reunían los representantes de la merindad de Sotoscueva.

Durante muchos siglos y al menos hasta el siglo XVII, esta gigantesca encina milenaria fue testigo de los acuerdos tomados por los vecinos más notables para el mejor gobierno del valle. En 1616 fue creado el archivo de la Merindad, donde se empezó a levantar acta de todas aquellas reuniones y a registrarse los diferentes acuerdos, ya que hasta entonces nada quedaba escrito, al tenerse como suficiente testigo al gran árbol. Todo lo acordado bajo el gran arbol era respetado escrupulosamente, fieles todos a las costumbres ancestrales de origen pagano.

Hacia 1650 se trasladaron los plenos a las inmediaciones de la ermita, en una gran sala rupestre habilitada a tal efecto, y conocida todavía como sala del concejo (aún se utiliza en eventos singulares y se visita en la pequeña ruta guiada por las cuevas). Desde 1924 los plenos se desarrollan en la capital de la merindad, Cornejo.
Una leyenda afirma que aún en el siglo XVIII los habitantes de la zona sentían una gran veneración por la encina. Enterado el arzobispo de Burgos, consideró tal culto como un resto de paganismo demoníaco; y ordenó que fuese cortada, quemada por completo y dispersadas sus cenizas por el campo.
Pero el recuerdo pervivió en las gentes. Tanto que, ya en los años 70 Pedro Macho, que durante bastante tiempo fué el guia y encargado de las cuevas decidió individualizar una de las mediadas encinas del monte rodeándola con 16 pequeños monolitos rectangulares a modo de asientos. Así, pues este árbol singular en el que muchos se fijan es a su vez una creación singular de una persona. El ejemplar tiene un perímero de 1,20 metros y apenas unos 60 años.
Fuente: "Árboles singulares de la provincia de Burgos" Cesar Javier Palacios.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Ruta de senderismo: Los cuatro ríos Pasiegos

Otra ruta antigua en la que no puedo dar muchos detalles, pero que traigo aquí en honor a la belleza de la zona.

Dificultad: Media
Orientación: fácil
Belleza: Normal
Tiempo: 4 horas

Situación.


Hay que salir de Burgos por la carretera CL-629 en dirección a Villarcayo. Unos 15 kilómetros más adelante, en la localidad de El Crucero, llegamos a una rotonda que hemos de tomar hacia la izquierda en dirección a Espinosa de los Monteros. En pleno casco urbano de esta bella localidad tomamos la carretera que hacia la derecha asciende hacia Las Machorras. Unos cinco kilómetros más delante de Espinosa observamos el cruce a la derecha que asciende al primero de los tres puertos, el de La Sía. Deberemos dejar el vehículo en el primer lugar apto que veamos después de tomar esta carretera.

Puntos de Interés

Cabañas y prados pasiegos. Vistas desde el mirador de la Sía.

Descripción de la Ruta

La ruta discurre por esta peculiar y original comarca burgalesa. Las cabañas, separadas entre sí por los diferentes prados, presentan una estructura de dos plantas en las que la vivienda se encuentra en la planta alta, por encima del establo.
Estas peculiares construcciones con tejado de pizarra dan un toque característico al paisaje, más entroncado con el de los cercanos valles cántabros que con el del resto de la provincia.

Ascendemos por la carretera en una serie de revueltas hasta alcanzar una escuela en ruinas. En las proximidades de este punto tomamos un camino que parte a la derecha. En realidad no hay un camino marcado, sino que deberemos ascender aprovechando los caminos que aparecen junto a las vallas de piedra que bordean los prados.

De todas formas enseguida salimos a un paisaje más abierto en el que resulta fácil orientarse. La carretera discurre por la parte izquierda del valle mientras que nosotros deberemos buscar la parte derecha, avanzando por el límite entre los prados y la ladera cubierta de matorral de montaña. Avanzando de esta forma contemplamos las diversas cabañas y prados, que forman una bonita estampa.

Un buen rato después el valle se va cerrando. De modo que podemos ver cómo la carretera gira a la derecha al encuentro del camino que nosotros seguimos. En un momento dado deberemos escoger la mejor opción para enlazar con la misma en su ascenso. La carretera describe a continuación algunas revueltas, que pueden evitarse avanzando transversalmente a la misma.

