viernes, 28 de septiembre de 2012

Cavia

Y terminé mi recorrido de principio de junio junto a esta casa-fuerte de Cavia. Curiosamente se me acabó la batería justo tras tomar esta foto. De la casa fuerte de los Rojas en Cavia o Cabia (el lugar recuperó su denominación antigua hace unos años) ya hablamos hace un tiempo al describir la historia del antiguo castillo de Muñó.


El edificio, muy transformado, sigue ennoblecido por los escudos con el blasón de las cinco estrellas de los Rojas, estampados en la parte alta del muro frontal, blasón repetido en cada unos de los cubos que la flanquean.
 
En vida de doña María Enríquez, hacia 1453, viuda del señor don Juan de Rojas, alcalde Mayor de los hijosdalgos de Castilla e hijo de Martín Sánchez de Rojas (muerto por los moros en la batalla de Callejares en 1406) la casa fortaleza ya tenía alcalde.
 
Por el año 1496, Gonzalo de Villegas era alcalde del lugar de Cavia “por el honrado y noble caballero Sancho de Rojas (hijo del anterior) señor del dicho lugar e alcalde mayor de los fijosdalgo destos reynos de Castilla”.
 
Don Sancho, personaje de alta significación, era pariente por su mujer de la Reina Católica. Ello le valió el perdón por el cerco del castillo de Burgos en 1476, si bien fue severamente amonestado por la soberana. El objeto era acrecentar los derechos de portazgo en el puente de Buniel sobre el Arlanzón. En 1774 la casa-fuerte o fortaleza pertenecía al conde de Altamira, destinada en su ocaso para custodiar granos.

Según la tradición en el cuarto de las rejas (cuya ventana se aprecia en la imagen) también pernoctó Juana La Loca.

Recientemente (en 2015) este castillo ha sido adquirido por un empresario burgalés que lo está rehabilitando para transformarlo en un hotel rural.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Arcos de la Llana

Ya cerca del final de nuestro recorrido hacemos una parada en Arcos de la Llana, localidad que dada su cercanía a Burgos ha visto recuperada buena parte de su vitalidad. En las afuerta del pueblo, en su vertiente este, encotramos los restos del Castillo o Torre de los Gallo (familia procedente de Escalada).


De las antiguas murallas que rodeaban la localidad quedan dos arcos. Este es el arco de abajo, con el escudo de Carlos V.


El monumento más significativo de Arcos es su iglesia de San Miguel, una interesante mezcla de estilos.


Esta portada es de estilo barroco.


Esta es de estilo románico tardío.


Sobre la misma vemos unos cuantos interesantes canecillos.


Pero lo más interesante sin duda es su torre mudéjar de ladrillo, un caso prácticamente único en nuestra provincia. Consta de tres cuerpos superpuestos y puede ser fechada en el siglo XIV.


Junto a la iglesia se levanta el maltratado edificio del Palacio Arzobispal, que sirvió como residencia temporal de los prelados de Burgos desde el siglo XVI. En los años 40 fue enajenado para ser usado como almacén pero, dato curioso, las columnas de su patio renacentista fueron regaladas al "caudillo" para ser usadas en la restauración del palacio de la Moncloa. En efecto, esa imagen de la fachada del palacio presidencial que hemos visto tantas veces se ve adornada por este elemento expoliado del patrimonio burgalés.

Así nos lo cuenta Gonzalo Santonja en su libro "Museo de Niebla". También se pregunta que pasaría con estas columnas si procedieran, por ejemplo, del Ampurdán.


Hasta donde yo sé, hace unas décadas el edificio fue adquirido por un particular con más sensibilidad artística, el cual ha puesto un mayor esfuerzo en mantener y recuperar este patrimonio.

Según algunas versiones, en este edificio es donde permaneció Juana la Loca durante el año y medio que estuvo en Arcos con el cadáver de su esposo.  Los vecinos llevan a cabo una representación teatral todos los veranos para recordar este hecho.


lunes, 24 de septiembre de 2012

Otros pueblos del silencio: Granja de Basconcillos

Para no ir dejándome cosas en el tintero voy a ver si termino con los lugares visitados en esta ruta realizada hace ya unos meses por el norte de la comarca del Arlanza. La siguiente parada la realizo muy cerca de Villangómez, junto a estos escasos muros que apenas destacan de los cultivos de cereal, y que corresponden a los restos de la Granja de Basconcillos, abandonada hace unos cincuenta años.



Al parecer alguno de sus antiguos vecinos se reúnen de vez en cuando en el entorno del lugar. Una crónica, breve pero humana, la encontrábamos en este artículo publicado en Diario de Burgos hace algo más de un año.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Pinceladas sobre Monacatus

No creo necesario hacer un esfuerzo por describir aquí todos los contenidos de Monacatus, la exposición de las Edades del hombre en Oña, pues ya existen otros estamentos dedicados a ello, así que me limitaré a dar unas cuantas impresiones personales por si pueden serle de utilidad al posible interesado. Por cierto que en principio la fecha de clausura es el 4 de Noviembre.


Para empezar comentaré que desde el principio he notado cierta sensación de hacerlo todo como a última hora, no por parte de los onienses, sino por parte de la organización e instituciones colaboradoras. Baste decir que faltando unos días para su inicio no sólo se desconocía el contenido concreto, sino incluso la fecha de inauguración y los programas de actividades paralelas se publicitaron cuando la exposición ya estaba en marcha.

Pero vayamos a la exposición en sí. La entrada cuesta 3 euros pero para cojerle un poco el hilo creo que hay que apuntarse a las visitas guiadas (1 euro), coger una audioguía (2 euros) o comprar el folleto de la exposición (1 euro). Yo no lo hice pero al menos mis conocimientos previos me sirvieron para sacarle bastante partido al recorrido, aunque me faltó la impresión de conjunto.

Para empezar diré que si no conocemos la iglesia y monasterio o hace mucho que no vamos, la exposición es una excusa perfecta para hacerlo. Algunas piezas, como el coro, no se aprecian igual de bien con la exposición, pero por el contrario otras se encuentran expuestas de manera más eficaz. No entraré mucho a hablar de lo que tenemos de continuo en el lugar, lo cual ya hice en mi serie dedicada a este antiguo monasterio (ver esta entrada y las siguientes).

