viernes, 8 de junio de 2012

Regreso a los pueblos del Silencio: Cuzcurrita de Aranda

De todos los pueblos que recoge Elías Rubio en su libro "Los pueblos del Silencio", el único situado en el tercio sur de la provincia es este de Cuzcurrita de Aranda. Bien es verdad que existen algunos que, como este, eran en origen una colonia de propiedad privada y se han reconvertido en explotaciones agrícolas.

Lo que hoy podemos ver son los restos de su iglesia y algunos otros muros de apariencia indefinida.




Como decimos el pueblo funcionó como colonia hasta bien entrado el siglo XX. La población estaba restrigida, de modo que sólo un hijo heredaba los derechos del padre. En 1972 un particular adquirió todo el terreno y obligó a desalojar todo el pueblo. Elías nos cuenta otras historias más humanas en su libro, pero para conocerlas tendréis que consultar el mismo.

Debido a lo comentado, Cuzcurrita no tuvo nunca mucha población. En el censo de 1842 se habla de 35 habitantes y en el de 1900 de 15.

miércoles, 6 de junio de 2012

Iglesia de Brazacorta

La historia burgalesa cuenta entre sus haberes la existencia de varios monasterios enormemente poderosos en lo económico y en lo político; pero junto a estos convivieron (algunos aún conviven) considerablemente más humildes.

Hoy exploramos los rastros de un antiguo monasterio de monjas premostratenses que existió en Brazacorta, cuya iglesia aún existe funcionando como parroquia del pueblo. Nuestra señora de Brazacorta fue fundado en 1165 como satélite del Monasterio de la Vid, y dependiente del mismo, para féminas que quisieran integrarse en la orden, tras prohibirse la existencia de monasterios dúplices. Los pocos datos que existen hablan de su penuria económica.
 
A finales del siglo XIV ya fue abadonado por la monjas, pasando a ser parroquia, pero aún dependiente de la Vid, que nombraba a los priores de la misma hasta la propia desaparición del monasterio, aun con litigios contra la Santa Sede. El edificio que ahora observamos, que ha perdido la torre original y se encuentra en estado precario, consta de tres naves, de las cuales sólo la central es románica.



El ábside presenta arquillos ciegos que en el exterior quedan casi a nivel del terreno debido a un recrecimiento del mismo. Los capiteles son de tipo cesta y son bastante rústicos
 


La obra se sobreeleva ya en época gótica, con lo que se pierden los canecillos del ábside y las nervaduras son claramente apuntadas. Posteriormente vendría la ampliación de las naves, la portada y la techumbre de madera, en el siglo XVI. En el interior se conservan algún patrimonio mueble de interés, aunque en general en mal estado de conservación.

lunes, 4 de junio de 2012

Coruña del Conde

En los textos altomedievales se refiere la destrucción de Clunia por Tarik en 711 y su repoblación en 912, como una de las plazas fuertes de la línea del Duero. A finales del primer Milenio sería objeto de disputa entre cristianos y musulmanes, hasta que el fin del periodo marcado por Almanzor hizo que el frente de la guerra se alejase definitivamente de estos pagos.
 
Coruña del Conde es probablemente la heredera altomedieval de los vestigios de Clunia. Aunque es difícil detectarlo, los sillares de la ciudad romana sirvieron para levantar los edificios de esta localidad. De hecho es probable que el mismo nombre de “Coruña” derive de Clunia. Hay varios elementos de interés en esta localidad, los cuales pasamos a desgranar brevemente.

El castillo, fuerte atalaya del valle del Arandilla, presenta desmantelados muros y torres ruinosas, que el tiempo y el instinto utilitario campesino, han dejado reducidas a montones de escombros. Con todo, aun se acusan en unos de los extremos del rectángulo que dibuja la fortaleza dos torres circulares y en el otro extremo, otra cuadrada. Aunque delata el vacío interior a través de los boquetes de sus muros, mantiene un gesto retador bajo los restos de vetusta corona almenada.

El castillo de Coruña conserva elementos erigidos en distintas épocas, los más abundantes del siglo XV. Es en esta época cuando la población pasó a formar parte del mayorazgo del Conde Lorenzo Suárez de Mendoza, del cual se deriva el añadido de su topónimo.