Finalmente llegamos a lo alto del portillo de La Sía. En primer lugar podemos darnos la vuelta para contemplar el valle formado por el río del mismo nombre. Ahora seguimos avanzando unos metros por la carretera que desciende entre dos rocas y da paso a un espectacular mirador desde el que se contempla una espectacular panorámica de los valles cántabros.

Tras solazarse el espíritu con el paisaje decidimos finalmente retroceder, en este caso sin abandonar la carretera en ningún momento. Esta otra vertiente del valle está más arbolada. Tras un largo, aunque cómodo descenso llegamos finalmente al punto donde aparcamos nuestro vehículo.

Comentarios
Esta ruta la realicé hace bastante tiempo pero, si bien a veces puede costar elegir el camino a seguir, es bastante fácil orientarse. Para una persona más o menos acostumbrada el ascenso no se hace duro ni largo.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Villacomparada de Rueda

Ya veíamos en Torme que algo puede cambiarse del destino hacia la ruina de muchos de nuestras torres y palacios. Algo parecido está ocurriendo con este Palacio-Abadía de los Sarabia o Saravia de Rueda, en Villacomparada de Rueda (a tiro de piedra de Villarcayo).
 

La torre ha sido consolidada y la fachada oeste (la única que sigue en pie) ha sido al menos reforzada, quien sabe si como prolegómeno a un proyecto de reconstrucción integral.



 
Algo parecido le ha ocurrido a la sencilla iglesia, parcialmente románica, del pueblo, que ha sido restaurada esta vez por el esfuerzo y empeño de los vecinos, encabezados por el alcalde pedáneo y el párroco.


Ya de paso dejamos caer la vista sobre este sólido e imponente caserón; en venta con una aparentemente buena, aunque inconclusa, reforma.


martes, 31 de agosto de 2010

Torme

Hoy os muestro algunas estampas de Torme. A la entrada desde el norte nos encontramos con el sobrio románico de su parroquial.


Leemos en alguna crónica que en el siglo XVI esta localidad tenía más habitantes que Baracaldo, ¡que cosas!.

En todo caso, las casa más añejas muestran mejor aspecto que en muchos de los pueblos que conocemos, un efecto tal vez relacionado con la proximidad a Villarcayo. En la primera dos buenos ejemplares de cedro.




Esta casa de los Lope de Salazar, tan acostumbrados estamos de haberla visto en las guías hecha unos zorros, que es una alegría que por una vez veamos uno de estos edificios que esté siendo puesto en valor (por cierto en el verano de 2014 la finca ha sido rodeada por una alta cerca y ya no es posible sacar fotos).

 
 
Y de la mano de nuestro admirado Elías Rubio y su página Memorias de Burgos podemos conocer la existencia de esta iglesia reciclada a vivienda.


Y en esta segunda parte, descubrimos algo más sobre la historia del edificio.

Por Torme pasa el sendero de largo recorrido GR-1 "Sendero Histórico".

martes, 24 de agosto de 2010

Las Diaclasas

Entre Cornejo y la parte más norteña de la merindad de Sotoscueva se abre un pequeño desfiladero que llama la atención por estar acompañado de un cauce casi siempre seco.



La razón la podemos deducir de las cavidades existentes en la pared opuesta a la carretera, hoy semiocultas por la vegetación pero a las que nos podemos acercar por un sendero practicable.

 
Este conjunto de pequeñas cavidades que dan nombre al desfiladero, suman más de 2 km de recorrido total, y tragan, salvo en época de grandes lluvias, la totalidad del cauce del río Trema, que no surgirá de nuevo a la superficie hasta unos kilómetros más adelante, constituyendo con ello uno de los principales sumideros del sistema de Ojo Guareña.
 
En el muro de la carretera. si estamos apercibidos previamente, podremos descubrir dos pequeñas columnas pétreas.
 



Estas dos formas son conocidas como "El Porrino" y "La Porrina" y su historia legendaria nos viene narrada en el libro "Leyendas y Costumbres populares del norte de Burgos".

Cuenta la leyenda que El Porrino y la Porrina eran antiguamente una pareja de brujos que calumniaron a un hombre santo de haber abusado de una doncella. Este les arrojó una maldición según la cual quedarían para siempre...
 
sin ver y siendo siempre vistos, y vuesta cabeza vacía quedará vacía del todo".
 
