miércoles, 13 de junio de 2018

ruta de senderismo: Las Calderas desde las lagunas de Neila

Con sus grandes y redondeadas moles rocosas; y sus variados saltos y pozas de agua, Las Calderas es probablemente el rincón paisajísticamente más “salvaje” y sorprendente de toda la provincia. Tiene sin embargo un acceso relativamente fácil para las personas acostumbradas a tratar con la montaña, toda vez se guarden un mínimo de precauciones. La ruta propuesta completa el recorrido con la observación de la mayor parte de las lagunas glaciares de la sierra de Neila, pasando por el culmen de la misma, el Campiña, que con sus 2049 metros es la sexta cima provincial. 

Dificultad: Alta. Se concentra en el tramo de descenso y ascenso por las Calderas. 
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Regular. En realidad en algunos tramos deberemos valernos de nuestra intuición y el seguimiento de los hitos, más incluso que del track. 
Belleza: Muy alta 
Tiempo y distancia: 4 horas y media (12 kilómetros) 



Situación y acceso


El punto de partida de la ruta se sitúa en el último aparcamiento de acceso a las Lagunas de Neila. Para llegar a este punto desde Burgos tomaremos la carretera de Soria saliendo de la misma en el desvío de Salas de los Infantes. Desde ahí recorremos la veintena larga de kilómentros que nos separan de Quintanar de la Sierra. Tras atravesar la mayor parte del pueblo, en lugar de seguir por la carretera hacia Neila, tomamos un desvío a la izquierda que, tras atravesar una zona de chalets, da paso a la carretera forestal “Las Lagunas”. 

Desde aquí vamos ascendiendo poco a poco al principio. Pasados unos seis kilómetros continuamos en un cruce hacia la izquierda, empezando el tramo más empinado del ascenso. Ignoramos todas las derivaciones y seguimos subiendo hasta que en la parte alta una última barrera nos impide continuar. Es una explanada bastante amplia de fácil aparcamiento. Según el estado de las diferentes pistas, puede ser recomendable el acceso por otras vertientes. En verano es posible que se encuentre cerrada la barrera inferior, aproximadamente a un kilómetro de la cima.

Puntos de interés  

Diversas lagunas. Pinares. Paisajes sobre las sierras y entornos circundantes. Pico Campiña. Enclave de Las Calderas.

Descripción de la ruta  

Frente al punto en el que hemos aparcado encontramos dos barreras. La de la derecha conduce a las lagunas principales, mientras que la izquierda se dirige a la laguna de Las Pardillas. Entre ambas nace un sendero señalizado que afronta de forma decidida el ascenso por la arista cubierta de pinar. Tomamos el mismo ganando altura con rapidez y cierta facilidad. 

A los poco minutos aparece bajo nosotros la Laguna de Las Pardillas, y la más pequeña de Los Patos y Brava. Detrás de las mismas el mar de pinares cerrado por las cimas de la Sierra de Urbión. Sin ninguna complicación salimos del pinar continuando la ascensión por una ladera que pronto nos deja en la arista cimera. 

A la derecha han aparecido las lagunas mayores: Larga y Negra, y por detrás el cordal principal de la sierra de la Demanda, con el San Lorenzo parcialmente oculto por el pico Cerezales. A la izquierda tenemos la parte baja de la zona de Pinares que da paso a las semillanuras de la cuenca del Duero. 

Casi sin darnos cuenta alcanzamos el vértice geodésico que marca el pico Campiña. Rara vez se asciende un “dos mil” con tanta facilidad. Continuamos por el cordal disfrutando de los paisajes citados y en suave descenso. Pasado un buen tramo empezamos a ver a nuestra izquierda los bloques rocosos que marcan el inicio del vallejo del arroyo Valladares o Palazuelo, que forma el paraje de Las Calderas. 

No debemos tener prisa por acercarnos hacia el mismo, continuando por el cordal hasta un último collado, y fijándonos en la aparición de hitos montañeros hacia ese lugar. Finalmente y sin sendero claro nos desviamos en dicha dirección. Una vez alcanzada la zona en donde empiezan a aparecer los bloques rocosos, es momento de empezar a caminar con precaución y calma. Nos fijamos en los CAIRN y en los restos de sendero, manteniéndonos a la izquierda de lo que parece ser el nacimiento de la canal. 

Seguimos poco a poco con múltiples paradas para verificar senderos y señales. No hemos de tener prisa por descender al fondo del vallejo, en donde las escobas y bloques hacen más difícil el avance, pero finalmente el descenso al mismo se hace necesario. Los diversos senderos habrán confluido en la que probablemente sea la poza más conocida del entorno; a la que se accede por una repisa bajo un gran bloque, ayudados por un somero cable de sujeción. 

Desde aquí empieza el tramo más interesante del recorrido, que en realidad apenas cubre unos cientos de metros. Los bloques cuarcíticos laterales son cada vez más grandes, mientras que en el avance hemos de saltar con frecuencia y ayudarnos de las manos. El agua va cayendo de piedra en piedra hasta un punto en el desaparece por un agujero en la peña para al poco saltar al vacío en una nueva cascada. 

