miércoles, 3 de febrero de 2021

Fiesta del Escarrete en Poza de la Sal

 

Declarada de Fiesta de Interés Turístico Regional, se celebra el primer fin de semana de febrero (originalmente en San Blas) y su principal atractivo es el baile del Escarrete o Desjarrete, en el que los protagonistas son animales –gallinas, gallos y conejos- en torno a los cuales mozos y mozas bailan con una espada. Algunos musicólogos consideran el origen de esta danza relacionado con la cultura prerromana autrigona. También pueden tener cierta influencia algunos elementos relacionados con la guerra de la independencia, ya que al parecer en las cercanías se libró una importante batalla.


 

En sus orígenes, esta fiesta estaba relacionada con el culto a la llegada de la primavera. Lo cierto es que las fiestas de gallos en otros tiempos, no tan lejanos, fueron muy populares en numerosos pueblos de la provincia de Burgos. Hay constancia de que se celebraba en Prádanos de Bureba, Castrojeriz, Gamonal, Atapuerca, Castrillo del Val, El Almiñé, Sotoscueva, Salas de los Infantes y Mecerreyes. y aunque no había coincidencia en las fechas, el rito era similar. Pero la más famosa de estas fiestas era y es la de EL ESCARRETE, en Poza de la Sal, perdida en la década de los sesenta pero recuperada años después.


 

La fiesta del Escarrete comienza por la mañana, cuando la Banda de Música obsequia con las dianas a las autoridades y al mayordomo de la Cofradía de San Blas, quien se encarga de organizar la fiesta. Por la tarde, se celebra el canto de la Salve en la Iglesia de San Cosme y San Damián y se canta el Himno a la Virgen de Pedrajas. Aquí, acuden mozas y mozos vestidos con los tradicionales trajes pozanos. Uno de ellos sujeta el palo del que penden los animales de corral (gallos, gallinas y conejos) que serán el objeto central de la danza. A este mozo se le llama pollero.


 

Tras este acto las parejas se trasladan, pasando por la Plaza Vieja y este Arco, hasta la Plaza Nueva, donde las gentes se sitúan en círculo y en el centro del mismo se celebra la danza. En este punto central se anclan los animales, y los mozos y mozas van danzando alrededor de los mismos, con una mano en jarra y sujetando una espada adornada con cintas de colores y una escarapela con la otra.


 

Cada uno de los mozos y mozas van danzando sucesivamente. Se inicia cada turno con un saludo al animal y se procede a ejecutar siempre el mismo pie en alto (es decir, “a la pata coja”). Al finalizar, nuevo saludo y aplauso de la concurrencia. Finalmente bailan todos juntos la Jota de Bodas, pozana, alrededor del pollero. Como no podía ser de otra forma en Poza, la Banda Municipal es la que toca varias piezas durante el desarrollo de la danza.



 

La fiesta en el pasado era bastante diferente. Los cambios vienen relacionados fundamentalmente con la erradicación del maltrato animal, ya que por aquel entonces el rito concluía con descabezado de gallos y conejos (de ahí la palabra “desjarretar”). No obstante un colectivo animalista, con una interpretación a mi entender maximalista del bienestar animal, ha denunciado ante los tribunales este acto exigiendo que se celebre con animales simulados. A 2020 la cosa está en el aire ya que la Junta de Castilla y León ha iniciado el correspondiente expediente.

Por otro lado, antiguamente, los protagonistas de la danza eran las parejas que habían contraído matrimonio ese año, simbolizando los animales domésticos la prosperidad del nuevo hogar. Hoy participa cualquier pareja local joven que conozca el baile. Para más información sobre la celebración en el pasado de ésta y otras fiestas de Gallos en la provincia de Burgos, se puede consultar este artículo de la Revista de Folklore

Terminamos el artículo con un pequeño vídeo

miércoles, 27 de enero de 2021

Las Danzas de paloteo en honor a San Blas en Hontoria del Pinar

Ya hemos hablado en este blog en el pasado sobre la acumulación de festividades tradicionales en las primeras semanas del año, entre otras cosas por el alivio en esas épocas de las tareas del campo, y sin duda relacionadas con ritos precristianos de tipo carnavalesco. Entre estas fechas se incluyen habitualmente las de las Candelas y San Blas, los días 2 y 3 de febrero, y más en concreto en la zona de la Sierra burgalesa en Quintanar de la Sierra, Neila y, especialmente, en Hontoria del Pinar. Los actos festivos incluyen una serie de actividades más o menos estandarizadas adaptadas a los gustos actuales, y especialmente y desde el punto de vista etnográfico, las danzas rituales que tienen lugar el domingo tras la misa y son los que ilustran este artículo.

