Por primera vez desde su entrada en la provincia de Burgos el Ebro transita por un valle abierto; se trata del perfectamente definido valle de Valdivielso, salpicado de pueblos preñados de historia y arte( buen ejemplo de ello lo tenemos en la excepcional obra románica de San Pedro de Tejada). Tras caminar entre cultivos y rodales boscosos, mediada la etapa, el paisaje se vuelve de nuevo agreste.
La carretera ocupa el escaso espacio que deja el río junto a su cauce y el sendero se ve obligado a separarse sensiblemente del río que le da sentido. Atravesamos parte de la sierra de la Tesla, siguiendo la pista que enlaza los dos pueblos llamados Tartalés, ambos apartados, ambos atrayentes. Un descenso final nos acerca a Trespaderne, la única localidad de cierto tamaño (exceptuando Miranda de Ebro) que atraviesa el Ebro en nuestra provincia.
Dificultad: Media.
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil
Belleza: Alta.
Tiempo y distancia: 7 horas (29 kilómetros)