Volvemos una vez más sobre los pasos de Elías Rubio, para hacer una breve mención a este libro, un tanto diferente del resto de su bibliografía, al ser fundamentalmente un relato de ficción.Rincones, Costumbres, Senderismo, Patrimonio, Iniciativas... de la provincia de Burgos; especialmente si son semidesconocidos o minusvalorados.
miércoles, 19 de agosto de 2009
El año de la gripe y otros relatos burgaleses
Volvemos una vez más sobre los pasos de Elías Rubio, para hacer una breve mención a este libro, un tanto diferente del resto de su bibliografía, al ser fundamentalmente un relato de ficción.jueves, 30 de julio de 2009
La escuela del Ave María de Sargentes de la Lora
No obstante el visitante curioso y previamente informado podrá descubrir que se trata de la "famosa" escuela del Ave María del padre Andrés Manjón. Para el burgalés medio lo de las escuelas del Ave María resultará un misterio y en cuanto al padre Andrés Manjón sí que suena mucho, pero hay como una nebulosa respecto a su perfil.
Don Andrés Manjón decía que intentar enseñar a los niños más jóvenes, con libros o discursos, como se hace con los adultos, es un absurdo que supone un desconocimiento de la infancia. Una de sus aportaciones más originales son las conocidas "rayuelas", basadas en este tradicional juego infantil, de modo que se dibujaban en el cemento gráficos con formas similares, pero en los que se incluían los conceptos a aprender, siendo la más conocida la referida a la Historia de España, pero hay otras como las referidas a los mandamientos etc...
Al parecer el edificio es utilizado como albergue ocasional y en su momento se planteó como sede del museo del petróleo, posibilidad que finalmente se descartó en favor de la construcción de un nuevo edificio. Esperemos que, sea cual sea el destino del edificio, se conserve este singular patrimonio gráfico.
Más información en el libro "La esperanza que surgió del Paramo".
miércoles, 15 de julio de 2009
Aquellas viejas "fábricas de luz" (y II)
La central data de principios del pasado siglo, cuando la tecnología había evolucionado lo suficiente como para plantearse la creación de una instalación de tamaño medio que pudiese suministrar energía a la ciudad de Burgos. El emplazamiento no puede ser más singular: en el corazón de la parte central del cañón del Ebro, a medio camino entre Quintanilla-Escalada y Pesquera de Ebro.
Hay que comentar que el canal que mencionamos tiene asociada también una historia trágica. Resulta que muy cercana a la Central se encuentra la venerada ermita de nuestra Señora de Ebro. Para ahorrarse la caminata y tal vez para darle mayor aliciente a los desplazamientos al santuario, no debía ser del todo infrecuente que algunos vecinos se desplazasen en barcas por el canal hasta la ermita, pese al evidente peligro que ello implicaba.
(y sus variantes). Hay que decir que a día de hoy, con las oportunas actualizaciones, la central sigue funcionando a pleno rendimiento.
jueves, 9 de julio de 2009
Aquellas viejas "fábricas de luz" (I)
Las construcción de pequeñas centrales eléctricas, conocidas por el evocador nombre de "fábricas de luz" fue un fenómeno muy extendido en nuestra provincia, especialmente en su mitad norte, durante la primera mitad del siglo pasado.miércoles, 8 de julio de 2009
El Dolmen de Valdemuriel
Hayamos tomado uno u otro sendero llegaremos al dolmen, situado al borde de un pinar bastante cerrado. El aspecto de este megalito es más tosco que el de sus vecinos, parquedad que se extiende incluso a la valla que lo delimita. El corredor de acceso a la cámara está muy poco definido, y se realiza con piedras apiladas y no con grandes lastras. Según el ya casi ilegible cartel explicativo la razón parece deberse al primitivismo y los pocos conocimientos de sus constructores. El dolmen, fechado en el 3700 ac, sería el más antiguo de la comarca.