Precisamente, tal vez la parte más interesante para mí de la exposición es la presencia de una serie de piezas que complementan a aquellas que tenemos en Oña de continuo, como son:
- Una copia de la carta fundacional del monasterio, encontrada en el archivo parroquial de Mijaralengua.
- El cartulario del Monasterio elaborado en el siglo XIV, y que ahora se encuentra en el Archivo Provincial de Cantabria.
- La historia del monasterio de Oña, recopilada por Fray Alonso de Madrid en 1484.
- El retablo elaborado por el Maestro de Oña en 1500 para acompañar a la talla conocida como "Cristo de Santa Tigridia", de 1200. Este retablo se encuentra actualmente en una ermita de Espinosa de los Monteros.
- El enorme sagrario de 1575 trasladado a la iglesia de Campo (Villarcayo) con ocasión de la reforma de la iglesia.

Y tenemos unas cuantas piezas más de gran interés procedentes de otras ubicaciones de Burgos, algunas de las cuales ya han sido mencionadas en este blog (o lo serán en el futuro). Entre ellas cabe citar:
- De Santo Domingo de Silos, un facsímil del Beato de 1091 (el original está en Londres), el Smaragdo con las reglas de San Benito, del año 945 y varias arquetas. Por cierto que existe una pantalla en la que podemos visualizar todas las páginas de éste y otros Beatos.
- De San Pedro de Cardeña, un facsímil del Beato de 1180 (el original en el Museo Arqueológico Nacional) y la Biblia de 910 (ahora en la catedral de Burgos)
- La Biblia de Burgos, 1170, depositada en Biblitoeca Pública de Burgos y respecto a la que ha habido cierta polémica durante las obras de reforma de la misma.
- La lápida sepulcral del eremita Fermín, siglo IX, encontrada en Tartalés de Cilla. (ver esta entrada relacionada)
- Algunos excelentes capiteles procedentes del antiguo Monasterio de San Pedro de Gumiel de Hizán, de actualidad en los últimos meses.
- La talla en Alabastro de San Vítores cefalóforo, de Felipe Bigarny, ahora en la iglesia de Cerezo de Río Tirón pero procedente del antiguo monasterio de San Vítores de Fresno de Río Tirón (espero poder hablar de este tema en un futuro).
- Varias piezas del Museo de Burgos y del Museo del retablo.

Y así hasta un total de unas 140 piezas, la mayoría en pintura. En definitiva una exposición de tamaño más bien pequeño, lo cual según se mire es una ventaja o un inconveniente. Por cierto que os podéis hacer una idea más o menos aproximada haciendo una visita virtual en la página www.monacatus.es.

En el mismo Oña, podemos hacer una visita a una exposición paralela con los facsímiles de Siloé y los trabajos de investigación de los cartularios de Valpuesta. También se puede visitar la casa del Parque natural Montes Obarenes-San Zadornil y los jardines anexos.

Por último, no se pueden sacar fotos en el interior. Las imágenes corresponden a claustro. En éstas os muestro los capiteles citados y la detallada imagen en alabastro del Cardenal Mendoza.





miércoles, 19 de septiembre de 2012

GR1 burgalés: conclusiones

Como hemos visto en las anteriores entradas, es prácticamente imposible, a día de hoy, seguir el GR1 burgalés sin GPS o al menos sin mapas topográficos detallados. El paso por zonas bastante humanizadas y la pérdida de antiguos caminos aumentan las posiblidades de perderse. Tal vez ayudarían algo en este sentido algunos cambios sugeridos en los comentarios de cada una de las etapas.

No existen lugares para pernoctar al final de las etapas, salvo que se llegue a algún acuerdo para que nos vayan a buscar a los puntos de finalización de cada etapa. En este sentido, si nos sentimos con fuerzas podemos agrupar el recorrido en tres etapas: las dos primeras de en torno a 35 kilómetros, con finales en Quintanilla de Pienza y Villamartín de Sotoscueva, y la tercera algo más corta hasta el puerto del Escudo.

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Actualización del 22-10-12. Según nos comunican desde la empresa SOLETA SENDAS, durante este verano se ha procedido a la reseñalización de todo el trazado.

viernes, 14 de septiembre de 2012

GR1 burgalés: Pedrosa de Valdeporres - Puerto del Escudo

Terminamos con esta etapa el recorrido del GR1 por Burgos. Una etapa de claro pero suave ascenso por los castigados y aún así interesantes paisajes del alto Valdeporres.
 
Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con cartografía o track): fácil
Belleza: Normal
Tiempo: 5 horas y cuarto (20 kilómetros)




Puntos de Interés

Robledales. Vistas de Dulla y el Mazo de Argomedo. Prados de Altura. Pueblos de Busnela y Ahedo de las Pueblas. Vistas desde la sierra del Escudo.

Descripción de la Ruta

Empezamos a caminar cruzando el puente sobre el río Engaña y la vía de FEVE. Seguimos la señal de Dosante pero unos metros después, a la altura de una casa rural, nos desviamos por la derecha de manera que empezamos a caminar paralelos a la vía ferrea.

Recorremos una alargada calle que pasa junto a la estación de Pedrosa y que acaba dejando atrás el pueblo. Cuando la pista se encamina a volver a cruzar la vía seguimos por un senderito a este lado de la misma. Poco después la pista vuelve a nuestro lado. Instantes después llegamos a la altura del pequeño lugar de San Martín de Porres. Dejamos la iglesia a nuestra derecha y llegamos a la altura de unas casas de muy buen porte (incluso existe una torre muy modificada). Tomamos la calle que va bordeando la finca con la torre a su derecha de modo que nos volvemos a acercar a la vía, pero luego elegimos la calle que ya se aleja por la izquierda.

Salimos así del pueblo camino de la ermita de la Ribera, pero unos cincuenta metros antes localizamos un camino menos marcado hacia la izquierda. El nuevo camino gira al poco hacia la izquierda y se introduce en un robledal. Al poco llega a una portilla ganadera y se transforma en un sendero (elegimos el de más a la izquierda). El bello sendero serpentea en un llevadero ascenso (elegiremos siempre el más marcado).

Tras aproximadamente un kilómetro de ascenso llegamos a una zona más despejada. Este tramo es un poco más confuso eligiendo aquel que no se desvía hacia la izquierda. Desde aquí empezamos a tener vistas del entorno de la meseta de Dulla, la maza de Argomedo y los montes del Somo. Llegamos así a una nueva portilla ganadera. Al otro lado el sendero está bastante difuso pero en un momento llegamos a un camino mucho más marcado que tomamos hacia la derecha.

