viernes, 19 de diciembre de 2014

Villadiego

Publico hoy un último artículo antes de navidades dedicado a esta cabecera comarcal. Volveré con más lugares e historias a partir de enero. ¡¡ FELIZ NAVIDAD !!
 
Villadiego, la cabecera de la zona noroccidental de la provincia, fue fundada, según la tradición, por el conde Diego Rodríguez Porcelos (de ahí el nombre) en el año 860. Casi desde su origen se convirtió en un estratégico núcleo comercial y político.
Villadiego ha sabido conservar algo mejor que otras localidades de tamaño medio la herencia del núcleo urbano de origen medieval. El elemento fundamental es el Arco de la Cárcel, la única puerta de la antigua muralla que se conserva.
 
 
 

viernes, 12 de diciembre de 2014

Coculina

En los próximos artículos vamos a desplazarnos hacia la zona de Villadiego para mostrar algunos pequeños sitios que en su momento se nos quedaron en el tintero (combinados obviamente con otros temas). El pequeño artículo de hoy lo dedicamos a mostrar unas "fotillos" de la pequeña iglesia de Coculina, con rastros románicos y del primer gótico.

El entorno está bastante adecentado, realzando la bonita espadaña.

 
Estampa con la espadaña, el yugo de una antigua campana y una abocinada portada gótica ya tapiada.

 
Vista general del templo.

 
Portada románica "embutida" entre dos contrafuertes. Bastante sencilla. La decoración se concentra en los capiteles columnares.




 
En el interior, del periodo románico encontramos algunos capiteles reaprovechados y, sobre todo, una pila bautismal de buena factura.
 
 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Ruta de senderismo: el pico Águila

El pico Águila, con sus 1380 metros, es el punto más alto de la parte oriental de las peñas de Cervera y desde el mismo se disfrutan de amplias vistas. Ascenderemos al mismo por una interesante ruta entre extensos bosques de sabinas y sorprendentes y poco conocidos desfiladeros. Además cuenta con el valor adicional de partir desde una de las joyas de nuestro patrimonio, Santo Domingo de Silos.

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Regular
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 4 horas y media (14 kilómetros)
 
 


lunes, 1 de diciembre de 2014

Mamolar

Mamolar es un apartado pueblo ubicado en el límite occidental de la comarca serrana burgalesa, en el límite con el área de los sabinares de Arlanza y Cervera. El perfil del paisaje local aparece dominado por la enhiesta figura del Pico del Águila, que ronda los 1380 metros, bajo el cual crece una inesperada dehesa de robles orientada al sur.
 
 
Su situación, en una especie de corredor natural entre la sierra y el área de Silos y Lerma, le ha convertido en un secular lugar de paso, hoy ignorado por las modernas vías de comunicación. Por aquí tuvieron lugar batallas medievales, por aquí pasa el camino del destierro del Cid y, más recientemente, el pueblo fue testigo de intensos combates en las guerras de la Independencia y carlistas, en las que tuvo parte protagonista nuestro cura Merino.
 
 
En el marco de las primeras guerras carlistas, Mamolar fue base de operaciones del ejército rebelde durante la importante batalla de Retuerta. Cuenta la tradición que un vecino, ante el temor de perder los caudales durante un previsible saqueo, enterró unas monedas de oro al pié de uno de los robles de la dehesa.
 
 
A partir de aquí existen versiones contradictorias, la primera señala que el propietario recuperó su patrimonio una vez calmada la situación; la segunda afirma que un vecino escuchó la información durante una conversación imprudente y se hizo con el tesoro. El caso es que desde entonces al roble en cuestión se le conoció como roble de las onzas de oro.
 
En el pueblo no existe ninguna indicación acerca de la ubicación de este roble. Pregunté a un vecino y, aunque sí que le sonaba la historia, no pudo darme información para poder localizarlo. A lo mejor habría que intentarlo con las personas de mayor edad.
Lo que sí es fácil de identificar es el pico Águila. La subida al mismo fue objeto de una interesante ruta que describiremos en nuestro próximo artículo.

viernes, 28 de noviembre de 2014

La ermita de San Félix de Oca

A tiro de piedra de Villafranca Montes de Oca, y en pleno camino de Santiago, todavía se alzan los vestigios del antiguo monasterio de San Felices o San Félix de Oca, que hunde sus raíces históricas en los primeros tiempos de la cristianización  de la provincia de Burgos. Su origen se remonta a la época hispanovisigoda., en concreto al siglo VI, cuando la estratégica ciudad de Auca – también fue una importante urbe autrigona y romana – se convirtió en una de las primeras sedes episcopales de España.
Unos peregrinos se acercan a la milenaria construcción en un día luminoso de primavera.