lunes, 6 de julio de 2009
Garoña, Garoña, Garoña
Entonces, ¿Garoña sí o Garoña no?. No es una pregunta fácil de contestar. A mí no me gusta la Nuclear pero eso no significa que tenga que rechazarse de pleno. Yo desde luego no me considero ecologista, quiero decir no soy ecologista si ello significa decir "No" a todo, da igual que haya o no alternativas, hay que decir "No" o...¿Es que nos gusta encontrar todos nuestros montes más bellos plagados de aerogeneradores (y más que vendrán)? ¿Es que no queremos saber que esta energía sólo es rentable a base de subvenciones? ¿Es que no vemos parque eólicos que después de construidos están meses y meses parados antes de funcionar?¿Es que no queremos saber que la minería del carbón, cuya contaminación a día de hoy sigue sin controlarse, sigue subvencionada?¿Es que no queremos saber el sobrecoste que tiene en nuestra factura energética la moratoria nuclear?...En fin, que hay mucha demagogia.
Por otro lado, se justifica que Garoña puede cerrarse porque su producción puede cubrirse por otros medios...salvando el tema de los residuos, es como decir que una empresa que fabrica automóviles, que es rentable y da subvenciones en la zona, tiene que cerrar porque los coches también se fabrican en otro lado...
En todo caso, desde el punto de vista de este blog, la cuestión no es si Garoña sí o Garoña no. Harto significativo es el hecho de que, dado el poco desarrollo de la zona y el poco grado de decisión que tienen sobre su propio destino, los vecinos no sólo no hayan impedido la existencia de la planta en su valle, sino que estén más que agradecidos con su existencia...porque basta avanzar unos cuandos kilómetros hacia las zonas cercanas para darse cuenta que la alternativa es la nada.
Pero, y he aquí la cuestión principal, ¿y después de Garoña, qué?. Lo que se filtra hasta ahora por los medios no es en absoluto alentador y muestra, ante todo, un desconocimiento y desprecio absoluto sobre la zona.
En primer lugar parece que la inversión se va centrar en Miranda, sin tener en cuenta que Miranda no es el Valle de Tobalina. Invertir en Miranda serviría para abrir un poco más la brecha entre los polos de desarrollo y el resto de zonas provinciales.
miércoles, 1 de julio de 2009
Ruta de senderismo: El desfiladero de los Hocinos
Vuelta a la arqueología del senderismo para recuperar esta ruta cuyo mayor interés radica en las vistas sobre el valle mejor configurado de toda la provincia, el de Valdivielso, y con excepcionales añadidos del valioso románico y torres medievales de la zona.
Orientabilidad: 2
Belleza: 4
Tiempo: 6 horas
Situación.
Para llegar desde Burgos hay que tomar a C-629 en dirección a Villarcayo.Nada más terminar el descenso de La Mazorra nos desviamos a la derecha a la altura de las primeras casas, que se corresponden con el barrio alto de Valdenoceda.
Puntos de Interés
Todos los pueblos que recorre la ruta (Valdenoceda, Puente Arenas, El Almiñé y Quintana de Valdivielso) presentan muestras muy interesantes de arquitectura rural. Palacios, torres e iglesias completan su patrimonio cultural. Destacan especialmente las iglesias románicas de San Pedro de Tejada y El Almiñé. Vistas sobre el valle de Valdivielso.
Descripción de la Ruta
Aparcamos el vehículo en el primer lugar que consideremos adecuado, ya que hemos de volver a dirigirnos hacia la carretera, cruzándola por un paso inferior que constituye en sí mismo una bonita obra arquitectónica.
Empezamos a subir aprovechando un valle que desciende desde lo más alto de los páramos, de forma perpendicular a la carretera. El camino en este primer tramo está muy marcado y ha sido visiblemente ensanchado con ayuda de excavadoras.