Este camino será el protagonista durante unos cuantos kilómetros de nuestro recorrido de hoy. Ascendemos suavemente tomando siempre el camino más marcado en dirección noroeste y hacia un tendido eléctrico. Cuando alcanzamos el mismo llegamos a otro camino aún más marcado que volvemos a tomar hacia la derecha. Estamos en el entorno de un gran pinar de repoblación ya en el valle alto del Nela. A lo lejos los parques eólicos ya nos hacen intuir el final de la ruta.

Sin casi desnivel vamos dejando atrás el pinar mientras observamos en el entorno algunas rocas de formas peculiares. Observamos ahora algunos robles. Al poco se empieza un claro descenso a la vez que se gira hacia la derecha. No mucho después llegamos a una bifurcación en la que elegimos la opción izquierda y casi sin darnos cuenta llegamos a la apartada localidad de Busnela.

Atravesamos el reducido caserío por su calle principal. Esta localidad está despoblada pero no abandonada, como observamos en varios caserones bien conservados. A la altura de la iglesia observamos un poco más abajo una torre eléctrica con transformador. Avanzamos hacia el mismo saliendo de la calle y aquí descubrimos un maltratado camino que gira hacia la derecha y desciende hacia el curso del alto Nela mediante unos zig-zags.

Cruzamos el río por un puente de piedra y ascendemos por la otra vertiente. Desde aquí se acentúa la triste sensación que ofrece el paisaje, donde las continuas quemas, el aprovechamiento ganadero y el abandono posterior han dado como resultado un paisaje muy maltratado donde los arbustos espinosos y ralos dominan casi absolutamente el paisaje. En otras circunstancias más favorables deberíamos estar rodeados de un bosque caducifolio, reducido ahora a la vertiente norte del barranco de Sollondón y a la parte más alta del Nela.

Estamos aproximadamente a mitad de recorrido. El camino asciende cómodamente por el barranco de Lanosa y en aproximadamente un kilómetro alcanza el pueblo de Ahedo de las Pueblas, lo cual se denota por un rodal de arbolado más espeso. La localidad tiene un claro sabor a mundo rural y conserva varios elementos etnográficos y casonas de indianos. Desde la iglesia nace una pista hacia la derecha con la indicación hacia el Puerto del Escudo y Santander.

Tomamos dicha calle y al cabo de unos minutos las señales de pintura nos dan la opción a callejear un poco por la zona alta del pueblo, pero en todo caso al final nos acabamos reincorporando a esta pista al salir del pueblo. Caminamos por el asfalto unos 300 metros hasta que encontramos un camino que sale hacia la derecha. Tomamos el mismo hacia los ya cercanos aerogeneradores que alcanzamos tras algo más de un kilómetros de ascenso llevadero.

Desde aquí tomamos una especie de cordal recorrido por una pista de asfalto que da servicio al parque eólico y que nos sirve para ir ascendiendo. A medida que ganamos altura observamos la zona más arbolada que antes citamos. Sin mayores novedades vamos ganando altura sin demasiado esfuerzo. Tras superar los edificios de control afrontamos la última rampa y ya podemos observar a lo lejos la pirámide del monumento a los italianos del puerto del escudo.

Descendemos un poco y encontramos un camino hacia la izquierda que tomamos. Al momento llegamos a una portilla que cruzamos dejando el camino. Desde aquí se observa el precioso hayedo de Resconorio, ya en tierras cántabras. Descendiendo mediante un par de curvas alcanzamos la carretera que conduce a San Pedro del Romeral, justo a la altura del puerto de la Magdalena.

Avanzamos por la carretera en dirección Burgos cruzando un poco el hayedo. Al cabo de un kilómetro la carretera traza una pronunciada curva hacia la izquierda, justo a la altura del cartel de entrada en Castilla y León. Hacia la derecha encontramos dos senderos. Buscamos el que se encuentra en la vertiente burgalesa cruzando una portilla.

Desde aquí ya se observa buena parte del embalse del Ebro y el final de nuestro recorrido pero precisamente es cuando las cosas se complican. Al principio el sendero sigue claramente por encima de unas rocas pero poco después se acaba difuminando. Lo que haremos es tender hacia nuestra izquierda buscando la ladera sur, bajamos un poco tomando como referencia el puerto del Escudo, que ya se ve, y un vallado que nos separa de una zona de replantación de árboles.

Nos vamos acercando paulatinamente al vallado pero por aquí el sendero original ha desaparecido. Seguimos paralelos al mismo ascendiendo un poco y acabamos llegando a una valla de piedra ya junto a las cabañas de Venta Nueva. Superamos la valla y bajamos hacia las cabañas buscando un hueco entre las edificaciones que nos deja a escasos metros del Puerto del Escudo.

Aquí termina el periplo por el GR1 burgalés. Coincidimos curiosamente con un acto de una concentración motera de Soncillo. En realidad la etapa sigue hasta la cercana localidad de Corconte, ya en Cantabria.

Comentarios

Tramo bastante llevadero a pesar de que superamos sendos desniveles de más de 300 metros. Los primeros kilómetros coinciden con el sendero de pequeño recorrido PR-BU-54. Luego el camino está muy definido y en general la señalización es bastante correcta salvo los últimos dos kilómetros en donde nos vemos obligados a transitar por un prado.

En este sentido por internet se encuentra información de una variante más moderna que desde Ahedo de las Pueblas conecta con Cabañas de Virtus; aunque que yo sepa no tiene prolongación hacia Cantabria.

Track de la ruta
 


Presentación con fotos de la ruta  

miércoles, 12 de septiembre de 2012

GR1 Burgalés: Puentedey - Pedrosa de Valdeporres

La quinta etapa del GR1 burgalés transcurre fundamentalmente por el interesante espacio de los canales de Dulla y el Espacio Natural de Ojo Guareña; para desembocar en el núcleo principal de la Merindad de Valdeporres.
 
Dificultad: media
Orientación (sin GPS con cartografía o track): fácil
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 3 horas (14 kilómetros)
 



Puntos de Interés

Cascada de la Mea. Quintanilla Valdebodres. Pozo del Infierno. Canal de la Mata. Puerta de Dulla. Paisajes del Somo.