El avance por aquí parece imposible. El truco es introducirse por el agujero y pasar un pequeño y relativamente amplio tramo subterráneo. Junto a la cascada hay un nuevo cable que nos permite descender sin excesivas complicaciones. Un poco más adelante tenemos algún otro paso relativamente complicado hasta que la estrechez del canal de agua nos obliga a ascender por el lado derecho. 

Accedemos a una especie de plataforma rocosa que acompaña al río en su descenso. Seguimos descendiendo un poco más hasta una nueva cascadita con una poza relativamente amplia. Desde este punto el arroyo entra en un tramo serpentea por la roca durante unas decenas de metros para seguir su descenso. Nosotros decidimos no obstante dar por concluido nuestro descenso ya que hemos de volver a remontar hasta el cordal. 

En lugar de volver por el mismo sitio vamos a subir por el lado izquierdo del valle, dejando este a nuestra derecha. Parece también factible, quizás incluso más recomendable, remontar por el otro lado. Al principio avanzamos con bastante rapidez por la plataforma rocosa, pero pronto hemos de empezar a tomar decisiones para evitar tanto los huecos insalvables entre bloques como los tramos de escobas menos practicables. No encontramos ningún sendero. 

No será raro que en algunos puntos tengamos que probar más de una opción para dar con la salida, pero manteniendo la calma vamos ascendiendo poco a poco. Como referencia general evitamos acercarnos demasiado a los bloques más cercanos al vallejo, pero si nos alejamos mucho del mismo el avance parece más complejo. Tras luchar un poco con los últimos tramos de escobas alcanzamos una zona de turbera semiencharcada, que en estas circunstancias es más bien un alivio. 

No muy lejos vemos ya el cordal en que estuvimos anteriormente, el cual alcanzamos sin demasiadas complicaciones y lo tomamos hacia la izquierda. Con vistas de nuevo hacia la Laguna Negra subimos a una último punto con cota superior a 2000 e iniciamos un evidente descenso. A nuestra izquierda aparecen las pequeñas lagunas de la Tejera y de la Lengua, con muy poco agua. 

Alcanzamos un cartel señalizador. En este punto ignoramos el sendero principal y tomamos otro que sigue descendiendo hacia la laguna Negra. Ya a su altura no vamos hasta su borde, sino que seguimos el sendero cada vez más evidente que la bordea por su muro de contención. Minutos después sí que pasamos junto a la lámina de la que es la mayor y más profunda de las lagunas de este espacio natural. 

Dejamos atrás la laguna mientras que el sendero se convierte primero en camino y luego en pista. Un ramal hacia la derecha nos permite tener una primera vista de la laguna Larga, aunque como en el caso anterior más adelante el propio camino pasa muy cerca del agua. Dejamos atrás esta segunda laguna y nos vamos acercando con facilidad hasta el punto en el dejamos el vehículo. En los últimos metros encontramos un punto desde el que se tiene una vista parcial de la laguna de la Cascada, situada a un nivel bastante inferior.

Comentarios 


Trazado cuya dificultad estriba en el tramo de descenso y ascenso por el vallejo del arroyo Palazuelo. En el mismo deberemos tener calma y poner en práctica nuestra habilidad para la orientación  y la superación de los obstáculos propuestos por la rocas y la vegetación. Sin ser una ruta peligrosa, no me parece recomendable para todo el mundo. En el paso por el segundo cable puede haber personas que se bloqueen mentalmente. 

A la zona de Las calderas se puede acceder desde Palacios de la Sierra, Quintanar de la Sierra e incluso desde Monasterio de la Sierra. No obstante considero que esta es la opción más completa, además de la más corta. El tramo en torno a las lagunas coincide parcialmente con el trazado del sendero de pequeño recorrido PRC-BU-203. 

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Track del recorrido (pulsa en el círculo verde para más información)


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Vídeo del recorrido. 




4 comentarios:

Amador dijo...

Que recuerdos , una ruta espectacular y que bonito esta , buena renovacion con unas fotos muy chulas y una buena idea lo del video , como suena el aire en el video.Veo que para lo que suele ser avitual , vas muy acompañado. Yo buscando el video en facebook , jajaja , buena forma para tener que entrar al blog , aunque yo lo hago siempre . Un abrazo desde Burgos.

Javier Montacedo dijo...

Gracias por comentar. NO sé porque ahora no me avisa de los comentarios en mi email.

Eduardo Pardo dijo...

Hola.

Este es uno de los parajes que tengo pendientes de visitar por esta zona y sin duda esta semana que estaré por Soria me acercare.

Al igual que lo que comentas yo creo que esta opción de enlazar el sendero de las lagunas con el de las calderas es la opción más completa.

Mi temor es que con lo que ha llovido y nevada este invierno/primavera pudiese estar complicado los pasos de las calderas por el agua, veo que tu lo has hecho hace unos días ... la fecha es correcta?.

Voy a seguir tu blog que tienes cosas muy interesantes de la zona.

Un saludo

Javier Montacedo dijo...

Hola buenas tardes,

Lo hice en junio de 2017. En esta época no vas a tener problemas de nieve y agua, a no sé que os caiga un tormentón justo en el momento de hacer la ruta, y quizás ni aún así. Un saludo.