 

El grupo se compone de ocho danzantes adultos y dos zarragones que apoyan en el cambio de utensilios durante la danza. Su indumentaria consiste en camisa blanca con corbata, chaleco y chaquetilla corta adamascados; calzón de terciopelo negro o rojo, faja roja o verde. En la cabeza, pañuelo morado de seda. Los zarragones llevan chaqueta de paño con partes amarillas, verdes y rojas y pantalón de paño con un camal rojo y el otro amarillo y gorro rojo, verde y amarillo mezclados, puntiagudo y con cresta. En la espalda llevan escrito “HONTORIA Año 1730” y en la trasera del pantalón, “SOPLA TU”. En la mano un zurriago y al hombro una alforja para los palos.

 

Las danzas son de palos (que tienen la particularidad de ser de acebo), cada una con su nombre: “el Caballero”, “el Fraile”, “el Zapatero”, “Napoleón”, “las Peras” “el señor Cura”, “la Venada”… aunque el más peculiar es el de “el Sable”, que tiene lugar, como su nombre indica, con espadas simuladas. Tradicionalmente danzaban hasta que por su edad debían traspasar el palo a un danzante más joven generalmente un hijo. Hoy, debido a los achaques de la despoblación no existen ese tipo de restricciones. Se desconoce a ciencia cierta el origen de estas danzas hontorianas, aunque se habla de raíces celtíberas y guerreras. 


Buscando similitudes cercanas con los bailes de Hontoria, citaremos el caso de los grupos de danzantes de Navas del Pinar y Rabanera del Pinar, que originalmente bailaban también en estas fechas, o el de Aldea del Pinar, cuyo último registro data de mediados de los años cuarenta. No podemos olvidar los bailes de la aneja localidad de San Leonardo, ya en la provincia de Soria.

Termino el artículo con breve vídeo, que en este caso es más ilustrativo que las fotografías.

viernes, 22 de enero de 2021

Repaso anual a algunos datos de despoblación

 

Iglesia de Bezares. Pese al exiguo vecindario los allegados están realizando reparaciones

 Como todos los años, aprovechando la publicación en el INE de los datos actualizados a 1 de enero de 2020 del censo de población desagregado por localidades, dedicamos a entrada de hoy a hacer un pequeño repaso a la despoblación de los pueblos burgaleses de menor tamaño; a modo de peculiar recuerdo a los mismos.

El primer dato que buscamos es el de núcleos que aparecen con cero habitantes, que tras intentar filtrar aquellos que realmente son barrios o granjas queda en 27, los mismos que el año pasado (ya comentamos en su momento que en realidad hay unos cuantos más que ya no aparecen siquiera en el censo). Las variación consisten en que Bezares (Valle de Valdelaguna) ha perdido los 5 empadronados que tenía, y en Ajarte (Condado de Treviño) se ha empadronado uno (ya había otro en el censo de 2018).

 Como en otras ocasiones, considero que tal vez sea más representativo el dato de localidades que no superan los 10 habitantes, que serían aquellos con probabilidad de no tener población "real" y en todo caso con alto riesgo de desaparecer. Siguiendo mis criterios de limpieza de aquellos que no pueden considerarse "pueblos", llegamos a la triste cifra de 267 pueblos o núcleos en esta situación. El pasado año eran 264 (aunque en 2015 eran 237). De los poco más de 1200 pueblos de Burgos, la friolera de 953 tiene menos de 100 habitantes.

En este sentido, entre las escasas ampliaciones del censo entre los pueblos más pequeños podemos citar a Peñalba de Manzanedo (que pasa de 1 a 5, aunque en el censo anterior tenía 3), Ascarza en el Condado de Treviño, que pasa de 4 a 6 (en 2018 había 2), Rupelo sube de 4 a 7, Cubillo del Butrón de 6 a 9 o Jaramillo Quemado de 7 a 10.

