jueves, 19 de enero de 2012

Ruta de senderismo: Dehesas de Huerta de Arriba y Monterrubio

Esta ruta transcurre por la antigua dehesa boyal de Huerta de Arriba, que ha acabado convirtiéndose en un bosque mixto con gran riqueza forestal. Hoy recorreremos este espacio combinándolo con la ladera enfocada hacia Monterrubio de la Demanda, que al estar orientada hacia el norte conserva algunas manchas de hayedo. Otros elementos que encontraremos durante el recorrido contribuyen a hacer esta una de las más completas que podemos encontrar en la provincia, pese a que el cruel otoño que hemos tenido (y parece que el invierno va por el mismo camino) la afea bastante.

Dificultad: Media
Orientación (sin gps con cartografía o track): fácil
Belleza: Alta
Tiempo: 4 horas y 30 minutos (19 kilómetros)


 Situación

Para acceder a Huerta de Arriba, punto de partida de este recorrido, tomaremos la N-232 en dirección a Soria hasta el núcleo urbano de Salas de los Infantes. Antes de cruzar el puente de Costana tomamos la carretera Regional que, hacia la izquierda, conduce a Nájera. Tras más de diez kilómetros llegamos a Barbadillo del Pez. Hacia la derecha empieza la carretera que conduce al Valle de Valdelaguna. Pasados 13 kilómetros llegamos a Huerta de Arriba; y aparcaremos nuestro vehículo en las proximidades de la iglesia.

Puntos de Interés

Dehesa de Huerta de Arriba. Roble de La Laguna. Variedad forestal. Manchas de hayedo. Via verde de la Demanda. Cañada ganadera.

Descripción de la Ruta

Desde el centro del pueblo parte una antigua pista forestal convertida en carretera y en dirección norte, con el cartel de “LOGROÑO” en su inicio. Salimos de la localidad por esta pista mientras observamos al noreste el bosque tras la ermita con restos románicos de Santa María.




Tras dejar atrás las casas avanzamos por una zona despejada mientras ascendemos suavemente. Tras unos dos kilómetros sin mayor novedad entramos en un pinar en el que paulatinamente se observan algunos ejemplares de árboles autóctonos, en especial hayas.
 
Llegados a los tres kilómetros alcanzamos el punto en el que comienza la provincia de La Rioja. Unos metros antes localizamos un camino a la izquierda con un paso canadiense al principio.
 

Tomamos este nuevo camino bastante marcado entre el arbolado, sin apenas pendiente. Al inicio los pinos dominan casi absolutamente el paisaje pero poco a poco van apareciendo ejemplares de haya y roble. Pasado un kilómetro llegamos al roble de mayor grosor de la provincia, el roble de la Laguna, que se encuentra casi en la divisoria entre Huerta, Monterrubio y La Rioja, por eso algunos le llaman el Roble Tres Mojones. (Mas info aquí).





A partir de este punto los pinos casi desaparecen, pasando a observarse una variedad de árboles entre los que abundan los acebos, las hayas y los fornidos robles.
 
Hacia los cinco kilómetros el bosque se empieza a parecer a la antigua dehesa de robles y llegamos a un punto donde se vislumbra un camino algo más difuminado casi de frente mientras que el principal desciende un poco. Tomamos el primero y al cabo de unas decenas de metros desembocamos en un camino más marcado que seguimos hacia la derecha. Si por un casual no localizamos el camino indicado la única consecuencia será que tendremos que remontar algunos metros más.

En todo caso llegamos rápidamente a un cruce de caminos en el que vemos las indicaciones de senderos de Gran Recorrido, tomando el que señala en dirección a Bezares (hacia la izquierda). Pasado algo más de kilómetro y medio deberemos prestar atención a las señales de color blanco y rojo, ya que nos señalarán el momento en que hemos de tomar un sendero secundario hacia la derecha.
 





El nuevo sendero tiene unos primeros metros algo difuminados, pero al poco se sigue con mayor facilidad. Como dato adicional señalaré que al poco llegamos hasta una valla que nos servirá como referencia los siguientes kilómetros.
 
Pasado algo más de un kilómetro junto a la valla el bosque se empieza a clarear mientras pasamos junto a una zona con numerosos ejemplares de arce campestre. Al poco empezamos a descender mientras llegamos a una zona con un paisaje más abierto (observamos buena parte del Valle de Valdelaguna) y acabamos llegando junto a la pista asfaltada que une Huerta de Abajo y Monterrubio de la Demanda.
 