En la actualidad sólo se mantienen erguidos los restos del ábside de la iglesia levantada durante la Alta Edad Media y que con el tiempo derivó en una simple ermita. La planta del templo era basilical, como han comprobado las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en la misma. Los arqueólogos también han corroborado que los cimientos son de época visigoda y que en ellos se reutilizaron materiales romanos.
 
 
A la cabecera, que tiene planta cuadrada, todavía se accede por un arco triunfal de medio punto que parece derivar de uno anterior en forma de herradura. Su cubierta es una pequeña cúpula esférica sostenida por pechinas. A principios del siglo XX todavía existían parte de los muros laterales, incluyendo la entrada principal. Al parecer, recordaba en cierta medida a la ermita visigoda de Quintanilla de las Viñas.

El monasterio de San Félix de Oca aparece citado por primera vez en un documento apócrifo del monasterio riojano de San Millán de la Cogolla, al que, a partir del año 1049, acabó perteneciendo. Según su testimonio escrito más antiguo, fechado en el año 863, San Félix de Oca fue engrandecido por el abad Severo y por el fundador de la ciudad de Burgos: el conde Diego Rodríguez Porcelos, cuyo cuerpo, según la tradición, está enterrado entre sus muros. Hoy una placa recuerda esta creencia.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Tosantos

Una de las imágenes características de Tosantos, en pleno camino de Santiago, es la del robusto y bien conformado castaño de Indias que aparece junto a su iglesia parroquial, al lado de la carretera.


 
La otra estampa asociada a este pueblo es la de la original ermita rupestre de Nuestra Señora de la Peña; que se levanta en una ladera al norte del pueblo, al modo de templos más comunes en el sur de España.

 
Este edificio de construcción renacentista y barroca es el heredero de lo que fue un importante conjunto eremítico que tuvo sus orígenes en plena época altomedieval. La ermita está excavada en la roca, quedando al exterior solamente su fachada. Tiene una longitud de unos 16 metros y una anchura de siete. La altura llega en algunas zonas a los seis metros.

 
Entre las celebraciones desarrolladas en esta ermita destaca el encuentro de peregrinos y hospitaleros que tiene lugar cada mes de agosto. Durante el mismo se procede a quemar los deseos dejados por los Peregrinos en el Hospital/Albergue de Tosantos.
 
Hacia el este del pueblo se observan los restos de las llamadas cuevas de los Arancones, también de origen altomedieval. La mayor parte de ellas son hoy inaccesibles y algunas han sido retocadas con modesta obra de albañilería.
 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Regreso a los pueblos del silencio: Villafría de San Zadornil

Villafría de San Zadornil es otro de los pueblos que Elías Rubio recoge en su libro "los pueblos del silencio". Enclavado en un entorno de brillante naturaleza, a la tendencia migratoria se sumó la presión del Ayuntamiento para que el pueblo quedase deshabitado; con el objeto de poder arrasar las casas y permitir que el ganado pastase con toda libertad.

El pueblo desde la sierra de Arcena
 
Pudo hacerse esto gracias al dinero conseguido por el comercio de la madera. El Ayuntamiento fue haciéndose con muchas de las propiedades, las cuales fue arrasando. Tres familias se resistieron al proceso. Como medida de presión se cortó el suministro de luz (en el año 1969) y no se abordó el necesario proyecto de suministro de agua. El lugar, que llegó a contar con 100 habitantes en el año 1900 y 72 habitantes en 1940, quedó totalmente deshabitado en 1976, tras la emigración de dos de las familias y el fallecimiento del último vecino.

 
 No obstante las casas no llegaron a abandonarse del todo y las presiones del municipio cesaron. Los antiguos vecinos siguieron acudiendo con asiduidad. Los nuevos empadronamientos llegaron a finales de los años 90. En el año 2003 se recuperó el suministro de agua. Hoy en día (2013) cuenta con la cifra de 9 habitantes empadronados.