lunes, 30 de noviembre de 2015

Regreso a los pueblos del silencio: Río de Mena

Desde Villasana de Mena parten en direcciones norte y este las dos carreteras principales del Valle de Mena (amén de la que viene desde Burgos). La mayoría de localidades se agrupan junto a las mismas o en la parte exterior. Sin embargo, en la parte interior de este ángulo recto hay una zona con muy pocos núcleos de población, los cuales, además están muy aquejados por la despoblación cuando no directamente deshabitadas (si exceptuamos el caso de Artieta).

Es un área secularmente mal comunicada. Con relieves tortuosos aunque no muy marcados, los cuales le dan un carácter peculiar, con vegetación muy variada. Todos estos factores convierten a este sector en idóneo para el desarrollo de la ganadería extensiva. Los vallados y los rebaños que los utilizan ocupan ahora el territorio donde antes se desarrollaba la difícil vida en algunos pueblos.

Aquí se localizan algunos de los despoblados más notorios del valle de Mena, como son Berrandúlez, Rio de Mena, Llano de Mena y Opio. De hecho las distancias entre ellos apenas llegan a los tres o cuatro kilómetros. Eso sí, por caminos tortuosos cuando no directamente desaparecidos. De Berrandúlez ya nos ocupamos brevemente en el artículo anterior. Hoy trataremos sobre Rio de Mena.
 
Desde la carretera BU-552 parten una carreterita en estado mejorable que da servicio a Viérgol. De camino dejamos a un lado el pueblo de Ventades, otro despoblado en el que estaba proyectado hace años un campo de golf, iniciativa que parece paralizada al menos de momento. En Viérgol, encontramos cierta animación propia de un fin de semana de verano, aunque no podemos evitar reseñar que sus escasas calles y casas muestran los efectos de un progresivo abandono.

 

Viérgol, sin embargo tiene el privilegio de ser uno de los pocos lugares del valle desde los que se pueden ver simultáneamente los Montes de la Peña y la Sierra de la Carbonilla, teniendo al Castro Grande justo frente a nosotros. Intentamos registrar una imagen con esta panorámica y nos preparamos para caminar el kilómetro largo que nos separa de los restos de Río de Mena.
 


Tras avanzar un pequeño tramo por un bosquecillo en suave descenso encontramos una portilla ganadera y una fuerte rampa descendente que nos encamina hacia lo que queda del lugar. Poco antes cruzamos el arroyo del que recibe el nombre el pueblo, ahora prácticamente seco. Ya junto a las casas observamos cómo las mismas están siendo poco a poco devoradas por la vegetación.

 
Río de Mena es otro más de los “pueblos del silencio” que recogía Elías Rubio en la publicación homónima. En la misma, entre otros datos, consignaremos como cerca del pueblo pasaba una antigua calzada medieval. Según el libro el pueblo se deshabitó en el año 1978. Treinta años antes aún contaba con trece habitantes.
 

 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Artieta y Berrandúlez

Pese a no ser muy conocido, Artieta es uno de los pueblos más interesantes del valle de Mena. Tal vez por ello fue elegido por Manuel Gutiérrez Aragón como uno de los escenarios para la grabación de su película “Visionarios” (año 2001).
 


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Iglesia de San Pelayo de Ayega

Una tranquila carretera de unos diez kilómetros de longitud une las localidades, de cierta importancia, de Balmaseda en Vizcaya y de Arceniega en Álava. Curiosamente, buena parte de esta carretera transita por una pequeña fracción del territorio burgalés que no tiene ningún otro acceso rodado.
 
Se trata del valle de Ayega, el quinto y más pequeño de los valles de Mena (los otros cuatro son Cadagua, Ordunte, Angulo y Tudela). De hecho, estamos en la zona más alejada en vehículo desde la capital burgalesa; “donde cristo dio las tres voces”, como diría el otro.
 
Tomando un camino lateral, en estado regular tirando a malo, desde esta carretera, llegamos a minúsculo núcleo de San Pelayo de Ayega. Apenas un grupo de casas en las que sin embargo encontramos alguna de gran porte.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Las Ferrerías del Valle de Mena

¿ Qué relación puede haber entre el Valle de Mena...
 

... con el parque del retiro de Madrid?
 
 
¿Qué relación tienen estas ruinas ...
 