Tomamos esta pista hacia la derecha cruzando un paso canadiense y casi inmediatamente llegamos al punto donde la vía Verde de la Demanda cruza esta pista. Tomaremos este histórico trazado hacia la derecha, dirección Monterrubio de la Demanda. Ahora observamos un amplio paisaje que aparece dominado hacia el este por la mole de la cumbre provincial, el pico San Millán. Unos metros por debajo transita la antigua cañada merina de las Cinco Villas.




El tramo de la via Verde de la Demanda que recorremos, antiguo ferrocarril minero, representa el final de este recorrido. Al cabo de unos centenares de metros nos introducimos en una de las manchas de hayedo que compiten con el pinar en esta ladera.





Tras un breve descenso llegamos a un área recreativa, final de la vía Verde, y en donde se observan algunos árboles de tamaño reseñable. En unos instantes desembocamos de nuevo en la pista que tomamos con anterioridad, y la seguimos de nuevo a la derecha.
 
Unas decenas de metros más adelante tomamos un nuevo camino que nace hacia la derecha, entre una repoblación de pinar. Esta repoblación lamentablemente ha invadido importantes tramos de la cañada que antes señalamos, pero aún es perfectamente visible la franja de unos 100 metros de anchura de la misma.






Durante el siguiente kilómetro y medio avanzamos por esta zona mientras observamos la ladera en la que aparecen algunas otras manchas de hayedo. Finalmente llegamos a un cruce en el que giramos hacia la derecha, tomando el camino de la Solanilla, que comunica directamente Monterrubio con Huerta.
 
Este camino asciende la ladera aprovechando un pequeño vallejo. Los pinos siguen siendo la especie dominante, pero van apareciendo numerosas hayas y acebos, algunos de estos de gran porte. Estamos afrontando la única subida de cierta dureza del recorrido de hoy, pero tras unas pocas revueltas acabaremos llegando al punto más alto, que coincide con un nuevo paso canadiense. Segundos más tarde llegamos al cruce de GRs en el que ya estuvimos anteriormente, pero en todo caso seguimos de frente por nuestro camino.





Empezamos a descender por el robledal salpicado de hayas y acebos (que forman incluso un pequeño bosquete). Este descenso tiene una longitud de unos dos kilómetros y medio, al final de los cuales el bosque va siendo paulatinamente menos marcado hasta acabar desapareciendo. El final termina en la carretera que hemos seguido para llegar a Huerta. Desde aquí sólo nos queda recorrer el kilómetro largo que nos separa del pueblo.







Comentarios

Esta caminata es un tanto larga aunque con desniveles bastante suaves y llevaderos. En todo caso, al tratarse de un recorrido con forma de 8, siempre es posible dividirlo en dos recorridos cortos. Además de en Huerta, tenemos una fuente en la zona recreativa de Monterrubio.

Una vez realizada la ruta, parece mejor opción terminar el descenso final por el bosque por el camino que nace hacia la izquierda junto a una revuelta y un pequeño refugio, unos 300 metros despues del cruce principal de la ruta. Por ella el descenso será más corto y se reducirá casi a la mitad el tramo por carretera.

Track de la ruta.


miércoles, 18 de enero de 2012

Repaso anual a la despoblación

Como otros años, aprovechando la publicación en el INE de los datos actualizados a 1 de enero de 2011 del censo de población, dedicamos a entrada de hoy a hacer un pequeño repaso a la despoblación de los pueblos burgaleses de menor tamaño. Como líneas generales podemos decir que de momento nuestros pueblos siguen aguantando, y también que se observan algunos casos extraños que probablemente tengan algo que ver con la celebración de las elecciones municipales del año pasado.

El primer dato que buscamos es el de núcleos que aparecen con cero habitantes, que tras intentar filtrar aquellos que realmente son barrios o granjas queda en 28, dos menos que el año pasado (ya comentamos que en realidad hay unos cuantos más que ya no aparecen siquiera en el censo). La única variación consiste en que El Rebollar, en la Merindad de Sotoscueva y Manzanedillo, en el Valle de Manzanedo, aparecen ahora con un habitante.

Tal vez sea más representativo el dato de localidades que no superan los 10 habitantes, que serían aquellos con probabilidad de no tener población "real" y en todo caso con alto riesgo de desaparecer. Siguiendo mis criterios de limpieza de aquellos que no pueden considerarse "pueblos", llegamos a la triste cifra de 264 pueblos o núcleos en esta situación. (el pasado año eran prácticamente los mismos, 263).