Descripción de la Ruta

El puente desde el que de observa el arco natural de Puentedey es el inicio de la carretera que conduce a Quintanilla Valdebodres. Seguimos la misma durante los dos kilómetros que nos separan de dicho pueblo. Como a mitad de recorrido, hacia la izquierda, podemos acceder a la cascada de la Mea (son unos 500 metros entre ida y vuelta), que sólo tiene agua en épocas lluviosas.

Por una calle que nace perpendicular a la carretera sigue la ruta, señalizada tanto por el GR1 como por el PRC BU 33. En este lugar merece la pena acercarse a la abundante surgencia del pozo del infierno y el antiguo molino al que da servicio. También las casas guardan un sabor popular.

La capa de cemento se dirige a una pequeña ermita pero en una curva cercana al templo encontramos que la ruta sigue hacia la izquierda. Al instante nos vemos rodeados por el dosel vegetal que se extiende por estos valles, en donde las encinas y los quejigos son las especies dominantes.

Por el fondo discurre una fina corriente de agua de carácter intermitente. En la jornada de hoy luce en todo su esplendor, destacando por la limpieza de sus aguas. De hecho será una constante el tener que cruzar una y otra vez el arroyo, e incluso que sendero y arroyo coincidan durante algunos metros.

Al cabo de unos 300 metros nos encontramos con una reproducción de una carbonera, actividad muy extendida en el pasado por estos montes. Desde aquí los rincones bellos se suceden gracias a los serpenteantes sendero y arroyo. Cuando llevamos algo más de un kilómetro llegamos a la unión del Canal de la Mata (de frente, por el que continuaremos) y el Canal de Dulla, el más importante de todos los que cubren esta área geográfica.

El bello sendero que discurre junto al arroyo continúa sin posibilidad de pérdida, mientras que el desfiladero se va haciendo cada vez más profundo. Pasados algo más de dos kilómetros el sendero se separa por la derecha del arroyo para ascender por la suave ladera. Muy pronto llegamos a un collado desde el que se divisa una parte de la Merindad de Valdeporres y en primer término una meseta por donde sigue la ruta.

El camino continúa hacia la nueva vertiente, girando hacia la derecha. Al poco de iniciar el descenso vemos bajo nosotros el pueblo de Villamartin de Sotoscueva. Llegamos a este lugar rápidamente, aunque antes de llegar a las primeras casas vemos el camino que, naciendo hacia la izquierda, permite seguir el recorrido. Tras visitar este pueblo con interesantes elementos etnográficos, tomamos el camino citado, bastante ancho, y empezamos a ascender.

El ascenso nos llevará unos dos kilómetros. Rechazamos un par de desvíos a ambos lados del camino. Cerca del punto más alto, cuando se ha suavizado notablemente la pendiente, tenemos el desvío señalizado hacia El Ventanón, una gran oquedad natural en el cortado rocoso (hay que calcular unos dos kilómetros entre ida y vuelta) y un poco más adelante una bifurcación. Hacia la izquierda continúa el sendero PR-BU-33 mientras que hacia el GR sigue por la derecha.

Desde aquí se tiene una sobrecogedora visión de los largos farallones de Dulla, que asemejan una fortaleza casi inexpugnable. Primero una empinada ladera herbosa y luego unas paredes de roca de unos veinte metros de altura. En primera visión la Puerta de Dulla, que parece el hueco dejado en una dentadura de gigante. Franqueando la misma se vuelve a los cañones del Dulla, pero eso no nos corresponde hoy.

A pocos metros del cruce anterior debemos prestar atención para no desviarnos demasiado por otro camino que sigue hacia la derecha. Nosotros seguimos paralelos a los relieves de Dulla, en suave pero claro descenso. Caminamos por una gran meseta intermedia conocida como El Paño. Hacia la derecha observamos ya en la lejanía los parques eólicos por los que transcurrirá nuestra última etapa del GR1 burgalés.

Al cabo de cerca de un kilómetro desde el cruce del PRBU33 superamos una portilla ganadera. Aún hemos de caminar cerca de un kilómetro más hasta el cruce más delicado del recorrido (delicado en cuanto a dificultad de localizar). En la fecha en que se escriben estas notas está perfectamente indicado el sendero que continúa hacia la izquierda y que tomamos mediante un fuerte giro. Al poco nos introducimos en un carrascal en el que el sendero serpentea siendo por momentos un tanto difícil seguirlo (aquí las señales son escasas). Como orientación señalaremos que caminamos en dirección norte.

Poco a poco el bosquecillo se va haciendo más espeso y variado y de repente se abre para dar paso al valle de Valdeporres que se encuentra a nuestros pies. Al fondo los montes del Somo y en primer plano el pueblo de San Martín de Porres, que será uno de los que crucemos en la próxima etapa. Mediante unos pronunciados zig-zags perdemos altura con rapidez. El sendero muestra evidentes signos de haber sido en el pasado un camino empedrado. De hecho si miramos nuestro entorno más cercano vemos que este es uno de los pocos pasos fáciles entre los farallones rocosos.

Un poco más adelante, tras superar una portilla ganadera, vemos la parte más occidental de Valdeporres. Al fondo los montes Cantábricos y más cerca la meseta de Argomedo y los pueblos de Cidad y Pedrosa de Valdeporres, del que ya nos separa un pequeño trecho. El último tramo del descenso está un poco cerrado por el árgoma, pero sólo será una pequeña molestia para el que lleve pantalón corto pues se sigue perfectamente. Llegamos a la altura de una carretera que simplemente hemos de cruzar y un poco después al trazado del Santander-Mediterráneo, convertido ahora en Vía Verde, que igualmente atravesamos. Ya nos quedan apenas unos instantes hasta llegar a un área de esparcimiento y al edificio de la residencia de ancianos, que tomamos como referencia para la próxima etapa.

Comentarios.

Tramo bastante cómodo en cuanto a dificultad, señalización y limpieza del sendero. Los ascensos son en general cortos o tendidos. Los siete primeros kilómetros se corresponden con el sendero de pequeño recorrido PRC-BU-33, incluido dentro del Espacio Natural de Ojo Guareña y lo mismo ocurre con los dos últimos. El resto discurre por la meseta de El Paño. Ello contribuye a que la señalización y limpieza de este tramo sea correcta al menos por el momento.

Track de la ruta



Presentación con fotos de la ruta.