A principios del siglo XIV poseía la villa y castillo, el infante don Pedro, hijo de Sancho IV, muerto esforzadamente en 1319, en lucha con los moros de Granada. Aunque por testamento les dejaba a su esposa doña María de Aragón, el rey Alfonso XI les segregó de la Corona entregándoles a Juan Martínez de Leiva, noble del séquito de los antiguos señores de Vizcaya, que en 1335, corrió el riesgo de ser ejecutado, al negarse un escudero de Leiva a dar entrada en el castillo de Iscar al propio Alfonso XI.
 
Muerto Leiva, sin dejar hijos varones, le sucedió Pedro López de Padilla, casado con una hija suya, y en el linaje de los Padillas se vinculó el señorío de Coruña, tras una fugaz confiscación del rey Enrique II para unirle a la corona.
 
En el primer cuarto del siglo XV, don Juan de Padilla, señor de Coruña y Calatañazor casó con doña Mencía Manrique, hija del adelantado don Gómez Manrique y de doña Sancha de Rojas, fundadores del monasterio de Fresdelval.
 
En 1466, Enrique IV da la villa a Lorenzo Suárez de Figueroa, hijo del marqués de Santillana y hermano de doña Mencía; esposa del que había de ser Condestable de Castilla, don Pedro Fernández de Velasco.
 



El castillo de Coruña ha sido además testigo del singular acontecimiento protagonizado por Diego Marín Aguilera. Este pastor natural del pueblo destacó desde muy joven por su capacidad inventiva, lo que le llevó a construir prácticos ingenios para serrar mármol, mover batanes o mejorar el rendimiento de los molinos del Río Arandilla. Su curiosidad y el tiempo que por su oficio dedicaba a mirar el vuelo de las aves rapaces impulsaron su deseo de volar.

Con ese fin diseñó un aparato con armazón de madera y alas formadas por varillas de hierro y alambre forradas con plumas de águila. La tarde del 15 de mayo de 1793 se lanzó al vacío desde lo alto del castillo realizando un primer recorrido de más de 350 metros.

Con ocasión del 200 aniversario de esta efemérides el ejército del aire donó un aparato que desde entonces permanece junto al castillo. A mí en particular no me gusta mucho. (NOTA: en diciembre de 2013 fue retirado por causa de la degradación de los anclajes y las dificultades de llevar a cabo un mantenimiento mínimamente razonable)


Esta pequeña figura tal vez represente algo mejor el acontecimiento


 La iglesia parroquial.


Rollo del siglo XVIII, aprovechando un antiguo capitel romano.


Puente con restos romanos sobre el río Arandilla. Aquí confluían las calzadas que desde Clunia se dirigían a las ciudades de Tiermes, Uxama y Numancia, y conectaba con la fundamental vía que siguiendo el curso del Duero comunicaba el valle del Ebro con las explotaciones auríferas del noroeste peninsular. Su origen se puede datar en el siglo I.



A las afueras se encuentra la ermita del Santo Cristo. consta de una única nave en cuyo muro meridional se abre una resaltada portada de sencillas y poco decoradas arquivoltas. Adosado a la cabecera de la nave se descubre el elemento con mayor singularidad e importancia artística del templo: su ábside de planta cuadrada. De aspecto primitivo y difícil datación, algunos expertos se inclinan por asignarle una cronología a caballo entre los siglos XI y XII. Para otros podría ser anterior (heredera incluso de un templo del siglo VII) y estar emparentada con las fases más tempranas del románico de los monasterios de San Pedro de Arlanza y Santo Domingo de Silos.
 
La decoración exterior del ábside, en cuya fábrica se han utilizado muchos materiales romanos procedentes de Clunia, se organiza mediante una serie de arcos ciegos, ligeramente peraltados, distribuidos entre sus tres muros. Mientras que el muro occidental presenta tres arcadas con aristas boceladas que se apoyan en alargados capiteles y altos fustes, los de las fachas laterales sólo muestran dos arcos de aristas vivas y más simple decoración.  Un interesante artículo sobre esta ermita lo podéis leer aquí.