Su hija se salvó de la maldición, y como bruja de Sotillo causó diversas molestias a los vecinos del cercano pueblo de Cornejo. Por cierto, se cuenta que en la cueva La Mina (situada junto a la furgoneta que aparece en la primera foto) escondió un tesoro un tal conde Badoglio, y que incluso unos vecinos no hace mucho excavaron para intentar encontrarlo.
 
Terminamos este pequeño periplo en el punto más al sur del desfiladero, en donde encontramos una rareza botánica: un tilo natural. (lo encontramos gracias a las indicaciones dadas en la web sotoscueva.es)
 
 

jueves, 19 de agosto de 2010

Cernégula

Cernégula...el pueblo de las brujas. Es una asociación que tenemos tan integrada en el subconsciente que nos sale de manera automática, y así se repite una y otra vez de manera que se extiende a todos los los que oyen hablar del lugar.

Se cuenta que aquí venían las brujas de todo el norte peninsular volando en sus escobas para desarrollar sus maleficos ritos junto al espino y la inquietante laguna (o "charca" que es como se la conoce en la zona).
 


Acuciados por este sanbenito, los habitantes se han dividido tradicionalmente entre la hostilidad y seguir la corriente ante todo aquel que viniese a preguntar por la leyenda. Pero lo cierto es que ya hace casi 20 años Elías Rubio (Burgos en el recuerdo, tomo I) ya tiró del hilo para ver cuanto podía haber de realidad en todo ello y no encontró...¡nada!. Crónicas de escritores y de tradición oral que se copian unas a otras y que remontan hasta la edad media, pero sin ningún detalle debajo.
 
Pero entonces, ¿de donde viene todo esto?. Tal vez tenga algo que ver con con un proceso judicial por brujería que al parecer tuvo lugar en el norte burgalés a 50 mujeres, que finalmente quedaron absueltas. Quizas el recuerdo de esta historia fuese deformado por los arrieros que pasaban junto a la charca poco antes de aventurarse en el desolado paisaje del páramo de Masa, precisamente camino de la Cornisa Cantábrica en donde estaban mucho más arraigadas estas tradiciones. Los escritores románticos del siglo XIX pudieron hacer el resto.
 
El espino ya no existe, fue cortado hará unos 50 años para roturar una tierra. Al parecer se trataba de un majuelo bastante grande. Permanece eso sí la laguna, que ha sido parcialmente acondicionada para el paseo. Lo que sí tenemos en Cernégula es un moral junto a la iglesia. Una vez más a derecha de la entrada principal y junto al ábisde. Este árbol no arrastra tras de sí una historia tan intensa. En realidad, pese al buen aspecto que muestra, es relativamente joven. Nos cuenta Cesar-Javier Palacios en su libro de Arboles singualres de la provincia que una vecina afirmaba haber oido a su abuela que lo plantó el párroco hace unos 120 años.

 
El árbol ya aparece, curiosamente, en un reportaje de Eduardo de Ontañón para la revista estampa precisamente buscando las raices de la leyenda y publicado en 1929; en donde efectivamente se le ve mucho más juvenil, como de unos 50 años. Desde entonces y a todas luces el árbol ha ganado en consistencia hasta convertirse en un ejemplar bastante robusto.
 

Terminamos con un curioso dicho que se recita en el pueblo:
 
"Cuando las brujas
van a Cernégula,
ata a tu vieja,
que acaso lo sea"

miércoles, 18 de agosto de 2010

Ruta de senderismo: Las Hoces de Sobrón

(puedes ver una descirpción más detallada y actualizada de esta ruta aquí)

¡¡Pues sí!!, se acabaron las vacaciones y como siempre se hace duro abandonar nuestra tierra y volver a la rutina del exilio, menos mal que estoy a un paso del fin de semana.
Y para empezar os traigo una ruta que hice hace mucho tiempo, con lo que la descripción deberéis de considerarla más bien a nivel orientativo. Recorre los grandiosos paisajes del pantano del Sobrón, que bien merecen que les vuelva a visitar (el tiempo, siempre el tiempo).


Dificultad: 3
Orientabilidad: 3
Belleza: 4
Tiempo: 6 horas (unos 16 km)

Situación.

Hay que salir de Burgos por la N-I hasta el desfiladero de Pancorbo. Poco más adelante se localiza a mano izquierda la carretera de se dirige a Bilbao por Orduña. Tras superar la localidad de Puentelarrá se localiza un cruce a mano izquierda que se dirige a Trespaderne. En unos cinco kilometros llegamos a la localidad de Sobrón.