 

lunes, 10 de septiembre de 2012

GR1 burgalés: Torme - Puentedey

Esta cuarta etapa pasa por la Merindad de Castilla la Vieja y por la de Valdeporres. Hay una alternancia entre tierras de labor y zonas montaraces, pero poco a poco estas últimas van predominando.

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con cartografía o track): Media
Belleza: Normal
Tiempo: 4 horas y media (20 kilómetros)




Puntos de Interés

Pueblo de Salazar. Tramos boscosos. Tramo junto al río Nela. Puentedey.

Descripción de la Ruta

Dejamos atrás la iglesia de Torme avanzando por la carretera hacia el bloque principal del pueblo. Entramos en una gran plaza que se abre a nuestra derecha y seguimos por la primera calle que, perpendicular a la carretera, abandona el pueblo.

El camino asciende dejando a la derecha una loma cubierta de carrascas y a la izquierda la planicie cerealista de los alrededores de Villarcayo. Al principio está bastante marcado, pero por momentos se va cerrando hasta amenazar con desaparecer. En esta zona tenemos la suerte de ver planear un alimoche. Dos kilómetros después de dejado atrás Torme llegamos a Villanueva la Blanca.

Unos cien metros antes de llegar a la iglesia buscamos la calle que gira hacia la derecha, pasa junto a un pilón, y deja atrás la localidad. A partir de aquí empezamos el que probablemente sea el ascenso más duro de la jornada, pues hemos de salvar unos 150 metros en aproximadamente kilómetro y medio.

Avanzamos pues en dirección noroeste por un marcado camino entre carrascas. Ignoramos un primer desvío que desciende hacia la izquierda pero algo más adelante sí que seguimos otra nueva opción en dicha dirección (existe un banquito para el descanso en este punto, el más alto de la jornada de hoy).
 
Llaneamos durante aproximadamente un kilómetro hasta encontrarnos con un camino mucho más ancho y cuidado. Lo seguimos hacia la izquierda de modo que ascendemos un poquito y luego empezamos un largo y fuerte descenso hacia el valle, casi sin giros. En un momento dado empezamos a observar hacia la derecha el alargado caserío de Salazar.
 
Cuando llevamos más de un kilómetro de descenso encontramos hacia la derecha el camino que nos lleva a la localidad citada. Poco después ignoramos una primera opción hacia la izquierda y enseguida tomamos una segunda, ya cerca del cartel anunciador del pueblo, pero antes de llegar al mismo tomamos la calle que asciende por la derecha.

Enseguida nos vemos sorprendidos por el amplio elenco de caserones y casas montañesas de este pueblo. Llegamos a la pequeña ermita del Cristo y seguimos durante unos metros por la parte alta del pueblo. Luego descendemos hasta llegar al borde de la carretera y un nuevo cartel informativo del GR1. Desde aquí volvemos a ascender un poco y, junto a una casa con balcón soportado por unas bellas rejas metálicas, buscamos el sendero que se interna de nuevo en el bosque. Dejamos así atrás Salazar, coincidiendo durante unos cientos de metros con un PR.

Minutos después llegamos a un edificio aislado que bordeamos por la derecha. Aquí nace un bonito sendero que asciende nuevamente hasta la ermita de San Bartolomé, un sencillo edificio que a la vez sirve de cota del antiguo camino que comunicaba Villarcayo con Puentedey, pasando por Salazar, antes de que fuese posible construir la carretera que sigue el río Nela.

Frente a nosotros se encuentra el valle medio-alto del Nela, en el que se refugian interesantes pueblos: Escanduso, Escaño, Brizuela, Puentedey…. Seguimos por la carretera que pasa junto a la ermita durante unos 200 metros. En este punto nace un sendero muy poco definido hacia la derecha. De hecho el próximo tramo es el más complicado de seguir de todo el recorrido de hoy.
 
El sendero, que con un poco de atención podemos seguir, avanza hacia el oeste casi sin variar de altitud. Tras un tramo algo más boscoso sale a campo abierto y llega a la unión entre dos tierras de labor. El sendero continúa entre las mismas, pero es recomendable seguir por el borde de una de ellas debido a la irregularidad, vegetación y humedad del camino original. Terminadas estas dos tierras por la izquierda continúa otra mientras que por la derecha sigue el monte. Tratamos de seguir en la misma dirección hasta que el sendero, casi desaparecido, se encharca. Pasado este tramo cruzamos hacia la izquierda el arroyo, cruzamos la tierra de labor, y buscamos el sendero que se encuentra al otro lado de la misma.

Una vez localizado el sendero lo peor ha pasado, seguimos ascendiendo en dirección noroeste hacia una nave ganadera. El sendero, que camina entre carrascas, deja la misma a su derecha, pasa dos portillas metálicas y se trasforma en un camino algo más marcado, sin cambiar de dirección.

No mucho después se deja de ascender mientras se gira hacia la izquierda. Desde aquí se tienen unas excepcionales vistas de los Canales de Dulla. Descendemos un poco y llegamos a un camino mucho más marcado. Nosotros hemos de continuar hacia la izquierda pero hacia la derecha, como a unos 300 metros, podemos acercarnos a ver la restaurada ermita románica de San Vicente (se incluye en el track).

Llegamos a Sobrepeña, pero sin entrar en el pueblo seguimos la carretera hacia la izquierda. Ascendemos un poco y pasamos muy cerca de la ermita de la Virgen de la Paz, un buen mirador sobre la zona. A partir de aquí, siguiendo la carretera, empezamos a descender.

En una curva cerrada a izquierdas dejamos atrás un marcado camino a la derecha. Unos veinte metros después hay un poco marcado sendero que en unos instantes baja hasta el pueblo de Nela. Desembocamos en la misma carretera, ascendemos unos 50 metros por ella y nos desviamos hacia la izquierda. Dejamos atrás las últimas casas tomando un estrecho pero marcado sendero.

Casi inmediatamente salimos a un pequeño y cerrado cañón sobre el Nela, cuyo agua sólo se intuye debido a la cerrada vegetación. Descendemos un poco, nos incorporamos a un sendero más marcado y desembocamos en un delicioso sendero a la vera del río.

Poco después nos separamos algo del cauce pero acabamos llegando junto al mismo, a la altura de una pasadera de cemento. Al otro lado giramos hacia la izquierda, pasamos junto a un área de esparcimiento y baño y alcanzamos las primeras casas del pueblo de Brizuela.