... con las rejas y puertas del conocido lugar de la capital?
 

viernes, 20 de noviembre de 2015

Embalse de Ordunte

La lámina de agua del embalse de Ordunte forma parte sustancial del paisaje de Mena, aunque sólo puede observarse desde las laderas de los montes que le dan nombre. Ello se debe precisamente a que el valle del rio Ordunte queda oculto del valle del Cadagua hasta casi su unión, en el límite norte del valle.
 
 
En cierto sentido el embalse de Ordunte es un enclave del País Vasco en Burgos. Sus terrenos fueron cedidos al ayuntamiento de Bilbao a principios del siglo XX para la construcción de una infraestructura que solventara los recurrentes problemas de suministro de una población creciente. Aún hoy el agua de Ordunte representa las dos terceras partes del agua que se bebe en el Gran Bilbao.
 
 
La obra se terminó en el año 1933. La capacidad total es de 22 hectómetros cúbicos. La presa tiene 60 metros de altura y su cota es ciertamente baja: 310 metros de altura. Desde aquí parte una conducción de unos 40 kilómetros para llevar el agua a la urbe. En los años sesenta se realizó la obra complementaria de trasvase desde el río Cerneja, también en territorio burgalés, del cual ya hemos hablado en el pasado.
 
 
Como dato curioso indicaremos que en la zona inundada existía una ermita dedicada a San Bartolomé de los Montes, la cual fue reconstruida en la parte alta, en las cercanías de Ribota, asumiendo el coste la ciudad de Bilbao. También existe un túmulo megalítico que queda a descubierto cuando las aguas del pantano están bajas.
 
 
Durante los últimos años el partido Castellano, PCAS, ha puesto en marcha una campaña de reivindicación sobre la propiedad del embalse, exigiendo al menos una compensación económica. Por lo que sé al parecer algunos pueblos meneses cercanos ya usan agua del embalse, y creo que algunas infraestructuras del valle también han sido financiadas por el consistorio vizcaíno.
 

Mi opinión al respecto ya la he manifestado en otras ocasiones. En un país que funcionase de forma lógica y homogénea esta situación no tendría tanto de anómala; pero en uno como el nuestro en el que existe un continuo mercadeo de competencias y derechos territoriales no deja de ser curioso en que determinadas irregularidades se hagan mucho más públicas y notorias que otras.

 
 
Para más información recomiendo leer el reciente artículo publicado en el blog “7 Merindades”, en donde se repasan las vicisitudes del proyecto, construcción e inauguración del pantano. También podéis consultar la descripción de una sencilla ruta de senderismo que recorre todo el perímetro del embalse.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Villasana de Mena

Villasana es la capital del Valle de Mena, y tal y cómo les ocurre a muchas cabeceras de zona, ha perdido en buena medida su esencia urbanística en pos de unas construcciones más prácticas, modernas y funcionales. No obstante aún posee algunos elementos interesantes, parte de los cuales mostraremos a continuación.


La plaza mayor es un espacio amplio y funcional. De la misma parte varias valles en forma de cuadrícula, siendo la más interesante de todas la conocida como calle del Medio, antiguamente calle Mayor.
 
 A los lados de la misma se ubican las viviendas más tradicionales, así como otros edificios singulares, como la casa de Sancho Ortiz de Matienzo. Su propietario fue un ilustres menés que llegó a ser tesorero de la casa de contratación de Indias, abad de Jamaica y canónigo de la catedral de Sevilla. Hoy el edificio sólo guarda parte de su antiguo esplendor.


Frente al palacio se abre la plazuela de Santa Ana, y, al otro lado, el antiguo convento del mismo nombre. Fue levantado a principios del siglo XVI bajo el patrocinio del personaje antes citado. Hoy es un edificio esperando una restauración y puesta en valor.
 
 

 Al final de la calle, hacia la derecha, encontramos el edificio más singular de la localidad: el torreón de los Velasco. Fue erigido entre finales del siglo XIII y principios del XIV. Preserva su aspecto macizo, aumentado por la desaparición de las almenas.
 
 
Para terminar indicaremos que Villasana es el centro de las múltiples actividades culturales y sociales que se desarrollan en el valle a lo largo de todo el año. En la imagen, puestos de la feria de artesanía desarrollada en 2014.
 
 
 

lunes, 16 de noviembre de 2015

Vallejo de Mena

Valle de Mena tiene dos joyas románicas. De la de Siones ya hemos hablado, hoy toca escribir sobre Vallejo de Mena. Construida entre finales del siglo XII y principios del siglo XIII, si tenemos que definir de manera sucinta en templo de San Lorenzo diríamos que su apariencia es original y ofrece cierta sensación de obra inacabada.
 