En este punto comenzamos a distinguir un nuevo vallejo que aparece a la izquierda y hacia el que nos dirigimos paulatinamente, pero no hacia su fondo sino por la ladera de modo que no nos introducimos en la espesura de encinas. De este modo vamos descendiendo de forma cada vez más clara mientras que la senda se vuelve a hacer visible. Al poco esta última se hace mucho más marcada y cruza al otro lado del vallejo mientras los paredones a ambos lados cada vez son más notables.
Una vez en el valle el camino se separa del río y se dirige sin cambiar de dirección, hacia el cercano pueblo de Puente-Arenas. Descubrimos en algunos tramos las losas que nos indican que este camino ya era usado en la Edad Media.
En las cercanías de Puente-Arenas podemos ver los otros pueblos que recorreremos en la ruta, a la derecha queda Valdenoceda, casi de frente, extendiéndose sobre una loma, Quintana de Valdivielso y más al fondo El Almiñé.
Como ya hemos comentado el trazado de Puente-Arenas es interesante dado el buen estado general de sus casas, la abundancia de escudos y la aparición incluso de algún palacete abandonado. Toda esta zona estuvo favorecida por la llegada de indianos que regresaban ricos de las Indias.
Tras atravesar todo el pueblo nos acercamos de nuevo al Ebro, a la altura de un puente que lo atraviesa. Desde aquí merece la pena tomar el camino que nace justo antes del puente y que en unos trescientos metros nos lleva a una auténtica joya del románico, la iglesia de San Pedro de Tejada. Enclavada en plena ladera de la sierra de la Tesla, destaca por sus formas y por la variedad y calidad de iconografía. Una verdadera delicia.
Ya de nuevo junto al puente cruzamos el río y tomamos el camino que sigue la dirección del puente. Para orientarnos nos ayudan las lineas roja y blanca de Senderos de largo recorrido, ya que por aquí pasa el GR-85. Sin cambiar de dirección atravesamos una zona de tierras de labor hasta alcanzar el borde de la N-232, justo al otro lado nace la pista que se dirige a El Almiñé.
De nuevo esta localidad merece una contemplación. Aquí lo que más destaca es su preciosa iglesia románica, recientemente restaurada, en la que lo que más llama su la atención en su potente torre. Junto a la iglesia aparecen dos nuevas casonas.
A partir de aquí aparecen algunos cruces y puntos en los que el camino se difumina. No obstante basta con intentar no perder la dirección y llegaremos sin problemas a Quintana de Valdivielso. La primera construcción que vemos de esta localidad es una nueva sorpresa. Una muy bien conservada torre defensiva que se conoce como torre de Loja.
Desde aquí atravesamos todo la localidad, en la que un palacio casi totalmente derruido y una serie de casonas (una de ellas convertida en alojamiento de turismo rural) constituyen su mayor patrimonio. Lo mejor desde aquí es seguir por la carretera hasta llegar de nuevo a la N-232 que se toma hacia la izquierda. Al poco llegamos a Valdenoceda y, nada más pasar sobre el cauce de un arroyo seco pero con mucha vegetación, abandonamos la carretera por la izquierda por una pista y enseguida tomamos un camino que nace a la derecha.
En unos metros llegamos junto a esos monumentos que hemos visto tantas veces en fotos hechas desde el descenso de la Mazorra: la Torre y la iglesia románica de Valdenoceda. Esta vez podemos verlo de cerca. De la torre destaca sobre todo su consistencia. De la iglesia se pueden ver los rasgos románicos (torre y portada), casi ocultos por los añadidos posteriores. Desde aquí basta tomar la carretera que pasa junto a los edificios y que nos lleva enseguida al barrio alto del pueblo, donde finaliza el recorrido de hoy.
Comentarios
Aunque en su momento escribí muchos detalles sobre el trazado, el paso de los años pueden haber invalidado algunos de ellos. La ruta realizada corresponde a la descrita en el tomo III de rutas y paseos de Enrique del Rivero. Os pongo aquí el plano de la ruta tal cual se publicó en el libro.

La visita a las Iglesias de San Pedro de Tejada y el Almiñé merece un capítulo aparte.