Al llegar a la confluencia con el antiguo ferrocarril Santander-Mediterráneo nos unimos a su trazado hacia la derecha, aunque en realidad seguimos un sendero paralelo al mismo. Dejamos atrás la estación de Brizuela, ahora acondicionada para el turismo, y llegamos a la vera del Nela por un cerrado bosque de ribera. Al salir del mismo el sendero se separa algo del río, pero sigue pegado a la caja del ferrocarril, sin cruzarlo. Nos unimos a un camino más ancho y, tras dejar atrás el campo de fútbol, finalmente cruzamos la antigua vía y enseguida vemos el característico puente natural de Puentedey.
 
 Comentarios

En general es prácticamente imposible seguir todo el recorrido fiándose sólo de las señales de pintura blanca y roja. Sobre todo en las zonas más humanizadas y campos de cultivo la señalización es prácticamente inexistente. En otras zonas es correcta. Como ya hemos visto hay algunos tramos en los que el sendero está prácticamente borrado.

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información)



Presentación con fotos de la ruta


viernes, 7 de septiembre de 2012

GR1 burgalés: Salinas de Rosío - Torme

La tercera etapa tiene dos partes bien diferenciadas. Hasta Bárcena de Pienza las tierras de labor son predominantes, pero a partir de entonces pasan a dominar las pequeñas elevaciones y los primeros prados. En el alto de Bocos abandonamos el municipio de Medina de Pomar para pasar al de Villarcayo - Merindad de Castilla la Vieja.  

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con cartografía o track): media
Belleza: Normal
Tiempo: 3 horas y media (16 kilómetros)





Descripción de la ruta

Desde el centro de Salinas de Rosío alcanzamos la carretera y buscamos el camino parcialmente asfaltado que se dirige hacia el noroeste. La siguiente franja del recorrido transcurre por tierras de labor. La pista asfaltada termina junto a otra pista asfaltada y justo aquí tenemos un tramo comprometido.

Casi de frente a la dirección que traíamos se encuentra un camino prácticamente borrado que asciende por la ladera. Lo mejor tal vez sea continuar unos metros por la nueva pista hacia la derecha y luego ascender a las tierras de labor de la parte izquierda. Atravesaremos las mismas buscando la parte superior y con un poco de suerte encontraremos los restos del sendero citado. En todo caso, ascendiendo por esta ladera acabaremos encontrando una carretera más marcada que tomaremos hacia la derecha y que tras ascender algo más nos acerca al pueblo de La Riba, punto que se constituye en un buen mirador sobre el valle.

Seguimos por la carretera atravesando y abandonando la localidad. Unos 500 metros después encontramos la señal indicadora del camino hacia la izquierda que hemos de tomar (enseguida llegamos a una bifurcación, en la que seguiremos por la izquierda). El nuevo camino tiene una vegetación más densa pero al menos en el momento de escribir estas líneas el avance es factible. En todo caso en menos de un kilómetro desembocaremos en un camino más ancho y en una zona de tierras de labor. Este camino sigue, como los anteriores, en sentido oeste, para al cabo de kilómetro y medio llegar a un cruce junto a un pilón de agua. El trazado original del GR1 sigue por un sendero que se encuentra de frente, pero al estar invadido por la vegetación nosotros seguiremos hacia la derecha. 

Unos cientos de metros después ya vemos el pueblo de Quintanilla de Pienza. Llegamos a un cruce que tomamos hacia la izquierda y entramos en el pueblo, junto a una amplia era ocupada por un campo de fútbol y juegos infantiles. Nos encaminamos hacia la iglesia que dejamos un tanto a nuestra izquierda y buscamos la calle que, hacia la derecha, nos conduce a la Nacional 629.

Seguimos la misma en dirección norte y con precaución hasta alcanzar en unos instantes el cruce que hacia la izquierda conduce hacia Bárcena de Pienza. Cruzamos el río Trueba y seguimos por la amplia recta que rápidamente llega al caserío de esta localidad, con las casas muy espaciadas. Llegamos a una especie de plazoleta en donde se encuentra el centro social y unos juegos infantiles giraremos hacia la izquierda para continuar el recorrido. Si tenemos interés, por el camino que nace hacia la derecha, avanzando unos 200 metros y luego girando hacia la derecha, encontramos el ábside de una antigua ermita románica con interesantísimos capiteles que ahora se utiliza como cementerio.

Una vez seleccionado el camino correcto abandonamos la localidad. Al poco llegamos a una bifurcación en la que hemos de seguir hacia la derecha. Comenzamos a ganar altura entre cultivos y pequeños robles. Un kilómetro después de dejar atrás Bárcena, en una nueva bifurcación, seguimos por la izquierda. El camino, muy marcado, nos ofrece unas muy buenas vistas sobre las lagunas de Gayangos, y luego se sumerge en un bosquecillo de robles bastante bien formado. La dirección es suroeste. Pasado el bosquecillo cambiamos de vertiente, accediendo a la llanura de Medina, que se observa no muy lejos, cerrado el paisaje por la sierra de la Tesla.

Descendemos un poco y nos cruzamos con un camino poco marcado que seguimos realizando un fuerte giro hacia la derecha. A partir de aquí entramos en una parte en la que el sendero a veces se difumina. Como referencia la dirección es oeste y tras ganar un poco altura al principio, nos mantendremos cerca de la cumbre de esta pequeña loma, pero casi sin ascender.

En todo caso deberíamos llegar sin demasiadas complicaciones a la carretera CL-629, A un kilómetro aproximadamente del puerto de Bocos. Enfrente vemos un camino mucho más marcado de piso blanquecino. Cruzamos la carretera junto a un panel informativo del GR1 un tanto antiguo y seguimos por el camino indicado.

Tras un breve ascenso empezamos a descender, cambiando a la cuenca del río Trema. Al poco vemos unas dorsales rocosas en donde podemos intentar buscar los vestigios de una antigua necrópolis medieval, muy desfigurada, entre otras cosas porque era lugar de excursión desde el cercano balneario de Gayangos. En todo caso nos dirigimos al encuentro entre los dos primeros grandes bloques pétreos, entre los que encontramos un paso. Al otro lado, sorprendidos por el verdor del terreno, localizamos un sendero que pronto se convierte en camino.

Rodeados de nuevo por los robles vamos siguiendo el camino más marcado en dirección oeste. Pasado algo más de un kilómetro desde Peña Horrero, entre el arroyo Bedón y un gran peña, nos unimos a un camino mucho más definido que seguimos hacia la derecha. 