De entre estos podemos ver algunos casos curiosos. Villamar, en Medina de Pomar, pasó de 3 a 6. San Vicentejo, en el condado de Treviño y conocido por su iglesia románica, ha pasado de 3 a 7. Bañuelos de Rudrón, de 4 a 7; Vallejo de Manzanedo de 6 a 9; Villafría de San Zadornil y Cueva de Manzanedo de 7 a 10; Galbarros, de 8 a 11; Dosante, en Valdeporres, de 7 a 12; Las Viadas, en el Valle de Tobalina, de 8 a 12 ; San Martín del Rojo y Tablada de Villadiego de 9 a 12, Quintanilla del Monte en Juarros de 7 a 13 y Ocón de Villafranca, nada menos que de 6 a 15. El caso de San Martín del Rojo (que ya había subido el año pasado de 5 a 9) llama la atención, pues la cercana granja-pueblo de Rioseco ha bajado de 13 a 9. Todo esto puede tener que ver con una polémica entre los vecinos y un gran propietario de la zona, que ha vallado el acceso a varios caminos públicos y varias antiguas poblaciones. (puedes informarte con más detalle en http://fuentehumorera.blogspot.com/).

El caso de Galbarros también es peculiar, pues es uno de los pueblos con ayuntamiento propio más pequeños de la provincia, y está claro cuanto pueden influir tres personas más en una elección. Un caso similar ocurre con Carcedo de Bureba, que ha pasado de 14 habitantes a 23.

En la lista de reducciones censales, podemos citar San Cibrián, en Valdebezana y al lado de la Cascada de las Pisas, de 4 a 2; Palazuelos de Cuesta Urria de 6 a 3, Quintana Entrepeñas y Villalibado de 12 a 8, La Rebolleda (un minúsculo enclave burgalés en tierras palentinas) de 12 a 9 y Villavedeo, en Cuesta Urria de 14 a 9.

A nivel provincial nuestra población sigue estancada en las 375.000 personas, curiosamente las mismas que vivían en 1960, pero entonces la ciudad sólo tenía 85.000 habitantes y ahora 180.000.

martes, 17 de enero de 2012

Antiguos monasterio burgaleses: Nuestra Señora de Rivas de Nofuentes

Nuestra siguiente parada se efectúa en el exterior del monasterio de monjas Clarisas de Nofuentes. Desde el primer momento observamos la relativa humildad de este lugar, construído fundamentalmente en mampostería y cuyo elemento más destacable pueda ser esa portada gótico flamígera del siglo XV.


En el año 1430 se establece la fundación de este monasterio a partir de un conjunto eremítico. Al parecer cierta joven llamada Juana y natural de la localidad cercana de Villapanillo, se "emparedaba" en el alto del montículo -o Riva- de Nofuentes. Pronto se le unieron otras dos mujeres que fueron levantando poco a poco una ermita con sus manos y sus bienes.
Tras peregrinar a Santiago permanecieron tres meses en Tordesillas viviendo y aprendiendo la Regla de Santa Clara, que pensaban seguir en Nofuentes. Doña Juana fue la primera abadesa y en adelante fue venerada como fundadora por su vida ejemplar y por llevar grabada en la cara una marca producida por los dedos de María. Fue enterrada en la entrada del convento, aunque después fue hallado su cuerpo incorrupto y por ello fue trasladado al interior.

Respecto a Juana se conserva la creencia popular de que encontró la imagen de la Virgen al cavar en un punto indicado por revelaciones divinas, y que la talla carece de un brazo al romperse éste durante su búsqueda. Se cuenta también que no fue sólo una, sino nueve las imágenes aparecidas, de las cuales dos se conservarían en el convento, otra en Nofuentes, otra en Urria y otra en Baíllo (a la que hicimos referencia hace algunas entradas).

El nuevo monasterio sería levantado lentamente "y con mucho sacrificio por no tener fundador ni patrón". Aún así y a su muerte, Mencía de Mendoza hizo numerosas mandas de dinero y objetos. Otro tanto hizo otra sobrina ricahembra llamada Catalina de Mendoza quien entregaría al monasterio 300.000 maravedís y vestidos, además de costear el alargamiento del coro y debajo de él colocó los escudos de los Velasco y Mendozas. Catalina murió en 1518 y en 1526 fueron traslados a Nofuentes, siendo sepultada bajo el coro. Sin embargo la clase social de la mayoría de las monjas eran de origen campesino que aportaba escasas dotes.

En el año 1496 Isabel la Católica y sus hijas pasaron por el convento y pernoctaron una noche en sus celdas. En unas fechas sin determinar del siglo XVI, Mencía de Velasco -hija del I Condestable de Castilla y fundadora del monasterio de Briviesca- estuvo viviendo un año y medio en el monasterio reseñado, como acompañante de una sobrina suya, monja. A finales del siglo XVIII llegó a La Riva la comunidad religiosa del monasterio de Clarisas de Portugalete, en Bizkaia, escapando de las hordas francesas.