Recientemente se leía en el periódico la noticia de un posible hermanamiento entre Coruña del Conde y la cuidad de La Coruña, al ser las dos únicas con tal denominación en España.

lunes, 28 de mayo de 2012

Ecos poéticos de Clunia

Las evocadoras ruinas de Clunia no han pasado desapercibidas a los literatos. Bonifacio Zamora también dedica unos versos a las mismas:

Aquí fue, ya no es. La culta azada
busca el mosaico y la columna rota:
restos de antigua acrópolis, remota
ciudad bajo el escombro sepultada.

Sobre la faz de la techumbre arada,
a la lluvia y al sol la espiga brota,
mientras el viento, que la cumbre azota,
vuela en ficción de verde marejada.

Romano torso al descubierto yace.
Y mojón de polígono o parcela,
Truncado pedestal de estatua asoma.

Para enseñar que Dios hace y deshace
los imperios, al circo pide escuela
Clunia, que sabe la lección de Roma.

Pero también encontramos una referencia a Clunia en el libro "La Amante", escrito por Rafael Alberti.
 
Siéntate en las graderías,
y mira la mar –el campo
de Castilla.

Aquí canta la culebra,
le escupe verde el lagarto,
y el viento parte las piedras,
moviendo, hundido, los cardos.

jueves, 24 de mayo de 2012

Árboles singulares: el Sauce del Pilón

Peñalba de Castro es conocido básicamente por encontrarse prácticamente anexo al yacimiento de la ciudad romana de Clunia. De hecho es fácil ver restos del sitio arqueológico dispersos por el pueblo, fruto del expolio secular.

Pero hoy nos detenemos en este lugar para descubrir, en la parte baja del pueblo, un grueso aunque debilitado ejemplar de sauce, que por razones obvias recibe el nombre de Sauce del Pilón.


El ejemplar se encuentra dentro del catálogo de especímenes singulares de Castilla y León, en donde se le señala un perímetro nominal superior a los cinco metros.

lunes, 21 de mayo de 2012

Pinarejos

A varios kilómetros de los pueblos de Arauzo de Miel, Doña Santos y Huerta del Rey; siguiendo una bella carreterita, llegamos al antiguo lugar de Pumarejos o Pinarejos, que hoy puede considerarse como un área recreativa junto a la ermita que da nombre al topónimo. 

 
Estamos en el área de transición entre sabinares y pinares. En todo caso el bosque lo domina todo. Según parece este depósito sirvió para alimentar un pequeño motor hidroeléctrico, y el emplazamiento fue de los primeros de la zona en tener luz eléctrica.
 
 


En Pinarejos tiene lugar la romería más tradicional de Arauzo de Miel, a mediados de agosto. La ermita es del siglo XVIII.  También es afamada la fuente que mana en el lugar.
 

 
En los mapas el lugar también figura como "centro forestal Pinarejos". Este fue el edificio de la Casa del Guarda. En su entrada hay dos pequeños tejos. Según parece el Ayuntamiento de Arauzo la ha rehabilitado parcialmente y quiere darle algún uso.


El sitio forma parte del "Camino del Destierro" del Cid, pues es identificado como uno de los lugares de paso mencionados en el Cantar del Mío Cid, con el nombre de Spinaz de Can. Can (caño) haría referencia a la fuente citada. También se menciona el lugar como escenario de uno de los encuentros del Cura Merino durante las guerras carlistas.

 

viernes, 18 de mayo de 2012

Ermitas de Tobera

Como ya decíamos hace unos días, las ermitas de Tobera, con su puente medieval anejo, constituyen una de las estampas más típicas de la provincia.


Ambas son originarias del siglo XIII, aunque proceden probablemente de edificios más antiguos. La superior es la de Santa María de la Hoz y la Inferior la del Cristo de los Remedios. Esta última fue levantada según la tradición  por un correo de la reina en agradecimiento a este Cristo, al que se invocó para evitar el peligro de una gran serpiente que se puso en su camino. Dentro de la ermita se conserva a los pies del cristo una muda de una serpiente en recuerdo de este hecho.