A partir de aquí volvemos a transitar entre tierras de labor, aunque hacia la derecha no se pierde el carácter montaraz. Un kilómetro después, sin demasiadas novedades, llegamos al borde de la carretera BU-562, justo en el punto en el que supera el puente sobre el río Trema y entra en la localidad de Torme. Al otro lado del puente encontramos un cartel informativo y una iglesia parcialmente románica.

Comentarios.

Tramo sencillo aunque de nuevo con dificultades en algunos momentos para seleccionar el camino correcto.

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información)


Presentación con fotos de la ruta:
 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

GR1 Burgalés: Perex - Salinas de Rosio

Seguimos el recorrido a partir de Perex con un paisaje similar: pequeños bosques, tierras de cultivo y elevaciones moderadas.

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con cartografía o track): Media
Belleza: Normal
Tiempo: 4 horas y media (19 kilómetros)

 
Descripción de la Ruta

Girando a la derecha en la plaza de Perex entramos en un nuevo camino y en unos 600 metros llegamos a una portilla canadiense y un cruce, en el que hemos de seguir de frente. El pinar se hace dueño del paisaje mientras avanzamos por una pista ancha. Pasado un primer tramo suave hemos de afrontar una larga y dura rampa al final de la cual nos encontramos un camino a la izquierda que hemos de tomar.

Descendemos rápidamente durante algo más de un kilómetro, hasta encontrarnos con una puerta que hemos de cruzar. Justo al otro lado nos encontramos con otro camino, que tomamos esta vez hacia la derecha para volver a ascender suavemente. El pino sigue siendo el protagonista de todo este tramo, pero abundan interesantes ejemplares de roble y haya.

La ascensión culmina junto a un área de recreo, con fuente, mesas y asadores. Desde esta área hemos de seguir unos 300 metros más hasta descubrir un camino no muy marcado que nace hacia la izquierda. Habremos avanzado unos 500 metros por este maltratado camino cuando en una curva llegamos a una especie de cruce. Nosotros seguimos por el camino que se encuentra de frente, de modo que en realidad trazamos una curva a izquierdas. Al poco rechazaremos una opción para ir a la derecha.

Aunque el camino no se encuentra en muy buenas condiciones, siempre será el más marcado, avanzando, aún con algunas curvas, siempre en dirección oeste. En un punto deberemos superar una portilla para el ganado. De esta manera llegaremos junto a una tejavana para la paja, punto en el cual debemos de buscar hacia la izquierda la portilla que hemos de superar. El camino situado al otro lado es más marcado, gira hacia la derecha y luego hacia la izquierda y acaba junto a otro camino que hemos de tomar hacia la derecha, ya en las proximidades del pueblo de Paresotas.

Alcanzamos el caserío junto a la carretera que lo cruza pero, a no ser que necesitemos buscar la fuente, tomamos esta última hacia la izquierda alejándonos de las casas. La carretera cruza el arroyo de la Serna e inmediatamente después hemos de dejarla por el camino que nace a la derecha.

Ascendemos rechazando las opciones que surgen a nuestra derecha y nos introducimos de nuevo en el bosque, esta vez protagonizado por encinas carrascas. Los siguientes metros seguimos siempre por el camino frontal y acabamos saliendo a una zona más amplia ocupada por tierras de labor hacia nuestra izquierda y dehesa a nuestra derecha. Desde esta zona podemos ver los Montes de la Peña que aparecen casi a nuestras espaldas y de frente diversos páramos de escasa altura.
 
El camino sigue sin pérdida posible en dirección suroeste. Tras un largo tramo ascendemos un poco y llegamos a un cruce más marcado, en el que hemos de seguir hacia la izquierda y descender hasta el pueblo de Návagos, que se encuentra muy cercano. Tras observar el perfil de una torre medieval, usada hoy como cementerio, y la espadaña de la iglesia alcanzamos las primeras casas. Giramos hacia la izquierda pasando junto a una bella fuente y alcanzamos la calle principal del pueblo, que seguimos hacia la derecha. Recién abandonado el pueblo llegamos a una bifurcación en la que seguimos por el camino de la izquierda (el otro da servicio a una nave).
 
Avanzamos sin grandes novedades por el nuevo camino, que vuelve a estar sombreado. El primer tramo está más marcado y luego se convierte en camino carretero. Saliendo del bosque llegamos a un valle algo más definido, apareciendo de frente una pequeña cima de forma cónica. Una vez en las faldas de dicha cima llegamos a un camino de tierra de mayor anchura. Lo tomamos hacia la izquierda y vamos girando y bordeando la cima citada hasta llegar a un nuevo valle que nos conduce al pueblo de Villamor.
 
Entramos en el pueblo junto a la carreterita que lo cruza y desembocamos en la BU-551, más ancha y con doble carril. La seguimos hacia la derecha unas decenas de metros pero tomamos un estrecho sendero que asciende hacia la derecha, cruzando una portilla.

La vereda transcurre por una ladera apenas ocupada por esbeltos robles y va ganando algo de altura. De frente observamos unas lomas y el perfil del cementerio de Salinas de Rosio, hacia donde nos dirigimos. El sendero busca un antiguo camino que tras un corto tramo de ascenso llega al lugar citado. Desde aquí disfrutamos de una amplia panorámica de esta parte del valle de Losa, con mayor proporción de cultivos. A nuestros pies el Pueblo de Salinas de Rosío y junto al mismo un área sin cultivar en donde se encontraban las antiguas eras de Sal, que se remontan a época romana.

Una pista de cemento nos permite descender del cementerio hasta el pueblo, que alcanzamos a la altura de su iglesia, su preciosa fuente y los restos del antiguo Hospital de la Misericordia, del siglo XV, únicos vestigios de un pasado bastante más próspero.

Comentarios

Este tramo puede hacerse un tanto pesado. Con tanto cambio de dirección es fácil perderse. En realidad esta etapa se podría acortar sensiblemente sin afectar a su interés uniendo de manera más directa Pérex con Paresotas siguiendo los senderos de Medina GR186 y PRBU134; ambos por otra parte mejor señalizados.

Track de la ruta:



Presentación con fotos de esta etapa.
 

lunes, 3 de septiembre de 2012

GR1 Burgalés: Puerto de la Horca - Pérex

Cambiamos la temática durante unas cuantas entradas para describiros el primero de mis proyectos de senderos de largo recorrido por Burgos. Lamentablemente me llevará bastante tiempo ir completándolos, pues siempre se está a expensas de la agenda y de encontrar a alguien que te vaya a recoger tras cada una de las etapas.

