No tenía muy claro como denominar a esta ruta. Se trata de un recorrido más o menos sencillo que tiene como punto clave el relativamente conocido entorno del pueblo de Tobera.
Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con cartografía o track): fácil
Belleza: Normal
Distancia y tiempo: 13 kilómetros y 3 horas y cuarto
En el pueblo de Tobera, barrio de Frías, el río Molinar ha creado una serie de saltos de agua que tradicionalmente han sido aprovechados para diversos usos (de ahí el nombre del río) que se remontan al menos al siglo XIII (fabricación de lanas y linos). De hecho aguas arriba aún sigue existiendo y funcionando una pequeña central hidroeléctrica.
Hoy son motivo de visita turística para contemplar las bellas estampas que forma el río junto al caserío. Un pequeño paseo, con varios miradores, nos sirve para admirarlas cómodamente.
Aguas arriba de las ermitas existe una caída de agua a mayor altura, pero sólo está activa en épocas especialmente lluviosas (normalmente todo su agua es recogido por la central indicada). Con la excusa de visitar las cascadas se puede realizar esta ruta de senderismo por el entorno.
Termino este artículo con un pequeño vídeo de las cascadas realizado en un momento en el que las mismas llevaban mayor cantidad de agua.
Arauzo de Miel, el mayor de "los Arauzos", se encuentra en la zona donde confluyen La Ribera, los Sabinares del Arlanza y la comarca de Pinares.
Durante los siglos XVI al XVIII Arauzo de Miel alcanzo un alto grado de prosperidad económica, basada en su riqueza forestal y en la dedicación de sus habitantes a la carretería. Ese esplendor aún se ve reflejado en un amplio y bien trazado caserío en el que se alzan muchas construcciones señoriales.
Tambien resalta por su valor artístico la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Mérida, que desde lo alto de un cerro vigila la población y buena parte de sus alrededores. El elemento más destacado es la portada, enmarcada por un gran arco triunfal de medio punto. Su cuidada decoración es la típica del arte renacentista burgalés de la primera mitad del siglo XVI.
Hace aproximadamente un año hablábamos sobre las peculiares características del punto más sureño de nuestra provincia. Hoy dedicamos esta entrada al punto situado más al norte, que tiene si cabe aún más elementos de interés, ademas de mostrarnos una vez más la gran diversidad de nuestra provincia.
El punto más al norte de la provincia de Burgos se sitúa a 820 m de altitud, en el collado de la Nevera, casi en el límite este de los montes de Ordunte.
Hasta aquí llega una pista que da servicio a la peculiar ermita de San Sebastián de Kolitza, ya en el País Vasco. en dicho lado hay tambien un refugio y una pequeña área recreativa.
El collado visto desde la ermita. Hacia el lado derecho aparece en Monte Burgueño, con poco más de 1000 metros de altitud. Por detrás se intuye el valle de Mena y Los Montes de la Peña.
Si exceptuamos la zona del alto Cares en León, estamos en el área más al norte de Castilla y León. De lo que si se puede presumir es de ser el punto de Castilla y León más cercano al mar, que se sitúa a 18 kilómetros en línea recta.
De hecho si ganamos un poco de altura se ve el mar, si bien en esta foto no se aprecia demasiado bien (os tendréis que fiar de mí).
Las imágenes las tomé en preciosa caminata que hice hace unos días partiendo desde el Valle de Villaverde, enclave cántabro en País Vasco. Podéis leer la crónica en este artículo, que supone la apertura de una nueva campaña de entradas en mi otro blog "exilio en Cantabria".
En Arauzo de Torre nos vamos a fijar en dos interesantísimos elementos patrimoniales. El primero es el enorme cadáver de la olma de la ermita de la Virgen de los Remedios, con unos siete metros de perímetro. Lleva así al menos una década. Más pronto que tarde se vendrá abajo. ¡Que triste es la desaparición de nuestros viejos olmos!
El segundo es la fuente romana, que probablemente es la que mejor ha conservado su estructura original de toda la provincia, aunque está necesitando algún tipo de intervención que consolide su estructura.
De hecho me he quedado con la impresión que estos pueblos del noreste ribereño tienen, en muchos casos, menos empuje que los situados más al sur.
Nota de 2016: La señalización de esta ruta ha cambiado recientemente; ver el apartado comentarios.
Interesante y sencilla ruta por el sorprendente patrimonio forestal del municipio de Caleruega, completado además por las curiosas construcciones populares de las loberas.
Dificultad: baja Orientación (sin GPS con track o cartografía): difícil Belleza: normal Tiempo y distancia: 2 horas y media y 10 kilómetros y medio.
Situación.
Tomaremos la A-1 en dirección Madrid hasta la salida de Lerma. En este punto seguimos la antigua nacional hasta que pasado el pueblo llegamos a la rotonda desde la que nace la carretera que lleva a Santo Domingo de Silos. Recorreremos unos 30 kilómetros por esta carretera hasta que ya muy cerca de este gran centro de interés llegamos a una nueva rotonda. En la misma tomamos la opción derecha que conduce a Aranda de Duero. Pasado el espacio de La Yecla hemos de continuar aún unos 15 kilómetros más hasta llegar a Caleruega. A Silos también se puede llegar por Mecerreyes y Covarrubias. Dejaremos el coche en la parte trasera del monasterio de monjas dominicas, junto a un parque infantil.
Puntos de Interés
Conjunto arquitectónico de Caleruega con sus monasterios. Encinas y robles singulares. Paisajes mixtos de bosque y tierras de cultivo.