La iglesia se eleva por encima de las casas, pero aún así se empequeñece bajo la sobra de Peña Mayor, el punto culminante de los Montes de la Peña.
 

viernes, 13 de noviembre de 2015

Tímpano románico de El Vigo

A tiro de piedra de Siones se encuentra el minúsculo barrio de El Vigo. En el mismo encontramos una iglesia de factura moderna, del siglo XIX si aceptamos los datos existentes.

 
En esta iglesia lo más interesante, de lejos, es el tímpano románico que ocupa la parte superior de la portada. Está evidentemente reaprovechado de un templo anterior, que probablemente ni siquiera se encontrase en el mismo lugar.

Al fondo los montes de la Peña. En concreto la vertiginosa canal que permite subir a la cumbre del "Tres Dedos".


Pese a su sencillez, este tímpano no deja de ser uno de los más interesantes del románico castellano. La escena principal representa a Jesús camino del calvario. Aparece rodeada por una orla en la que aparece la escena de la visita de las tres Marías al sepulcro. Los soldados están dormidos y a la izquierda aparece el ángel anunciador.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Ahedo de las Pueblas

Ahedo de las Pueblas, además del punto de salida del sendero de los Ahidios, es un lugar que bien merece unos minutos de visita. Muestra el encanto de los pueblos de montaña, con entorno privilegiado en el que los edificios se integran armónicamente. Las casas denotan buena construcción en piedra; especialmente algunas que enseñan un porte de cierto señorío.
 






 

En la plaza del pueblo se instaló, en el año 2004, una monolito dedicado a la memoria de las mujeres labradoras.
 
 

Como dato curioso, en las proximidades del pueblo encontramos varias series de pisadas de pintura marcadas sobre las rocas, que según parece son fruto de la expresión artística de una persona vinculada al pueblo.
 
 

En otra peña cercana a las casas encontramos otro tipo de expresión artística aún más original: una serie de grabados realizados por soldados italianos durante la Guerra Civil. En los mismos identificamos, al menos, una esvástica, el yugo y las flechas, la palabra DUCE y el perfil de una mujer desnuda.






 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ruta de senderismo: Las fuentes del Nela

Si exceptuamos el Ebro, El río Nela es el principal el curso de agua del norte burgalés. Las fuentes del mismo se encuentran en un valle de clara vocación norteña; el cual, pese a la degradación sufrida por la mayor parte de la vegetación de la zona, ha sabido conservar un denso hayedo que recorremos en la ruta de hoy. Mientras caminamos por el mismo podremos meditar sobre cómo podrían ser los bosques de esta zona en el pasado; unos bosques que incluso dieron nombre a los lugares de Ahedo y Robredo de las Pueblas.


Dificultad: media. El tramo de ida por el hayedo implica en muchas ocasiones cierta concentración para no resbalar y se acaba haciendo un poco cansado. El resto del recorrido no tiene ninguna dificultad.
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Media. Hay que estar muy atentos en el tramo indicado. En el resto del sendero es muy fácil.
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 4 horas (13,5 kilómetros).



 

martes, 3 de noviembre de 2015

Las fuentes del Nela y el reloj de Sol de La Peñuca

Las fuentes del río Nela, el principal rio de las Merindades, se ubican en un singular paraje conocido como "la Matanela", una suave hondonada prácticamente en la divisoria entre Cantabria y Burgos. El nacimiento exacto es difícil de ubicar, en parte por la dificultad del acceso por los vallados ganaderos y en parte porque se trata más bien de una turbera de la que van manando las aguas.
 


El lugar, hoy ocupado por prados, debía poseer una belleza diferente en el pasado. Se cuenta que un hidalgo cabalgó por estas tierras en el siglo XVII recogiendo sus experiencias en un manuscrito. En el mismo recogió la idea de que este rio Nela emergía de una piedra que Dios exprimió después de crear el mundo, para lavarse las manos, antes de descansar el último día.

Varios parques eólicos se encuentran en las inmediaciones. Uno de ellos se encuentra en el paraje de "La Peñuca", el cordal mediante el cual la divisoria empieza a recuperar fuerza buscando las cumbres de los Montes de Valnera y Somo. Camino de este parque encontramos una singularidad: un enorme reloj de sol construido con una gran piedra y un arco metálico.