Y para comenzar la mejor opción me pareció GR1, conocido como "sendero histórico", y que discurre entre Ampurias y Finisterre (podéis encontrar más información aquí). El GR1 por Burgos cruza las Merindades de este a oeste, por parajes quizás no tan espectaculares como otras alternativas. Tal vez por ello es menos conocido y algunos tramos se encuentran bastante perdidos, aunque por otra parte tienen una originalidad que no ofrecen otros recorridos. El trayecto lo he ido haciendo en diversos momentos, por lo que probablemente veáis algunas incongruencias entre el aspecto de los paisajes que muestran las fotos.

Empezamos nuestro andar en el Puerto de la Horca, punto que separa el valle de Losa y Valdegobía, en Álava. Obviamos con ello un pequeño tramo de unos 3 kilómetros que cruza la merindad de San Zadornil a la altura de Valpuesta. Este primer tramo es bastante corto, de unos 10 kilómetros, sobre todo porque está pensado para poder llegar desde la localidad de Bóveda. Transita por tierras de Losa por un paisaje mixto que mezcla las tierras de labor con bosques de diversas apariencias, muy típico del norte burgalés. Elevaciones moderadas y paisajes suaves.
 
Dificultad: baja
Orientación (sin GPS con cartografía o track): Normal
Belleza: Normal
Tiempo y distancia: 2 horas y media (10 kilómetros)





Situación

Para llegar al puerto de la Horca, punto de comienzo de esta ruta, hemos de alcanzar Oña por la N-I hasta Briviesca y luego por la carretera comarcal que llega a la villa condal. Desde Oña continuamos por la carretera Nacional 232 hasta su cruce con la N-627. Pasado el desfiladero de la Horadada llegamos a Trespaderne. Aquí seguiremos la BU-550 que conduce al puerto de Angulo para, al cabo de unos 20 kilómetros, tomar la pista a mano derecha que conduce a Bóveda (provincia de Álava). Los primeros kilómetros representan el ascenso al puerto de la Horca. En el kilómetro 5,5 llegamos a la cima, que constituye el límite con el País Vasco y el lugar en el que el GR1 entra definitivamente en la provincia de Burgos.

Puntos de Interés

Vistas sobre la ermita de San Pantaleón. Paisajes mixtos de cereal y bosque. Tramos de bosque de interés. Algunas muestras de arquitectura popular.

Descripción de la Ruta

Retrocedemos unos metros por la carretera hasta llegar al kilómetro 5, muy cerca del cual vemos un poco marcado camino a la derecha, sobre el mismo lecho de roca. Superamos un vallado y el camino se hace algo más marcado. Giramos a la izquierda y unos centenares de metros más adelante a la derecha, hasta llegar junto a la fuente Camero.
 
Dejando el pilón a nuestra derecha seguimos el camino que se acerca a un vallado. Vemos las señas del PR-BU-62 junto a las de color blanco y rojo. El paisaje está ocupado por las encinas, algunas de tamaño interesante, pero descubrimos frecuentes robles y algunos acebos.
 
Un tramo después el camino vuelve a girar a la derecha y observamos ya el vallejo que nos va a conducir al fondo del valle del Jerea. Cruzamos una portilla por la que salimos del vallado y continuamos por el camino principal, obviando los distintos caminos que surgen a los lados, hasta que alcanzamos la carretera BU-550.
 
Avanzamos por la misma con precaución en dirección Burgos hasta alcanzar la ermita de San Roque, junto a la que nace un camino. Tomamos dicho camino durante unos 800 metros, alejándonos un tanto de la carretera, hasta llegar a un cruce en el que seguimos por la derecha.
 
El nuevo camino se dirige ya directamente hacia el espolón rocoso donde se encuentra la ermita románica de San Pantaleón, famosa no sólo por su arte sino con supuestas relaciones con la tradición del Santo Grial. Llegamos de nuevo junto a la carretera, pero seguimos por el camino cementado que nace al otro lado.
 
Pasados unos 200 metros tomamos una senda a la derecha que en unos instantes nos deja junto al puente por el que hemos de cruzar al otro lado del río Jerea. Si tenemos intención de ver más de cerca la ermita deberemos de seguir de frente antes de cruzar y subir por la empinada ladera, para luego regresar de la misma manera. Durante unos kilómetros nuestro andar va a coincidir con el de otro sendero de largo recorrido, el GR-85.
 
Una vez al otro lado del río seguimos paralelos al mismo por una zona herbosa durante unos cientos de metros, hasta que nos encontramos con una valla de piedra que bordearemos por su lado derecho, alejándonos definitivamente del río.
 
A partir de aquí comienza un tramo de aproximadamente tres kilómetros de suave ascensión y muy sombreado. El árbol predominante es el pino pero se encuentra abundante roble, e incluso acebos y hayas. Con un poco de atención podremos seguir el sendero principal, que transcurre prácticamente en dirección norte.
 
En los últimos metros de esta sección el sendero se va cerrando y finalmente nos obliga a salir a la tierra de labor que se encuentra hacia la izquierda. Avanzamos por esta zona de cultivo en la misma dirección durante unos centenares de metros más hasta encontrarnos con un camino más marcado que nace hacia la izquierda.
 
La nueva pista traza varias curvas en ascensión y finalmente se coloca en dirección noroeste. Unos 700 metros más y alcanzamos la carretera que, hacia la derecha, nos conduce rápidamente a Pérex de Losa.
 
A la entrada del pueblo encontramos un cartel explicativo del tramo recorrido y del siguiente, de unos 20 kilómetros. Seguimos por la carretera que cruza el pueblo hasta llegar a una especie de plaza donde se encuentra una bolera. Aquí termina el recorrido de hoy.

Comentarios

Aunque la ruta está señalizada con los colores blanco y rojo de GR, esta señalización es muy irregular, alternando tramos muy bien marcados con otros no tanto. En las proximidades de la portilla ganadera antes de alcanzar la BU-550, podemos buscar sendos caminos a la izquierda que nos conducen de manera más directa a San Pantaleón. Mejor alternativa para ello sería seguir el trazado del PRC-BU-62, pero ello nos aleja más del trazado original del GR1.

Track de la ruta




Presentación de fotos