Descripción de la Ruta
Al final del parque indicado encontramos una calle que nace perpendicularmente, en cuyo principio encontramos una indicación hacia el museo del lagar de Valdepinos. Caminamos en esta dirección hasta llegar al pequeño museo; y un poco después se sitúa el panel explicativo de la ruta de hoy. A la derecha del mismo nace un amplio camino de tierra que asciende hacia el cercano páramo.
Tras el llevadero ascenso alcanzamos el altiplano en el punto en que se nos une un camino por la derecha. Junto a tierras de cultivo llegamos en unos minutos a un nuevo cruce, debiendo tomar el camino que hacia la derecha desciende casi al instante por un pequeño vallejo. Tras pasar junto a la fuente de los Burros nos acercamos a un encinar. Uno de los primeros árboles con los que nos encontramos es la encina de Santo Domingo.
En este punto el camino se difumina. El sendero principal gira un poco hacia la izquierda pero nosotros seguimos sin cambiar de dirección para a los pocos metros salir a una vaguada más abierta de árboles. Continuamos por dicha vaguada hasta que unos cientos de metros más adelante alcanzamos una gran encina junto a la que se encuentran unos bancos de piedra. Probablemente se trate de la Encina Hueca.
Dejamos atrás la fuente del Prado y poco después encontramos una señal indicativa hacia un camino que continua hacia la izquierda. Casi enseguida encontramos unos corrales recuperados. En una de las esquinas de los mismos encontramos una lobera, definición que en estos pagos corresponde a una construcción cónica que servía de refugio a los pastores.
A partir de aquí el camino gira un poco hacia la derecha y desemboca junto a otro corral con lobera, habilitado actualmente como centro de interpretación (la visita ha de ser concertada con el Ayuntamiento). En este punto se gira hacia la izquierda y se pasa cerca de una torre metálica de observación. Instantes después desembocamos en un camino más ancho, que tomamos hacia la izquierda y apenas 100 metros después lo abandonamos de modo que en lugar de girar a la derecha seguimos de frente.
De este modo empezaremos a avanzar por una vereda bien marcada que transita por un monte bajo de encina carrasca. Tras menos de un kilómetro cruzamos transversalmente otro sendero y poco después llegamos a otro cruce en el que realizamos un fuerte giro hacia la derecha. Continuamos por este bosquete pasando junto a una nueva encina de gran porte, la encina de la cruz.
Unos 300 metros después de esta encina llegamos a una bifurcación en la que seguimos por la izquierda y pocos minutos después salimos del bosque hasta llegar a un nuevo camino junto a tierras de labor. De frente el camino continúa unos metros y luego hemos de ascender bordeando las tierras de labor hasta llegar a un pinar. Como referencia para continuar señalaremos que a la derecha del pinar hay una amplia superficie de cultivo y el sendero se encuentra dentro del pinar, pero solo a unos metros de las tierras.
De este modo el sendero se interna por el pinar unos cientos de metros hasta desembocar en un camino de tierra mucho más ancho que seguimos hacia la izquierda. Al poco pasamos junto a un nuevo corral en ruinas que se encuentra junto a un cruce en el que de nuevo giramos hacia la izquierda. Transitamos ahora por una zona mucho más despejada entre prados y encinas aisladas. 600 metros más adelante encontramos un nuevo cruce que seguimos hacia la derecha en dirección a unas naves ganaderas.
Tras dejar atrás las naves, las tierras de labor vuelven a dominar el paisaje. En medio de una de ellas encontramos un impresionante ejemplar de roble quejigo de unos cuatro metros de perímetro. Al otro lado del camino encontramos otro algo más pequeño y menos desarrollado. Casi enseguida encontramos un camino que desciende hacia un vallejo hacia la derecha.
Un rápido descenso nos lleva hasta la carretera Aranda-Silos, muy cerca ya de Caleruega. En lugar de caminar por el arcén podemos pasar al otro lado y caminar por un arboretum aún no muy desarrollado.
Comentarios
La ruta descrita se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PR-BU69, Sendero de las Loberas, señalizado por la Asociación Ribera del Duero Burgalesa. Lo cierto es que esta ruta tiene fama de estar mal señalizada; aunque en verdad es difícil señalizar recorridos con tantos cambios de dirección y con paisajes variantes. La señalización vertical se encuentra mal en muchos casos o es inexistente por lo que sin GPS es un poco compleja de seguir. He intentado dar los mayores detalles posibles.
Deberíamos aprovechar la ocasión para visitar el casco urbano de Caleruega, en especial el entorno formado la iglesia y los monasterios dominicos. En nuestra próxima entrada hablaremos de los mismos.
Caleruega se encuentra en el límite entre los Sabinares del Arlanza y la zona de La Ribera del Duero. Su paisaje aparece dominado por las clásicas lomas castellanas y las tierras de labor. Sin embargo, dispone de un hasta cierto punto sorprendente monte que guarda algunos tesoros en forma de encinas y robles quejigos singulares. Aquí os muestro algunos.
Esta es la encina de Santo Domingo, nombre de evidente relación con el hijo más ilustre de la localidad.
Por referencias esta debería ser la encina hueca, pero no aprecio oquedades en la misma.
Ahora la encina de la Cruz.
Esta marca en su corteza nos da el porqué de su nombre.
Pero como decimos tambien existen algunos quejigos centenarios. Este tiene un perímetro nominal de cuatro metros. Se observa Peña Carazo al fondo.
Otro gran ejemplar.
Estos se encuentran cerca de la carretera hacia Arauzo de Torre.
En mi próxima entrada os describiré una sencilla ruta que pasa por varios de estos lugares.