lunes, 5 de noviembre de 2012

Santa Gadea del Cid

La bella localidad de Santa Gadea del Cid celebra este 2012 el milenario de su existencia. En sus orígenes era conocida con el nombre de Término. El motivo de esa denominación estaba en su estratégica situación en la frontera entre los reinos de Navarra y Castilla. El el siglo XII pasó a denominarse Santa Gadea de Término y a mediados del siglo XIX recibió el apelativo “del Cid” para diferenciarla de la otra Santa Gadea burgalesa.


La importancia de Santa Gadea creció pareja a los fueros y privilegios que le fueron concediendo los sucesivos monarcas castellanos. Alfonso VIII le otorgó el fuero de Logroño y otro Alfonso, en este caso el onceno, le dotó de un amplio mercado. Esta prosperidad aumentada por el control de la calzada medieval que se dirigía a Bilbao, atrajo hasta Santa Gadea del Cid a una comunidad judía. Además de pasar por las manos de la corona de Castilla, la villa fue posesión de los señores de Vizcaya y de varias familias señoriales, entre las que destacan los Manrique y los Padilla.


Todo este denso pasado histórico ha dejado como resultado un espléndido patrimonio artístico y popular que ha llegado en buen estado hasta nuestros días. La villa aparece rodeada de un recinto amurallado, al que se accede por dos antiguas puertas, y está protegida por la silueta de un castillo que ya estaba erigido a principios del siglo XI. La fortaleza que se conserva es de finales del siglo XV, mandada construir por Pedro Manrique y tiene una muralla con cubos y una torre del homenaje (en su último piso se puede contemplar una bóveda con nervaduras góticas) que se levanta sobre una curiosa roca en el centro del patio de armas. En los años 30 fué motivo de un artículo en la revista "Estampa" por haberse vendido al precio de 50 pesetas.





La iglesia parroquial de San Lorenzo, presidida por una maciza torre de carácter defensivo, es gótica y guarda en su interior un asombroso retablo de estilo renacentista realizado, entre otros, por Juan Picardo. Junto al templo se puede contemplar un hermosa plaza porticada – de la misma parten las angostas y alargadas rúas que conforman la villa – en la que se aprecia una interesante arquitectura popular de claro sabor medieval y que muestra sus característicos entramados de madera rellenos de ladrillo de tejar.





En las afueras de la localidad también se puede admirar la sencilla ermita románica de la Virgen de las Eras, fechada a finales del siglo XII. Cuando yo la ví hace unos meses se echaba en falta un lavado de cara y daba que pensar una grieta en el ábside, pero por lo que se ve en el artículo de Zález de hace unos días ya se han puesto a ello. (por cierto recomiendo verlo para hacerse a una idea más real del pueblo).







El milenario se ha celebrado mediante varias sencillas actividades, entre ellas una exposición itinerante de pintura, pero lamentablemente no sé si se realizarán más actos en lo que queda de año. También podéis ver este sencillo vídeo subido a Youtube.

3 comentarios:

ZáLeZ dijo...

Hola Montacedo:
Me has venido ni al pelo, jeje. Tenías razón, el enlace estaba mal pero mira por dónde... así es que te he enlazado.
Saludos,

Abilio Estefanía dijo...

Hola Montacedo, bonito pueblo y desconocido en general, ya que pocas veces se para al pasar por la carretera que va hacia Bilbao, para entrar en él.

Un abrazo

Montacedo dijo...

Gracias por dejar comentarios.