Puntos de Interés

Puente y fuente del balneario. Vistas sobre el embalse. Alcornoques. Vega del Ebro.

Descripción de la Ruta
En la ruta de hoy podemos contemplar el último de los profundos desfiladeros que produce el Ebro a su paso por la Provincia de Burgos, las hoces del Sobrón. La existencia de un embalse añade si cabe más belleza al lugar.

Tras aparcar el coche lo más cerca del río y del balneario pasamos junto al mismo (que ha sido recientemente remodelado) y atravesamos el puente que emana un indudable aire romantico. Al otro lado es fácil localizar la fuente, rodeada de una reja modernista, por la que brotan unas aguas ricas en sales. No es difícil imaginar el lugar en época de auge a finales del siglo XIX. Podemos puntualizar el hecho de que aunque Sobrón está en territorio alavés, la fuente ya pertenece al territorio del lugar burgalés de Villanueva Soportilla.

Tomamos el camino que parte hacia la derecha según se atraviesa el puente y un poco más adelante se localiza otro camino que hacia la izquierda empieza a ascender por la empinada ladera. Al poco se atraviesa un canal abandonado y llegamos a otro camino hacia la derecha que aunque primero remonta el canal rápidamente empieza a ascender por la montaña.

Avanzamos por una tupida y mixta masa forestal y al borde de uno de los cortados que se asoman al embalse. Periódicamente podemos asomarnos para contemplar el cada vez más espectacular paisaje formado por las paredes rocosas, el embalse y las laderas completamente cubiertas de vegetación.

Tras un buen rato de ascensión el camino se aleja definitivamente del borde del río y la vegetación se va haciendo menos espesa y más mediterránea. Tras un tramo llegamos a la altura de una ancha pista forestal que tomamos hacia la izquerda.

Ahora caminamos por la más suave vertiente sur del monte rodeados de un extenso pinar de repoblación. Con un poco de atención localizamos entre los pinos algún ejemplar de alcornoque. Si bien no muy espectaculares merece la pena contemplar esta rareza botánica.

Ya en el final del pinar se localiza un cortafuegos que hacia la derecha desciende a la cercana localidad de Bozoo. Atravesamos buena parte de esta localidad (de cierto tamaño). Hasta localizar un camino que parte hacia la izquierda nada más pasar un puente.

El camino sale del pueblo y discurre entre la ladera del monte y las tierras de labor y permite contemplar a nuestra derecha la geografía de la llanada de Miranda (la torre de Santa Gadea del Cid queda en primer término). Al llegar al pueblo de Portilla ascendemos hacia la Iglesia y desde allí buscamos el camino que por la derecha se dirige a Villanueva-Soportilla.

Justo antes de llegar al pueblo tomamos el camino que sin entrar en el mismo nace hacia la izquierda y se dirige hacia el cercano Ebro. Tras atravesar una masa forestal atravesamos de nuevo el canal abandonado (esta vez por un túnel) y junto a un molino se localiza el camino hacia la izquierda que nos acerca hasta el Ebro.

En este tramo disfrutamos de un agradable paseo junto al río contemplando las espectaculares rocas que cuelgan sobre el mismo. En poco tiempo llegamos de nuevo a la altura de la fuente y el puente del balneario.

Comentarios

No debéis prestar demasiada credibilidad a las indicaciones de los caminos, puesto que pasó mucho tiempo entre la realización de la ruta y su redacción, y entre la redacción y el día de hoy. Una opción más corta consiste en realizar únicamente el tramo de ascensión sobre el embalse y volver por el mismo camino.
Os pongo el enlace a la descripción (segundo tomo de los libros de Enrique del Rivero) y el mapa.

En la actualidad nos encontraremos, en el tramo más cercano al Ebro, con el recorrido del GR-99. También en las cercanías de Bozoo con el sendero SLC-BU-92, perteneciente a la red de Senderos señalizados del Parque natural de Montes Obarenes-San Zadornil, en el que se integra el territorio recorrido.
En las cercanías de Villanueva Soportilla, casi al borde del embalse de Puentelarrá, se encuentran unos interesantes eremitorio y necrópolis altomedievales que actualmente están siendo puestos en valor.
La Consejería de Medio Ambiente está desarollando un proyecto para la protección del rodal de alcornoques del monte Recuenco. Si tenéis curiosidad podéis leer más aquí o aquí.