Mucho más frecuentes son las reducciones censales; además del citado caso de Bezares podemos mencionar Cogullos de 7 a 3, Ocon de Villafranca de 8 a 3, Montecillo de 12 a 7, Piedrahita de Muño de 11 a 7, La Molina del Portillo de 13 a 8, Cubillejo de 18 a 9 o Panizares de 18 a 10. En algunos de estos casos la reducción se ve aparejada con un incremento en el año previo; con lo que no se puede descartar el efecto “elecciones”.

 De los 371 municipios de Burgos, 285 tienen una densidad inferior a los 10 hab/km2 (tampoco la media provincial es para tirar cohetes unos 25 hab/km2, siendo la decimosegunda menos poblada de España). Estos 285 municipios representan más del 77% del territorio y poco más del 12 % de la población.

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Coincide este repaso con el duodécimo aniversario de este blog. A menudo pienso que no llegaré al siguiente, aunque en esta ocasión creo  que es algo más probable que acierte. Un saludo y gracias a todos los lectores.

miércoles, 13 de enero de 2021

Escultura del agua: Sumidero del Guareña

Hoy mostramos un lugar más o menos conocido, el sumidero del río Guareña, el cual forma uno de los sistemas de cuevas más importantes de la península, con más de 100 kilómetros. Durante la mayor parte del año se trata de un pequeño riachuelo que de repente desaparece tragado por la tierra. Sin embargo, en época de crecidas puede apreciarse mejor el modo en el curso de agua cae por el sumidero.



Cuando las riadas son especialmente intensas, el sumidero llega a colapsar anegando el entorno. Pasado este momento vuelve a bajar dejando una evidente capa de barro. Algo de lo mismo se ve en las últimas fotos.

 
 
Vista hacia el sumidero. No se puede avanzar más pues la capa de barro empieza a ser considerable.

 
Vista desde el otro lado.

 
Termino el artículo con un pequeño vídeo.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Pineda Trasmonte, museo abierto

Pineda Trasmonte es uno más de esos pueblos de la comarca del Arlanza respecto a los que cometemos el pecado de que nos pasen desapercibidos. Pero las calles de esta localidad nos ofrecen un peculiar museo abierto en el que podemos observar sobre todo representaciones de tareas tradicionales del campo, especialmente en las numerosas ventanas ciegas de las que tanto abundan en muchas localidades de nuestra tierra.

Este muestrario es obra de la familia formada por Paco, Toñi y su hija Laura. A continuación viene una pequeña muestra.














miércoles, 9 de diciembre de 2020

Iglesia de Grijalba

El pueblo de Grijalba pasaría desapercibido si no fuera por el imponente templo que se alza en sus inmediaciones, y es que por esta zona la presencia de voluminosas iglesias es prácticamente un denominador común. La iglesia de Santa María de los Reyes es uno de los más notables ejemplos del arte gótico rural español. Así que por allí me acerqué el verano pasado aprovechando la jornada de puertas abiertas.

 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Espinosa de Cervera

Como indicábamos en la anterior descripción merece la pena darse una vuelta por Espinosa de Cervera, para contemplar al menos su iglesia parroquial de San Millán de la Cogolla, con ábside y torre románicos.





Fechada a mediados del siglo XII, el exterior del elegante ábside, levantado sobre en elevado podium, se articula mediante cuatro columnas estrechas y una imposta horizontal que recorre a media altura su perímetro. Por encima sobresale la cuadrada torre de dos cuerpos, el superior iluminado por cuatro grandes ventanales que cobijan en su interior otros más pequeños de doble arco y con ajimez central. La decoración de los canecillos y capiteles muestra influencias del románico de la Sierra de la Demanda. También es fácil rastrear elementos silenses y algunos de los motivos que aparecen repetidos en los templos románicos del resto del valle de Esgueva.

La labra es bastante elaborada y variada, y muestra monjes, guerreros, elementos florales, animales mitológicos y burlescos.
 




 
En el interior encontramos, del periodo románco, interesantes capiteles, un cristo, una pila románica y una pila benditera que quizás provenga de un periodo anterior.







Probablemente de la misma época es su cuidada fuente de tipo capilleta, con bomba de extracción aneja.



Del resto del caserío destaca la semiarruinada casa del cura y otros edificios con chimeneas encestadas, influjo de la cercana sierra.