En el año 1808 ellas mismas hubieron de refugiarse en Valdivielso. El 1812 tuvieron que refugiarse en el monasterio de San Martín de Don ya que el guerrillero Longa destinó su casa a hospital de sus tropas, entre otras peripecias sufridas desde ese tiempo.
 
En 1533 la comunidad contaba con 45 monjas, si bien a finales de ese siglo eran 31 las que vivían en Nofuentes. A principios del siglo XVIII eran 24 las monjas del convento, cifra que se rebajó a 18 a mitad de ese siglo. A comienzos del pasado siglo vivían 16 religiosas en el convento mientras que en el año 1994 eran 17 las religiosas que habitaban en el cenobio.

El 14 de septiembre de 2010 fue la fecha en que las tres ultimas religiosas del monasterio de Santa María de Rivas, cerraron las puertas del edificio de Nofuentes, en el municipio de Merindad de Cuesta Urria, para trasladarse definitivamente a otros monasterios de clarisas. Esta es la situación actual de un cenobio que desapareció con la misma humildad con que fué creado y con la que transcurrieron sus casi seis siglos de existencia.

La mayor parte de la información de esta entrada ha sido adaptada del articulo publicado en Crónica de las Merindades (octubre de 2010)

viernes, 13 de enero de 2012

Ermita de la Virgen de las Quintanillas

Dice una copla del lugar eso de:

Virgen de las Quintanillas
donde estás que no te veo
debajo de Villarán
encima Villavedeo

Y con estas indicaciones llegamos hasta esta humilde (aquí casi todo es humilde) ermita. A la cofradía de la ermita pertenecían doce de los pueblos de los alrededores. Aún se mantiene un novenario a lo largo del cual los vecinos de los diferentes pueblos acuden a la ermita, cada uno en un día específico. También se ha mantenido, por empeño y devoción de los vecinos, la romería de Nuestra Señora de Rivas, que tiene lugar entre Nofuentes (alejado apenas tres o cuatro kilómetros) y este lugar, el día ocho de Septiembre.



 

jueves, 12 de enero de 2012

El Castillo de Las Cuevas

No sé cuantos de mis lectores tendrán conocimiento de este castillo, ubicado en la localidad de Cebolleros. Aunque menos ambicioso que la catedral de Justo Gallego en Mejorada del Campo, también ha sido construido por las manos de un sólo hombre, Serafín Villarán, original de la localidad de Villarías.

Lo llamó el Castillo de las Cuevas por unas oquedades que existen en la roca sobre la que se asienta el castillo, que pudieran ser bodegas o eremitorios, y a partir de las cuales empezó la obra, usando como material fundamental cantos rodados que traía desde el cauce del Nela.


Comenzó la obra en 1977, con poco más de cuarenta años, durante las vacaciones y periodos libres que le dejaba su trabajo en el País Vasco. Aunque sin conocimientos constructivos, sí contó con el asesoramiento de un arquitecto.


Y así pasaron muchos años hasta su temprana muerte en 1998. Hoy sus descendientes continúan la obra, que sigue con el acondicionamiento interno de las plantas superiores del edificio. Creo que se puede visitar en verano y Semana Santa (por internet existen fotos de lo más llamativas). Yo entré hace muchos años, cuando funcionaba como una especie de bar, aunque ahora su objetivo es que sirva como vivienda familiar.



Cuentan por ahí que a través de los medios Justo Gallego conoció la existencia del Castillo y vino a verlo a Cebolleros, y que luego Serafín visitó también la catedral de Mejorada.

miércoles, 11 de enero de 2012

Regreso a los pueblos del Silencio: Valdelacuesta

Poco podemos decir de este despoblado, reducido al típico "como todo es mío y solo vengo yo lo vallo y no entra nadie", incluyendo en el vallado lo que queda de la semi arruinada iglesia románica de San Martín. El resto de antiguos edificios están en la ruina más absoluta y pronto ni se apreciarán.



Puedo indicar que en el siglo XIII era una de las villas que pertenecían al ahora arruinado monasterio de Santa María de Rioseco. Su población, al menos desde mediados del siglo XIX, nunca superó la cincuentena.

Prácticamente sobre la vertical de Valdelacuesta se encuentra el evocador castillo de Urria o de Montealegre. También existe una remota fuente de sugestivo nombre: La fuente de los Moros, cuyo agua ha sido aprovechado para abastecimiento.

martes, 10 de enero de 2012

Paralacuesta

Tras la entrada de senderismo y las vacaciones navideñas, que espero que a todos os hayan sentado bien, retomamos el hilo de nuestra rápida visita por Cuesta Urria. Paramos unos minutos en Paralacuesta, para observar su arquitectura y sobre todo su torre-castillo de los Quintana, restaurada con bastante acierto hace unos años.